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La tarde huele a sangre y a gemido,
arriba espera el monte abovedado, más hondo que la huella del arado, más seco que el ahogo de un latido.
Ya estaba terminado el recorrido,
La Nave quiebra un mástil, se te aparta,
Mañana sonarán repiqueteos
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Antonio Caponnetto
Camino(s) ascendente(s):