de
mi ALMA
a Ángel González
del blog "mi
nombre es Alma"
si no oyes la voz
del Alma
aprieta me
basta así
Ángel
González (*)
abrazo-florencia torisi
Si
yo fuese Dios
y
tuviese el secreto,
haría
un ser exacto a ti;
lo
probaría
(a
la manera de los panaderos
cuando
prueban el pan, es decir: con
la boca),
y
si ese sabor fuese
igual
al tuyo, o sea
tu
mismo olor, y tu manera de sonreír,
y
de guardar silencio,
y
de estrechar mi mano estrictamente,
y
de besarnos sin hacernos daño
—de
esto sí estoy seguro:
pongo
tanta
atención cuando te beso—;
entonces,
si
yo fuese Dios,
podría
repetirte y repetirte,
siempre
la misma y siempre diferente,
sin
cansarme jamás del juego idéntico,
sin
desdeñar tampoco la que fuiste
por
la que ibas a ser dentro de nada;
ya
no sé si me explico,
pero
quiero aclarar
que
si
yo fuese Dios,
haría
lo posible por ser Ángel González
para
quererte tal como te quiero,
para
aguardar con calma
a
que te crees tú misma cada día
a
que sorprendas todas las mañanas
la
luz recién nacida con tu propia luz,
y
corras la cortina impalpable que separa
el
sueño de la vida,
resucitándome
con tu palabra,
Lázaro
alegre,
yo,
mojado todavía
de
sombras y pereza,
sorprendido
y absorto
en
la contemplación de todo aquello
que,
en unión de mí mismo,
recuperas
y salvas, mueves, dejas
abandonado
cuando —luego— callas...
(Escucho
tu silencio.
Oigo
constelaciones: existes.
Creo
en ti. Eres. Me
basta).