ZAMORA- INSTRUMENTARIUM

 

 

      El  extenso repertorio musical, tanto en cancioneros como en el aspecto instrumental es evidente en la provincia de Zamora, sin olvidar bailes, trajes, etc. En lo referente a los instrumentos y su distribución  en nuestra geografía, hay que tener en cuenta, que no existen fronteras claramente definidas y  suelen solaparse frecuentemente, quizá los  grandes ríos  Esla y Duero  dividieron,  de una manera natural,  el territorio. En  toda la zona noroeste (Alba, Aliste, Sanabria, Carballeda y los valles de Valverde, Vidriales y Tera) ha sido la gaita de fóle   la predominante;  a la derecha del Esla y norte del Duero (Tierra de Campos)  la dulzaina; quedando el sur del Duero bajo la influencia de la flauta de tres agujeros; un pequeño reducto en la alta Sanabria (Porto) en el que ha pervivido el rabel y finalmente resurge la zanfona (gaita Zamorana) en Zamora capital

 

 

 Gaitas tradicionales Zamoranas,  afinación  Do y Si natural respectivamente

 

    Respecto a la  gaita de fóle, hay que significar que la misma, no es copia de otras quizá mas conocidas, (gallega o asturiana por citar alguna más próxima) en un tiempo donde al calor de la moda surgen gaitas de fóle como hongos, incluso en zonas de nuestro país donde prácticamente nunca existieron, nosotros poseemos algo auténtico y merecedor de atención; nuestra gaita, en sus variantes  alistana - sanabresa  refiriéndose a punteros afinados en Si, Do e incluso en Si bemol, se caracteriza por una deriva del tono en cuatro de sus notas, que componen escalas arcaicas, quizá debidas a la equidistancia y progresivo calibre de los distintos agujeros,  practicados en la antigüedad por constructores que no atendían a leyes musicales;  en zonas menos aisladas  estas notas se corrigieron, obedeciendo patrones de temperancia musical moderna, mientras que aquí se conservaron esas tendencias hasta nuestros días, pudiéndose disponer en la actualidad de ejemplares para su estudio y reproducción, que nos muestran  además  otras singularidades del instrumento, como son: fóle de gran tamaño, que contiene reserva de aire suficiente para que el mismo gaitero cante con comodidad, punteros de voz dura y primitiva, que permiten que una  ronda o “alboriada” se imponga con facilidad sobre la del tropel de mozos; consiguiendo, una vez suavizadas sus notas por  frescos carballos y angostos ventanucos, llevar a mas de una moza la inquietud, en una imaginada mañana de San Juan. Gaiteros hay  de otras tierras,  que dicen haber encontrado en sus investigaciones restos de estas peculiaridades nuestras. (para mas detalles sobre gaitas de Zamora, abrir “gaita de fóle”)

 

   

 

 

 

En primer plano dulzaina sin llaves afinada en Sol, chirimías en Si natural, Sol y Fa

 

 

 

La dulzaina más vivaracha y ágil, comenzó siendo un instrumento  producto de  la evolución de la chirimía medieval,  de  timbre picante,  que paulatinamente se ha hecho mas corta, y a la que se han ido añadiendo llaves que permiten reproducir una escala cromática sin dificultad, ampliando sus posibilidades enormemente, nada hay en nuestras dulzainas que nos distinga de nuestro vecinos,  muy extendida en ambas Castillas, su sonido  evoca calor, camisa recién planchada,  olores de betún y pólvora que anuncian fiesta, buena comida, y sudores a ritmo de jota a la sombra de un frontón, que nunca llega a ser lo suficientemente grande como para tapar la falta de entrenamiento de   los danzantes

 

Ejemplar de flauta de tres agujeros zamorana (madera de urz)

 

     Muchas veces he pensado, como pudo surgir la flauta de tres agujeros, sin duda imagino, que seria para posibilitar que una misma persona ejecute melodía y percusión sin necesitar cuatro manos, cierto es que las dos que se utilizan se mantienen bastante ocupadas, su aparente simplicidad no debe engañar a nadie. Su ejecución es complicada, ya  que las distintas notas se obtienen con una mezcla de digitación y  presiones distintas en el aire que se insufla,  por si esto fuera poco, al mismo tiempo se marca el ritmo en el tamboril con una sola baqueta. Implantada en el suroeste de la provincia, si la vida se lo permite procure alguna vez situarse al rebufo de algún maestro por tierras de Sayago en primavera ( ejemplo : Romería de los pendones de Fariza),  con los mejores perfumes que la naturaleza puede ofrecer,  llegaran a su cerebro las melodías suaves y como  “trafuscadas” de la flauta,  a través de las cuales todavía nos hablan  de bodas, fiesta y procesión los que  nos precedieron en esas tierras.

 

 

 

 

 

Rabel construido en Porto de Sanabria

 

 

      En la comarca de Porto de Sanabria,  ha conseguido llegar  a  nuestros azarosos días el rabel, no es objeto de estas líneas  averiguar de donde vino( quizá la trashumancia), simple,  dulce y un poco machacón; desde luego distinto de otros rabeles dispersos por la geografía de nuestro país; supo mantenerse vivo en los  duros escaños cerca de la lumbre, mientras una voz desganada le invita a acompañarle en sus  decires; al lado crepita el brezo, fuera, las pizarras del tejado destilan estalactitas de cristal.

 

 

 

Ejemplar reproducido (original en el Museo Provincial de Zamora)

 

 

    Por ultimo llegamos  a la Gaita Zamorana (zanfóna), de reciente reaparición, misteriosa, mágica y complicada, extendida por toda Europa, su complejidad le permite adaptarse a todos los terrenos, puede ejecutarse en ella una movida jota, permitiendo al mismo tiempo marcar el ritmo con absoluta precisión, como puede acompañar la más triste, la más lúgubre romanza,  en tal simbiosis, que diríase  creada únicamente  para ese fin, ejemplo vivo es Argimiro  Crespo en cuya   emocionada  y  suave voz se sintetizan estas sensaciones de magia y ultratumba. (Para mas detalles abrir “zanfona en Zamora”)

 

 

Leovigildo Santamaría González

 

Revista “NuestraTierra”