Tema 7:  LA PROVIDENCIA DE DIOS

 

 

 

Hemos visto en temas anteriores que la Biblia, a diferencia de las otras religiones  de civilizaciones fronterizas, presenta una idea muy genuina de la Creación. Las cosas han sido hechas por Dios y por la fuerza de su Palabra (Cfr. Jn 1, 1-3: En el principio existía la Palabra y la Palabra estaba con Dios, y la Palabra era Dios. Ella estaba en el principio con Dios. Todo se hizo por ella y sin ella no se hizo nada de cuanto existe). Pues bien, Dios no deja de lado su obra, no la descuida. Es otra de las realidades que podemos descubrir en la pausada lectura de la Sagrada Escritura. Por eso hablamos de la Providencia Divina. PROVIDENCIA DIVINA es el cuidado que Dios tiene por conservar el mundo.

Al hablar de providencia divina hay que tener en cuenta que la creación es una creatio continua, es decir, que Dios mantiene en el ser la creación hecha en el principio, y que no la abandona al mecanismo de las leyes que le imprimió (DEISMO). No, el mundo sigue existiendo porque en todo momento recibe su existencia de Dios creador. Dios es y sigue siendo creador por fidelidad a sus criaturas. Por eso podemos afirmar con toda seguridad que Dios mantiene y conduce la creación. Es el Catecismo el que nos hace reflexionar de la siguiente manera: “ Realizada la creación, Dios no abandona su criatura a ella misma. No sólo le da el ser y el existir, sino que la mantiene a cada instante en el ser, le da el obrar y la lleva a su término. Reconocer esta dependencia completa con respecto al Creador es fuente de sabiduría y de libertad, de gozo y de confianza: Amas a todos los seres y nada de lo que hiciste aborreces pues, si algo odiases, no lo hubieras creado. Y ¿cómo podría subsistir cosa que no hubieses querido? ¿Cómo se conservaría si no la hubieses llamado? Mas tú todo lo perdonas porque todo es tuyo, Señor que amas la vida (Sb 11, 24-26)”. (CIC n° 301).

            La fidelidad que Dios había mantenido con su pueblo, a pesar de su pecado, la mantiene también con su creación. Dios crea continuamente, de modo que cada criatura sigue existiendo en la medida en que sigue recibiendo su ser de Dios. La criatura es ser solo por participación y no puede desprenderse nunca de4 esa especie de cordón umbilical que le liga a Dios. Si no fuera así, dejaría de existir.

           

 

            El Catecismo de la Iglesia Católica ahonda en este tema:

 

302 La creación tiene su bondad y su perfección propias, pero no salió plenamente acabada de las manos del Creador. Fue creada "en estado de vía" ("In statu viae") hacia una perfección última todavía por alcanzar, a la que Dios la destinó. Llamamos divina providencia a las disposiciones por las que Dios conduce la obra de su creación hacia esta perfección:

Dios guarda y gobierna por su providencia todo lo que creó, "alcanzando con fuerza de un extremo al otro del mundo y disponiéndolo todo con dulzura" (Sb 8, 1). Porque "todo está desnudo y patente a sus ojos" (Hb 4, 13), incluso lo que la acción libre de las criaturas producirá (Cc. Vaticano I, DS 3003).

 

En distintos pasajes de la Sagrada Escritura vamos a comprobar que se fundamenta esta afirmación del Catecismo:

·         Sab 8, 1: Se despliega vigorosamente de un confín al otro del mundo y gobierna de excelente manera el universo.

 

Como podemos observar, los textos de la Escritura son  bien clarividentes. La Providencia de Dios se extiende hasta los acontecimientos más insignificantes de nuestra vida, como lo hemos visto reflejado en las palabras del Evangelio de San Mateo. Hasta en las cosas que nos pueden parecer adversas y, a nuestro parecer, contrarias a la voluntad divina, son queridas y realizadas por Dios (Cfr. Gen 45, 7- 8: Dios me ha enviado delante de vosotros para que podáis sobrevivir en la tierra y para salvaros la vida mediante una feliz liberación. O sea, que no fuisteis vosotros los que me enviasteis acá, sino Dios, y él me ha convertido en padre de Faraón, en dueño de toda su casa y amo de todo Egipto.)

En la Biblia, pues, vemos una enseñanza: nada ocurre por azar o por casualidad. Dios permite que las cosas sucedan así, contando siempre con la libertad del hombre. Como un piloto rige su barco para que alcance al fin el término de su navegación, así rige Dios el mundo, para que alcance su fin, que es la glorificación de Dios en el bien de las criaturas.

 

Por eso el Catecismo afirma :

303 El testimonio de la Escritura es unánime: la solicitud de la divina providencia es concreta e inmediata; tiene cuidado de todo, de las cosas más pequeñas hasta los grandes acontecimientos del mundo y de la historia. Las Sagradas Escrituras afirman con fuerza la soberanía absoluta de Dios en el curso de los acontecimientos: "Nuestro Dios en los cielos y en la tierra, todo cuanto le place lo realiza" (Sal 115, 3); y de Cristo se dice: "si él abre, nadie puede cerrar; si él cierra, nadie puede abrir" (Ap 3, 7); "hay muchos proyectos en el corazón del hombre, pero sólo el plan de Dios se realiza" (Pr 19, 21).

 

¿Cómo gobierna Dios las cosas?

El mismo Catecismo nos responde. Nos dice que lo hace a través de las causas segundas unas veces y otras por Él mismo:


304 Así vemos al Espíritu Santo, autor principal de la Sagrada Escritura atribuir con frecuencia a Dios acciones sin mencionar causas segundas. Esto no es "una manera de hablar" primitiva, sino un modo profundo de recordar la primacía de Dios y su señorío absoluto sobre la historia y el mundo (cf Is 10, 5-15; 45, 5-7; Dt 32, 39; Si 11, 14) y de educar así para la confianza en E1. La oración de los salmos es la gran escuela de esta confianza (cf Sal 22; 32; 35; 103; 138).

305 Jesús pide un abandono filial en la providencia del Padre celestial que cuida de las más pequeñas necesidades de sus hijos: "No andéis, pues, preocupados diciendo: ¿qué vamos a comer? ¿qué vamos a beber?... Ya sabe vuestro Padre celestial que tenéis necesidad de todo eso. Buscad primero su Reino y su justicia, y todas esas cosas se os darán por añadidura" (Mt 6, 31-33; cf 10, 29-31).

306 Dios es el Señor soberano de su designio. Pero para su realización se sirve también del concurso de las criaturas. Esto no es un signo de debilidad, sino de la grandeza y bondad de Dios Todopoderoso. Porque Dios no da solamente a sus criaturas la existencia, les da también la dignidad de actuar por sí mismas, de ser causas y principios unas de otras y de cooperar así a la realización de su designio.

307 Dios concede a los hombres incluso poder participar libremente en su providencia confiándoles la responsabilidad de "someter'' la tierra y dominarla (cf Gn 1, 26-28). Dios da así a los hombres el ser causas inteligentes y libres para completar la obra de la Creación, para perfeccionar su armonía para su bien y el de sus prójimos. Los hombres, cooperadores a menudo inconscientes de la voluntad divina, pueden entrar libremente en el plan divino no sólo por su acciones y sus oraciones, sino también por sus sufrimientos (cf Col I, 24) Entonces llegan a ser plenamente "colaboradores de Dios" (1 Co 3, 9; 1 Ts 3, 2) y de su Reino (cf Col 4, 11).

308 Es una verdad inseparable de la fe en Dios Creador: Dios actúa en las obras de sus criaturas. Es la causa primera que opera en y por las causas segundas: "Dios es quien obra en vosotros el querer y el obrar, como bien le parece" (Flp 2, 13; cf 1 Co 12, 6). Esta verdad, lejos de disminuir la dignidad de la criatura, la realza. Sacada de la nada por el poder, la sabiduría y la bondad de Dios, no puede nada si está separada de su origen, porque "sin el Creador la criatura se diluye" (GS 36, 3); menos aún puede ella alcanzar su fin último sin la ayuda de la gracia (cf Mt 19, 26; Jn 15, 5; Flp 4, 13).

 

Ordinariamente, Dios obra tras el velo de las causas segundas o lo que es lo mismo, las leyes por Él establecidas.

Los seres privados de razón Dios los rige por medio de leyes físicas e inflexibles que jamás deroga sin especiales razones, aunque deban resultar algunos desórdenes parciales.

 

 

Gracias a eso, a que Dios está manteniendo siempre las leyes de la naturaleza y nunca las deja, el sol nos alumbra cada día, la tierra nos sostiene con la ley de la gravedad, etc... Para más recalcar este punto ofrecemos al final un anexo muy interesante.

Los hombres, seres racionales y libres, son gobernados por Dios mediante las leyes morales. El Creador impone a la criatura racional la obligación o el deber de observar sus leyes o mandamientos, pero sin forzarles a ello, poniendo libertad en el uso de la “libertad”. Abrazada esa Ley con libertad y amor supone un premio divino. Lo contrario, un castigo merecido.

Ciertamente no podemos aceptar ciertas afirmaciones que señalan lo siguiente:

·        El concepto de Providencia se integra en el concepto un poco más amplio de una mera continuación de la creación.

·        El concepto de Providencia queda subsumido en el concepto de conservación continuada.

No, no podemos reducir la providencia a esta conservación de la creación, por la sencilla razón de que este mundo ha sido creado en Cristo y para Cristo (Cfr. Col 1, 15-17: El es Imagen de Dios invisible, Primogénito de toda la creación, porque en él fueron creadas todas las cosas, en los cielos y en la tierra, las visibles y las invisibles, los Tronos, las Dominaciones, los Principados, las Potestades: todo fue creado por él y para él, él existe con anterioridad a todo, y todo tiene en él su consistencia; Ef 1, 3-6: Bendito sea el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo, que nos ha bendecido con toda clase de bendiciones espirituales, en los cielos, en Cristo; por cuanto nos ha elegido en él antes de la fundación del mundo, para ser santos e inmaculados en su presencia, en el amor;  eligiéndonos de antemano para ser sus hijos adoptivos por medio de Jesucristo, según el beneplácito de su voluntad, para alabanza de la gloria de su gracia con la que nos agració en el Amado), y ello supone toda una serie de intervenciones históricas de Dios para realizar su plan de salvación de los hombres en Cristo. Negar esas intervenciones de Dios en la historia para realizar su plan de salvación sería tanto como negar la dimensión sobrenatural que Dios dio, de hecho, a la creación o negar la acción de su gracia en los hombres. Dios conduce la historia hacia Cristo. Por eso, no distinguir la conservación del mundo en su ser de la intervención particular de Dios con su gracia para llevar al mundo y al hombre a Cristo es no distinguir la creación de la gracia. El hombre, doblegado por el peso del pecado, necesita continuamente de la gracia y, por tanto, de la continua presencia de Cristo por medio de la gracia. Esa es la presencia de Cristo a través de los sacramentos.

Es cierto que Dios, en su providencia, se sirve de muchas veces de las causas segundas, pues a Dios le gusta ser discreto en su actuación y, detrás de ellas, puede estar una acción divina que pasa desapercibida. El hombre carnal atribuye todo cuanto hace a sí mismo; pero detrás de un movimiento humano está muchas veces la mano de Dios (Cfr. Flp 2, 13: pues Dios es quien obra en vosotros el querer y el obrar, como bien le parece; 1 Co 12, 6: pero es el mismo Dios que obra en todos.). Además, Dios interviene en la historia del hombre continuamente y por voluntad propia, pues es Él quien nos ha mandado: Yo os digo: Pedid y se os dará; buscad y hallaréis; llamad y se os abrirá”.(Lc 11, 9). Es más, Dios, en su providencia, permite el juego total de la libertad humana a la hora de realizar su designio salvífico, porque nadie como  Él respeta la libertad humana, de tal modo que la gracia que confiere a una persona y su llamada particular no elimina nunca la libertad del hombre. Dios, que realiza su providencia también con el concurso de la acción libre del hombre, se expone, ciertamente, a la negación y al rechazo y, aunque su designio de salvarnos en Cristo es algo que Dios realiza objetivamente mediante la encarnación y redención de su Hijo, este designio, en cuanto que se refiere ya a un hombre particular; puede quedar frustrado en él por el pecado.

 

¿Quiénes son los ENGREÍDOS DE DIOS?

 

 

 

 

Es indiscutible. Los engreídos de Dios son los hombres con una especial providencia.

 

 

 

 

 

Una duda:

Si Dios lo gobierna todo, ¿por qué existe el mal?

 

Es una de las preguntas clásicas que siempre se plantea el hombre.  El Catecismo mismo se la plantea:

 

309 Si Dios Padre Todopoderoso, Creador del mundo ordenado y bueno, tiene cuidado de todas sus criaturas, ¿por qué existe el mal? A esta pregunta tan apremiante como inevitable, tan dolorosa como misteriosa no se puede dar una respuesta simple. El conjunto de la fe cristiana constituye la respuesta a esta pregunta: la bondad de la creación, el drama del pecado, el amor paciente de Dios que sale al encuentro del hombre con sus Alianzas, con la Encarnación redentora de su Hijo, con el don del Espíritu, con la congregación de la Iglesia, con la fuerza de los sacramentos, con la llamada a una vida bienaventurada que las criaturas son invitadas a aceptar libremente, pero a la cual, también libremente, por un misterio terrible, pueden negarse o rechazar. No hay un rasgo del mensaje cristiano que no sea en parte una respuesta a la cuestión del mal.

La Palabra de Dios tiene algo que responder a esta pregunta:

 

1.      Dios quiere el mal físico para sacar de él un bien mayor:

    1. Job 42, 10-12: Después Yahveh restauró la situación de Job, al paso que él intercedía en favor de sus amigos; y aumentó Yahveh al doble todos los bienes de Job. Vinieron, pues, donde él todos sus hermanos y todas sus hermanas, así como todos sus conocidos de antaño; y mientras celebraban con él un banquete en su casa, le compadecieron y le consolaron por todo el infortunio que Yahveh había traído sobre él. Y cada uno de ellos le hizo el obsequio de un aro de plata y de un anillo de oro. Yahveh bendijo la nueva situación de Job más aún que la antigua: llegó a poseer 14.000 ovejas, 6.000 camellos, mil yuntas de bueyes y mil asnas.
    2. Jn 9, 2-3: Y le preguntaron sus discípulos: «Rabbí, ¿quién pecó, él o sus padres, para que haya nacido ciego?» Respondió Jesús: «Ni él pecó ni sus padres; es para que se manifiesten en él las obras de Dios».
    3. Jn 11, 4: Al oírlo Jesús, dijo: «Esta enfermedad no es de muerte, es para la gloria de Dios, para que el Hijo de Dios sea glorificado por ella.»
    4. Stgo 1, 2-4 y 12: Considerad como un gran gozo, hermanos míos, el estar rodeados por toda clase de pruebas, sabiendo que la calidad probada de vuestra fe produce la paciencia en el sufrimiento; pero la paciencia ha de ir acompañada de obras perfectas para que seáis perfectos e íntegros sin que dejéis nada que desear........ ¡Feliz el hombre que soporta la prueba! Superada la prueba, recibirá la corona de la vida que ha prometido el Señor a los que le aman.

 

No debemos olvidar que los males físicos son consecuencia del pecado original; pena justa por los pecados personales; ocasión para satisfacer y merecer delante de Dios, son pruebas.

 

2.      El mal moral es permitido por Dios para bien de sus escogidos

Estamos diciendo “permitido” y no “querido”,porque Dios, que es la misma Santidad, no puede querer el pecado. (Cfr. Salmo 5, 5: Dios aborrece el pecado). De la misma manera podemos afirmar que Dios jamás nos tienta al estilo de Satanás, pues Él si lo hace es probarnos (Cfr. Stgo 1, 13-> Gn 22, 1). Efectivamente Dios permite el mal moral para obtener un bien mayor:

 

a.       Gn 50, 20: Aunque vosotros pensasteis hacerme daño, Dios lo pensó para bien, para hacer sobrevivir, como hoy ocurre, a un pueblo numeroso.

 

b.      Lc 24, 26 y 46-47: ¿No era necesario que el Cristo padeciera eso y entrara así en su gloria?»......   y les dijo: «Así está escrito que el Cristo padeciera y resucitara de entre los muertos al tercer día  y se predicara en su nombre la conversión para perdón de los pecados a todas las naciones, empezando desde Jerusalén

 

Pero sigamos escuchando la voz del Catecismo de la Iglesia Católica:


310 Pero ¿por qué Dios no creó un mundo tan perfecto que en él no pudiera existir ningún mal? En su poder Infinito, Dios podría siempre crear algo mejor (cf S. Tomás de A., s. th. I, 25, 6). Sin embargo, en su sabiduría y bondad Infinitas, Dios quiso libremente crear un mundo ``en estado de vía" hacia su perfección última. Este devenir trae consigo en el designio de Dios, junto con la aparición de ciertos seres, la desaparición de otros; junto con lo más perfecto lo menos perfecto; junto con las construcciones de la naturaleza también las destrucciones. Por tanto, con el bien físico existe también el mal físico, mientras la creación no haya alcanzado su perfección (cf S. Tomás de A., s. gent. 3, 71).

311 Los ángeles y los hombres, criaturas inteligentes y libres, deben caminar hacia su destino último por elección libre y amor de preferencia. Por ello pueden desviarse. De hecho pecaron. Y fue así como el mal moral entró en el mundo, incomparablemente más grave que el mal físico. Dios no es de ninguna manera, ni directa ni indirectamente, la causa del mal moral, (cf S. Agustín, lib. 1, 1, 1; S. Tomás de A., s. th. 1-2, 79, 1). Sin embargo, lo permite, respetando la libertad de su criatura, y, misteriosamente, sabe sacar de él el bien: Porque el Dios Todopoderoso... por ser soberanamente bueno, no permitiría jamás que en sus obras existiera algún mal, si El no fuera suficientemente poderoso y bueno para hacer surgir un bien del mismo mal (S. Agustín, enchir. 11, 3).


312 Así, con el tiempo, se puede descubrir que Dios, en su providencia todopoderosa, puede sacar un bien de las consecuencias de un mal, incluso moral, causado por sus criaturas: "No fuisteis vosotros, dice José a sus hermanos, los que me enviasteis acá, sino Dios... aunque vosotros pensasteis hacerme daño, Dios lo pensó para bien, para hacer sobrevivir... un pueblo numeroso" (Gn 45, 8;50, 20; cf Tb 2, 12-18 Vg.). Del mayor mal moral que ha sido cometido jamás, el rechazo y la muerte del Hijo de Dios, causado por los pecados de todos los hombres, Dios, por la superabundancia de su gracia (cf Rm 5, 20), sacó el mayor de los bienes: la glorificación de Cristo y nuestra Redención. Sin embargo, no por esto el mal se convierte en un bien.


313 "Todo coopera al bien de los que aman a Dios" (Rm 8, 28). E1 testimonio de los santos no cesa de confirmar esta verdad:

Así Santa Catalina de Siena dice a "los que se escandalizan y se rebelan por lo que les sucede": "Todo procede del amor, todo está ordenado a la salvación del hombre, Dios no hace nada que no sea con este fin" (dial.4, 138).

Y Santo Tomás Moro, poco antes de su martirio, consuela a su hija: "Nada puede pasarme que Dios no quiera. Y todo lo que El quiere, por muy malo que nos parezca, es en realidad lo mejor" (carta).

Y Juliana de Norwich: "Yo comprendí, pues, por la gracia de Dios, que era preciso mantenerme firmemente en la fe y creer con no menos firmeza que todas las cosas serán para bien..." "Thou shalt see thyself that all MANNER of thing shall be well " (rev.32).

 

314 Creemos firmemente que Dios es el Señor del mundo y de la historia. Pero los caminos de su providencia nos son con frecuencia desconocidos. Sólo al final, cuando tenga fin nuestro conocimiento parcial, cuando veamos a Dios "cara a cara" (1 Co 13, 12), nos serán plenamente conocidos los caminos por los cuales, incluso a través de los dramas del mal y del pecado, Dios habrá conducido su creación hasta el reposo de ese Sabbat (cf Gn 2, 2) definitivo, en vista del cual creó el cielo y la tierra.

 

            Efectivamente, el designio amoroso de Dios, que es su providencia, parece chocar con la existencia del mal en el mundo. El Catecismo, haciendo suyo el pensamiento de Santo Tomás de Aquino explica que este mundo ha sido creado en estado de vía hacia la perfección última y que, por ello, trae consigo, con la aparición de unos seres, la desaparición de otros, lo que implica una imperfección  y una limitación. Esto podría explicarse, ciertamente, la existencia de ciertos males. Es lógico, por ejemplo, que la hierba deje de existir en aras de la alimentación de los animales. En este caso, podemos decir que Dios creador no solo permite, sino que quiere indirectamente el mal para el bien total de la naturaleza. Nadie se escandaliza por un mal tan relativo y tan lógico. Hay, por otro lado, muchos males que han sido provocados por el hombre y de los que no podemos culpar a Dios.

            Los antiguos siempre pensaron que los azotes más terribles de la humanidad eran la peste, la guerra y el hambre. Pero, a medida que la humanidad progresa, vamos cayendo en la cuenta de que el responsable de gran cantidad de enfermedades que asolan hoy en día al hombre es el mismo hombre. Por ejemplo: todas las enfermedades que son consecuencia de sobrealimentación (colesterol y ácido úrico). Por el contrario, la infralimentación y las malas condiciones de vida e higiene producen tuberculosis. De la misma manera podemos afirmar que, con los recursos que disponemos, el hombre es absolutamente responsable del hambre en el mundo y hoy, como ayer, sigue siendo el único responsable de la guerra.

            Con estas consideraciones, no pretendemos decir que el hombre sea responsable de todos los males que le afectan, de todas las enfermedades que le oprimen o de todas las desgracias que le aplastan, pero tenemos que darnos cuenta de que resulta sarcástico acusar al Creador, cuando nosotros somos asesinos, verdugos y explotadores de nuestros propios hermanos.

            El problema, en realidad, comienza cuando hablamos del mal  que el hombre no causa de ninguna manera o que, causado por ciertos hombres, afecta injustamente a otros. Pensemos en un niño discapacitado o en una violación. El dilema es tan claro como clásico: O Dios puede evitar ese mal y no lo hace, y entonces no es un Dios bueno; o no puede evitarlo y entonces no es omnipotente.

            La Revelación, ya lo hemos visto, da respuestas. En el Libro de Job se desmiente la tesis tradicional de que los padecimientos son fruto y castigo de los pecados propios. La tesis fundamental del libro es que el hombre debe persistir en su fe, incluso cuando no encuentra sosiego. Job hace un acto de fe en Dios con la esperanza de que le levantará del polvo en la otra vida. (Cfr. Job 19, 25-26: Yo sé que mi Defensor está vivo, y que él, el último, se levantará sobre el polvo. Tras mi despertar me alzará junto a él, y con mi propia carne veré a Dios.).

            Por tanto tenemos ya una respuesta al problema del mal en el Antiguo Testamento: no se puede dudar de Dios ni aún en medio del sufrimiento. La solución empieza a darse más no completa.

            La cruz de Cristo es la única respuesta que se haya dado al problema del mal. Dios mismo en persona viene en la cruz a llenar con su presencia el dolor humano. La cruz de Cristo nos enseña:

  1. Dios nos ama aunque nos encontremos en una situación dolorosa e insoportable. Dios no es ajeno al dolor. Por eso, todo dolor humano cuando se vive desde la fe en Cristo, tiene en sí el contrapunto de una presencia amorosa.
  2. Lo trágico del dolor es sufrirlo a solas. Todo dolor cuando se sufre con Cristo y en Cristo queda amenguado, cobra sentido, es Redentor.
  3. La resurrección de Cristo proclama la victoria definitiva sobre el dolor y la muerte. Proclama a todo el mundo que el mal está definitivamente vencido, que el mal no tiene la última palabra, puesto que la etapa definitiva de nuestra salvación es el cielo desconocerá el mal y el dolor. Allí nos espera definitivamente el triunfo y el gozo sin límites.

 

La Revelación, por último, nos enseña una cosa bien clara: Dios creó las cosas buenas (Cfr. Gn 1). El mal no tiene nada que ver con Dios. El mal nace del pecado del hombre. (Ver tema de CREACIÓN Y CAÍDA DELHOMBRE)

 

 

 

 

ANEXO:

MARAVILLAS Y ORDEN DEL COSMOS

 

(Tomado del Libro PARA SALVARTE, Jorge Loring, SJ.)

 

1,6.- El movimiento de las estrellas es tan exacto que se puede hacer el almanaque con muchísima anticipación. El almanaque pone la salida y la puesta del Sol de cada día, los eclipses que habrá durante el año, el día que serán, a qué hora, a qué minuto, a qué segundo, cuánto durarán, qué parte del Sol o de la Luna se ocultará, desde qué punto de la Tierra será visible, etc. El 30 de junio de 1973, España entera estuvo pendiente del eclipse parcial de Sol del cual la prensa venía hablando varios días. El 2 de octubre de 1959, fue visible desde la islas Canarias, un eclipse total de Sol, a las 12 del mediodía, tal como se había previsto desde mucho antes. Por eso se instalo en la Punta de Jandía en Fuerteventura un puesto de observación en el que se reunieron científicos del mundo entero. El anterior eclipse de Sol contemplado desde Canarias, fue el 30 de agosto de 1905, y se sabe que habrá que esperar hasta pasado el siglo XXII para ver otro eclipse total de Sol dentro de nuestras fronteras (M. LÓPEZ ARROYO, Astrónomo del Observatorio de Madrid: Diario YA de Madrid, 26-VI-73). El año 2005 podremos observar un eclipse anular desde Cádiz. El cometa Halley (llamado así en honor del astrónomo Edmundo Halley , contemporáneo y amigo de Isaac Newton) que como se había previsto el siglo pasado, paso junto a nosotros en el año 1910, volvió a pasar cerca de la Tierra (a 486 millones de kilómetros) en marzo de 1986 según se había anunciado. Todos los periódicos del mundo hablaron de él. Halley (1646-1742) que observo el cometa en 1662 calculo su órbita y predijo que aparecería de nuevo cada setenta y seis años, y así ha sucedido (GEORGE GAMOW: Materia, Tierra y Cielo, XVIII. Universidad de Colorado (Estados Unidos).) Volverá a verse el año 2062. Cuando paso junto a la Tierra en 1986 fue fotografiado por la sonda europea Giotto, que se acerco al núcleo del cometa a una distancia de 500 kilómetros . La longitud de la cola del cometa Halley es de cincuenta millones de kilómetros y está formada por gases enrarecidos (JUAN LUIS RUIZ DE LA PEÑA: Alma y cerebro. Revista COMMUNIO,III, 87, pg.223). Cuando estuve en Santa Cruz de Tenerife con ocasión de unas conferencias que tuve en la Residencia de Paso Alto, en enero de 1991, tuve ocasión de visitar el Observatorio de Astrofísica del Teide, donde tenemos el telescopio de microondas más sensible del mundo, y donde se estudian las oscilaciones del Sol, etc. Allí hice amistad con el astrónomo inglés Mark Kidger , especialista en el estudio del cometa Halley. Me dio algunos datos que pueden ser interesantes. El núcleo del cometa está formado por gases sólidos a 100 grados centígrados bajo cero. Sus dimensiones son de 7'50 por 8'50 por 18 kilómetros. Aunque los chinos ya lo conocían mil años antes de Cristo y ha dado miles de vueltas alrededor del Sol, terminará por desaparecer, pues cada vez que se acerca al Sol pierde peso al volatilizarse por el calor, parte de los gases sólidos del núcleo. La cola del cometa no va hacia atrás, como la estela de un avión de reacción, sino que arrastrada por el viento solar se desplaza en el sentido opuesto al Sol, como el humo de una locomotora en marcha, que se desplaza lateralmente si hace un viento fuerte.

 

1,7.- La precisión del movimiento de los astros sería imposible conocerlo si el orden del movimiento de los astros no fuera calculable matemáticamente. Por eso James Jeans , ilustre matemático y Presidente de la Real Sociedad Astronómica de Inglaterra y Profesor de la Universidad de Oxford, uno de los más grandes astrónomos contemporáneos, en su libro <<Los misterios del Universo>> afirma que el Creador del Universo tuvo que ser un gran matemático (JAMES JEANS: Los misterios del universo, pg.175). Y Einstein : La Naturaleza es la realización de las ideas matemáticas de Dios (DESIDERIO PAPP: Einstein, 3º, XIII, 7. Ed. Espasa Calpe. Madrid, 1979). Paul Dirac , Catedrático de Física Teórica de la Universidad de Cambridge y uno de los científicos más sobresalientes de nuestra generación, dijo en la revista <<Scientific America>>: <<Dios es un matemático de alto nivel>> ( Revista INVESTIGACIÓN Y CIENCIA, V, 1.963, pg.53).

 

1,8.- Todo este orden maravilloso requiere una gran inteligencia que lo dirija. Qué pasaría en una plaza de mucho tránsito -como la Cibeles de Madrid- si los conductores quedaran repentinamente paralizados y los vehículos, sin inteligencia, abandonados a su propio impulso? En un momento tendríamos una horrenda catástrofe.

 

1,9.- Cuanto más complicado y perfecto sea el orden, mayor debe ser la inteligencia ordenadora. Construir un reloj supone más inteligencia que construir una carretilla. Si un día naufragas en alta mar, y agarrado a un madero llegas a una isla desierta, aunque allí no encuentres rastro de hombre, ni un zapato del hombre, ni un trapo de hombre, ni una lata de sardinas vacía, nada; pero si paseando por la isla desierta encuentras una cabaña, inmediatamente comprendes que en aquella isla antes que tu estuvo un hombre. Comprendes que aquella cabaña es fruto de la inteligencia de un hombre. Comprendes que aquella cabaña no se ha formado al amontonarse los palos caídos de un árbol. Comprendes que aquellas estacas clavadas en el suelo, aquellos palos en forma de techo y aquella puerta giratoria son fruto de la inteligencia de un hombre. Pues si unos palos en forma de cabaña requieren la inteligencia de un hombre, no hará falta una inteligencia para ordenar los millones y millones de estrellas que se mueven en el cielo con precisión matemática? Isaac Newton (1642-1727) y Johann Kepler (1571-1630) formularon matemáticamente las leyes que rigen el movimiento de las estrellas del Universo; pero Newton y Kepler no hicieron esas leyes, porque las estrellas se movían según esas leyes machismos años antes de que nacieran Newton y Kepler . Luego hay alguien autor de esas leyes que rigen el movimiento matemático de las estrellas. Por eso el cosmonauta Borman dijo desde la Luna: Nosotros hemos llegado hasta aquí gracias a unas leyes que no han sido hechas por el hombre . Y Newton: <<El conjunto del Universo no podía nacer sin el proyecto de un Ser inteligente>> ( ISAAC NEWTON: Scholium Generale de sus Philosophiae Naturalis Principia Mathemática.). <<Me basta -ha dicho Alberto Einstein - reflexionar sobre la maravillosa estructura del Universo, y tratar humildemente de penetrar siquiera una parte infinitesimal de la sabiduría que se manifiesta en la Naturaleza>>( ANTONIO DÚE, S.I. : El cosmos en la actualidad científica, I, 5. Ed. FAX. Madrid). Dijo también: <<Dios no juega a los dados>> (MAX BORN: Ciencia y conciencia de la Era Atómica, 1º, IX. Alianza Editorial. Madrid, 1971). La inteligencia que ordena las estrellas en el cielo y dirige con tanta perfección la máquina del Universo es la inteligencia de Dios. Por eso dice la Biblia: <<Los cielos cantan la gloria de Dios>> (Salmo, 19, 2). Las criaturas son dedos que me señalan a Dios. Pero hay gente que se queda mirando el dedo y no ve más allá.

 

1,10.- No es lo mismo Astronomía que Astrología . La Astronomía es ciencia; la Astrología, cuento. Así opinan Shawn Carlson , Físico de los Laboratorios Lawrence Berkeley (California) y Andrew Fraknoi , responsable de la Sociedad Astronómica del Pacífico. Recientemente doscientos cincuenta y ocho científicos del mundo entero han firmado un manifiesto a la prensa para desengañar al pueblo crédulo que se fía de la Astrología, debido a la propaganda que hacen de ella los medios de comunicación. Entre otras cosas, en este manifiesto se dice lo siguiente: <<Es simplemente un error imaginar que las fuerzas ejercidas por las estrellas y los planetas en el momento del nacimiento, pueden, de alguna forma, determinar nuestro futuro. Tampoco es verdad que la posición de los objetos celestes hagan que ciertos días o períodos de tiempo sean más favorables para emprender algún tipo de actividad, o que el signo bajo el que uno ha nacido determine la compatibilidad de su relación con otras personas...

Creemos llegado el momento de rechazar vigorosamente las afirmaciones pretensiosas de los astrólogos charlatanes. Quienes continúan teniendo fe en la astrología lo hacen a pesar de que no hay ninguna base científica para sus creencias, y sí una fuerte evidencia de lo contrario . La prueba de que los astros no determinan el futuro de las personas se confirma por el hecho de que dos hermanos gemelos, que nacieron con la misma estrella, uno tiene una muerte trágica de niño, y el otro tiene una vida larga, próspera y feliz. El profesor Stanley L. Jaki de la Universidad de Seton Hall de New Jersey (EE.UU.) manifestó que la astrología carece de fundamento científico .

1,11.- La máquina fotográfica fue un descubrimiento transcendental para la cultura de los hombres. Antes, solo se podía conocer lo que se veía con los propios ojos. Desde que se invento la fotografía es posible conocer los paisajes, los monumentos, las obras de arte y los grandes personajes del mundo entero sin salir del lugar en que se ha nacido. El invento de la máquina fotográfica supone una gran inteligencia, y los hombres han tardado muchos años en descubrirla. No se descubrió hasta el siglo pasado. Sin embargo, mucho antes de que los hombres inventasen la máquina fotográfica -desde el principio de la humanidad- ya estaba inventado el ojo humano, maravillosa máquina fotográfica, que saca diez fotos por segundo, no es necesario pasar el carrete y además se enfoca sola gracias a la maravillosa constitución del cristalino. El inventar el ojo supone todavía más inteligencia que el inventar la máquina fotográfica. El Catedrático de la Facultad de Ciencias de la Universidad de Clermont-Ferrand y de la de París, y Presidente de la Academia de Ciencias de Francia en 1967, el Dr. Pierre-Paul Grassé , demuestra en un documentado estudio que el ojo no puede ser el resultado del azar, sino fruto de una inteligencia ordenadora . Uno de los grandes adelantos de la aviación moderna es el piloto automático con el cual un avión puede volar sin ningún hombre que lleve los mandos. Pero los hombres no han inventado todavía ni inventarán jamás, un avión que no solo vuele sin piloto, sino que además se busque él solo la gasolina, se haga él solo el hangar y, lo que es más, fabrique él solo otros aviones como él, que a su vez hacen otros aviones, y así indefinidamente. Este avión maravilloso que nos parece imposible que se invente jamás, existe desde tiempos remotísimos: son los pájaros. El pájaro es un avión que vuela solo, se busca él solo la gasolina (alimento), se hace él solo el hangar (nido), unas veces con ramajes y otras con cemento (nido de golondrinas). Y como se fabrica este avión? Con solo calentar un huevo! Con poner un huevo de gallina a cuarenta grados centígrados de temperatura, durante veintiún días, sale un pollito saltando y piando. En el huevo frito que te ponen delante en la mesa, me quieres decir donde está el pico, los ojos, las plumas? Como se forma todo esto en el pollito? Con solo calentar el huevo un poco. Qué invento tan maravilloso es el del huevo! Qué inteligencia tan grande supone inventar el huevo! En el huevo, lo mismo que en la Naturaleza toda, hay leyes que rigen su evolución. Pero los hombres no saben inventar un huevo artificial que poniéndolo en una incubadora saque un pollito, el cual ponga a su vez otros huevos de los que nazcan nuevos pollitos, y así sucesivamente. El hombre no lo sabe, pero lo sabe Dios que es el inventor de la Naturaleza. El colibrí sabe volar hacia atrás: se acerca a la flor a chuparle el néctar con su largo pico, y luego retrocede. Nuestros aviones no pueden volar hacia atrás. En 1966 estuve dando conferencias en la Sociedad Hullera Vasco-Leonesa, y me quedé asombrado al ver allí un ordenador IBM que podía realizar tres mil operaciones por segundo. Hoy se tarda una décima de segundo en hacer un millón de operaciones. Hoy hay ordenadores que pueden realizar veintidós millones de operaciones por segundo. Pero la calculadora no tiene inteligencia. La inteligencia está en el que la invento. Aunque parece una máquina inteligente, sin embargo, no progresa por sí misma, no es consciente de sus propios actos. La máquina no sabe lo que hace, ni por qué debe hacerlo así, y no de otra manera. La máquina solo puede resolver mecánicamente el tipo de problemas para los que la ha preparado de antemano un ser inteligente (LUIS MIRAVITLLES: Visado para el futuro, II, 4. Libros RTV. nº3, 1969).  <<Ninguna máquina es capaz de plantearse problemas que no le hayan sido previamente planteados>> (YELENA SAPÁRINA: El hombre, animal cibernético, V, 11. Ed. Planeta. Barcelona, 1972). El robot no puede programarse a sí mismo . Dice D. Salvador de Madariaga : <<La máquina es un pensamiento cristalizado; jamás se vio una máquina que no fuera consecuencia de un pensamiento>> (SALVADOR DE MADARIAGA: Dios y los españoles, 2º, III. Ed. Planeta. Barcelona, 1975). La máquina no piensa por sí misma, no fabrica ninguna información nueva, es incapaz de un pensamiento creador, se limita a ejecutar el programa que ha recibido. El pensamiento creador y la iniciativa pensante está en el hombre . <<Una máquina muy perfeccionada podría hacer muchas cosas, pero nunca podrá sustituir al hombre>> (VINTILA HORIA: Viaje a los centros de la Tierra, 2º, II, 3.Ed. Plaza y Janés. Barcelona, 1971).  El cerebro tiene catorce mil millones de neuronas. En el organismo humano hay alrededor de sesenta billones de células. Todas estas células evolucionan según un plan determinado (CLAUDE TRESMONTANT: El problema del alma, II, 1. f. Ed. Herder. Barcelona, 1974). <<Una máquina electrónica abarca una serie de acciones planificadas. La señal de comienzo de una acción depende de los resultados de la acción precedente. Los animales "funcionan" de acuerdo con líneas similares. En respuesta a un estímulo condicionado ejecutan un movimiento reflejo (...). Las máquinas electrónicas operan de acuerdo con programas estrictos y detallados, de los cuales no pueden desviarse ni un ápice. Una máquina lo único que puede hacer es ejecutar su propio programa. No introduce en el proceso ningún elemento creativo>> (YELENA SAPÁRINA: El hombre, animal cibernético, IV, 1. Ed. Planeta. Barcelona, 1972). Hoy se habla impropiamente de inteligencia artificial. D. Ramón López de Mántaras , doctor en Físicas, Profesor de Investigación del Consejo Superior de Investigaciones Científicas, y Premio al Mejor Trabajo Europeo de Inteligencia Artificial, reconoce que no es posible fabricar máquinas realmente inteligentes. Por eso habría que cambiar la expresión de <<inteligencia artificial>>.

 

1,12.- Los animales tienen instintos maravillosos. Según las investigaciones del Dr. Walter Frese , del Instituto Max Planck , las palomas mensajeras se orientan en sus vuelos gracias a una especie de brújula biomagnética que tienen . Los tiburones se orientan durante las migraciones sirviéndose del campo magnético terrestre . Las abejas utilizan para orientarse la polarización de la luz y ven el ultravioleta (MANUEL M. CARREIRA, S.I. Profesor de Física y Astronomía en la Universidad de Cleveland (EE.UU.): El creyente ante la Ciencia. Cuadernos BAC, n.57, I, 1. Madrid, 1982.). Los elefantes se comunican por infrasonidos. Los investigadores americanos Payne y Poole han logrado identificar más de treinta modulaciones diferentes entre las comunicaciones entre elefantes . La serpiente de cascabel posee un magnífico detector de rayos infrarrojos de exquisita sensibilidad para advertir la presencia de su presa en la oscuridad . Hay mariposas que ven con rayos ultravioleta, como nuestros científicos modernos. Los delfines localizan los obstáculos sumergidos en el agua por medio de una sonda acústica como los barcos modernos. Según los investigadores Ott y Schaeffel el ojo del camaleón le permite medir con precisión la distancia de su presa, como un moderno aparato de telemetría . Un murciélago sin ojos vuela sin tropezar en una habitación cruzada por cables en todas direcciones. Como se guía? El murciélago no lo sabe, pues no tiene inteligencia; pero lo sabe Dios que es quien ha hecho el murciélago y le ha dotado de una especie de radar que emite ondas ultrasonoras, según los estudios de los norteamericanos Griffin y Galambos (P. RIAZA, S.I. : Ciencia moderna y Filosofía, n.54. BAC. Madrid.). ¡Qué inteligencia tan grande tiene el inventor de la Naturaleza!

 

1,13.- Toda la Naturaleza está llena de maravillas : las golondrinas en sus migraciones recorren al año quince mil kilómetros. Las ocas rebasan el Himalaya a seis mil metros de altura. Las arañas producen al mes tres kilómetros de hilo. La mariposa tiene veinte mil ojos. La abeja reina pone tres mil huevos al día. La malva produce al año veinticinco millones de peces. Dios es más maravilloso en lo pequeño que en lo grande. En 1989, con ocasión de un trabajo de investigación que estaba haciendo un equipo de ingenieros sobre el Sudario de Oviedo, para confirmar la autenticidad de la Sábana Santa de Turín, estuve en el Laboratorio de Investigación de Hidroeléctrica Española, donde trabajan estos ingenieros. Allí pude contemplar en un microscopio electrónico de barrido (scaner) ,que puede llegar hasta los doscientos mil aumentos, la estructura de un grano de polen, un pelo de mosca, maravillosamente contorneado, el alvéolo de un ojo de mosquito, etc. etc. Algo impresionante! No sabe uno qué admirar más, si las maravillas grandes o las pequeñas. Si las velocidades de las estrellas o la rapidez de la mosca moviendo sus alas 480 veces por segundo; si el tamaño de los astros o la maravillosa constitución del átomo compuesto de electrones, protones, neutrones y demás partículas subatómicas de existencia efímera (MANUEL M. CARREIRA,S.I.: Metafísica de la materia, VII,1.Universidad de Comillas. Madrid.); si la exactitud del movimiento de los astros, o el prodigioso instinto de las abejas para hacer las celditas exagonales de su panal con la perfección con que podría calcularlas el mejor de los ingenieros: la forma exagonal permite la máxima capacidad con el mínimo material, uniendo la resistencia al aprovechamiento del espacio intermedio. Las abejas realizan en sus colmenas un difícil problema de estereometría con más precisión que el célebre matemático König, que al hacer el cálculo se equivoco por una errata en la tabla de logaritmos (JESÚS SIMÓN, S.I.: A Dios por la Ciencia,XIV. Ed. Codesal. Sevilla. Este interesantísimo libro, da mucha cultura sobre las maravillas de la Naturaleza, y engrandece la sabiduría de Dios, Autor de ella.). Los sapientísimos instintos de los animales, y las leyes todas del Universo están diciendo a voces que han sido hechos por una gran inteligencia. Precisamente es muy reciente el nacimiento de una nueva ciencia, la Biónica, que se basa en el estudio de los seres vivos para hacer aplicaciones por los ingenieros (MIGUEL RUBIO: La Biónica. Revista IBÉRICA de Actualidad Científica, n.16 (X-63) 400-402.). El nombre de Biónica es contracción de biología y electrónica. La Naturaleza ha conseguido cosas de técnica superior a la del hombre. El hombre no ha llegado al vuelo en zig-zag como la mosca, ni a la bioluminiscencia de algunos gusanos y peces de las profundidades abisales que emiten luz de su cuerpo.

 

1,14.- La evolución misma que hoy se estudia en distintos campos de la ciencia, responde a unas leyes que rigen ese proceso evolutivo, y que armonizan todas las evoluciones del Universo. La razón suficiente de las leyes que rigen esta evolución es la inteligencia de Dios. Antes se consideraba la Naturaleza actual como obra directa e inmediata de Dios. Hoy la consideramos más bien como el resultado de unas leyes que Dios ha puesto en la misma Naturaleza, y que han regido la evolución que nos ha llevado a lo que hoy contemplamos. No puede haber leyes si alguien no las hace. La ley supone un legislador inteligente, distinto de ella. Todo el mérito de la ley es de quien la ha puesto. El Dr. Bermudo Meléndez , presidente de la Real Sociedad Española de Historia Natural y Catedrático de Paleontología de la Universidad Complutense de Madrid, dice en la Revista IBÉRICA (Revista. IBÉRICA de Actualidad Científica, n.138 (X-73)551), en un artículo titulado Estado actual de la teoría de la evolución: Cuanto más investigamos el mecanismo del proceso de la evolución, tanto más comprendemos la realidad de la existencia de una inteligencia infinita capaz de haberlo programado todo . El Padre Teilhard de Chardin , que es actualmente el jesuita de más fama internacional en el terreno de la evolución, dice que <<la evolución, como todos los procesos naturales, es un proceso sujeto a una ley que señala una dirección>> (FOTHERGILL: Evolución, marxismo y cristianismo en Teilhard de Chardin, II. Ed. Plaza.). Newton, hablando del cosmos dijo: <<Hay que reconocer la voluntad y el dominio de un Ser Inteligente y poderoso>> (ANTONIO ROMAÑÁ, S.I.: Estado actual de la cosmología. Epílogo. Publicaciones del Observatorio del Ebro. Tortosa.). Y en otro sitio: <<De donde proviene todo ese orden y belleza que vemos en el mundo? Fue el ojo ideado sin ingenio en materia de óptica? No parece claro que existe un Ser Inteligente?>> (ISAAC NEWTON: Optics, 3º edición. London 1721, pg. 344s.). Einstein escribió en <<The World as I see it>>: La ley del cosmos revela una inteligencia de tal superioridad que comparada con ella todo pensar humano es insignificante . El Premio Nobel de Física Alfredo Kastler declaraba en agosto de 1968: La idea de que el mundo, el Universo material, se ha creado él mismo, me parece absurda. Yo no concibo el mundo sino con un Creador, por consiguiente, Dios. Para un físico, un solo átomo es tan complicado, supone tal inteligencia, que un Universo materialista carece de sentido . Toda organización supone un organizador. Si en la Naturaleza hay seres organizados, es inevitable reconocer la existencia de una inteligencia organizadora