Servosalvación

Fe y ciencia

Servosalvación

Barcelona, abril del 2003

¿Quién no ha oído habler de cibernética? Esta palabra viene de "cyber" que en griego significa piloto, porque la primera aplicación cibernética fue para ayudar al timonel a mover el timón. De necesitarse varios marineros para girar la rueda, se pudo llegar a que bastara un impulso con un dedo dejando que su inercia acabara de poner la caña deseada. Primero fue el timón, pero ahora tenemos continuamente a nuestro alrededor centenares de servomencanismos amplificadores. La dirección asistida y el servofreno de los automóviles son ejemplos de todos conocidos. Esas grandes excavadoras que cargan toneladas de tierra en un volquete gobernadas por un solo hombre son otro ya vulgar ejemplo de máquinas basadas en el servocontrol.

Esto es posible por la amplificación. Se dispone de una fuente de energía que tiene gran poder de mover y se regula ese poder con poca energía. Un grifo puede abrir o cerrar la conexión de un émbolo con una gran bomba de presión; la fuerza la hace la bomba y puede ser muy grande, pero el grifo lo puede accionar un niño.

Es claro que la más importante medida de un amplificador es la llamada ganancia. Le relación entre la potencia controlada y la reguladora. El caso de mayor ganancia es la oración por la salvación. El Sr. Obispo de Santiago de Cuba, al final de la Misa de acción de gracias por la Beatificación de Dolores R. Sopeña, dijo que "la mejor manera de tener todo el poder de Dios es no tener ninguno". El día 4 de mayo del 2003 veíamos en el cartel de la canonización de Santa Genoveva Torres la frase de S.S. Juan Pablo II "en su debilidad se manifestó la fuerza de Dios". Por eso, con la oración podemos alcanzar una ganancia doblemente infinita. Desde nuestra nada se regula el poder infinito que salva, elevado otra vez hasta la infinitud de la gracia que da a la criatura la participación en la vida eterna divina.

Todo esto nos ayudará a entender lo que nos dijo la Sma. Virgen en Fátima acerca de la salvación de los pecadores con tal de que alguien lo pida. Santa María Maravillas de Jesús visitaba cada día, con gran esfuerzo en los últimos tiempos, su capillita con la imagen de la "Virgen de la Conversión", llamada así porque el escultor que la talló se convirtió en la tarea. Dios quiere que le pidamos las cosas. Así queda claro que reconocemos que las recibimos de Él. Nuestro Señor Jesucristo preguntó al ciego Bartimeo qué quería cuando no se podía dudar que diría: "Señor, que vea". No dejemos de pedirlo por pensar que nuestra oración ha de ser perfectísima. "Dios toma en serio lo que nosotros le pedimos con ligereza", nos explicaba el padre Francisco Nowicki.

El Sagrado Corazón de Jesús se ha abierto hoy para nosotros mostrándonos su Divina Misericordia. Tenemos muchos tesoros por pedir a nuestra disposición. Recordemos pues las perlas sin rayos de la medalla milagrosa, gracias que no se reciben porque nadie las pide. La herencia paterna es el Espíritu Santo, cuenta de donde sacar y que no se acaba. No pedir por la salvación de las almas sería como tener una soga y no darla a uno que se está ahogando

Y no nos preocupemos si no sabemos por quien pedir. "Ya sabe el Padre Celestial lo que necesitamos". En el congreso de conversos "Camino a Roma", del año 2002 celebrado en Ávila, en uno de los talleres, el propio interesado explicó cómo se convirtió mirando las estrellas del cielo de Moscú. ¿Quien debía estar pidiendo por él?.

El poder de salvación es el soplo poderoso que mueve la barca de Pedro y todas las naves de la Iglesia. Esa es la energía controlable por la oración de los herederos del Padre Celestial, que no tenemos ningún poder más que el de pedir.

Manuel M. Domenech Izquierdo


"Une tus pequeños sufrimientos a Mi dolorosa Pasión para que adquieran un valor infinito ante Mi Majestad".
(Diario de Santa Faustina Kowalska 21 I 1938).

12 VIII 1934:
"Hay un solo precio con el cual se compran las almas, y éste es el sufrimiento unido a Mi sufrimiento en la cruz".

24 XI 1935:
"La más pequeña acción de Mi esposa tiene un valor infinito, el alma pura tiene una potencia incalculable delante de Dios".


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