La Fe

En la Santa Misa, el domingo, después del Evangelio y de la homilía del sacerdote, confesamos nuestra fe recitando el credo.

"La fe es la respuesta del hombre a Dios que se revela y se entrega a Él, dando al mismo tiempo una luz sobreabundante al hombre que busca el sentido último de su vida" (CIC 26).

Fe es creer lo que no se ve, porque nos lo asegura otro que lo ha visto; el asentimiento que se da a alguna cosa como verdadera por el testigo fidedigno. Puede ser humana o divina según sea el testimonio por el que se cree. Si creo a un hombre, hablamos de fe humana; si a Dios, se trata de fe divina. La fe humana es necesaria al hombre para vivir. Casi todos los conocimientos que adquirimos -geografía, historia, física, literatura...-los alcanzamos por fe humana, porque nos lo aseguran otros. La fe humana la adquirimos por medio de los sentidos corporales (ojos, oídos,..) y la aprehendemos con la inteligencia. También nos es necesaria la fe divina. Pero ¿Cómo puedo saber cosas acerca de Dios o lo que Él me ha dicho? Si yo voy a una exposición de pinturas de un artista, puedo saber cosas de él a través de sus obras: por el estilo que usa, por los colores que utiliza, por los paisajes que pinta... Dios, supremo artista, nos ha dejado su huella en la Creación. Pero, si además en esta exposición de pintura un amigo me presenta al artista y éste me cuenta cosas de su vida y me lleva a comer a su casa, sabré todas esas cosas por su comunicación: por una revelación que él mismo me ha hecho.

Heb 1, 1. Pues bien, Dios nos ha hablado. Su palabra se encuentra en la Sagrada Escritura o Biblia y en la Tradición, es decir, aquellas cosas que se transmitieron a viva voz y después se han puesto por escrito.

La Revelación Divina

Nuestra fe cristiana se fundamenta en la revelación, que es "lo que Dios, bondad y sabiduría infinita, nos ha revelado acerca de Sí mismo y sus planes (Ef 1, 9)" (Dei Verbum 2 y 6)

Etimológicamente, Revelación (revelare, apocalipsis) es lo mismo que descubrir, correr el velo para que se vea algo que está oculto.

Revelación divina será una acción divina por la cual se descubre a un hombre una verdad hasta entonces ignorada o imperfectamente conocida: bien que tal verdad esté al alcance de la mente humana, bien que la exceda.

* INMEDIATA, si es manifiesta a alguno directamente por Dios, Jesucristo o por un ángel.

* MEDIATA, cuando Dios la comunica por medio de un representante suyo.

La revelación es, pues, de origen divino, porque procede de Dios y Él es su autor .

El depósito de la revelación lo encontramos en dos libros. Lo que nos dijo Dios por medio de los profetas en el Antiguo Testamento y la revelación de Cristo en el Nuevo Testamento.

"La Tradición y la Escritura constituyen el depósito sagrado de la Palabra de Dios, confiado a la Iglesia" (Dei Verbum 10).

La revelación pública ya está acabada y no hay que esperar ninguna antes de la manifestación gloriosa de Nuestro Señor Jesucristo. Cristo es la plenitud de la Revelación. Ahora bien, lo que esperamos aún es la manifestación definitiva de todo su contenido. De hecho hay muchas cosas en las Sagradas Escrituras que no comprendemos, pero las iremos entendiendo a la luz de la historia (Jr 30, 23-24).

Esta Revelación "es íntegramente transmitida por escrito o tradición a través de la sucesión legítima de los Obispos y fielmente expuesta en la Iglesia" (Lumen Gentium 25). Por eso "la Iglesia ha considerado siempre como suprema norma de su fe la Escritura unida a la Tradición" (Dei Verbum 21)

La Tradición Divina

"Dios quiso que lo que había revelado para salvación de todos los pueblos, se conservara por siempre íntegro y fuera transmitido a todas las edades. Por eso Cristo Nuestro Señor mandó a los Apóstoles predicar a todos los hombres.... Este mandato se cumplió fielmente, pues los Apóstoles, con su predicación, sus ejemplos, sus instituciones, transmitieron de palabra lo que habían aprendido; además los mismos Apóstoles y otros de su generación pusieron por escrito el mensaje de la salvación inspirados por el Espíritu Santo" (Dei Verbum 7).

Efectivamente, Cristo envió a sus Apóstoles a predicar, no a escribir (Mt 28, 18- Mc 16, 15). Por consiguiente, la predicación apostólica o sea la tradición oral es anterior a la Palabra de Dios escrita que tenemos en los libros del Nuevo Testamento. Y lo mismo sucede respecto al Antiguo Testamento.

NO SE HA ESCRITO TODO: Hay quienes piensan que, una vez que se puso por escrito la Palabra de Dios, ya no queda lugar para la tradición oral, ya que -dicen- quedó todo escrito. Sin embargo, consta por la misma Biblia que no fue así. Vemos que san Juan cuando concluye su Evangelio dice: " Muchas otras cosas hizo Jesús, que, si se escribieran una por una, creo que este mundo no podría contener los libros" (Jn 21, 25).

Muchas palabras de Jesús -que no están en los Evangelios- se transmitieron oralmente y algunas de ellas aparecen en otros escritos del Nuevo Testamento (Hc 20, 35: "Hay más dicha en dar que en recibir"). Es lo que llamamos ágrafon.

Consta en la Escritura que los Apóstoles dejaron mucho por escribir (II Jn 12 - III Jn 13, 14)

EXISTE LA TRADICIÓN: Consta claramente en la Biblia que hay una tradición oral que debe conservarse. Dice San Pablo a los Tesalonicenses: "Manteneos, pues, hermanos, firmes y guardad las tradiciones que recibisteis, ya de palabra ya por nuestra carta" (II Tes 2, 15) Por consiguiente, al lado de la Palabra de Dios escrita hay una Palabra transmitida de viva voz y hay que obedecer a ambas; pues, solo si permanece en nosotros esto que se ha enseñado desde el principio, nos mantendremos en la verdad y no correremos peligro de extraviarnos (I Jn 2, 24-26). Por ello la Biblia, incluso nos exhorta a apartarnos de quien no siguen la Tradición (II Tes 3, 6) y no nos dejemos arrastrar por novedades doctrinales (Heb 13, 9); al tiempo que nos invita a "combatir por la fe que una vez para siempre ha sido dada a los santos" (Jd 3).

TRANSMISIÓN DE LA TRADICIÓN: Dice San Pablo a Timoteo, Obispo de Éfeso (II Tim 2, 2): "Lo que de mí oíste ante muchos testigos, encomiéndalo a hombres fieles capaces de enseñar a otros". Nos describe aquí San Pablo el proceso de la Tradición, en el cual como cadena no interrumpida, señala hasta cinco anillos:

1) Los testigos de vista que vieron a Jesús Resucitado.

2) El mismo San Pablo que de ellos lo ha oído (fuera de que él también lo había contemplado glorioso ( I Cor 15, 3-8-)

3) Timoteo que lo oye de Pablo

4) Los hombres fieles a quienes Timoteo confía el Testimonio.

5) Los otros que a su vez lo reciben de los hombres fieles.

Esta frase denota la importancia que el Apóstol da al hecho de la transmisión del Evangelio por medio de la Palabra.

POR TANTO, los Apóstoles, "para que este Evangelio se conservara siempre vivo y entero en la Iglesia, nombraron como sucesores a los Obispos, dejándoles su cargo en el magisterio" (Dei Verbum 7 citando a San Ireneo). Por consiguiente, la tradición se transmite por medio de los Obispos.

La Sagrada Escritura

CONCILIO VATICANO I: La Sagrada Escritura es una colección de Libros Sagrados que "escritos bajo la inspiración del Espíritu Santo, tienen por autor a Dios, y como tales han sido entregados a la Iglesia".

CONCILIO VATICANO II: "La Sagrada Escritura es la palabra de Dios en cuanto se consigna por escrito bajo la inspiración del Espíritu Santo"

SAN GREGORIO MAGNO: "Una carta de Dios Omnipotente a su criatura".

La Sagrada Escritura se divide en dos partes:

1) Antiguo Testamento

2) Nuevo Testamento.

"Los libros del Antiguo Testamento narran la historia de la salvación, en la que paso a paso, se prepara la venida de Cristo al mundo" (Lumen Gentium 55), por tanto contiene los escritos sagrados anteriores a la venida de Cristo.

El Nuevo Testamento contiene los escritos hechos después de la venida de Cristo. Entre ellos, sobresalen los Evangelios.

NOMBRES DE LA SAGRADA ESCRITURA

1) SAGRADA ESCRITURA: "La Palabra de Dios escrita"(Dz 1972). Así la llama el Concilio de Trento.

2) BIBLIA: del griego biblion (Colección de libros)

3) TESTAMENTO: del hebreo <berit> (pacto)

ANTIGUO TESTAMENTO: pacto hecho por Dios con el pueblo de Israel. Fue hecho a Abrahán y concluido por Moisés. Promete un Redentor. Se sella con la sangre de la circuncisión y con el cordero pascual.

NUEVO TESTAMENTO: pacto entre el Padre celestial y la Humanidad por medio de Jesucristo que lo sella con su sangre.

FINALIDAD DE LA SAGRADA ESCRITURA

Ha sido escrita "para nuestra enseñanza, a fin de que por la paciencia y la consolación de las Escrituras estemos firmes en la esperanza" (Rom 15, 4)

El tema central de la Biblia es Cristo. Por narrar la historia de la salvación, de ninguna manera pretende enseñar ciencias. Por tanto, "toda la Escritura al ser divinamente inspirada es útil para enseñar, para argüir, para corregir, para educar en la justicia, a fin de que el hombre de Dios sea perfecto y consumado en toda obra buena" (II Tim 3, 16-17).

La Inspiración Divina

Decir que la Biblia está inspirada es lo mismo que decir que Dios es su autor y, por lo tanto, que lo contenido en ella es Palabra de Dios.

INSPIRACIÓN es un influjo sobrenatural de Dios, por el cual el hombre es movido a comunicar a los demás las cosas que Dios quiere comunicarles. Cuando esta acción divina se hace al hombre por medio de la palabra, la inspiración se llama profética; y si la comunicación se hace por la escritura, la inspiración se llama bíblica.

INSPIRACIÓN BÍBLICA: acción divina por la cual Dios ilumina al entendimiento del autor sagrado al escribir un libro y mueve eficazmente su voluntad para que exprese la verdad que Él mismo quiere expresar, resultando así ser Dios autor principal del libro y el hombre autor secundario e instrumental.

La inspiración supone la moción divina y la asistencia para que el autor secundario no yerre. Adquiere la virtud llamada inerrancia.

En la inspiración entran tres factores.

Que la Sagrada Escritura es un libro inspirado por Dios es de FE DIVINA Y CATOLICA.

CONCILIO VATICANO I (Dz. 1809) Providentissimus Deus (León XIII)

Spiritus Paraclitus (Benedicto XV) Divino afflante Spiritu (Pío XII)

Ex 17, 14: "Escribe esto en un libro" (Yahvé manda a Moisés escribir)

Jn 10, 35; "Y no puede fallar la Escritura" (Palabras de Ntro. Señor)

Lc 24, 44-46; "Es necesario que se cumpla todo lo que está escrito acerca de Mí".

Hc 1, 16 "Era preciso que se cumpliera la Escritura" (se refiere al traidor)

LEÓN XIII: "Pues el mismo (el Espíritu Santo) de tal manera mueve con su virtud sobrenatural a éstos (los hagiógrafos) a escribir y a ello les excita; de tal manera los asiste mientras escriben, que todas aquellas cosas y sólo aquellas que él mismo manda:

1) conciban en su mente con rectitud;

2) quieran escribirlas con toda fidelidad;

3) las expresan de modo conveniente a la verdad infalible.

De otro modo, no sería el mismo Espíritu Santo autor de toda la Sagrada Escritura" (Providentissimus Deus)

Así pues, el proceso de la inspiración queda reducido a tres rasgos fundamentales sin los cuales no se da tal hecho.

1) Una ilustración del entendimiento.

2) Una moción de la voluntad.

3) Una asistencia divina sobre el hagiógrafo.

ILUSTRACIÓN SOBRENATURAL DEL ENTENDIMIENTO

El hagiógrafo puede usar de fuentes de información y puede, por tanto, recoger los materiales que ha de escribir (como nos consta en Lc 1,1 y sig; II Mac 2, 24-32). Para esta adquisición previa no precisa el influjo inspirativo de Dios.

PERO SI, para formar un JUICIO TEÓRICO mediante el cual juzga si lo que escribe es verdadero o falso; un JUICIO PRACTICO mediante el cual juzga si lo que escribe es verdadero o falso; un JUICIO LITERARIO, mediante el cual decide la forma de expresión, qué palabras y qué figuras literarias va a utilizar.

INFLUJO DE DIOS EN LA VOLUNTAD DEL HAGIÓGRAFO

La moción de la voluntad será física (Dios obra por sí mismo, sin intermediarios, sobre la voluntad del hagiógrafo) e inmediata (directamente sobre la voluntad) y realmente eficaz. Ahora bien, esta moción no priva de libertad al hagiógrafo. Este es un instrumento en las manos de Dios, pero vivo y racional, por tanto libre, aseméjase al influjo que ejerce la gracia eficaz sobre el hombre sin desdeñar la libertad humana.

ASISTENCIA QUE DIOS PRESTA AL HAGIÓGRAFO

Dios, obrando en el hagiógrafo y por él, escribe como verdadero autor, todo y sólo lo que El quiere. Ha de ser un influjo positivo y continuo hasta que la obra quede concluida.

El hagiógrafo no ha de ser necesariamente consciente de que está inspirado. Si el hagiógrafo escribe su libro por medio de un secretario o redactor, la inspiración influye también en los actos intelectuales de éste. Por el contrario, si lo hace por medio de un amanuense no es necesario, puesto que éste no hace sino transcribir lo que el otro le dicta (Jr 36, 4 y 28).

DIFERENCIAS

INSPIRACION DIVINA REVELACIÓN DIVINA

* Escritura de Dios * Locución de Dios

* El que la recibe puede * El que la recibe es

o no ser consciente de ello. consciente de ello.

* Todo cuanto está en la * Todo cuanto está en la

Biblia está inspirado. Biblia no está revelado

La inspiración de los Libros Sagrados se extiende a todas las sentencias de la Escritura sin excluir ninguna de ellas.

LEÓN XIII: "No es lícito decir que la inspiración se extiende solamente a las cosas pertenecientes a la fe y a las costumbres y a nada más..." (Dz 1950)

SAN AGUSTÍN: "Si hallas algo en las escrituras que te parece absurdo, no te está permitido afirmar: el autor de este libro se equivocó; sino que debes pensar que, o el códice no concuerda con el original, o erró el intérprete, o tú no entiendes bien".

LA SANTIDAD DE LA BIBLIA :

Si Dios es el autor de la Biblia y el es la suma Verdad y la suma Santidad, no puede haber en ella error alguno ni nada que se oponga a la santidad de la misma. Sin embargo, encontramos en diversos relatos descripciones de escenas inmorales, actos de crueldad e imprecaciones impropias de los Libros Santos.

RESPUESTA: Tales pecados son el retrato de una humanidad caída y cargada de miserias y defectos. "Todo lo que está escrito, para nuestra enseñanza ha sido escrito". Son, pues, modelos negativos que nos enseñan las desgracias que conlleva la vida de pecado. Esto supone que debemos estar más cerca de Dios porque "la virtud engrandece los pueblos, mientras el pecado los hace miserables" (Prov 14, 34).

LAS IMPRECACIONES: Son proposiciones que expresan deseos de mal contra otros y contra sí mismo.

a) De venganza: Sal 8, 18 - Jer 11, 20

b) Desear la muerte: Jer 18, 21 - Sal 54, 16

c) Expresar alegría por la venganza: Sal 57, 11

d) Desear la derrota del enemigo: Sal 82, 10-18

e) Imprecaciones contra el día del nacimiento: Job 3, 3-26; Jer 20, 14-18.

¿COMO SE EXPLICAN ESTAS IMPRECACIONES?

Dios promete bendiciones al que cumple con su Ley y amenaza con maldiciones a los transgresores Lev 26 - Dt 28

Que el imprecante en la Biblia sea David u otra persona no importa, porque éste toma la causa de Dios como causa propia, y así, en virtud de la alianza entre Dios y su pueblo, los enemigos de Israel son enemigos de Dios, y la honra de Israel es la honra de Dios, y lo mismo las derrotas de Israel redundan en desdoro de Dios. Por la misma razón, al tratar los gentiles de aniquilar al único pueblo que adoraba a Dios, el salmista los aborrece como enemigos de Dios.

Las imprecaciones bíblicas se inspiran el LA LEY DEL TALIÓN Sal 27, 4 - Dt 19, 21: "Ojo por ojo, diente por diente". Era ésta una ley aprobada y dada por Dios, luego justa y válida. En la nueva ley, Jesucristo enseña a devolver bien por mal, a amar a nuestros enemigos Mt 5, 21...

SANTO TOMAS explica las imprecaciones de cuatro maneras:

1) Como predicciones futuras

2) Como amenazas de penas temporales o eternas, de las cuales Dios puede sacar un bien.

3) Como deseos de males temporales no a los hombres en sí mismos, sino contra el reino del pecado.

4) Como vaticinios de la ira de Dios contra los culpables e impertinentes. No es el salmista el que castiga, sino Dios que es justo juez.

 

La Inerrancia

de la Sagrada Escritura

INERRANCIA es igual que ausencia de error y es el principal efecto de la inspiración.

Siendo como es la Sagrada Escritura un libro que tiene por autor a Dios y que está, por tanto, inspirado; síguese que en todo su conjunto es palabra de Dios y por lo mismo inmune de todo error.

RACIONALISTAS y MODERNISTAS afirman que en la S. E. se contienen errores no sólo en el campo científico, sino también en el histórico. Entre los CATÓLICOS hay quienes afirman que la inspiración sólo se extiende a las cosas de fe y de costumbres.

PRUEBAS

Esta doctrina es de FE DIVINA Y CATÓLICA ( C.V. I - Dz 1809)

CUESTIONES

1) Puede haber error en la Sagrada Escritura por parte del hagiógrafo con consentimiento (Anuencia) de Dios. Dios permite los pecados y nadie dice que Dios es el autor de los pecados de los hombres.

->->-> No hay igualdad entre el concurso divino necesario a todo acto humano y el influjo inspirativo de Dios sobre el hagiógrafo. Cuando el hombre peca, él y sólo él es el único responsable, es la causa principalis. En el caso de la inspiración, la iniciativa viene de Dios; el hombre es mero instrumento. Como Dios no puede pecar ni contradecirse, decimos que no puede darse el error en los Libros Sagrados.

2) ¿La inerrancia hay que atribuirla a los hagiógrafos o a los Libros Santos?

->->-> Por la misma Biblia sabemos que los profetas o autores sagrados "movidos por el Espíritu Santo, hablaron en nombre de Dios" (II Pdr 1, 20); y acerca de los libros se nos dice que "toda la escritura está inspirada por Dios" (II Tim 3, 16).

->->-> Por la Iglesia, sabemos que la Escritura es "la palabra de Dios escrita" (C. Trento) y que tal palabra de Dios "se consigna por escrito bajo la inspiración del Espíritu Santo" (C. Vat II).

Los Padres de la Iglesia (San Ireneo, S. Justino, S.Agustín...) afirman que "la Escritura ha sido dictada por el Espíritu Santo", "es una carta de Dios transmitida a los hagiógrafos".

Ciertamente, el instrumento por medio del cual llega a nosotros la Palabra de Dios son los diversos autores sagrados. Ahora bien, como éstos son diversos y pasan y desaparecen a lo largo del tiempo, nos es indiferente que la Palabra de Dios nos llegue por tal o por cual autor. Lo importante es que la recibamos, pues ella es la que "permanece eternamente" (Is 40,8). Por lo cual, es preciso afirmar que la inerrancia está en la palabra consignada por escrito, puesto que ésta es lo principal y el autor es secundario o accidental.

Ahora bien, esta inerrancia hay que atribuirla al conjunto de Libros Sagrados, y no como libros aislados, es decir, cuando se toma en conjunto los libros como uno sólo: La Sagrada Escritura.

Interpretación de la Biblia

EN LA BIBLIA HAY PASAJES DIFÍCILES. (->Hc 8, 30-31 )

Son difíciles, entre otras cosas, porque la Biblia está escrita con una mentalidad distinta de la nuestra, por lo que "para comprender exactamente lo que propone en sus escritos, hay que tener muy en cuenta el modo de pensar, de expresarse, de narrar, que se usaba en tiempo del escritor, y también las expresiones que entonces más se empleaban en la conversación ordinaria" (DV 12)

En la Biblia hay palabras que tienen un significado distinto del que nosotros le damos. Por ejemplo:

NO PUEDE HACERSE UNA INTERPRETACIÓN PRIVADA DE LA BIBLIA (II Pe. 1, 20-21), pues corremos peligro de entenderla mal, para nuestra propia perdición (II Pe 3, 16). Pero como Dios "quiere que todos los hombres se salven y lleguen al conocimiento de la verdad" (I Tim 2, 3-4), nos deja unos maestros que, con seguridad e infaliblemente, nos la enseñen.

Consta en la Sagrada Escritura que Jesús confía a sus Apósrtoles la misión de llevar la verdad revelada a todo el mundo (Mt 28, 19-20: enseñad a todas las gentes.... yo estaré con vosotros....) Y según Mc 16, 15-16 el que no les crea no puede salvarse. De donde deducimos que Cristo ha de garantizar que no se enseñen errores.

Y así es. Lc 24, 45: Jesús "les abrió la inteligencia para que conocieran las Escrituras"; y además, Jn 14, 26 donde les promete el Espíritu Santo que les traerá a la memoria cuanto Él les enseñó y Jn 16, 12-13 les guiará hacia la verdad plena.

No sólo son palabras de la Biblia. Todo cuanto dice en Ella se da cumplimiento. Los Apóstoles interpretan las Escrituras, indicando de muchos pasajes difíciles su verdadero y genuino significado: Hc 1, 15-22; 2, 14-18; Gal 4, 22-31; Col 2, 16-17; Heb 4, 1-10............

Los Apóstoles, además, deben enseñar todo cuanto han aprendido, y Cristo les promete su asistencia (Mt 28, 20). Y así lo hacen: II Tim 2, 2.

En consecuencia, la verdadera Iglesia de Jesucristo es la única intérprete auténtica de las Escrituras, ya que éstas no se pueden interpretar privadamente. Creer a los que nos quieren enseñar otra doctrina sería creer a falsos profetas, falsos maestros, y adherirse a una secta perniciosa, lo cual acarrearía sobre nosotros la eterna condenación (II Pe 2, 1).

Por eso el Concilio Vaticano II dice: todo lo que se refiere a la interpretación de la Escritura queda sometido al juicio definitivo de la Iglesia, que recibió de Dios el encargo y el oficio de conservar e interpretar la Palabra de Dios. (DV 12)