Nada mejor que la Verdad

Cartas a mis ahijados

Nada mejor que la Verdad

Barcelona, mayo de 1991

Hace ya más de un año que te escribí. Supongo que habrás leído las cartas a mis demás ahijados, pues ya sabes que cada una es para todos. Esta vez, el corazón me dicta que te explique un argumento que muchas veces me ayuda a abrazarme más fuertemente a nuestra Fe. Esa Fe mía y tuya que manifesté representándote el día glorioso de tu Bautismo.

Se trata de la frase de San Pedro: "Señor, si no es a Tí, ¿a quién iremos?". "La solidez de la enseñanza que hemos recibido", como dice San Lucas a su amigo Teófilo al comienzo de su Evangelio, brilla y destaca sobre toda otra filosofía, religión o creencia. Los católicos tenemos que estudiarlo todo para librar, con la ayuda de Dios, el combate de la Fe en todos los frentes. Los enemigos de la Fe, normalmente no conocen la doctrina de Cristo. Así Manuel Kant, por ejemplo, no conoció las obras de Santo Tomás.

El pasado noviembre estuve de viaje en Holanda y al mirar en el cajón de la mesita de noche hallé un libro sobre el budismo. ¡Que cosa más fría y más insulsa!. Recuerdo una de sus frases: "Decir que yo existo y que Buda no existe, es mentira. Decir que yo no existo y que Buda existe , es verdad". Así, gratuitamente, sin más comentario ni aclaración. ¡Qué diferencia con la doctrina tradicional, según la cual la certeza de nuestra existencia es algo indudable porque es patente al espíritu de una manera íntima y existencial!. Es el "entendimiento agente" de Aristóteles, la "memoria del presente" de San Agustín, la puerta que abre el camino de la metafísica, la luz ínterior de nuestro ser que ilumina el camino del pensamiento.

El nefasto Descartes, con su famoso "pienso, luego existo", tergiversó la verdad completamente al decir que la existencia se deducía del pensamiento. Su equivocación llevó al racionalismo. Como aclara Rafael Gambra en su "Historia Sencilla de la Filosofía" el racionalismo pretende suplantar al "Ser Necesario" con la necesidad de las matemáticas. Eso nos lleva al panteísmo científico abstracto. Cuando vengas a casa te enseñaré libros que dicen: "La física es geometría" y también "Dios es la geometría". ¡Que hipócritas son!. En vez de acudir a la tercera vía de Santo Tomás, cuando se dan cuenta de que debe existir un Ser Necesario, le substituyen por una "fórmula matemática", buscando una ley física de la que deducir el universo "necesariamente".

Satanás tiene también una trampa para los que no son capaces de tanta abstracción: El materialismo mecanicista imaginativo de los evolucionistas. Recuerdo que hace más de veinte años dejé sin palabra a un compañero que estaba teniendo la vivencia del horror a la muerte del existencialismo materialista, al hacerle ver que el evolucionismo es una teoría según la cual las especies se van perfeccionando, hasta que se llega a una, que entiende con horror lo qué es dejar de existir completamente, para desaparecer sin remedio. Hoy le apretaría aún más, diciéndole que además, esa especie tan "evolucionada", mata al hijo en el vientre de su madre. ¿Qué "perfeccionamiento por selección natural" puede defenderse, si así se llega a cosa tan "selecta"?.

Verdaderamente se comprende que San Pedro, en aquella ocasión, no quisiera irse y le dijera a su maestro: "Sólo Tú tienes palabras de Vida Eterna". Así debemos tú y yo permanecer firmes en la Fe, para poder alcanzar juntos la vida eterna, que será aquel "abrazo incorpóreo" de San Agustín con el que "abarcaremos todo nuestro saber en una sola mirada".

Recibe un fuerte abrazo de tu padrino:

Manuel Ma Domenech I.


"Dios vive. Dios nos ama. En Jesucristo se ha hecho uno de nosotros. Me puedo dirigir a él y me escucha. Por eso, como Pedro, en la confusión de nuestros tiempos, que nos persuaden a creer en tantas otras vías, le decimos: "Señor, ¿a quién iremos? Tú tienes palabras de vida eterna y hemos creído y conocido que tú eres el Santo de Dios".
Mensaje del Papa al Kirchentag ecuménico, Munich (Alemania) 15 MAY 2010


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