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Introducción
Formentor es un
pequeńo mundo. Bucólico, idílico. Sus montańas forman un complejo
injustamente olvidado de los objetivos de los excursionistas. Es
cierto que su modesta altura no llama demasiado la atención, pero
imponen respeto como las más altas. Son desafiantes, ariscas, pero
sobre todo estéticas.
Este itinerario
nos hará cambiar bien pronto de opinión, dada la dificultad de
moverse por estos lugares, sin ser muy elevada, es suficiente como
para hacernos reconsiderar el concepto de fácil que a simple
vista deducimos.
Sorprende a los
visitantes tanta diversidad de paisajes en un espacio tan corto.
La
comunicación fue, hasta tiempo muy reciente, el principal problema
de estas tierras. Para ir a la posesión, sólo
había un sendero, por dónde entonces las mujeres nunca iban a
Formentor:
Mai dones a
Formentor
Llavors anaven:
Sols los valents s�arriscaven
A córrer i viure
Per aquella terra lliure,
Que mar endins
Aixeca penyals i pins
Tan solitaris,
Sovint alberg de corsaris
En aquell temps.
(Miquel Costa i Llobera: La gerreta del catiu, cant I)
Sobre la
etimología del topónimo "Formentor", hay dos hipótesis:
La primera
deriva de la palabra del latín "Frumentorum", lugar de
trigo, es decir, abundancia de trigo. Aunque actualmente no
produce trigo, la gente de esta comarca seńala zonas concretas
dónde antes se cosechaba abundante el dicho cereal.
La segunda
la propone Joan Coromines, y hace derivar el nombre del latín
"Promontorium", en referencia a la cabeza arisca y acantilado
sobre la mar. A su favor documento el nombre de
"Promontore", allá al ańo 1265. Otras informaciones cartográficas
antiguas mantienen esta forma.
Perfil

Datos Técnicos
Dificultad
según el método M.I.D.E del itinerario:

Inicio de la
excursión: en
Km. 12 carretera de Pollensa a Formentor.
Material y
vestimenta: botas
de montańa, y si el día se prevé soleado hay que llevar gorra,
la ropa la adecuaremos a la climatología prevista.
Elevación máxima:
295 m.
Km. recorridos: 5
Desnivel:
295 m. según
ISBN: 84-922372-3-6 de Lluis Valcaneras
Tiempo: 3 horas.
Solo caminar (ida y vuelta).
Aprovisionamiento: Que no falte el agua.
Mejor época:
Cualquiera, si la hacemos en verano podremos disfrutar de un bańo en
cala Figuera
Acceso: En
vehículo propio.
Guía de la ruta.
Ante el hito del
kilómetro 12 empieza esta ruta. A la derecha veremos el pino de La
Seńora, altísimo y dotado de cuatro brazos enormes que
se dividen a partir de un tronco bien arraigado.
Por esta zona se
encontraba el poblado talaiotico del "Claperŕs" hoy prácticamente no
quedan restos, rebuscando se pueden hallar aun algunos fragmentos de
cerámica romana.
Frente al
indicado pino veremos que empieza un camino de tierra al otro lado
de una alambrada, que podremos cruzar por una abertura o un portillo
próximo. Este camino nos conducirá sin perdida hasta Cala Figuera.
Al llegar a la
Cala, pasaremos por detrás de dos destartalados refugios de barcas y
nos dirigiremos por la orilla del mar hacia una vaguada poblada de
carrizo, que veremos a la izquierda de la cala, no hay que
confundirse y subir por la ladera izquierda de la cala, hay que
seguir pegados al mar hasta ya no poder seguir, justo allí empieza
la vaguada.
Subiremos la vaguada por el lado derecho, pasaremos al lado de un
grupo de pinos. Si nos fijamos veremos que el itinerario esta
marcado con hitos de piedras y alguna mancha de pintura roja (no
debemos perder los hitos en ningún momento, pues la subida es muy
agreste.
Manteniendo la
misma dirección, la vaguada nos conducirá a una explanada llena de
carrizo, y un poco mas arriba, a un collado (indicado en el corte
topográfico) que cae a plomo por la otra vertiente sobre las aguas
de la costa Norte ofreciendo un esplendido mirador natural.
En este punto,
giraremos a la derecha e iniciaremos una torcida subida en dirección
al Morro de Cataluńa. Esta subida esta indicada con hitos y manchas
de pintura, por lo que no tendremos problema en alcanzar la cima si
las seguimos.
Una vez alcanzada
la cima, encontraremos un gran hito con una cruz de piedra, donde
aprovecharemos para tomar algún alimento, una vez avituallados,
seguiremos por un sendero casi desaparecido pero no nos podemos
perder ya que se trata de pasar una pequeńa vaguada que nos separa
del mismo Morro de Cataluńa, lo aremos por la parte izquierda
(Norte) una vez alcanzado el Morro y por ese mismo lado podremos
disfrutar de unos acantilados verticales de mas de 270 m. llegaremos
hasta donde ya no podamos seguir para disfrutar una vez mas de las
fabulosa vista del faro de Formentor, y para acabar nuestro
itinerario, solo nos queda regresar por los mismos pasos que
hemos empleado para la subida.
Asegurarse del
horario ya que no nos debe pillar la noche por estos parajes, pues
son sumamente escarpados.
(Introducción:
Mascaro Pasaruius)
Datos Técnicos.
e Itinerario:
ISBN:
84-922372-3-6 de Lluis Valcaneras
T. Sureda
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