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Guía de la ruta
Dificultad
según el método M.I.D.E del itinerario:

Inicio:
Nos dirigiremos hasta Cala Mesquida por la carretera MA-15, y antes
de entrar al pueblo tomaremos el desvió a cala Mesquida, al llegar
tomaremos la calle Vía de marina y al acabar esta aparcaremos el
vehículo.
Guía:
Antonio Sureda
Material:
La ropa que el día aconseje, botas de montaña, (aunque se puede
afrontar con unas deportivas).
Mapa:
Mejor época:
cualquiera
Distancia:
16 Km. Ida y vuelta
Tiempo efectivo: Unas 3 h. aprox.
Total
acumulado:
Unas
6 h.
Altura máxima:
62 m. (Torre den Matzoc)
Altura mínima: 0 m
Desnivel acumulado: no se calculo, pero a
tener en cuanta las continuas subidas y bajadas que dan buna cuenta
de los músculos de nuestras piernas.
Recomendaciones:
-
Siempre recomiendo llevar agua
propia, y en este itinerario si se hace en verano hay que llevar
de dos a tres litros. Sólo la encontraremos agua
al final del itinerario después del refugio en la fuente des
Oguers.
-
No lleveis
perros, están prohibidos en el parque.
-
No dejeis
rastro de vuestro paso por las fincas.
-
Transporte: Hay transporte público a Capdepera i después a cala
Mesquida, que es el punto de salida y llegada.
-
Es posible pernoctar en el refugio de s’Arenalet reservando
plaza previamente en el ayuntamiento de Artà. El precio es de
10€ por persona y noche a fecha de esta excursión
-
Es posible acortar el punto de salida con vehículo propio,
llegando a Cala Torta o a Cala Midjana, pero la carretera suele
estar en mal estado.
Precauciones:
-
Como comentaba anteriormente que no falte
el agua sobretodo si hace calor.
-
La mayor dificultad la encontraremos en la distancia del
recorrido y el calor si se hace en verano.
-
Avisar de la ruta que se va a recorrer antes de la salida a
parientes o algún amigo
-
Nunca ir solo
Descripción de la excursión:
Antes que la triste realidad política de nuestra isla acabe con el
Parque Natural de Levante y sea puesto a merced de la explotación
urbanística desmesurada (eso que se conoce con el nombre de
balearización), es imprescindible recorrer este fantástico rincón de
Mallorca para poder transmitir a nuestros nietos la belleza de sus
parajes.
Parece mentira, pero es así, hablando con el ahora ex-director del
Parque tuve acceso a información privilegiada y asistí, estupefacto,
a la enumeración de los propietarios afectados por la categoría de
parque natural de la zona, con las limitaciones que eso supone, y
que no son sino grupos de inversores de Madrid, familias nobles del
norte de Europa, etc. que han visto el cielo abierto con la
propuesta de que solamente las fincas públicas tengan que limitarse
a favor del medio ambiente.
Durante el invierno resulta un lugar más paradisíaco de lo que es al
verano, aunque no podamos nadar, es una excursión fantástica.
Así pues, iremos hasta cala Mesquida, pasado Capdepera, en dirección
norte, donde observaremos las consecuencias de la explotación de una
playa, unos apartamentos por aquí, unas sombrillas por allá y ya nos
hemos cargado el sistema dunar más grande de la isla. Hace tan solo
diez años era una playa virgen. Saldremos de cala Mesquida en
dirección oeste, al lado del mar por una senda bastante evidente que
sube y baja suavemente hasta llegar a cala Torta. Atravesaremos la
playa y seguiremos por la costa hasta cala Mitjana, otra cala de
arena mutilada por una antigua carretera que casi llega al mar. En
la misma dirección y sólo a cinco minutos cruzaremos la diminuta
cala Estreta, formada por grandes bloques de roca y con aguas
cristalinas. A partir de aquí, y siempre hacia el oeste,
encontraremos una rejilla con una barrera y entraremos en la finca
des Matzoc (¡andad con cuidado que pertenece a una prima de la reina
de Inglaterra!) y en media hora llegaremos a la cala del mismo
nombre, característicamente cubierta de posidonia oceánica
(denominada alga vulgarmente, aunque no pertenezca a este grupo), la
defensa natural de las playas de nuestro litoral. Esta planta,
adaptada a la vida dentro del mar, es la responsable de que las
aguas de las Baleares estén tan limpias y transparentes, ya que
realizan la fotosíntesis, oxigena el agua y, además, es el refugio
de numerosas especies marinas.
A nosotros nos toca subir otra vez hasta la torre des Matzoc, una
construcción de defensa que nos servirá de referencia. Desde la
torre hay una panorámica excelente del itinerario hecho y del que
nos queda. A partir de ahora, la senda baja pronunciadamente,
atravesando vetas rocosas de diferentes colores y con escasa
vegetación hasta llegar al Verger de sa font Salada, una magnífica
playa de arena que sirve de desembocadura al torrente de Castelló y
uno de los lugares más interesantes de nuestra ruta. A partir de
aquí observamos la pista de las casas d’Aubarca. Sólo la tendremos
que seguir al lado del mar para llegar a s’Arenalet des Verger, otra
cala virgen de arena de aguas turquesas y que es el punto final de
nuestra caminata. En la parte alta de la playa, la antigua caseta
des Verger ha sido restaurada y funciona como un refugio público
gestionado por un consorcio entre el ayuntamiento de Artà y otras
entidades.
Antes de volver por el mismo camino, podemos visitar el refugio y
contemplar la posibilidad de llegar hasta la fuente des Oguers para
llenar las cantimploras, ya que la cisterna del refugio no está en
buen estado.
Nota: los lugares con sombra son muy pocos en el recorrido, los
localizaremos en el pinar junto a cala Matzoc, poco antes de llegar
al refugio encontraremos dos tamarindos.
El Grupo lo
formaron:
Carlos, Javier, Andreu, Toni
Maria Cañellas, Maria Milan, Petra Maria, Kristin, Yolanda´Adriana
A. Sureda
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