Una Vida, una Esperanza

Una iniciativa contra el aborto

Una Vida, una Esperanza

“A todos los miembros de la Iglesia, pueblo de la vida y para la vida, dirijo mi más apremiante invitación para que juntos, podamos ofrecer a este mundo nuestro, nuevos signos de esperanza, trabajando para que aumenten la justicia y la solidaridad y se afiance una nueva cultura de la vida humana, para la edificación de una auténtica civilización de la verdad y del amor”. Juan Pablo II, Evangelium vitae (6)

Han pasado siete años de esta invitación y veinte de la primera visita de su Santidad a España, los mismos que el próximo año cumplirá la ley que el gobierno socialista promulgó para posibilitar unos cauces que permitieran el aborto al amparo de la constitución vigente, al no reconocer derecho alguno al no-nacido según la sentencia del Tribunal Constitucional. Se hace pues necesario corregir esta situación mediante el procedimiento que la misma Constitución establece en el artículo 87.3, a través de la iniciativa popular, puesto que los distintos Gobiernos, tanto estatales como autonómicos no han tomado medidas en este sentido, tal como regula la normativa del citado artículo 87, y por el contrario, en el Parlamento Europeo, a través de su Departamento de Desarrollo, se intenta hacer prosperar el informe Sandbaek, según el cual se obligaría de forma indirecta a todos los habitantes de los Estados Miembros, a aceptar la legislación en materia de aborto propuesta desde la Unión Europea., aunque éste sea considerado ilegal en su legislación nacional.

Como hijo de esta Iglesia de Cristo, a la que su Vicario apela para trabajar de forma apremiante, para afianzar una nueva cultura de la vida humana, deseo expresar mi intención de promover una campaña de recogida de firmas para solicitar al Gobierno Español, una revisión del texto constitucional que hoy ampara el asesinato de niños en el seno materno.

¿Qué has hecho? – le dijo Él-. La voz de la sangre de tu hermano está clamando a Mí desde la tierra (Génesis 4,10)

La voz de estos Santos Inocentes tampoco deja de clamar en mi conciencia, y me impide continuar contemplando le realidad de una sociedad cruel y egoísta, que prima el bienestar del poderoso y condena la esperanza del indefenso, sin determinar de tomar la decisión, de utilizar aquellos medios que dispongo, para intentar promover una respuesta social que evite seguir manteniendo esta injusticia.

No puedo lavarme las manos como Pilatos y proclamar que “soy inocente de esta sangre ; allá vosotros” ( San Mateo 27,24 ), los que participáis de una manera o de otra; porque mi silencio y mi indiferencia también son cómplices de este crimen.

“Os anunciamos el mensaje que hemos oído a Jesucristo: Dios es luz sin ninguna oscuridad. Si decimos que estamos unidos a Él, mientras vivimos en la oscuridad, mentimos con palabras y obras. Pero si vivimos en la luz, lo mismo que Jesucristo está en la luz, entonces estamos unidos unos con otros y la sangre de su hijo Jesús nos limpia los pecados. Si decimos que no hemos pecado, nos engañamos y no somos sinceros. Pero si confesamos nuestros pecados, Él, que es fiel y justo, nos perdonará los pecados y nos lavará los delitos. Si decimos que no hemos pecado, lo hacemos mentiroso y no poseemos su palabra” (Primera carta del Ap. S. Juan 1,5-2,2 / de la liturgia de la palabra de la misa propia del día – 28 de diciembre)

¿Pueden quedar olvidadas, por lejanas, aquellas palabras del Santo Padre a las familias cristianas, en la homilía de la misa multitudinaria, celebrada en la plaza de Lima, en Madrid? (2-11-82)

“Pero hay otro aspecto, aún más grave y fundamental, que se refiere al amor conyugal como fuente de la vida: hablo del respeto absoluto a la vida humana, que ninguna persona o institución, privada o pública puede ignorar. Por ello, quien negara la defensa a la persona humana más inocente y débil, a la persona humana ya concebida, aunque todavía no nacida, cometería una gravísima violación del orden moral. Nunca se puede legitimar la muerte de un inocente. Se minaría el mismo fundamento de la sociedad.”

20 años de oídos sordos a toda clase de iniciativas que promovieran estos valores. Hemos minado los fundamentos de nuestra sociedad y su descristianización camina a marchas forzadas. ¿Cuántos años más vamos a seguir caminando por estos senderos de iniquidad?.

Puede que el próximo año el Santo Padre vuelva a visitar nuestra tierra; tierra de María. ¿No sería para él un motivo de gozo y esperanza que parte de este pueblo español, pudiera recibirle presentándole un número suficiente de firmas que respaldaran una iniciativa en defensa de la vida, tantas veces exigida en su Magisterio a los fieles católicos en particular? ¿No sería para nosotros una forma de agradecer a Juan Pablo II , todo el bien que espiritualmente nos ha alcanzado y su generosidad hacia la Iglesia en todo su Pontificado, especialmente en estos últimos años de esfuerzo heroico? ¿No sería una buena forma de corresponder al deseo que expresó en su primera visita a España, a la que acudió como “Testigo de Esperanza” ?. “Esforzaos por que las leyes y costumbres no vuelvan la espalda al sentido trascendente del hombre ni a los aspectos morales de la vida”

Invito a todos aquellos españoles que compartan estos deseos, a colaborar en esta iniciativa, que aunque expresada de forma particular, no deja de recoger un sentimiento que en grupos y personas comprometidos con la fe en No Señor Jesucristo, puede ser c onstatado por cualquier observador atento a esta realidad cotidiana , aunque dolorosamente silenciosa.

Consciente de que un grano de arena no hace una montaña, pero también, que la fe puede moverla, porque Cristo tiene poder para ello; pongo mi confianza en la oración, en este Año del Rosario, para que contemplando los misterios de la vida de nuestro Salvador, con los ojos de María, Madre de la Iglesia, alcancemos todos los que pidamos por esta intención, la fortaleza que nos ayude a mantenerla, para verla un día hecha realidad y poder dar gracias a Dios por habernos hecho hijos dignos de su gracia.

Una vida, una esperanza. No apaguemos la luz de una vida que pueda ser testigo de esperanza, una vida que contribuya a fundamentar los cimientos de esta sociedad que debe permitirnos seguir escribiendo esa “historia de admirable fidelidad a la Iglesia y de servicio a la misma, escrita en empresas apostólicas y en tantas grandes figuras que renovaron esa Iglesia, fortalecieron su fe, la defendieron en momentos difíciles y le dieron nuevos hijos en enteros continentes” (discurso de Juan Pablo II a su llegada al aeropuerto de Barajas – 31/10/82).

Al Ángel Custodio de España y a San Abel, cuya fiesta celebra hoy la Iglesia, encomiendo especialmente el éxito de estas intenciones.

Fernando García Pallán 28 de diciembre de 2002, festividad de los Santos Inocentes y de San Abel

Colaboraciones – una vida, una esperanza

Si usted desea colaborar con esta campaña, debe mandar a la dirección abajo indicada el medio de comunicación que desea mantener para recibir información.

La organización de la campaña requerirá la participación de un delegado provincial; que pueda desplazarse a Madrid para eventuales reuniones de coordinación general. A esta persona podrán asistirle todos aquellos que deseen colaborar como propagandistas, en la recogida de firmas, a nivel local.

A medida que se vayan cubriendo las delegaciones provinciales, se irá informando del curso de la organización a través de los medios de comunicación disponibles, especialmente en aquéllas páginas web o foros donde hayan conocido esta iniciativa.

El texto con la convocatoria será remitido por correo electrónico a todas aquellas direcciones de internet donde pueda ser recibida gratamente esta iniciativa; por lo que se agradecería, ofrecieran información de este tipo para organizar la publicidad del documento. Se procurará dar a conocer en la medida de las posibilidades una lista con las direcciones ya informadas, para evitar posibles molestias a los destinatarios.

Todas aquellas sugerencias que consideren puedan ayudar a mejorar la agilidad de la campaña serán bienvenidas.

Gracias a todos por su comprensión y colaboración. Atentamente: Fernando García Pallán

Colaboración

Para colaborar con esta campaña, mandar a la dirección abajo indicada el medio de comunicación que desea mantener para recibir información.

coordinador@unavidaunaesperanza.com

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