HERMANDAD Y COFRADIA DE NAZARENOS DE LAS SAGRADAS CINCO LLAGAS DE CRISTO, NUESTRO PADRE JESUS DE LA VIA CRUCIS Y MARIA SANTISIMA DE LA ESPERANZA. Dos pasos.
Templo:
Iglesia Conventual de San Francisco.
La fundación del Convento de San Francisco, que se sitúa extramuros
de la ciudad y que lindaba con la Plaza del Arenal data de los tiempos de la
Conquista de Jerez por Alfonso X el Sabio en 1264. Debió ser enorme,
su compás o patio delante de la Iglesia llegaba hasta la plaza del Arenal
y la residencia o celdas de los frailes era lo que hoy es el Mercado Central
de Abastos. Durante los siglos XV y XVI se construyeron capillas a ambos lados
de la nave de la Iglesia e incluso en el compás. Fue centro de una gran
devoción en Jerez. La corriente concepcionista que se había desarrollado
durante los siglos XV y XVI, llevó a su mayor desarrollo con el llamado
voto de sangre a iniciativa del caballero veinticuatro Lorenzo de Villavicencio
el 8 de diciembre de 1617, en el convento de San Francisco.
La
iglesia actual fue bendecida en 1787 cuya construcción fue consecuencia
de la ruina en que quedó la anterior. En el año 1771 se derrumbó
el arco toral y parte de la bóveda de la nave principal. El templo que
hoy conocemos fue construido entre 1771 y 1787, de estilo barroco, realizada
la obra por el arquitecto Juan Díaz de la Guerra. La torre y la fachada
tienen rasgos de la construcción anterior. La portada rematada con la
hornacina y una imagen de San Francisco es parte del nuevo templo. Concluyeron
las obras en 1787, siendo bendecidas el dia 27 de mayo de ese año.
El templo tiene planta de salón, de tres naves, separadas por pilares. La central, sensiblemente mas alta se cubre por una bóveda de cañón, con lunetos. Los arcos fajones y las largas molduras, determinan una caprichosa decoración. Como es frecuente en las iglesias conventuales, tiene tribunas con balcones sobre las naves laterales, que se cubren con bóvedas de arista. En las naves laterales se abren diversas capillas. En algunas de ellas puede apreciarse restos del antiguo esplendor del templo.
A
los pies del templo, en el lado del Evangelio, se alza la torre que es del edificio
anterior, rematada en una modesta espadaña de cantería, de un
vano, coronada por un frontón triangular. La portada de la iglesia es
de líneas muy clásicas. Está flanqueada por columnas pareadas
de orden jonico, con guirnaldas entre volutas. Se remata con un ático
que alberga en una hornacina la imagen del santo titular.
En el interior, destacan la gran bóveda con lunetos, la entrada a la torre, de estilo plateresco, la capilla del Voto, de mediados del siglo XVI y el retablo mayor de principios del siglo XVIII, muy semejante al retablo mayor del convento de Santo Domingo.
Existen
motivos históricos como la lápida mandada poner por Isabel la
Católica sobre la tumba de doña Blanca de Borbón, esposa
de Pedro el Cruel. También dos laudes de excepcional importancia que
representan a Juan de Suazo y a su esposa doña Florentina Ponce de León.
Están consideradas estas laudes, como las primeras obras italianas de
marmol existentes en Andalucía.
En el año 1885 el convento fue derribado quedando solo la Iglesia. Se gesta entonces la idea de ubicar allí un mercado público. El edificio del mercado se construye entre 1873 y 1885, año en el que se inauguró el actual Mercado Central de Abastos.
Iconografía:
La imagen del paso de Misterio representa a Jesús con la cruz a cuestas.
En el segundo paso, Dolorosa bajo palio.
Paso
de Misterio:
La talla de vestir de Nuestro Padre Jesús de la Vía Crucis la
esculpió el imaginero Ramón Chaveli Carreras en 1940 (fue encargada
al artista el 14 de abril de 1940), y acertó a interpretar genialmente
el profundo significado teológico de la advocación.
La cruz va sujeta a la trasera del paso a través de dos angelitos que
repechan hacia ella sujetos a una barra cubierta de musgo.
La
figura de Jesús es una imagen de vestir, de tamaño natural,
bien proporcionada, esbelta y majestuosa y con un profundo sentido estético
que el artista reflejó palpablemente al tallar las
manos de esta imagen, las cuales representa rozando suavísimamente
el árbol de la cruz. Se demuestra, pues, que no hay aquí realismo,
como no lo hay tampoco en la imagen del Señor de la Salud en sus Tres
Caídas, obra del mismo autor. Evidentemente, para cargar con el madero,
es de suponer, con
lógica, que habría que aferrarse a él. Pero, como ya dije
antes, no busca tanto Chaveli representar o describir un momento real, histórico,
de la Pasión de Cristo, sino más bien "venerar" este momento.
Si
comparamos esta imagen de la Vía Crucis con una obra tan popular como
la del Señor del
Gran Poder de Sevilla de Juan de Mesa,
observaremos
que las diferencias se concentran sobre todo en el rostro. La
expresividad, en Juan de Mesa, relega a un segundo término la belleza
puramente formal. Por eso, Mesa, en el Señor del Gran Poder,
ha vertido tan intenso sufrimiento en su cara que pudiéramos, con fundamento,
pensar que se trata de un anciano. En el Señor de la Vía Crucis,
por el contrario, la expresión de la cara
no alcanza esas cotas del barroquismo, sino que se mantiene serena y grave..
Hay en ella, como probablemente buscó Chaveli, un sentido teológico,
no humano, de la advocación. El rostro es,
pues, quieto, equilibrado, consciente de la su destino, aceptándolo con
paciencia. Es la imagen de la resignación, con esa cruz a modo de
parapeto, de muralla. Desde el año 1949 se expone en ceremonia
de Besamanos en la Cuaresma: sobre
el suelo, sin cruz y con las manos colocadas para recibir el homenaje de los
devotos, es cuando puedes valorar la calidad de la talla y la carga emotiva
que encierra..
Es
imagen de vestir y tiene los brazos articulados.
La túnica del Señor es de terciopelo
morado de Lyon, bordada en el año 1971 por José Guillermo
Carrasquilla Perea.
Los
bordados de la misma se concentran en las bocamangas y en los bordes de la túnica
por lo tanto también se acentúa ese carácter sereno del
Señor. No se barroquiza, no se llena de elementos decorativo toda la
tela para darle más protagonismo a la expresión del rostro y a
la composición de la obra. Los adornos se agolpan en el borde de la túnica
y conforme se elevan se van conviertiendo en espigas o tallos que alternativamente
suben o bajan alrededor de toda la prenda. Fue restaurada por Ildefonso Jiménez
García. La camisa bajotúnica y puños
y pasadores en oro de ley para el Señor de la Vía Crucis se estrenaron
en el 2001. Las potencias del Señor de la
Vía Crucis son de plata sobredorada de estilo barroco, obra de Seco Velasco.
Los cuatro casquetes de la cruz, repujados y dorados, van rematados con cabeza
de ángel en marfil. Se realizaron en el mismo taller de Seco Velasco.
En el extremo posterior
de la Cruz van dos angelitos que parecen ayudar a Jesús con el peso del
madero. En el 2001, se procedió a la restauración y dorado
de las potencias del Señor y las cantoneras de la Cruz
Este
paso, de madera tallada y dorada, fue realizado por José Ovando Merino
comenzándolo a tallar en mayo de 1950, terminando la talla en 1952, año
de su estreno procesional, y el dorado del mismo se acabó en 1954, teniendo
que importar el oro para el dorado del mismo de Inglaterra,
debido a las carestías existentes en nuestro país tras la guerra
civil. El dorado se realizó con monedas de oro procedente de Méjico,
donde se recupera la tarea de los "batihojas",
los
batidores de oro, que machacaban las monedas hasta convertirlas en finísimas
láminas. Estas monedas las donó Enrique Fernández de Bobadilla
y Gonzáez Abreu. Es un paso característico del momento de su realización:
la
canastilla empieza a ondularse o quiere hacerlo y la composición que
es contínua queda interrumpida por grandes cartelas que ostentan sendos
medallones cada una.
Estas cartelas que
figuran en la canastilla representan las 14 estaciones del Vía Crucis,
advocación del Titular.
Los
respiraderos se desarrollan paralelos a la parihuela, y en la parte inferior
se quiebra en miles de curvas pequeñas, y todas juntas dibujan grandes
olas de oro sobre el morado de los faldones. La canastilla queda rematada por
una crestería muy calada: son los penachos que aparecen entre las
últimas volutas de las cartelas. Resulta bello y original, el césped
natural con que se adorna. La
iluminación se realiza con cuatro faroles de madera tallada, de original
diseño, de cuatro caras, colocado en las esquinas con cuatro velas cada
uno y terminación en imperiales. En 1994 se les quitaron los dos candelabros
con tres tulipas cada uno que flanqueban la mediana del paso. En
el 2001 se llevó a cabo la restauración de los candelabros centrales
del paso del Señor,
por Adela Toro Píriz. Las dimensiones
de sus andas son de 214 cms. de ancho por 417 de largo y 149 de alto.
Paso
de Palio:
María Santísima de la Esperanza
es una imagen sin catalogar, que proviene de la capital hispalense, parece ser
del círculo de Astorga,
caracterizada
por una representación de la Virgen bastante joven, y bien podría
ser del primer cuarto del siglo XIX. Fue adquirida en 1951 y donada a la Hermandad
por el entonces mayordomo José Soto Ruiz, siendo bendecida el 15 de diciembre
de ese año de 1951. Fue restaurada en noviembre de 1983 por José
Guerra Carretero. Esta imagen es de gran belleza, realismo y espiritualidad.
Se trata de una Dolorosa
de rasgos un tanto aniñados y expresión compunjida, lo que
se aprecia claramente en el entrecejo, denotando un intenso sufrimiento que
destruye sus fuerzas. El rostro es hermoso, a pesar
del dolor. La actitud de sus manos, muy largas,
sosteniendo un pañuelo para enjugar el llanto, es la tradicional en las
Dolorosas que siguen la pauta marcada por el neobarroquismo.El sentido del dolor
que expresa representa, con acierto singular, el hondo sentido teológico
de su propia y bella advocación.
La
corona de la Virgen es de plata sobredorada, hecha en el taller de Seco
Velasco, y aunque no está inventariada en la hermandad, tiene que ser
anterior a 1950. Es corona abierta. En el canasto
y en la ráfaga hay unos pequeños medallones; en los del canasto
van cinceladas algunas de las invocaciones que se le dicen a la Virgen en la
Letanía. En la parte superior de la ráfaga,
debajo de la cruz que la remata,
hay
un escudo de España, dentro de una preciosa cartela, y la cartela baja
tanto que a primera vista, parece que son imperiales; es como si fuera una corona
cerrada. En el 2000 se llevó
a cabo la restauración de la corona. El trabajo fue realizado por el
jerezano Miguel Angel Camas. La saya de la
Virgen, sobre terciopelo rojo,fue bordada y donada por José Guillermo
Carrasquilla Perea en 1959. La peana es de plata cofradiera y
se estrenó en el año 1964.
La orfebrería
la ejecutó toda ella Manuel Seco Velasco. Está cuidada hasta el
más mínimo detalle y dotada de numerosos aspectos de originalidad.
Por ejemplo, el contraste en dorado que se mezcla con el color plateado de todos
y cada uno de los elementos de orfebrería del paso,
las
pequeñas
cabecitas de angelitos en marfil que abarcan casi todos los respiraderos,
etc. Los varales fueron estrenados en el año 1965. Las
bases de los mismos son cuadradas y se decoran con cabujones verdes, rodeados
por lambrequines dorados; los cabujones hacen juego con los de los respiraderos.
La terminación de las bases es de perillas y roleos, también dorados,
de donde arrancan los tubos. estos están completamente repujados y unidos
por macollas enriquecidas con unos roleos muy elaborados. La
candelería, de plata
cofradiera,
de estilo barroco, se comenzó en 1965 y se terminó en 1973, con
un total de 82 candeleros. Acompaña a la candelería un
juego de 18 jarras en orfebrería (10 pequeñas, 4 medianas
y 4 grandes). Los
candelabros de cola, realizados en plata repujada tienen 14 puntos de luz
cada uno con sus correspondientes guardabrisas.
Los
bordados del paso de la Virgen de la Esperanza se realizaron íntegramente
en los talleres de José Guillermo Carrasquilla Perea y Encarnación
Perez Guisado, Viuda de Carrasquilla, según proyecto de Guillermo Carrasquilla,
padre y marido de ambos. Los
respiraderos son de malla de oro bordada con hilos del mismo material y remate
de fleco de pasamanería, con unos mensulones de orfebrería, repujada,
plateada y dorada (son unas ménsulas que nos recurdan el perfil de
los estípites. Tienen por capitel la cabeza de un ángel , que
está tallada en marfil y cuyas alas están policromadas. Estas
ménsulas parecen la prolongación de los varales y sostienen un
moldurón rectilíneo, decorados con unos motivos muy renacentistas:
animales fantásticos y hojas de acanto. Entre ménsula y ménsula,
y también de orfebrería, pednen unas cartelas cuya única
misión es
sostener
un gran cabujón verde que da un ligero toque de color a la plata y al
oro del conjunto. En el moldurón, y
sobre las piedras verdes, hay otras cabezas de ángeles del mismo material
y tratadas de igual manera que las que están en las ménsulas.
Son
obra también de Manuel Seco Velasco) entre los diversos tramos que dividen
estos respiraderos.
Los paños de cada costado son diferentes y tienen una colección
de flores y floreros de oro. Los respiraderos fueron estrenados en 1953. Los
anteriores, realizados por el orfebre Manuel Rodríguez Pérez llevaban
unas hornacinas con grupos policromados: La Asunción, los Desposorios
de la Virgen... y sobre todo unas imágenes, en los ángulos, que
eran los fundadores de órdenes monásticas. Estas imágenes
y grupos las realizó el imaginero Tomás Chaveli y se conservan
en la Casa de Hermandad. El
manto de terciopelo verde, fue bordado en oro y realce por José Guillermo
Carrasquilla Perea. Es de un dibujo bastante original, de trazado radial, con
franjas que van creciendo desde la cabeza hasta los extremos de la cola. Se
estrenó en
la Semana Santa de 1962 y fue bendecido el Domingo de Ramos de ese año
por el Obispo Auxiliar, residente en Jerez, Don José
María Cirarda Lachiondo. El manto, según su presupuesto, costó
650.000 pesetas. Las hojas de acanto, de parra, los cestillos
con
ramos de rosas, de margaritas, de dalias, los roleos y los lambrequines, todo
muy menudo y muy bien compuesto, forman tres calles que sólo se unen
en la
parte superior, a la altura de la toca de sobremanto. Uno de los aspectos que
más llaman la atención de los bordados es el contraste del color
rojo de los faldones y del techo, y el verde del manto. El
palio se terminó de bordar en 1959 (los dos frontales se realizaron
en 1958) está
realizado en rico terciopelo de Lyon, en tono rojo geranio, con un dibujo menudo
y profuso, tan característico del taller de Carrasquilla, y es de
estilo sevillano:
la
Inmaculada, tallada en madera de cedro estofada y policromada (obra de Sebastián
Santos Rojas), ocupa el centro del techo del palio. Sirven
de diadema y aureola a esta imagen artísticos rayos bordados en hilo
de plata, rematados en estrellas en cuyos centros se ha engarzado rica pedrería,
formado
una preciosa y delicada cartela mixtilínea, rodeada de roleos y hojas
de acanto. Los
faldones son de terciopelo color rojo, sin bordar.
Poseía anteriormente como Imagen Venera una reproducción del Cristo de la Clemencia que tallara Juan Martínez Montañés para el arcediano Vázquez de Bejar y del que hay una copia igual que remata el conopeo, el atributo basilical, de la Hermandad de la Esperanza Macarena. La que procesiona en la actualidad es una imagen en mármol de un Cristo en la Cruz siendo abrazado por San Francisco de Asís. Este grupo está inspirado en el cuadro de Murillo que se conserva en el Museo de Bellas Artes de Sevilla.
Marchas procesionales dedicadas: No tiene marchas dedicadas.
Tiempo de paso de la cofradía: Unos 15 minutos.
Hermanos y Nazarenos: Tiene unos 323 hermanos y unos 120 nazarenos, aproximadamente.
Túnicas:
Túnica de cola y antifaz en sarga blancos, con cinturón de abacá
y sandalias sin calcetines. El escudo representa las Cinco Llagas de Cristo.
Escudo:
El escudo es muy
simple: Cinco Llagas ocupan todo el campo de un blasón español.
El escudo tiene a su alrededor el collar de la Orden del Toisón de Oro
y éste a su vez queda rodeado por el cordón franciscano. Todo
queda timbrado por una corona real. Al tener su sede en un convento que fue
fundación real puede que la corona tenga explicación, pero lo
que no casa bien es el humilde cordón franciscano con el aristocrático
collar borgoñón.
Color de los cirios: Blanco.
Altar
de Insignias: Cruz
de Guía, de Manuel Seco Velasco, muy
original el diseño del soporte, en latón plateado y repujado en
oro, rematado por campanitas de la propia cruz, que es de carey, inspirada
en la que posee la cofradía sevillana de Pasión. Es una reinterpretación
de las tradicionales cruces de manguilla. La
altura total es de 257 cm, midiendo el asta 160 cm. y tiene el mismo estilo
que los ciriales y los varales del paso de palio. Fue estrenada en 1967, va
acompañada de dos Faroles de Guía,
también
en latón plateado y dorado, obra de Manuel Seco Velasco y estrenados
en 1963, costando 1500 pesetas cada uno. Cruz Parroquial, sin
manga, acompañada de dos acólitos con ciriales.
Senatus, de
cartela sobre terciopelo rojo, lleva bordadas las iniciales SPQR, en los
talleres de José Guillermo Carrasquilla Perea y con
asta de latón plateado y dorado rematada por el águila imperial
de Manuel Seco Velasco, costando 10000 pesetas.
Se
estrenó en 1963.Bandera
del Señor, de raso de color negro con la cruz morada y asta
de metal plateado rematada por cruz labrada en plata y oro, obra de Manuel
Seco Velasco.
Libro de Reglas, en papel pergamino y cubierta de orfebrería
con el escudo de la Hermandad sobre terciopelo, de gran belleza en los grabados
del interior realizado por el dibujante jerezano José Luis Torres, en
1957, que copió sobre pergamino y con el estilo y los caracteres del
siglo XVI las reglas que le fueron aprobadas a la primitiva Hermandad en el
año 1561. De hecho, la imagen del Señor que se recoge en él
es la antigua, que actualmente se encuentra en Arcos de la Frontera;
Dos bocinas,
repujadas y labradas en metal plateado, obras de Manuel Seco Velasco,
con paño
con el escudo bordado en oro fino de la Hermandad y su orla sobre terciopelo
morado, obra de los Talleres de Carrasquilla. Tanto las bocinas como los
paños fueron estrenados en 1963.
El
cortejo de palio se inicia con la bandera
de la Virgen de la Esperanza, titular de la Hermandad, de raso blanco
y con la cruz verde y asta de latón plateado y dorado rematada por Cruz
labrada y repujada, obra de Manuel Seco Velasco .
Simpecado,
realizado por Carrasquilla en 1986, bordado en oro fino sobre paño de
terciopelo azul oscuro, de pequeño tamaño, posee
una imagen de la Virgen de la Merced, patrona de la ciudad, y no una Inmaculada
como es habitual (la cual va en el cortejo en el techo del paso de Palio), tallada
en madera de ébano y vestida en terciopelo bordado, siendo trabajo de
orfebrería la media luna, la peana y la corona, siendo los esclavos de
talla, y asta de
metal plateado y dorado, va acompañado de dos faroles para
Simpecado, labrados en metal plateado y dorado, obras de Manuel Seco
Velasco. Guión
franciscano, que nos indica el enclave de la Hermandad en un convento
franciscano, y en
el medallón del cual se refleja a San Francisco en el momento de su estigmatización,
sobre terciopelo marrón.
Es
de la escuela de José Manuel Rodríguez Ojeda, bordado en oro fino.
El
asta es lisa y está rematada por el "abrazo franciscano", en metal plateado
y dorado. Estandarte
de la Hermandad, sobre terciopelo morado con el
escudo bordado y orla realizados en oro fino y guardilla en puntas superior
e inferior, por Jose Guillermo Carrasquilla Pérez,
con asta en
plata
de ley y remate en metal cincelado y plateado, siendo este asta antigua.
El Estandarte fue estrenado en 1963. Otras dos
bocinas,
de
iguales características que las del cortejo de misterio, pero con paños
en terciopelo verde. Libro
de Difuntos.
También posee la Hermandad veintinueve insignias, de las cuales once tienen la vara lisa y en la galleta el antiguo escudo de la hermandad, son de plata cofradiera y se desconoce el autor y dieciocho son repujadas y cinceladas por Manuel Seco Velasco en plata cofradiera, cetro del Diputado Mayor de Gobierno, de madera y latón dorado, ocho ciriales, de plata cofradiera, realizados por Manuel Seco Velasco en 1966, juego de doce dalmáticas, moradas, con sus correspondientes collaretas, cíngulos y albas, compradas en 1961 a la casa "Nieto de A.Llana Torres" de Valencia. Los escudos son de 1962 regalo del bordador José Guillermo Carrasquilla; 4 incensarios, en plata cofradiera obra de Manuel Seco Velasco de 1966, 2 navetas, también en plata cofradiera obra de Manuel Seco Velasco de 1966 juego de cruces de penitencia, pértigas, juego de ropa para pertiguero.
Referencia
histórica:
La creación de esta Cofradía se realizó el 22 de abril
de 1561, como lo atestiguan sus primitivas Reglas. Fue creada por altas personalidades
de la ciudad, entre los que se encontraban componentes de la familia Dávila,
Riquelme y otros caballeros, previa consulta con el por entonces Guadián
del Monasterio de San Francisco. Sus fundadores, según sus primitivas
normas fueron, en concreto: García Dávila, Bartolomé Dávila,
Diego Riquelme, Rodrigo de Cuenca, Juan Fernández Montero, Juan Fernández
de Oliva, Cristóbal Díaz y Jerónimo Moreno. Esto ocurrió
siendo Guardián Fray Luis de Orozco.
Con
el primitivo nombre de Cofradía de las Cinco Llagas de Nuestro Señor
Jesucristo, comenzó su existir y al poco tiempo ya poseía una
Junta de Gobierno compuesta por: Hermanos Mayores: Francisco Martín Palomino
y Juan López Cestero; Veedores: Cristóbal Díaz Barbero
y Domingo Aparicio de Herrera; Diputados: Juan Luis Tinoco, Juan Prieto, Andrés
del Toro y Pedro Hernández Zapatero; Mayordomo: Juan Fernández
Montero; Escribano: Jerónimo Moreno Cañas.
Se tienen noticias de su origen por parte del gremio de los labradores, que fueron los primeros en promover la idea base para su nacimiento. Al poco tiempo de su creación adquiere un gran desarrollo y el día 6 de mayo de 1564 son aprobadas sus Reglas.
Por
su íntima labor unida a la Comunidad de Franciscanos y tras la petición
al Guardián de sus recintos para poder obtener sede canónica,
éste cede la capilla de los Mártires, por aquel entonces situada
en el claustro del convento, en el lugar que hoy ocupa el Mercado de Abastos.
Anteriormente a la fundación, se produce en la ciudad una gran sequía y como consecuencia grandes males azotan a las tierras y a los vecinos. Ante estos malos acontecimientos la prodigiosa fe de nuestras pasadas generaciones realiza numerosos actos en todos los templos de Jerez y se llevan a cabo numerosos actos procesionales, en rigurosa penitencia, por las asociaciones existentes. Así de esta manera, la sangre de los disciplinantes regó las calles de la ciudad. Ante las aportaciones de algunos jovenes y de sus actos penitenciales, la corporación que crean adquiere numerosos adictos y, al poco tiempo, en una casa de la calle Carpintería y ante su ejemplo, se crea de una forma oficial esta Cofradía. También el problema del campesinado se ve resuelto con la bendición de Dios por medio de numerosas lluvias.
Como
consta en sus primitivas Reglas, se realizaba estación penitencial en
el día del Jueves Santo por la noche. Se menciona que todos los hermanos
de sangre y de luz debían estar en sus recintos antes de la puesta de
sol o poco después, con sus vestimentas blancas. Al poco tiempo se comenzaba,
a las nueve de la noche, la disciplina y a las diez se iniciaba la salida procesional
hacia siete puntos distintos de la ciudad. Entre estos puntos se imponía
como fijo el de la Iglesia Colegial de San salvador y el resto de ellos se realizarían
según se acordarse en el Cabildo, a celebrar en el Domingo de Ramos.
Esta procesión tenía su recogida después de las doce de
la noche, para así obtener numerosas gracias y privilegios, según
consta también en sus primitivos Estatutos.
Posteriormente,
y después de estas primitivas Reglas, se añade un artículo
según la disposición que en ellas se mencionan. Este artículo
trata sobre el cambio del día de salida al del Viernes Santo, a las cuatro
o las cinco de la tarde, ante la disminución o la decadencia del fervor
a estos actos.
Entre sus primitivos Estatutos se mencionan los cargos que se elegirían por votos ante Cabildos Generales: ellos eran un administrador, dos hermanos mayores, cautro diputados, dos mayordomos, un escribano y un muñidor. Los Cabildos a realizar eran tres generales en las festividades del día de Lázaro, en Pascua de Navidad y en el Domingo de Ramos, para la preparación de los actos procesionales.
En sus primitivos orígenes y por las notas mencionadas en sus Reglas, practicó en gran escala la piedad, carácter que la convierte en Hermandad asistencial a la vez que penitencial. Desde su creación permaneció en el Convento de San Francisco.
Con
el paso del tiempo se tienen noticias de la realización de sus actos
procesionales en el año 1755 con la imagen de un Crucificado, el Santo
Crucifijo de las Cinco Llagas que procesionaba con un Longino, que representaba
el momento de la Lanzada de Nuestro Señor Jesucristo, y la imagen de
la Virgen de la Esperanza en sendos pasos. Tras la supresión de las hermandades
jerezanas por el Decreto de Carlos III se mantuvo como una procesión
de devotos de estas imágenes. En 1789 la procesión sale a las
tres de la tarde del Jueves Santo desde San Juan de los Caballeros, templo al
que se trasladó en 1778. Las últimas noticias de la procesión
de devotos la tenemos en los bandos del Vicario de Jerez, el canónigo
de la Colegial, D.Juan Antonio Herero y Moris, de 1820, 1821 y 1822; salía
de San Juan de los Caballeros el Jueves Santo por la tarde. Desde entonces no
hay nuevos datos hasta los primeros pasos hacia la reorganización en
tras la Guerra Civil.
En
los años treinta de este siglo, un grupo de cofrades descendientes de
antiguos hermanos, entre los que destaca la labor de Manuel Martínez
Arce, realiza las oportunas gestiones para la reorganización, cosa que
se consigue en el primer semestre de 1939, tras innumerables esfuerzos con el
nombre de la primitiva Cofradía de las Sagradas Cinco Llagas de Nuestro
Señor Jesucristo
y Nuestra Señora de la Esperanza, al que se le añadió el
de Nuestro Padre de la Vía Crucis. Dos motivos fundamentales alentaron
proyecto de reglas para la constitución de esta asociación religiosa:
el primero, la restauración de la antigua Hermandad de las Cinco Llagas
y el segundo como Acción de Gracias por la terminación de la Guerra
Civil. El primer objetivo se vio cumplido tras la aprobación
de
sus nuevas Reglas por la autoridad eclesiástica correspondiente el día
21 de noviembre de 1939. Tras ello, el siguiente paso era organizar la primera
salida procesional por las calles jerezanas y a ello se encaminaron los esfuerzos
de este grupo de fieles. Se cambió el misterio de la hermandad predecesora
(en vez de la Lanzada se prefirió al Señor de la Vía Crucis)
y se mantuvo el titulo de la Virgen (de la Esperanza). Tras la captación
de hermanos y fondos,.en 1940 se consiguió la imagen del Señor,
obra del escultor Chaveli. El 17 de enero de 1940 se celebró la ceremonia
de bendición de la imagen de María Santísima de la Esperanza
que ofició el Guardian del Convento de San Francisco y Director Espiritual
de la Hermandad, Fray Bernardino Puig Sala. El 6 de abril de 1941, Domingo de
Ramos de ese año, se anunciaba un devoto besamanos en honor de Nuestro
Padre Jesús de la Vía Crucis, acto en el que estrenaría
la túnica de terciopelo de seda, así como también cinto
y cíngulo de cordón de oro, fruto de generosos donativos.
En
la madrugada del Viernes Santo del 11 de abril de 1941, la Cofradía hace
su primera estación penitencial con la imagen de Nuestro Padre Jesús
de la Vía Crucis, en el paso realizado por
Vicente de Cos, saliendo a las cuatro de la mañana del Convento de
Santo Domingo, con el siguiente itinerario: Plaza Esteve, Santa María,
Marqués de Mochales, Rotonda, Carrera Oficial, Plaza de la Encarnación,
Hortas Cáliz, Plaza Monti, Plaza de los Reyes Católicos (lado
derecho), San Agustín, Santa Cecilia, Barja, Pedro Alonso, General Franco
y Plaza Esteve. En la Rotonda estaría a las 4,45; en la Presidencia,
a las 5,05 y en la Colegial a las 6,05. Los nazarenos visten en la procesión
túnicas blancas de cola, ceñida por ancho cinturón, antifaz
y esclavina del mismo color con cartoneras de un metro, y sandalias color avellana
a pié desnudo.
En
1942, al año siguiente de su primera salida procesional, varios son los
estrenos que realizó, entre ellos seis magníficos candelabros
tallados en barroco, el Estandarte de la Hermandad de rico terciopelo morado
y bordado en oro por las Madres Carmelitas (posteriormente se realizaría
otro en 1963) y asta de plata y remate de cruz de metal plateado, ejecutado
por Eduardo Seco, unas sayas en color blanco para la Virgen para su culto interno,
donadas por la camarera, Ana María de Soto y Pérez, y finalmente,
una valiosa corona de calle, en plata sobredorada. Al años siguiente,
en 1943, Nuestro Padre Jesús de la Vía Crucis estrenaría
en el Besamanos del Domingo de Ramos unas magníficas potencias de plata
cincelada y doradas. Ese año el paso de la Virgen tuvo que suspender
su primera salida procesional ante las inclemencias del tiempo.
El
paso de palio de María Santísima de la Esperanza (cuya imagen
se veneraba anteriormente en el Convento de San Francisco con la advocación
de la Porciúncula) realizó su recorrido por primera vez
en las calles de la ciudad después de la reorganización en el
año 1944. La imagen de la misma fue adquirida en una casa de antiguedades
de Sevilla, por el entonces mayordomo José Soto Ruiz. El paso tenía
unos respiraderos de estilo plateresco. Las esquinas reproducían la ventana
llamada de Ponce de León, existente en la plaza del mismo nombre casi
frente al Convento de Santa María de Gracia; en los centros, tanto del
frente como de los costados, a base del mismo ornamental, se establecían
sendas capillas, con bellísimos grupos ejecutados en madera tallada,
estofada y policromada. En la capilla del frente, iba la Asunción de
Nuestra Señora y en los laterales los Desposorios con San José,
a la vista del Sumo Sacerdote y la Anunciación de la Virgen. El manto
y el palio se encontraban sin bordar, eran de color verde y las caídas
del palio terminaban en rico fleco de bellotas y caireles de oro fino. Procesionó
desde 1944 a 1951 con una imagen de la Virgen que se hallaba en el convento
cuando la Hermandad fue restaurada en 1939. En el año 1952 fue cedida
a la Hermandad de las Tres Caídas de Arcos de la Frontera.
En
los años siguiente y buena parte de la década de los cincuenta,
la hermandad se dedicó a perfilar su desfile procesional. Así,
en 1945, se completaba el respiradero del paso de la Virgen con ocho pequeñas
esculturas talladas, estofadas y policromadas destinadas a las hornacinas de
los cuatro ángulos del paso (representaban las efigies a San Francisco
de Asís, Santo Domingo de Guzmán, San Buenaventura, San Bernardo,
San Simón Stock, San Bruno, San Alfonso María de Ligorio y San
Pedro Nolasco) y también se estrenaba la candelería del paso y
se mejoraba el palio con un enrejado y el manto de la Virgen con una rica blonda
de oro fino. Para la Semana Santa de 1948, estrenó una preciosa Cruz
de Guía, tallada y calada en rica madera de caoba, trabajo debido a la
gubia del artista jerezano Vicente de Cos Pinto. El INRI, las cantoneras, resplandores
y abrazaderas eran de plata cincelada en Sevilla por el orfebre Manuel Seco
Velasco.
A
principios de la década de los cincuenta la Hermandad acomete la construcción
de un nuevo paso para el Señor, que fue estrenado en la Semana Santa
de 1952. Al vender el anterior paso a una Hermandad de Sanlúcar en 1951
tuvo que procesionar con el paso prestado de la Coronación. Ese mismo
año se estrena una nueva imagen de la Santísima Virgen, la actual,
adquisición que había hecho en una tienda de antigüedades
sevillana el por entonces Mayordomo de la Hermandad, José Soto Ruiz,
quien adelantó el importe de 5500 pesetas, regalando 1000, para posteriormente
donar el resto del dinero que se le
adeudaba.
La imagen fue recibida el día 2 de diciembre y bendecida el 15 de mismo
mes en acto privado por el entonces guardían del Convento de San Francisco,
R.P.Benito Añíbarro, y en presencia del comprador y de los hermanos
refundadores Manuel Martínez Arce y José Gómez Morales.
La imagen antigua fue donada por la Hermandad a la de las Tres Caídas
de la ciudad
de Arcos de la Frontera, que radicaba en el Convento de San Francisco de aquella
ciudad. No tuvieron buen estreno ni la nueva imagen de la Virgen ni el nuevo
paso de misterio pues en la madrugada de 1952 cayó
un fuerte aguacero durante la estación de penitencia y al hallarse en
las proximidades de la Colegial, se refugió en esta, para ya en la mañana
del Domingo de Resurección volver a su templo de San Francisco.
Los
años siguientes sigue completando la Hermandad sus elementos ornamentales,
especialmente la finalización de los dos pasos y el atuendo de sus imágenes.
Así, en 1953 estrena unos nuevos respiraderos bordados el paso de palio.
En 1955 el Señor estrena una magnífica túnica de color
morado, de terciopelo de Lyon, cuyo coste alcanza las 5835 pesetas, de las que
una gran parte fueron donadas por un cofrade anónimo. Ese mismo año
se completa la candelería del paso de misterio. En 1958 estrena la imagen
de Jesús un rico cinturón y cíngulo de hilo de oro con
engarces granates, ofrenda de un cofrade. En 1959 se finalizan los trabajos
de bordado del palio obra del taller sevillano de José Carrasquilla,
según proyecto de su padre Guillermo Carrasquilla. Por entonces se adquiere
el terciopelo de Lyon verde para el bordado del manto que se estrenó
en la Semana Santa de 1961.
A partir de los años 60 se fue incrementando la vida interna de la Hermandad, con la organización de retiros espirituales, y se le fue dando una mayor importancia a su actividad social con la creación de bolsas de caridad y con la atención a las necesidades de los hermanos. También en esos años estrenaron diversas insignias significativas como la nueva Cruz de Guía en 1967, etc.
En
el 1991, con motivo del cincuentenario de su reorganización procesionó
con su cruz de guía primitiva (la realizada por Vicente de Cos).
En 1998 se procedió a la restauración del Señor de la Vía-Crucis. En 1999 Hermandad sacó a la calle, como estreno, un libro de difuntos donde van inscritos los nombres de todos los hermanos difuntos.El libro consta de pastas de cuero con cruz de plata en la portada y distintos pasajes bíblicos intercalados aludiendo a la Resurrección. al final del mismo hay una glosa sobre la Resurrección de Nuestro Señor Jesucristo. El libro de difuntos, portado por un nazareno que lo llevaba abrazado al pecho, iba flanqueado por dos cirios negros de respeto portados por otros dos nazarenos
Observaciones: Reside la cofradía en un templo franciscano, y la procesión expresa en cierto sentido, el espíritu seráfico de sencillez y religiosidad que son las notas especiales de los discípulos del Santo de Asís.
El
alto sentido penitencial y de silencio de sus hermanos hace que su contemplación
sea digna de llevarse a cabo en cualquier calle de su itinerario. Puestos a
recomendar: su salida, las calles Santa María y Honda, durante el recorrido
hacia la Carrera Oficial, y su recogida. El paso de misterio suele ir acompañado
por una gran cantidad de fieles.
Manuel Martínez Arce, un gran hombre de nuestras cofradías, fue con el también llorado Juan de Matas artífice de la actual Semana Santa jerezana, el que concibiera el estilo artístico y seráfico de esta cofradía.
Lleva luto en ambos pasos por los hermanos difuntos y muy especialmente, este año del 2000, por Manuel Guerrero Ramos, medalla de oro de la Cofradía, capiller perpetuo.
Todos los hermanos fallecidos llevan su nombre escrito en el Libro de Difuntos que figura en el cortejo penitencial.
Cultos:La capilla del Voto, lugar donde se encuentran las imagenes titulares, dentro de la iglesia del Convento de San Francisco, está abierta, cada mañana, para dar culto a las imágenes. El primer viernes de cada mes, la Hermandad celebra la Santa Misa Eucarística. Triduo de Nuestra Señora durante los días 16, 17 y 18 de diciembre con motivo de la Festividad Litúrgica de María Santísima de la Esperanza. El Quinario comienza el martes que precede al antiguo domingo de la septuagésima para finalizar el domingo citado con la Función Principal de Instituto. Besamanos de la Santísima Virgen de la Esperanza el Primer Domingo de Cuaresma. Besamanos del Señor de la Vía Crucis el Primer Viernes de Marzo. Asistencia corporativa de la Hermandad a la procesión del Corpus Christi.
Dirección:
Hermandad de las Cinco Llagas
Diego Fernández Herrera, Nº6
y 8
11401 Jerez de la Frontera (Cádiz)
Teléfono. 956341362
E-Mail: cincollagas@teleline.es
Hermano Mayor: Francisco Barra Bohórquez.
Vestidor de las imágenes: Francisco Bernal Suarez, la imagen del Señor y Jesús Tamayo Martínez se ocupa de arreglar a la Dolorosa.
Diputado Mayor de Gobierno: La Diputación Mayor de Gobierno esta integrada por el Hermano Mayor (Francisco Barra Bohórquez), el Mayordomo (Juan Infante Jiménez) y el Secretario (Marco Antonio Velo García)
Mayordomo: Juan Infante Jiménez
Capataces 2008: Martin Gómez Moreno dirige el paso de Misterio y Eduardo Biedma Barea, para el paso de la Virgen de la Esperanza.
Capataces 2007: Martin Gómez Moreno dirige el paso de Misterio y José Maria Pérez Benitez, para el paso de la Virgen de la Esperanza.
Costaleros: El paso de Misterio lo cargan 30 costaleros, los mismos que el de palio. En 1995 fue sacado por primera vez por hermanos costaleros el paso de Palio.
Acompañamiento Musical: Es Cofradía de silencio, por lo que no lleva música.
Exorno Floral de los pasos: El paso de misterio va exornado con cesped, con lirios morados salteados, y un centro de gladiolos. En ocasiones también lo ha acompañado con iris blancos o también en otras con tulipanes negros (de los cuales se decía que tenían el gafe ya que cuando adornaban el paso siempre ha llovido). En el 1991 llevó claveles rojos. El paso de palio de palio normalmente lleva claveles blancos.
Estrenos 2008: Corona de camarin para la Virgen realizada por Miguel Angel Camas Soto
Estrenos 2007: Restauración de la imagen de Jesús de la Via-Crucis, efectuada por Agustin Pina. Nueva parihuela para el paso de Palio.
Estrenos 2006: Rostrillo del siglo XIX para la Virgen de la Esperanza y arreglo de los candelabros de cola por Antonio Garcia Falla.
Estrenos 2005: Una cruz nueva para el Señor de la Via-Crucis. Se trata de una cruz mas ligera, con menos peso, con el objeto de evitarle fisuras al Señor titular de la cofradía. A nivel estético, se trata de una cruz idéntica a la anterior, arbórea y en su habitual color oscuro. La Dolorosa estrena ahuecador asi como los faldones del paso del Señor con terciopelo nuevo. Recorrerá el Barrio de San Pedro en su recorrido de ida, tomando por Honda, Bizcocheros y Caracuel para salir al Mamelón por Eguiluz. En su regreso, la Hermandad subirá por Armas hasta Santa Cecilia y tomará la calle Barja y Pedro Alonso para llegar a la Corredera. Sale un cuarto de hora antes y se recoje una hora después.
Estrenos 2004: Restauración de la parihuela del paso del Señor de la Vía Crucis. Verá modificado su itinerario de ida a la Carrera Oficial. Finalmente tomará por el barrio de San Pedro.Al llegar a Honda, la cruz de guía de girará por la Bizcocheros y entrar en el recorrido común de las hermandades por Aladro, salvándose así los problemas que causaba su paso frente a San Juan de Letrán
Estrenos 2003: Restauración de los candelabros de cola y la candelería. Plateado y dorado de las varas de la Junta de Gobierno. Dos nuevos relicarios: Uno del Lignum Crucis y otro de San Francisco de Asis.
Estrenos 2002: Nueva toquilla-rostrillo para Marís Santísima de la Esperanza y restauración de parte de la candelería.
Estrenos 2001: Restauración y plateado de las cuatro primeras hileras de la candelería del paso de palio. Restauración y dorado de la Corona de Salida de la Virgen. Restauración y dorado de las cantoneras de la Cruz y potencias del Señor. Restauración de los candelabros centrales del paso del Señor. Bajotúnica blanca y pasadores de plata de ley para el Señor. La inscripción manuscrita del Libro de Difuntos, realizada por el hermano Genero Benítez Gil.
Estrenos 2000: Restauración de la Corona de la Virgen.
Horario 2008:
Salida del Templo: 02,40
Palquillo Alameda Cristina Cruz: 03,56
Palquillo Alameda Cristina Último paso: 04,11
Plaza Arenal Cruz: 04,51
Plaza Arenal Ultimo paso: 05,06
Catedral Cruz: 05,26
Catedral Ultimo paso: 05,41
Fuera Catedral Cruz: 05,36
Fuera Catedral Ultimo paso: 05,51
Entrada Cruz: 06,55
Entrada Ultimo paso: 07,10
Itinerario 2008: Plaza Esteve, Santamaria, Honda, Bizcocheros, Caracuel, Plaza San Andres, Rosario, Plaza Aladro (lado izq.), Eguiluz, Sevilla, Palquillo, CARRERA OFICIAL, Aire, Cruces, Plaza Domecq (lado derecho), Barranco, Curtidores, Plaza Peones, Carpinteria Baja, Carmen, Sederia, Plaza Plateros, Conde Cañete del Pinar, Consistorio, Plaza Arenal (lado izq.), Plaza Estevez.