Una vez que nos decidimos a compartir nuestra
vida con un nuevo amigo, debemos tener en cuenta si queremos que sea
un perro de raza o mestizo, y si es de raza, cuál de ellas se puede
adaptar mejor a nuestras necesidades . En caso de tener ya una raza
elegida, como puede ser el boyero de berna, debemos comprobar una
serie de factores antes de decidirnos a adquirir el cachorro.
Algunos de estos factores son:
-
La climatología del lugar donde
vivirá, ya que no todas las razas se adaptan bien a los
diferentes sitios. En el caso del boyero de berna, este no se
adapta bien a climas calurosos.
-
El tipo de vivienda y el espacio
del que dispondrá en ella. El boyero de berna es un perro de
gran tamaño por lo que vive mas a gusto si tiene algo de jardín
para poder moverse con un
poco
de libertad. Aunque no por esto debemos pensar que nuestro
bernés va a vivir bien ejerciendo de guarda en una gran finca
donde tenga mucho espacio, si esto implica tener poco contacto
con su dueño, ya que para ellos, este contacto es fundamental.
En cambio puede vivir feliz en un piso con menos espacio pero
donde pueda disfrutar de la compañía de su familia, siempre y
cuando se compense esa falta sitio con salidas diarias a dar paseos y
hacer un poco de ejercicio.
-
El tiempo del que disponemos. No
todas las razas requieren los mismos cuidados y tenemos que
valorar cuanto tiempo al día podemos dedicarle (cepillados,
paseos...). Los perros de pelo largo por ejemplo, necesitan más
tiempo para su aseo diario.
-
Los gastos de mantenimiento. Cuando
nos decidimos por adquirir un cachorro, a veces se tiene
demasiado en cuenta el precio de este, pasando normalmente por
alto los gastos que conlleva mantenerlo y que a menudo suelen superar con
creces el precio de compra. Los perros de razas grandes, por lo
general tienen un mantenimiento muy superior a los de otras razas más
pequeñas ya que tanto la alimentación como la mayoría de los
productos necesarios
por ejemplo para el aseo (champús, vitaminas para el pelo...), las vacunas o medicamentos
(condroprotectores...) etc. se les suministran según el peso del
perro, lo que hace que se multiplique la factura por dos, tres
e incluso cuatro veces si lo comparamos con las razas pequeñas o
de las denominadas miniatura.
Una vez hayamos tenido estos factores en cuenta
y tengamos ya decidida la raza de perro que queremos tener se nos
plantea una pregunta....¿macho o hembra? Es una
decisión difícil ya que
ambos opciones tienen sus ventajas y sus inconvenientes.
En el caso del
macho de boyero de berna,
este es físicamente mas grande y normalmente mas vistoso que la
hembra por lo que a simple vista puede gustar
mas. Como desventaja hay que tener en cuenta que frecuentemente
(aunque no siempre) los machos entre sí no suelen llevarse demasiado
bien y esta actitud hace que debamos estar un poco mas alerta.
En cuanto a las
hembras, estas son muy
cariñosas y normalmente no suelen tener estos conflictos entre ellas
ni con los machos, en cambio no podemos olvidarnos del celo y de que
en esta etapa (normalmente cada 6 meses) puede ser molesto sacarlas
a pasear donde frecuenten otros perros debiendo tener especial
cuidado si no queremos que sufra una monta indeseada.
Criterios para seleccionar
el ejemplar adecuado
En algunos casos, sobretodo cuando no somos
expertos en la raza, nos encontramos con la duda de
si sabremos elegir el cachorro adecuado. Esta no es una labor fácil,
ni siquiera para los criadores con años de experiencia. Aun así hay
una serie de criterios que nos pueden ayudar a escoger un cachorro
sano, que se corresponda con las características de la raza
(ver estándar) y que
tenga buen temperamento.
En este caso nos referiremos al boyero de
berna sin tener en cuenta las marcas de color que dicta el estándar
de la raza (ver coloración), ya que si el cachorro no va a desempeñar una labor de
cría o exposición, no lo consideramos un valor importante para un
perro de compañía.
Estos son algunos criterios a seguir para la
elección del cachorro:
-
Su tamaño. El peso de un cachorro
de boyero de berna de dos meses de edad no debe ser
inferior a los 6 kilos, entendiendo como peso ideal alrededor de
los 8 o 10 kilos. También es aconsejable comprobar que no tiene
heridas en la piel ni la barriga hinchada ya que puede indicar presencia de parásitos.
-
La cabeza. La cabeza debe ser
redondeada con stop mas bien pronunciado y aspecto de oso. Nunca
debe tener el hocico fino o alargado.
-
El hueso. Debemos fijarnos muy bien
en las patas tanto traseras como delanteras, que deben tener un
aspecto robusto, fuerte y de buen tamaño.
-
El pelo. El cachorro típico de
bernés se caracteriza por tener el pelo espeso, fuerte y largo.
-
Los ojos. Deben ser oscuros,
almendrados y de mirada viva. No pueden ser azules.
-
Los dientes. La mordida correcta es en tijera (los dientes
superiores ligeramente adelantados a los inferiores). Comprobar
bien que el cachorro no sufre de endogmatismo ni prognatismo
(mala conformación de la mandíbula).
-
La cola. Hay que medir bien la cola
ya que esta debe llegar al menos a la altura del
corvejón (ver
estructura). Comprobar también que no esté torcida, y no tenga ninguna fractura
pasándole los dedos suavemente por toda la superficie.
Otro dato que debemos
tener en cuenta a la hora de adquirir
un
cachorro es que los padres estén libres de displasia de cadera y codos, ya que
esta es una enfermedad hereditaria y frecuente en razas grandes como el boyero
de Berna.
Y por último pero no menos importante debemos
hacer referencia al carácter del cachorro. Este debe ser alegre,
juguetón y acudir cuando se le llame. Nunca debe mostrarse miedoso ni
agresivo. La selección de un cachorro con un carácter equilibrado será
fundamental para la futura convivencia...
A la hora de adquirir un cachorro nos preguntaremos cuál será el
sitio más adecuado: Podemos escoger entre varias opciones: en primer
lugar, las perreras o protectoras de animales, en segundo lugar las
tiendas de mascotas y por último los criaderos especializados.
- La primera de las opciones ofrece un gran número de animales
sin hogar donde podremos
elegir si queremos adoptar un nuevo amigo, sin embargo, tiene
el inconveniente de que si buscamos un ejemplar de una raza en
concreto puede ser algo más complicado encontrarlo. Para ver mapa de
búsqueda de sociedades protectoras en España y más concretamente en
su zona pinche
aquí.
- La segunda opción son las
tiendas de mascotas, donde podremos encontrar toda clase de
accesorios para nuestro nuevo amigo y normalmente, la mayoría de ellas suelen ofrecer los cachorros a mejor precio
que los criadores. Sin embargo, por lo general, no son el lugar más
adecuado para adquirir un cachorro por varios motivos. Los más destacados son:
-
El mal estado en el
que se suelen encontrar los animales, exhibidos en escaparates, enjaulados 24
horas al
día, sin socializar y en la mayoría de los casos sin control
veterinario. Por otro lado estos animales normalmente llegan a
las tiendas provenientes de los países del este, en jaulas y amontonados en
camiones, los compran en criaderos masivos que hacen montas
indiscriminadas sin hacer selección de cría, y propiciando por
consiguiente diferentes tipos de enfermedades.
-
Los ejemplares suelen
entregarse sin pedigrí con lo cual se desconoce quienes son los
antecesores, ni el estado de salud de estos en cuanto a
displasias de caderas y otras enfermedades hereditarias. Ni
tampoco, al carecer de documentación, podemos saber con certeza
si el cachorro que estamos comprando es realmente de la raza
deseada y si se corresponde con el estándar de la
misma.
Son muchos los casos de familias que compran su cachorro en un
establecimiento de este tipo y descubren al cabo de unos meses que
su precioso cachorro no se ha convertido en el perro que ellos
esperaban. Sin contar los casos de familias destrozadas por adquirir
un cachorro enfermo...
- En el caso de los criaderos especializados suelen hacer una cría
selectiva, estudiando las lineas de sangre, la compatibilidad entre
los ejemplares, y las posibles enfermedades congénitas buscando cada
vez perros de mejor calidad y más sanos, intentando ofrecer así la
mayor garantía posible. Pero hemos de decir que aun siendo la opción mas aconsejable donde poder encontrar a nuestro
futuro amigo, también hay casos en los que los algunos "criadores" no son
del todo fiables. Por ello daremos una serie de consejos a seguir
para encontrar el criador mas adecuado:
-
Busque información
sobre los diferentes criaderos, póngase en contacto con ellos y a ser
posible visite los que pueda. No se conforme con la primera
opción.
-
Descarte rotundamente
los criaderos masivos.
-
Desconfíe de aquellos criadores que sean reacios a
recibir visitas, enseñar sus perros o en algún momento no
parezcan lo suficientemente claros, sobretodo en algunos temas
como puede ser la documentación.

-
Valore en cambio al
criador que se muestre interesado en saber dónde y con quién va
a vivir el cachorro y a su vez se
ofrezca a explicarle y asesorarle en lo que necesite.
-
Observe las líneas de
sangre y pedigríes de los ejemplares de los distintos criadores
para ver cuales son los que se ajustan más al tipo de perro que
busca.
-
No se conforme con
que le digan que los
progenitores de nuestro futuro cachorro están libres de
displasia de caderas y codos, exija ver los certificados que lo
demuestran .
-
Asegurese que en el
momento de la
entrega el cachorro estará vacunado, desparasitado y con el
microchip.
Cuidados del cachorro
Algunos consejos sobre los cuidados básicos de su
nuevo cachorro
Su lugar y sus cosas
- Buscar al cachorro
un sitio adecuado con una mantita o cama donde pueda descansar
sin que esa molestado.
- Este lugar de descanso
no debe estar en sitios de paso ni cerca de corrientes de
aire.
- No se debe molestar
al cachorro mientras esté descansando. El cachorro entenderá
rápido que ese es su sitio cuando quiera estar tranquilo.
- Si las primeras
noches el cachorro llora, no debe ceder a sus reclamos ya
que estaríamos animándolo a que la noche siguiente haga lo mismo y
tardará en perder ese hábito. Debe acostumbrarse desde el primer día
a respetar las horas de dormir y permanecer en su sitio.
- No permita que el
cachorro se acostumbre a dormir donde quiera y colocarse en
lugares donde luego, al crecer, vaya a ser molesto. Por ejemplo el
sofá.

- Tenga para él
algunos juguetes para que pueda morder. Habitualmente les gusta
morder todo lo que encuentren a su alrededor por lo que es bueno que
tengan con qué entretenerse para que no lo hagan con lo que no
deben.
- Asegurese de que escoge los juguetes adecuados para su cachorro de boyero de
berna. Estos deben ser lo suficientemente fuertes, duraderos y
seguros. Tenga cuidado con los que llevan silbatos, estos se
desprenden con facilidad y se pueden ahogar con ellos.

El Aseo
- Al llegar a casa coloque en un rincón algunos periódicos o empapadores donde
podrá ir el cachorro a hacer sus necesidades mientras que aprende a
hacerlas fuera de casa.
- El lugar que le prepare
para sus necesidades no debe colocarse demasiado cerca de su zona
de comer o descansar.
- Cepille a su
cachorro al menos un par de veces a la semana y asegurese de
que sus ojos y oidos permanecen limpios.

- Los cachorros no deben
lavarse demasiado, por lo que podemos usar toallitas especiales y
espumas en seco.
Salud y alimentación
- No permitir que suba
y baje escaleras para que no sufran sus articulaciones.
- Evitar que ande por
superficies resbaladizas.
- No permita que
olisquee o coma cosas de la calle, ni siquiera las plantas ya
que pueden ser toxicas.
- Alimente a su cachorro
con un buen pienso adecuado a su peso y edad. Tres veces al
día en la cantidad correspondiente. Es tan perjudicial que el
cachorro esté demasiado gordo como demasiado delgado.
- Nuestro perro debe
comer siempre una vez hayamos comido nosotros. Ya que en la
manada el jefe come primero y el debe de tener claro cuál es su
lugar.
- Coloque el comedero
y el bebedero elevados para que no tenga que agacharse. Cada
cachorro debe tener sus propios recipientes y no compartirlo
con otros perros.
- Siempre debe disponer de agua fresca.
- Los recipientes más
adecuados son los de acero inoxidable ya que no los pueden
romper y se limpian fácilmente.
Educación
- Una vez que nuestro
cachorro tiene puestas las vacunas pertinentes, se le debe empezar a
socializar lo máximo posible, dar paseos, que tenga contacto
con otros perros y gente. Esto le ayudara a afianzar un carácter
equilibrado y sociable.
- Tenga mucho cuidado con
las vivencias que vaya teniendo su cachorro durante sus primeros
meses, ya que el boyero de berna es una raza especialmente
sensible y una experiencia traumática podría marcar su carácter
para siempre.
-Todos los miembros de
la familia deben estar de acuerdo sobre las normas de
convivencia y las órdenes con las que le van a educar.
- Los perros en la
naturaleza viven en manada y tienen una jerarquía. La familia será
para él su manada por lo que debe tener claro quién es el jefe
y que en esa jerarquía ocupa el último lugar, por detrás
de todos los demás miembros de la familia.
- No se debe permitir
que el cachorro adquiera malos hábitos que al ser pequeños no
nos molestan pero que al crecer pueda ser un problema, como puede
ser, subirse encima nuestra al llegar a casa. Recuerde que su
boyero de berna fácilmente puede
llegar a pesar más de 50 kilos.
- Debe ser coherente
en su educación. Lo que está prohibido o permitido debe estarlo
siempre, de otra manera el cachorro no llegará a entenderlo. El
permitir en cierto momento lo que normalmente está prohibido (como
por ejemplo entrar en la cocina o subirse al sofá) puede crear en el cachorro
confusión perjudicándole en su educación.
- El cachorro aprende
según la consecuencia que tienen sus actos.
Si le gusta lo repite
y sino pues terminará por dejar de hacerlo. Premie o regañe
instantáneamente a su acción para que sea una consecuencia directa y él lo
asocie con su comportamiento.
- NUNCA regañe al
cachorro por algo que ha hecho hace rato o mientras no
estábamos. Al igual que el cachorro no asocia un premio con algo que
hizo bien hace tiempo, tampoco lo hará por algo que haya hecho mal.
- Nunca utilice el
castigo físico. Para hacer entender a
nuestro cachorro que no nos ha gustado lo que ha hecho bastará con
un pequeño zarandeo por el cuello (imitando el gesto de la madre)
acompañado de un rotundo NO.
-
Para premiarlo, le
acariciaremos efusivamente y halagaremos con palabras de cariño
e incluso un poco de juego. También podemos darle alguna golosina
aunque no se debe abusar.
- El cachorro debe
morder ya que lo necesita durante su período de dentición. Si se
observa al cachorro mordiendo algo que no debe se le retira
diciéndole un NO enérgico y a continuación se le da su juguete para que se entretenga
con él. Cuando haga esto no le de juego al cachorro para que no
entienda que le da el juguete como un premio, nosotros solo se lo
hemos dado para desviar su atención de lo que no debe romper y que
entienda que es con su juguete con lo que puede jugar pero que no lo estamos
recompensando.
- No le deje al
cachorro jugar con viejos objetos o pertenencias nuestras aunque
ya no nos valgan, ya que probablemente no distinga entre la
zapatilla rota que puede mordisquear de los otros zapatos que no son
para jugar.
- Al enseñar a su
cachorro a acudir a la llamada prémiele siempre cuando venga
hacia usted (Venir = Bueno, recompensa) aunque
haya tardado mucho rato en hacerle caso. Si se le regaña por acudir
tarde el asociará el castigo con el hecho de haber llegado y
no con la tardanza, por lo que estaríamos consiguiendo el efecto
contrario a lo que queremos enseñarle (venir = malo, castigo).
- Aparte de la llamada es
muy importante enseñarle también otras órdenes básicas como:
sentarse, tumbarse, quieto y caminar al lado. Aproveche el juego,
cuando el cachorro esté motivado y le preste atención para empezar
con estos aprendizajes.
-Acostumbre a pasear a su
cachorro con correa desde el primer momento para que se acostumbre a
ir caminando a su lado.