A pesar de los
avances de
la
tecnología, las traducciones que se pueden conseguir gracias
a
programas informáticos todavía dejan mucho que
desear y
no son comparables a las que pueda realizar una persona. Podemos
recurrir a ellas, pero sólo para tener una idea aproximada
del
texto que queremos traducir y teniendo en cuenta que es muy posible que
ofrezcan serios errores.