LA LUZ DE DIOS

 

La Luz verdadera, la Luz que Dios Padre Todopoderoso nos dio y esta siempre con todo nosotros, es la que el ser humano no ve, pero si la admite estará siempre con él, es la Luz que si el ser humano la escucha, siempre permanecerá en él. La Luz de Dios, es la que si el ser humano acepta y cree todos los conocimientos de su verdadero mundo espiritual y lo ama, siempre, siempre, estará con él y la vivirá en la eternidad del mundo de Dios.

La Luz de Dios Padre Todopoderoso para todo ser humano, es Cristo, es Él la verdadera y la única Luz que Dios nos dio y nos da día a día para que podamos vivir en la verdad de su mundo espiritual, a través de Cristo nos llega los verdaderos conocimientos y la única verdad que necesita el ser humano para poder llegar a Dios, bien es verdad que todos los oídos no saben escuchar y todos los ojos no saben ver.

Todo ser humano para ver la Luz de Dios, para escuchar la Luz de Dios y para sentir la Luz de Dios y no solo eso, para tener la Luz de Dios, en definitiva a Cristo, tiene que amar a Dios sobre todas las cosas, que nada ni nadie se interponga ante Dios espiritualmente, por que no existe nada, solo Dios y Cristo, creer y vivir en los conocimientos que Cristo nos ha enseñado, creer y vivir con Cristo en su mundo espiritual.

Saber que Cristo es accesible a todo ser humano, Cristo no es un ser espiritual inaccesible como ustedes puedan pensar, es verdad que después de la grandeza de Dios por supuesto está la grandeza de Cristo, pero esto no significa que sea inaccesible, todo lo contrario, a Cristo le gustaría que todas las personas crean en Él en espíritu y en verdad, no creer que Cristo esta sentado a la derecha de Dios. Cristo como hijo unigénito de Dios, su misión ha sido y es dar a conocer el verdadero Mundo de nuestro Padre Dios Todopoderoso. Cristo en estos días y por los siglos de los siglos, hay que conocerlo espiritualmente, porque el verdadero mundo de Dios y de Cristo es el mundo de los espíritus, es ahí donde moran y viven como espíritus que son.

Todo aquel que acepta y ama en espíritu y en verdad a Cristo y sigue sus enseñanzas, desde ese mismo instante, sabe que es y como es la Luz verdadera de Dios. Cristo emana la Luz para el ser humano, Cristo da la Luz para el ser humano y Cristo lo da todo por el ser humano ¿y el ser humano, da algo por Cristo?. Quién posea la Luz de Dios, que nunca la deje escapar, ¡ay! De aquel que teniéndola se le escapa, ¡ay! De aquel que viviendo en ella, sale de ella, pues si se apaga la Luz, vivirá siempre en la oscuridad. El ser humano es como un candil, llega Cristo y lo enciende y si es de buena tea, queda encendida y la Luz espiritual resplandecerá siempre en él.

Cristo es la luz y el Camino y a través de Él, llegamos al verdadero mundo y a la Luz de Dios Padre Todopoderoso.

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