La Conversión

La Conversión

Significado

Los profetas, los predicadores, la liturgia cuaresmal... todo habla de la conversión, y nadie se convierte.

Conversión significa: ruptura, reparación, reforma.
Decía Clodoveo en su conversión "he de quemar lo que adoraba y he de adorar lo que perseguía".

La conversión es:
- personal: no esperar a que se conviertan los otros
- interior: no de fachada, no de estructuras.


- progresiva: no es un acto repentino y aislado. Eso es su comienzo.

Enemigos de la conversión:
- la disipación: "Ego foras, Tu intus" (San Agustín). No ver la TV.
- el orgullo: Situación psicológica de no necesitar la conversión, como los fariseos en tiempo de Jesús.
- la cobardía: "¡Cras, cras!" (mañana), San Agustín, Confesiones.

Conversión de San Pedro

Causas de su caída:
- Se fía de sí mismo.
- Se olvida de la oración. "Velad y orad para que no caigáis en tentación".


- Se pone en peligro.

Su conversión:
- Mirando a Jesús, al pasar de un sótano a otro por los atrios del palacio de Caifás.
- Estalla en lágrimas de vergüenza y se aparta de la ocasión.
- Transforma las lágrimas en lágrimas de amor cuando, después de resucitado Cristo, le pregunta si le ama.

Belleza de la contricción

El P. Faber se pregunta, y llevaba varios años estudiándolo, por qué los convertidos se estacionan, por qué las almas no adelantan, y llegó a la conclusión de que la única causa es porque no cultivan la contricción, el dolor de haber ofendido a Dios, la penitencia incesante.
Como Pedro levantándose cada día y llorando al canto del gallo.
Teresa de Jesús: "La contricción es el pan con que hay que comer todos los guisos de la vida espiritual".


Camino(s) ascendente(s):