GAITA DE FOLE EN ZAMORA

 

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Como inicio de esta exposición, nada mejor que escuchar un magnifico ejemplo de cómo  suenan nuestras gaitas.

 

 

 

“toque de alzar. mp3”

 

 

Bellísima interpretación, llevada a cabo por Alberto jambrina a la gaita de fole (copia de la de Julio Prada), y Germán Bragado a los teclados.

Se  tocaba en el momento de la consagración, en las misas de ceremonia por los gaiteros de nuestros pueblos.

          

 

 

 

   Existen  trabajos publicados  por Alberto Jambrina (musicólogo, etnógrafo y director de la Escuela de Folclore  de Zamora), en los que se explica el origen y afinación de la gaita de fole en nuestra provincia; de ellos se desprende que estamos  ante un instrumento, que podemos considerar  distinto de una gaita gallega o asturiana, por ser estas las que tenemos más próximas. Básicamente diríamos que un día pudieron ser todas mas o menos iguales, pero ocurrió que aquellas evolucionaron musicalmente hacia una afinación temperada y un sonido mas melodioso, acordes con las necesidades y gustos musicales de la actualidad; aparejando también una evolución constructiva de  formas mas estilizadas, muy patente hoy día en los últimos ejemplares salidos de los talleres de algunos  artesanos gallegos, sobre todo en la provincia de Orense, donde las tendencias son por desgracia marcadamente escocesas. No obstante un buen numero de gaiteros y constructores, se sigue esforzando en conservar las líneas tradicionales, que han dado prestigio a sus gaitas alrededor del mundo; pudiendo eso si ser variadas las afinaciones, pues es frecuente que los elaborados repertorios de algunas bandas y grupos en la actualidad así lo requieran.

           En la provincia de Zamora, la gaita ha estado confinada a la zona noroeste (Aliste, Sanabria y Carballeda) donde se ha mantenido prácticamente intacta, exceptuando alguna contaminación muy localizada de punteras de origen gallego o asturiano, debida a la escasez de constructores en los últimos cincuenta años.


           Pues bien, nuestra gaita que sonaba por los pueblos de las comarcas  aludidas  un poco anárquicamente, lo cual no dejaba de tener su atractivo, ya que no había unanimidad constructiva en las punteras, y mucho menos en las pajuelas, pieza importantísima de la que también hablaremos; nuestra gaita decía, tenia fundamentalmente dos “sones” o afinaciones, el “tumbal” y el “grillero” así se conocían y se identificaban popularmente refiriéndose   el primero a una afinación en Si, y el segundo en Do, lógicamente con las desviaciones correspondientes que podían llegar del Do# al  Si b e incluso a un La, era el caso del ti Juan de Pedralba de la Praderia; gaitero legendario de los años cincuenta del pasado siglo, que acoplo a su puntera  la campana o bocina de un clarinete; tambien los gaiteros de Pedrazales (Ceferino y Tarsicio) han utilizado gaitas afinadas en Si b logrando unos tonos  inusuales en las gaitas de fole españolas.

 

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Ejemplar reconstruido de la puntera del ti Juan de Pedralba (Zamora), en la que respetando el original, se muestra el detalle de la bocina añadida

 

 

 

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Aquí puede observarse la línea de los punteros utilizados por los gaiteros de Pedrazales (Zamora)

 

Otros las denominaban: alistana carballesa o sanabresa, estas formas de llamarlas las utilizaremos mas que nada  por conveniencia, ya que ambas han convivido tranquilamente en los mismos territorios. Lo cierto es que la “tumbal o alistana” por su afinación mas baja, es mas adecuada para cantar a son de gaita sin ser barítono, es bien sabido lo habitual de esta practica en nuestra música tradicional.

   Un gaitero  constructor  de gaitas afincado en la zona de la carballeda, (Villanueva del Valrrojo – Val de Santa Maria) y sobradamente conocido es el Sr. Francisco Baladrón, ” Ti Francisco”, cuya biografía ofrezco en esta Web; también muestro  en la siguiente imagen la puntera que construyó de joven y con la que siempre ha tocado, así como su escala; obsérvese que esta equipada con una pajuela de plástico, detalle este a tener en cuenta ya que dicha escala podría no ser la original, me refiero a cuando el instrumento  utilizaba pajuela de caña.

 

 

Muestra .mp3 de una jota que lleva su nombre: “Jota del ti Francisco”, dado que es su autor y en este caso  también interprete; refleja perfectamente su estilo

 

 

 

 

 

Descripción: escala ti francisco

 

Puntera original construida y utilizada por el  ti Francisco Baladrón

 

 

Los ejemplares verdaderamente antiguos de gaitas autóctonas, llegados hasta nuestros días  son ciertamente escasos; muestran una construcción tosca y robusta, debido a lo rudimentario de la herramienta utilizada para su construcción, en algunos casos total ausencia de torno, lo que indica la penuria y al mismo tiempo la habilidad de nuestros antepasados. El sonido de estos ejemplares es muy potente, debido a la relación largo-ancho del cono interior de las punteras,  su timbre es primitivo, como consecuencia  de que el perfil del cono aludido es recto, lo que no propicia la generación de armónicos; gaitas mas evolucionadas derivaron hacia un perfil exponencial, cuyo sonido es más melodioso al contener mas armónicos.

          El aislamiento endémico de nuestra provincia, propició esa falta de medios constructivos y de conocimientos de la evolución musical, lo que hizo que la escala de las punteras no sufriera variaciones en cientos de años, manteniendo una escala de reminiscencias árabes, que hoy distingue esta gaita de las demás. Así pues este instrumento mantiene tres características propias, la relación entre sus notas, su timbre y su potencia sonora.


            En la figura pueden apreciarse, las diferencias o alteraciones musicales que existen en nuestra gaita, si la comparamos con cualquier otra, que suene con una escala convencional o estándar. Estas alteraciones no solo han pervivido en este instrumento, también en las canciones y tonadas que se han trasmitido oralmente a través de generaciones.

          Con la creación de la Escuela de Folclore en Zamora, el Consorcio de Fomento Musical cuya gerencia ostenta desde sus inicios Pablo Madrid  decidió unificar criterios, había que partir de una referencia única, que permitiera a la Escuela desarrollar su labor, a  partir de aquí seria frecuente tanto en las clases, como en actuaciones fuera de ellas, el que un conjunto de gaitas sonaran juntas, por lo tanto era absolutamente necesario que estas estuvieran exactamente afinadas entre sí.

 

Descripción: escala julio prada

Puntera original de Julio Prada, elegida por el CFMZ como gaita tipo en la Escuela de Folclore de Zamora

 

 

Este fragmento de  “el mandil de Carolina”, cantado e interpretado por Julio muestra su estilo mas característico

 

Lamentablemente Julio falleció el día 31de Diciembre de 2004, su biografía también  la ofrezco en esta web.

 

 

 

ASPECTOS CONSTRUCTIVOS

 

 

            La gaita de fole es un instrumento aerófono, que combina doble y simple lengüeta, doble en el tubo melódico (puntera), que produce un sonido picante, característico de esta familia como la chirimía, oboe etc. y simple en el tubo o tubos de acompañamiento, de sonido  suave como corresponde a sus parientes, el clarinete por ejemplo. Pero quizá la característica que mas define  la gaita es precisamente la bolsa o “fole” que utiliza como regulador de presión, y sobre todo como reserva de aire para mantener el sonido continuo en todos sus tubos, nuestra gaita tradicionalmente siempre estuvo equipada con foles de gran tamaño, ya que los gaiteros generalmente cantaban al tiempo que interpretaban las melodías, por lo que su reserva de aire se hacia necesariamente mayor. El soplete, equipado con una válvula que impide el retroceso introduce el aire en el fole, este sale a través de la puntera y el hornion  produciendo ambos sonidos simultáneos y continuos.

          EL FOLE.- De siempre el material con el que se fabricaba era el cuero, hoy se pueden encontrar gaitas con el fole de goma u otros materiales sintéticos. Estos tienen la ventaja de ser baratos,  pero debido a su impermeabilidad acumulan gran cantidad de agua en su interior, la cual termina por empapar la pajuela desafinándola   e incluso impidiendo su funcionamiento, otro efecto pernicioso aunque mas a la larga, es el deterioro de la madera de las piezas que están unidas a el.


        Por tanto una gaita de tradicional debe estar siempre equipada con un fole de cuero, el cual permitirá que el agua que se condensa en sus paredes transpire y no se acumule nunca, manteniendo un grado de humedad óptimo. Existen dos métodos de fabricación, uno consiste en un cuero curtido de forma industrial y compuesto de varias piezas cosidas entre si,  otro sistema  es la utilización de la piel entera de un cabrito o   cordero, desollado a “zurrón” es decir sin cortes, en otro tiempo también se utilizaron perros, bien por su dureza o simplemente por  razones económicas, su curtido es especial para este fin; los diversos tubos salen a través de los agujeros de las patas delanteras y cuello del cabritillo. En el pasado era frecuente  la utilización de una piel  con el pelo vuelto hacia el interior, sin mas tratamiento ni curtido que unos días de secado, incluso se utilizaba un animal recién desollado para el banquete de una boda por ejemplo, si el gaitero se encontraba con la desagradable sorpresa de un fol roto y la premura de tiempo no permitía otra cosa. Siempre he considerado este un bello ejemplo, de lo mucho que los animales nos dan  y que por rutinario no apreciamos.

          Recientemente han aparecido en el mercado materiales sintéticos con características que igualan e incluso mejoran en  opinión de algunos, los  cueros mencionados anteriormente; me refiero al tejido llamado “goretex”, desde un punto de vista practico, quizá sea el ideal.

 

          

          LA MADERA.- Son muchos los comentarios y opiniones que se oyen entre los aficionados a la gaita de fole, acerca de tales o cuales maderas para su construcción, hay dos características fundamentales que debe tener una buena madera para este fin, dureza y poca o nula porosidad, no siempre van unidas estas dos cualidades. Pues bien hoy tenemos a nuestra disposición un amplio muestrario que cumple estos dos requisitos; maderas tropicales como el granadillo, ébano, palo santo, palo rosa etc. son perfectas. Sometiéndolas a un examen mas riguroso, llegamos a distinguirlas por su opacidad acústica, lógicamente una madera cuanto menos opaca, es mas sonora, atendiendo a todo esto, una de las mas interesantes es el granadillo, pero tiene el inconveniente de su alto precio y su escasa presencia en el mercado, siempre existe el riesgo de que proveedores de maderas poco serios, suministren falsos granadillos; por tanto el “palo rosa” puede ser una decisión inteligente.

        Dentro de las variedades de maderas nacionales, tales como: boj, olivo, fresno etc. el boj sin duda es la mejor opción, pero en España actualmente es una especie protegida y esta prohibida su corta. Por fin llegamos a las maderas autóctonas zamoranas, capitulo de verdadero interés; sin duda la madera utilizada en nuestra provincia no podía ser tropical, pues la penuria existente para la herramienta era perfectamente aplicable a los materiales; por tanto me atrevería a decir que nuestros artesanos de tiempos pretéritos que a veces eran los mismos gaiteros, contaban exclusivamente con las maderas de su entorno mas próximo, urz, cerezo bravo, espino, fresno...etc. Tal vez alguno de la zona de la Culebra o Sanabria pudo contar con boj (aquí denominado “boje”), hoy desaparecido. Desde luego la madera mas interesante y autentica con diferencia sobre todas las demás, con la que se puede construir hoy una gaita de fole en estas latitudes, es la urz de la Sierra de la Culebra, de calidad muy superior a variedades de Canarias o Asturias.


        La urz en la Sierra de la Culebra no pasa de arbusto, cuenta con una cepa bajo tierra que al arder bien como madera o en forma de carbón, produce muchas calorías, por lo que ya los romanos la utilizaban para fundir hierro (restos de fundiciones romanas en Ferreras de Abajo), este ejemplo fue seguido por todos los herreros de la zona durante siglos; este entre otros fue y es, el motivo de la dificultad para encontrar ejemplares con bastante edad, como para haber desarrollado gruesos suficientes para construir una gaita, a esto hay que añadir su tendencia  a rajar en el proceso de secado, ello explica la practica inexistencia de gaitas  hechas enteramente de urz, se limitaban a construir la puntera con esta madera, empleando para el resto de la gaita el espino o el fresno. La calidez del color, su tacto y sus  condiciones acústicas hacen de la urz la  reina. Hoy son contadísimos los ejemplares existentes que estén  hechos en su totalidad con esta madera.

 

 

 

Descripción: medidas payeta

 

Descripción: palleta

 

Características de la pajuela utilizada por las punteras copiadas de Julio Prada

                                                                                                                                    

 

 

     LA PAJUELA.- de las distintas partes que la componen, sin duda la mas importante son las dos laminas superpuestas, que bajo determinada presión al soplar, entran en vibración una contra otra originando cortes en el flujo de aire que circula entre ambas, esta frecuencia de corte determina la afinación de la misma, y debe coincidir con la frecuencia de resonancia de la puntera para que su sonido sea perfecto, naturalmente la vibración debe producirse en todo el espectro de frecuencias, correspondiente a las notas capaces de reproducir la puntera, y de la forma mas lineal posible para que la intensidad sonora sea la misma en las notas mas alta y mas baja, el grueso y el largo de las laminas tiene que ver con todo esto, por otra parte es conveniente que la presión a ejercer no sea excesiva y permita al interprete tocar cómodamente, todo esto en la practica supone muchas dificultades, y son pocos los artesanos capaces de construir pajuelas de calidad.


          En otra época  cada gaitero construía sus propias pajuelas, era frecuente utilizar laminas de cuerno de las vacas de la zona, hoy se utiliza  caña  común,  suministrada por especialistas en su corta y secado, pues sin duda es el material que mayores ventajas ofrece. El  “Maestro Pio” (Pio Victor Martin Boyano) tras largas horas de trabajo ha conseguido fabricar pajuelas de plastico, que cumplen prácticamente a la perfección las especificaciones requeridas. La separación de las laminas debe estar en torno a los 0.7 mm. Abriendo o cerrando las mismas se consigue mayor o menor caudal de aire, la vibración se hace mas o menos violenta y aumenta o disminuye el nivel sonoro, esto no debe afectar o hacerlo minimamente a la afinación, la forma de influir en este parámetro sin modificar las lengüetas es introducir mas o menos la pajuela en el espigo o agujero de la puntera, para ello quitaremos o añadiremos hilo al ferrete, según convenga subir o bajar la afinación, ( regla nemotécnica: subir-meter, bajar-sacar). No son aconsejables otras manipulaciones, pues el riesgo de estropear la pajuela es grande, si no se tiene la experiencia debida, tampoco es aconsejable utilizar ejemplares no construidos específicamente para esta puntera, aun siendo de la misma afinación, pues veríamos muy disminuida su intensidad sonora en el mejor de los casos.

     Es conveniente hacer notar que las medidas y demás características de las pajuelas dependen de  los mismos parámetros de las punteras, cualquier inadaptación entre ambas  provoca modificaciones importantes en notas y escalas, lo cual crea no pocas confusiones, sobre todo en aquellos que pretenden sentar cátedra en cuanto a la afinación de tal o cual puntera.

 

 

 

Descripción: despiece gaita

Despiece de una gaita (patrón Julio Prada) construida a dos maderas por Leovigildo Santamaría

 

 

               1. -  PUNTERA

               2. – 1º TRAMO DEL HORNION

               3. -                              

               4. -                                       (COPA)

               5-6. -   SOPLETE CON SU ENTROQUE

               7-8. -   ENTRONQUES DE HORNION  Y PUNTERA

             

            


 

             Nótese que eludo utilizar palabras gallegas-asturianas para denominar las distintas partes de la gaita,  pues aunque esto es muy habitual entre los gaiteros de Zamora,  hemos de procurar mantener en lo posible nuestro propio diccionario.

              PAJUELON.- pieza con un cometido similar al de la pajuela pero de no tanta importancia, es el encargado de producir con sus vibraciones ese sonido ronqueño que acompaña de forma fija la melodía, también se han empleado en el pasado los materiales que estaban a mano para los gaiteros, como era el saúco, hoy se utiliza la caña seleccionada de la forma que se menciono anteriormente para la pajuela, existen pajuelones de origen gallego fabricados con plástico, tienen la ventaja de no afectarse por los cambios de humedad siendo invariable su afinación, esta solución suele ser interesante en gaiteros noveles, pasado un tiempo y aprendido el dominio del mismo, es casi general el retorno a la caña, ya que su sonido es mas natural y cálido. La afinación carece de dificultades, simplemente se acorta o se alarga el tubo sonoro formado por el hornion, para ello las distintas partes del mismo cuentan con ajustes suaves en sus uniones bien de hilo o de corcho, que permiten la afinación, la regla es la misma que para la puntera (meter-subir, sacar-bajar), si con esta operación no se logra afinar y el problema es que aun hay que subir mas el tono, puede deberse a un largo excesivo de la lengüeta, esto se soluciona rodeando el pajuelón con unas vueltas de hilo, o  con una gomilla que se puede deslizar adelante o atrás, acortando la parte vibrante de la lengüeta este subirá inmediatamente , supongamos ahora que el problema es el contrario, el tono es demasiado alto y ya no podemos alargar mas el hornion, podemos rodear dos o tres vueltas de cartulina en un lápiz para darle forma, se introducen dentro del tubo en la parte final del segundo tramo, allí la cartulina tenderá a desenrollarse fijándose de forma estable, esto reducirá ligeramente el diámetro interior de dicho tubo bajando la afinación.

 

Descripción: pajuelon-hornion

 

Pajuelón  acoplado al hornion (tres tramos) las distancias “d  y  D” tienen que ver con la afinación

 

 


             En cuanto a los cuidados que hay que tener con la madera de la gaita, si está barnizada  son pocos, por el contrario si esta pulida al aceite, como suele ser habitual, se le dará aceite de almendras tanto en la pare exterior como en los tubos interiores, fabricándose una especie de baqueta con un alambre y un trapito de algodón; es muy importante repetir esta operación sobre todo con la puntera prácticamente siempre antes de tocar, ya que se pule cada vez mas su pared interior y se ciegan su minúsculos poros, siendo el sonido mas brillante. Nunca debe dejarse la gaita al sol de forma continuada o en ambientes demasiado húmedos,  podría rajar o deformarse. Los corchos de las uniones deben mantenerse impregnados de vaselina neutra, deslizarán suavemente y sin fugas de aire; en cuanto al cuero del fole, si este se resecara por pasar largas temporadas sin tocar, sacarlo de la funda aplicándole abundante crema hidratante, léase “nivea” hasta que se observe suave y flexible, en general cualquier cuidado que el sentido común aconseje será aplicable al conjunto del instrumento. Merecen también atención como no, la limpieza de la funda y demás adornos,  es frecuente ver gaiteros con fundas sucias y descuidadas, lo que da una pobre impresión que debemos evitar, pues al fin todo redunda en el prestigio y dignificación de la gaita y por ende en prestigio y dignificación de los gaiteros de nuestra tierra, que en definitiva no son o somos otra cosa, que la mejor forma de permanencia del espíritu de nuestros antepasados  a través de sonidos que nosotros debemos respetar en homenaje a ellos, y como garantía de que generaciones futuras los perpetúen.

 

Leovigildo Santamaría.  Ver    PAGINA PRINCIPAL