ORÍGENES
A diferencia de la mayoría del
instrumentarium occidental, la zanfona
tiene un origen netamente europeo, sus primeras apariciones datan del siglo X,
bajo una forma de grandes dimensiones, su longitud podía variar entre

Colegiata de
Toro, pórtico norte

EVOLUCIÓN
Pronto es desplazado el “Organistrum” de
este ambiente monástico por los primeros órganos, siglos XIII al XVII, y paso a
ser utilizado por juglares y ciegos,
para entonces su evolución constructiva le había reducido su tamaño, y
una sola persona podía ejecutar melodías actuando sobre el teclado con su mano
izquierda, al tiempo que giraba la rueda con la derecha.

Imagen tomada del
pórtico de la iglesia de Santa Maria
Este
instrumento (pendiente de reproducción), representa claramente la transición
del organistrum a la zanfona, es manejado por una sola persona al igual que la
zanfona, pero mantiene la característica
del organistrum de tirar de las teclas en vez de pulsarlas, lo que haría
muy dificultoso su manejo.

Miniatura de “las Cantigas de Santa Maria” Reproducción de una de las zanfonas utilizadas
Alfonso X el Sabio ( Siglo
XI) entonces
denominada Sinfonía
Se
había llegado a lo que hoy conocemos como zanfona, existieron modelos en forma
de caja como el encontrado en las
Cantigas y otros (como el expuesto abajo) en los que la transición de formas
hacia modelos actuales es evidente.

Colegiata
de Toro (pórtico oeste)

El original de esta reproducción también se encuentra
esculpido en el pórtico Oeste de
Este instrumento por su disposición y dimensiones ya puede
ser tocado por una sola persona sin dificultad,
pues sus teclas se accionan pulsando.
En estos
ambientes populares la zanfona se desprestigió, juglares y músicos de baja
condición la utilizaron por toda Europa hasta que llegado el XVIII resurge en
Francia, alcanzando la consideración de instrumento culto en la corte de Luís
XV, renombrados constructores de laúdes
y violas del barroco, dedican sus esfuerzos a mejorar tanto la belleza
exterior, como su afinación y extensión musical, llegándose al punto de
mayor refinamiento. La aparición del violín tal como lo conocemos actualmente,
volvió a desplazar la zanfona de los ambientes cultos y de nuevo fueron los
ciegos sus valedores durante el siglo XIX y primera mitad del XX. “El
músico lloro con ella, la luz de sus ojos dormidos para siempre” palabras de Faustino Santalices, abogado
lucense ya desaparecido, quien en 1956
publicó un pequeño manual titulado “La zanfona”, al mismo se debe el que ésta
resurgiera en España; lentamente folcloristas y estudiosos comenzaron a tener
este instrumento en cuenta, surgieron constructores, y actualmente son decenas
los grupos dedicados a la música tradicional en nuestro país, que la incluyen
en sus repertorios, y cientos las personas que atraídas por su magia, la
adquieren y aprenden su manejo.
DESCRIPCIÓN
La zanfona es un instrumento de cuerda, una rueda resinada generalmente de madera frota las cuerdas (dos o tres) haciéndolas vibrar, mientras un teclado incide sobre ellas variando su longitud y generando las diferentes notas. Al tiempo hay un número variable de cuerdas fuera del control del teclado y que producen notas pedal o de acompañamiento (bordones), su teclado suele ser cromático y de dos octavas de extensión; la caja armónica varia su forma, en España es frecuente que presente aspecto de guitarra. Su puesta a punto supone

Ejemplar actual, modelo típico español con
teclado cromático estándar (dos octavas)
numerosas dificultades para el principiante,
se dice del zanfonista que “ pasa la mitad del tiempo afinando, y la otra
mitad tocando desafinado”, la perfección de los clavijeros actuales, hace
que esto no sea totalmente cierto, pero tampoco totalmente falso, la
complejidad de las numerosas piezas criticas, construidas en su totalidad de
madera, y siendo esta una materia
”viva”, sujeta a variaciones por humedad, temperatura etc. la tendencia a
desafinarse es constante, las zanfonas actuales cuentan con los avances
tecnológicos a su favor, como ruedas indeformables con ejes montados sobre
cojinetes de bolas, asegurando una precisión prácticamente indefinida en su punto mas critico, que es la fricción
de la rueda sobre las cuerdas, también es frecuente en la actualidad la
adicción de una pieza de erigen francés
denominada “perrillo” con la que se consiguen ritmos, una serie de cuerdas
llamadas “simpáticas”, que vibran libres por simpatía con las que son
accionadas por la rueda, y elementos electrónicos destinados a poder
amplificar y mezclar el sonido por esos
medios.
Existen
en los pórticos de

a la
“gaita zamorana” situándola en ventas y mesones, aunque no deja claro Cervantes
si se refiere a este instrumento, pues cierto es que el termino gaita es muy
amplio y bien puede ocurrir que aluda a algún tipo de flauta o chirimía.

Reproducción (Dibujo de Alejandro Santamaría)
En
el Museo Provincial existe un ejemplar
bastante básico mostrado arriba , es claramente de los que tañían los
ciegos en el siglo XIX, ello demuestra que era
utilizada en nuestra provincia, como utilizada lo es actualmente por el
grupo “Habas Verdes”, “Santaren Folk” y por una decena de personas que asisten
en la escuela de folclore a un curso impartido por Alberto Jambrina. Es la
zanfona un instrumento que se adapta bien a la
mayoría del repertorio de la gaita de fole, y de música medieval, pero
sobre todo para acompañar las numerosas romanzas y coplas recuperadas en su
mayoría por Argimiro Crespo, con cuya amistad me honro y quien en mas de una ocasión desgranando romanzas
al cálido abrigo de la zanfona, en lo
que fue su “comercio” de Codesal, me ha recordado al aludido Faustino Santalices, quien aseguraba,
“ Si la gaita se hizo para cantar la alegría popular, debajo de la bóveda
del cielo, la zanfona fue creada para expresarlo todo... Es un instrumento
intimo que suena poco, que habla bajito, y hay que oírlo recogidamente”.
ZANFONA
MIDI
Quizá
convenga comentar brevemente lo que significa la palabra MIDI, en realidad son unas siglas: (Musical,
Instruments, Digital, Interface), se
trata de un protocolo o código serie asíncrono (31.250 baudios) estandarizado
desde 1983, que sirve entre otras cosas para controlar y comunicar entre si
todo tipo de instrumentos musicales
electrónicos, el instrumento en cuestión puede ser controlador o esclavo
emitiendo o recibiendo ordenes respectivamente.
Haber
sido cocinero antes que fraile, me permitió hace ya varios años experimentar un
prototipo de zanfona normal y corriente cuyo teclado además hace las funciones de
controlador MIDI al tiempo que una serie
de interruptores proporciona todo tipo
de bordones. Los tiempos actuales convierten este hecho en algo irrelevante
desde el punto de vista técnico, pero al mismo tiempo y gracias a los
ordenadores personales, permiten sin apenas desembolso un gran abanico de
posibilidades en la experimentación de sonidos, dada la gran cantidad de
programas existentes que ofrecen
potentísimos sintetizadores y sampler virtuales, que se pueden mezclar con el sonido real de la zanfona.
Volviendo
al titulo de este capitulo, la zanfona MIDI no deja de ser una simple
curiosidad pasajera, al igual que la gaita este instrumento tiene un alma que
necesita el calor y la emoción del ejecutante, su primitiva armonía recela de baudios y muestreos, no se somete
a mercadeos multinacionales, desde hace
mil años a sentido las manos grasientas de frailes, huesudas de ciegos y como
no también las impregnadas de talcos y afeites de los cortesanos.

Imagen de la parte posterior
del teclado donde se aloja la electrónica MIDI y los interruptores de los
bordones
Sonido acústico de la zanfona mezclado en
tiempo real con el MIDI (sintetizador virtual)
Es una de la múltiples
posibilidades del instrumento
Muestra de sonido zanfona
MIDI, utilizando un sampler virtual.

Leovigildo Santamaría González (Luthier) VER
PAGINA PRINCIPAL