Dios y España en el espíritu patriótico del Padre Alba

Dios y España en el espíritu patriótico del Padre Alba

Para enfocar este trabajo científicamente, tendríamos que ramonear por todos los escritos y sermones del P. Alba todas las referencias al tema, clasificarlas, contrastarlas con los perfiles de todos los ismos, y concluir catalogando al Padre Alba, como un autor, en uno de ellos. Sirvan de ejemplo dos citas cazadas por azar: En la meditación del juicio de Anás, durante los ejercicios dados en Villafranca, en la casa de la Beata Madre Rafols, el año 2000 dijo: "pegan a Jesús porque habló bien. España ha sido siempre perseguida por lo que hizo bien". Durante los ejercicios de 1980, meditando la lanzada dijo: "los tercios de Flandes llevaban la bandera blanca con las aspas y la Inmaculada. Nuestros padres querían el Corazón de Jesús en la bandera de todas las naciones. Somos soldados de Jesucristo Rey. Él venció al mundo con la Cruz, misterio de su amor". ¡Qué feliz fue el día que, en Lourdes, se encontró con un grupo de franceses que llevaba el Sagrado Corazón en su bandera. Al encuentro del Papa con los jóvenes en Polonia nos llevó con una bandera así. Encontrar todas las referencias a Dios y España en todos sus escritos, grabaciones y recuerdos es una labor que no cabe en los días que nos separan de su muerte.

Después de darle muchas vueltas, he visto que este laborioso trabajo de preparación me lo ha hecho el propio Padre Alba. Voy a explicar por qué y a presentar el resultado. De la catalogación del autor se encargarán ustedes después, si es que pueden.

El mismo Padre Alba instituyó para los miembros de la Asociación Juvenil de la Inmaculada y San Luis Gonzaga un compromiso de cumplimiento semanal que llamó "La guardia de Honor". Diseñó una cartulina plegable, la hizo imprimir y la repartió a todos. Insistió mucho en el cuádruple cumplimiento de los Ejercicios Espirituales anualmente, la Adoración Nocturna mensual, la Guardia de Honor semanal y los 15 minutos diarios de oración. Primero la leeré entera, para que se hagan ustedes cargo de ella en bloque. Después explicaré algunas de las cosas que se le ocurren a uno. No todo lo que se puede decir, porque el tema es, con esto sólo, inagotable.

La GUARDIA DE HONOR, constituye el momento oficial y solemne en que cada uno de los miembros de la Asociación, como soldado de Jesucristo, medita las verdades de nuestra Fe y suplica el conocimiento interno de Jesucristo para más amarle y seguirle.

La GUARDIA DE HONOR se hace en presencia de Jesús Sacramentado y ante la imagen de la Virgen María. El que hace la GUARDIA DE HONOR pide para él y para todos los hermanos de la Asociación un intenso gozo en el servicio de Dios, vida de oración, sólida formación católica y ser apóstol entre la juventud.

La GUARDIA DE HONOR dará vida a la Asociación aquella semana. Toda la Asociación se presenta ante Jesucristo, que es Rey y Sumo Capitán General de la Asociación.

En compañía de Jesús y María, examina tu propia vida para que se realice en ella la voluntad de Dios. Guarda en tu corazón los planes de generosidad, entrega y apostolado que Ellos te inspiren.

Ama mucho esta media hora de intimidad con Jesús y María. Ilusiónate por el día y 1a hora de tu GUARDIA DE HONOR. Si a la hora convenida te ha resultado imposible acudir, no dejes de hacerlo en la primera ocasión. Por la GUARDIA DE HONOR, tú y la Asociación recibiréis la abundancia de las gracias espirituales.

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1º Invocación al Espíritu Santo. - Ven Espíritu Santo, llena los corazones de tus fieles y enciéndelos en el fuego de tu amor. Envía tu Espíritu y serán creados.

Y renovarás la faz de la tierra.

Oremos: Oh Dios, que has instruido los corazones de tus fieles con la luz del Espíritu Santo, concédenos que sintamos rectamente con el mismo Espíritu y gocemos siempre de su consuelo. Por Jesucristo nuestro Señor. Amén.

2.° Acto de fe en la presencia de Dios.- Dios mío, creo que estás aquí presente y que todo lo ves hasta mis más ocultos pensamientos. Pero especialmente creo que estás realmente presente en el Santísimo Sacramento del altar. Te adoro con profunda reverencia y te pido gracia para hacer esta GUARDIA DE HONOR, a fin de que todas mis intenciones, acciones y operaciones vayan dirigidas a tu mayor gloria.

3.° Rezo del Rosario. - Detenerse en la contemplación de cada uno de los misterios.

4.° Meditación. - Quince minutos de oración mental, según la orientación personal del P. Director.

5.° Consagración a la Santísima Virgen.- ¡Oh Señora mía! ¡Oh Madre mía! Yo me ofrezco del todo a Vos, y en prueba de mi filial afecto, os consagro en este día mis ojos, mis oídos, mi lengua, mi corazón, en una palabra, todo mi ser. Ya que soy todo vuestro, oh Madre de bondad, guardadme y defendedme como cosa y posesión vuestra. Amén

Madre, aquí tenéis a vuestro hijo (tres veces).

En Vos, Madre mía dulcísima, he puesto toda mi confianza y nunca jamás seré confundido. Amén.

No se puede pasar si hacer referencia a la famosa estampa que diseñó el P. Alba con la Virgen de Fátima sobre la península Ibérica, hizo reproducir y repartió haciendo bien sin mirar a quién.

6.° Comunión espiritual. - Os amo, Jesús mío, sobre todas las cosas y deseo recibiros en mi alma. Pero ya que no puedo recibiros ahora sacramentado, venid espiritualmente a mi corazón. Como si os hubiera recibido, os abrazo y me uno del todo a Vos. No permitáis, Señor, que me separe jamás de Vos.

7.° Oración por España. - Divino Corazón de Jesús: Ante la vista de tantos males como presenciamos en nuestra Patria, como merecido castigo de nuestros públicos pecados, recurrimos a Vos, suplicando vuestra misericordia en favor de este pueblo de vuestra predilección. Acordaos de vuestra promesa de reinar en España y con más veneración que en otras partes. Que vuestro reinado de amor se establezca ya en vuestra querida España. Que prenda aquí con mayor fuerza ese fuego divino y de aquí se comunique por todo el mundo. Sea vuestro divino Corazón la victoriosa bandera que presida nuestras justas ansias de restauración tradicional y misionera y nos dé la victoria contra todos los enemigos de Dios y de la Patria. ¡Virgen del Pilar, Inmaculada Reina de España, acelerad el Reinado del Corazón de vuestro Hijo! Amén.

8.° Oración a San Miguel. - ¡Arcángel San Miguel! Defiéndenos en la lucha. Ampáranos contra la perversidad y asechanzas del demonio. ¡Reprímale Dios!, pedimos suplicantes. Y tú, Príncipe de la celestial milicia, lanza al infierno con el divino poder a Satanás y a los otros malignos espíritus que, para la perdición de las almas, discurren por el mundo. Amén.

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PROMETO

Amar a Dios sobre todas las cosas y levantar sobre ese amor toda mi vida, mis pensamientos y mis acciones.

El P. Alba predicaba y practicaba esto a la perfección. Para evitar malentendidos, aclararé primero que el P. Alba amaba mucho a Cataluña. Recientemente se ha escrito y publicado que era catalán. Yo le tomé por tal cuando le conocí en 1959. Siempre he hablado den catalán con él. Tardé años en saber que era santanderino. Pues bien, volviendo al tema, le oí decir más de una vez, que él "quería a España por católica y para ser católica, que querer cualquier otra España sería caer en una idolatría, como hacen los catalanistas que aman más a Cataluña que a Dios".

Defender intrépidamente la Fe católica y los derechos de Dios, sin temor a quedarme solo en su defensa, esperando mi fortaleza del sacramento de la Confirmación con el que fui ungido.

Amar sin reserva a España, mi Patria, la nación de eterna Cruzada, relicario de santidad, sublime escuela de tradiciones.

Entregarme a su servicio, estudiar, conocer y amar su Tradición y trabajar hasta el último aliento de mi vida, para que sea una realidad en ella el reinado social del Sagrado Corazón.

Exigirme sin contemplaciones el cumplimiento de mi deber, ser incapaz de pactos con sacrificio del ideal.

Vivir en hermandad con todos mis compañeros y entender la amistad y el amor como el más generoso y noble servicio al ideal.

Vivir con humildad y alegría mi juventud y señalarme por el celo apostólico entre los jóvenes.

Aceptar con gratitud las enseñanzas y mandatos de mis superiores encargados de mi formación, y serles fiel, disciplinado y leal.

Enorgullecerme siempre de mi religión, de mi Patria, de mis padres, de mis compañeros de Asociación y de ser miembro de la Unión Seglar.

Honrar la memoria de los santos, misioneros, cruzados, conquistadores, héroes y figuras gloriosas de nuestra historia, y de todos los mártires de España que ofrecieron su vida por una España católica.

Seguir sus pasos hasta el sacrificio supremo y el martirio si preciso fuera, y luchar contra las sociedades secretas y la masonería, así como contra el liberalismo y el marxismo, enemigos del Reino de Dios.

Alimentar mis días con la consigna: Por Cristo, por María, por España, MÁS, MÁS, MÁS.

Así espero cumplirlo con la gracia de Dios y la protección de la Virgen Santa María.

El espíritu Trinitario del Padre Alba

Se trata de un diamante con muchas caras, de cada una de las cuales destellan rayos de luz de los más variopintos coloridos. Por ejemplo: hace poco que alguien comentaba que el Padre Alba era muy "trinitario" y que no veía por qué.

Pare verlo rápidamente supongo que el oyente está familiarizado con aquella tabla que está en la introducción de la BAC (nº 39) al "De Trinitate" de San Agustín (pag.93), en la que se tabulan las referencias del Santo al misterio trinitario, en tres columnas que se apropian al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo respectivamente, por ejemplo:

Memoria

Inteligencia

Voluntad

Modo

Especie

Orden

Naturaleza

Doctrina

Uso

Física

Lógica

Ética

Mente

Noticia

Amor

Pues bien, voy a hacer lo mismo con algunas de las expresiones del texto que acabamos de leer. Es importante porque da idea de la "completness" de su visión. Las visiones incompletas son muy peligrosas. Al fin y al cabo el materialismo no es más que la ignorancia de la inteligencia y del espíritu, el racionalismo la ignorancia de la realidad y del amor y el liberalismo la de la naturaleza y la razón. En un breve texto encerrado en una pequeña cartulina se encuentran al menos estas referencias trinitarias:

En la introducción:

La GUARDIA DE HONOR, constituye La G. DE H. se hace en presencia La GUARDIA DE HONOR dará vida

Momento

Solemne

Oficial

Como soldado

Medita

Suplica

Para más seguirle

Conocimiento de Jesucristo

Para más amarle

Ser apóstol entre la juventud

Sólida formación católica

Vida de oración

Para que se realice en ella

examina tu propia vida

La voluntad de Dios

Cada uno de los miembros de la Asociación, como soldado de Jesucristo

Toda la Asociación se presenta ante Jesucristo

El que hace la GUARDIA DE HONOR pide

Servicio

Formación

Gozo

Servicio de Dios

Sólida formación católica

Vida de oración

Los planes

Que te inspiren Jesús y María

Guárdalos en tu corazón

Entrega

Apostolado

Generosidad

En la promesa:

Mis acciones

Mis pensamientos

Mi vida

Entregarme a su servicio

Conocer

Y amar su tradición

Para que sea una realidad en ella

El reinado del Sagrado Corazón

Hasta el último aliento de mi vida

El cumplimiento

Sin pactos con sacrificio del ideal

De mi deber

Como servicio

al ideal, entender

La amistad y el amor

Con humildad

Señalarme por el celo apostólico

Vivir mi juventud

Serles fiel, disciplinado y leal

Aceptar las enseñanzas

Y mandatos

Leal

Fiel

Disciplinado

Seguir sus pasos

Hasta el martirio

Y el sacrificio supremo

Contra el marxismo

Las sociedades secretas

Y el liberalismo

Seguir los pasos

Honrar la memoria

Hasta el sacrificio supremo

Ser y exigirme:

ser incapaz de pactos con sacrificio del ideal

Exigirme sin contemplaciones el cumplimiento de mi deber

Defender intrépidamente

La Fe Católica

Y los derechos de Dios

España, mi patria

Escuela de tradiciones

Relicario de santidad

Más, más y mas

Con la consigna

Alimentar mis días

En la secuencia de actos de la Guardia de Honor:

Consagración a la Santísima Virgen

Acto de fe en la presencia de Dios

Invocación al Espíritu Santo

En la oración por España:

Restauración tradicional

Y misionera

Justas ansias

Justas ansias de restauración tradicional y misionera

Me entretendré algo más en esta frase porque veo que resume el espíritu de los Misioneros de Cristo Rey.

Recuerdo una vez en que le comenté al Padre no sé qué cábala sobre Nuestro Señor Jesucristo y él me contestó: "Sí, pero lo que más deseaba Jesús era cumplir la voluntad del Padre". Se me olvidó lo que le dije deslumbrado por su respuesta.

Fue para mí, entonces, una de aquellas sentencias que te hacen vislumbrar que la visión de Dios cara a cara, ver el rostro de Dios, como solía decir el Padre, no será como contemplar los autorretratos del Museo del Prado. Verlo como un autorretrato es contemplarlo en la creación, de la que San Agustín dice: "si esto es la cárcel, qué será el palacio".

Me hizo profundizar en la verdad de que el ser es efusivo y la palabra eficiente. No se puede decir lo uno sin lo otro.

Recuerdo que cierta vez que un compañero de profesión me comentaba la problemática de la cuestión ¿Qué es primero, el pensamiento o el lenguaje?, gracias a los ecos naturales de aquella enseñanza del Padre Alba se me ocurrió responder con otra pregunta también crucial: ¿El pensamiento, el lenguaje, o el espíritu que primero hace hablar al pensamiento y después impele a cumplir lo que prometen las palabras?.

Nos dice el profeta Isaías (55,10-11) que la Palabra de Dios hace lo que dice: "Como bajan la lluvia y la nieve del cielo, y no vuelven allá, sin haber empapado y fecundado la tierra y haberla hecho germinar, dando semilla para el que planta y pan para el que come, así la Palabra que sale de mi boca, no vuelve a mí baldía, sino que hace lo que yo quiero y cumple su misión".

Las formas más sencillas simplemente se resisten a perder el ser, pero las vivas llegan a actuar para alcanzar su perfección y, por ejemplo, se alimentan para crecer y desarrollarse, y eso lo hacen también con anhelo que, en este caso, llamamos hambre. Los padres anhelan naturalmente tener hijos, y éstos quieren comer para hacerse como ellos. Esto puede elevarse a las altas cimas del misterio: dice Jesucristo: "Yo tengo un alimento que vosotros no conocéis: hacer la voluntad de mi Padre".

El AMDG ignaciano tiene un doble aspecto. Predicar su gloria y trabajar por el advenimiento de su Reino. Su gloria, su Reino y su voluntad, dice Philipón de las primeras peticiones del Padrenuestro.

Su gloria se desea con "justas ansias misionales" y su reino con "justas ansias de restauración tradicional".

Restauración tradicional no significaba para el Padre Alba hacer andar la historia hacia atrás: era una vuelta al plan de Dios que se podría pensar como una restauración del paraíso. Eso es lo que busca el progresismo, pero al margen de Dios. También dice Santo Tomás, citando a San Anselmo, que "el diablo pretendió por sí mismo lo que hubiera alcanzado si hubiese perseverado". El P. Alba decía muchas veces que lo que ha de venir no será lo que fue. Su restauración no era querer volver al pasado. Era el futuro Reino de Cristo intrahistórico, sí, por eso chocaba con los que dicen: "no queremos que éste reine sobre nosotros".

Durante los pasados ejercicios, viendo mi miseria, que sólo puede llegar a valer algo si es recogida por la misericordia divina, y el valor de las almas de los hijos por las que se derramó Sangre Divina en el Calvario, comprendí que las parejas necesitan la gracia sacramental del matrimonio para llevar a cabo su misión procreadora, educadora y evangelizadora.

Por eso los Misioneros de Cristo Rey en el Perú hacen más por el progreso casando parejas que instalando fábricas de queso. Es cierto lo que dijo el P. Marzo, misionero mercedario por muchos años: "Mientras no haya familia, habrá tercer mundo".

"Un jesuita rarísimo"

En Barcelona prometí que aquí explicaría por qué es cierto lo que dijo Paco Pepe en cierta ocasión: "El P. Alba es un jesuita rarísimo". Cierta vez que me hizo hablar en una ocasión importante me impuso el título: "Todo es Gracia". Es muy raro que un jesuita diga esto, y el P. Alba lo decía muchas veces. Los jesuitas, de tanto luchar con el protestantismo y hacer énfasis en la obras, llegan a olvidar que todo es gracia, aunque haya obras. Dice el prefacio de los santos: "cuando Dios los premia, corona sus propios dones". Y la norma de rezar es la norma de creer.

Satanás atacó la cristiandad primero con las herejías de Nestorio (el hombre se hizo Dios) y Valentín (Dios no se hizo hombre); después con las de Pelagio (el hombre puede hacerse bueno) y Lutero (el hombre no puede ser bueno); ahora lo hace con el optimismo iluso de los que piensan que la Iglesia ha de triunfar progresivamente en la historia y con el catastrofismo fideísta que excluye el triunfo de Cristo en la historia. Sobre esto nos enseña magistralmente el Catecismo de la Iglesia Católica, cuando explica que el triunfo de la Iglesia no será progresivo. Un cristiano verdadero no debe, ni desesperarse por pensar que no es posible alcanzar la perfección social, ni dejarse seducir por la presunta ilusión de que la humanidad sin Dios puede alcanzar el bien social. "Lo que es imposible a los hombres, es posible a Dios".

El Padre Alba esperaba ciertísimamente el triunfo de los Sagrados Corazones de Jesús Y de María en España y en el mundo entero, incluyendo explícitamente, casi siempre, Israel y Rusia, pero no por el poder humano. Una de sus últimas frases que explica José Fernando Silva es: "esto no tiene remedio humano". A mí me había dicho muchas veces: "pero hay que resistir".

Reinaré en España, un "resto" de cristiandad

Hace unos años tuve que estar en Bélgica algunos meses y aproveché para ver varias ciudades europeas. En todas vi aquello que pensaba era peculiar tan sólo de España: una iglesia en cada esquina. Uno piensa cómo se puede compaginar algo como la catedral de Colonia en el corazón de la vieja Europa y la especial vocación hispana a la cristiandad.

Se lo comenté al Padre Alba y entonces pude escribir en una carta a mis ahijados: Dios se eligió un pueblo que es el de Israel. Vino a los suyos, pero los suyos no le recibieron. Por eso Pedro se fue a Roma, y persiguieron a los suyos. Al fin el imperio se hizo cristiano y Europa entera era Cristiandad. Y América también. Pero Asia no. La cristiandad, que había podido contener al Islam, se desangraba combatida por el Protestantismo y cayó exhausta, arrodillada en los Andes, besando a Europa, con un brazo arañando California para alcanzar Alaska y el otro, el de Javier, sobre el Japón, mirando a China. La cristiandad no pudo abrazar el planeta. Sólo quedó lo hispano, como un resto, defendiendo a Cristo de verdad. España es el resto de la Cristiandad que no ha sido descristianizada por el Protestantismo. Por eso España tenía una especial vocación católica. Y hoy (esto lo escribí en junio de 1990), cuando el Islam amenaza a los hijos de Lutero, nos anima pensar que España somos nosotros. (Que somos nosotros lo tomé del P. Manuel Martínez Cano que lo dio en unos campamentos como consigna).

En otra ocasión el P. Alba me hizo exponer las apariciones del Sagrado Corazón al P. Hoyos. "Ante la vista de tantos males como presenciamos en nuestra Patria", me ingenié, para explicar el "reinaré", inspirado en lo que oí decir a un teólogo: "si cuando venga el Hijo del Hombre queda sólo un sacerdote en un rincón de África diciendo misa, ya será verdad lo de estaré con vosotros hasta el fin de los siglos". Dije que si un español, en Jerusalén, como un Rafael Stern, al que el P. Alba admiraba tanto, encendiera el foco de conversión de Israel a Jesucristo, ya se cumpliría el Reinaré en España con más veneración que en otras partes. El resto de la Cristiandad habría llevado la antorcha de la Fe hasta prender el fuego allí donde puede consumar el cumplimiento de las promesas de la Alianza. Y el P. Alba, que al final de todas las exposiciones siempre ponía muy bien los puntos sobre las íes, no me lo rectificó.

Terminaré con otra cita, de una meditación, también de ejercicios espirituales, que tituló "contemplación de los tribunales de Cristo", "el mundo no se restablecerá con legiones romanas, ni con galeotes, ni con discursos. Mi Reino no es de este mundo. Mi Reino se restablecerá por la Cruz", para advertir que nadie piense, que la confianza en el poder todopoderoso de Dios llevó al P. Alba a un quietismo inoperante. Combatió los nobles combates de la Fe. Ahí está la herencia de sus obras por las que fue tan envidiado, temido y combatido por los que, queriendo acallarlo, no han hecho más que destacarlo.

Quizás sobra todo lo que he dicho. Aquí lo único importante es que en esta cartulina de la "Guardia de Honor" está todo lo que el Padre Albar quería transmitir y enseñar para que lo cumpliéramos viviéndolo.


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