
ÁREAS DE INTERVENCIÓN

| Estrés | Ansiedad | Depresión | Hipocondría | Trastornos de la conducta alimentaria |
| Trastornos cardiovasculares | Trastornos psicosomáticos | Estrés laboral | Adicciones | Trastornos asociados al sistema inmune |
| Trastornos asociados a la infancia y adolescencia | Salud y envejecimiento | Conductas saludables y prevención de enfermedades | Estrés y hospitalización | Trastornos sexuales |
Estrés
El estrés se define como un conjunto de relaciones particulares entre la persona y la situación, siendo ésta valorada por la persona como algo que "grava" o excede sus propios recursos y que pone en peligro su bienestar personal.
El que una persona dé una respuesta de estrés depende de las demandas objetivas del medio (la situación estresante) y de la percepción que tiene de la misma, así como de los recursos para hacerles frente.
Ansiedad
La ansiedad se define como una reacción emocional que consiste en sentimientos de tensión, aprensión, nerviosismo y preocupación, así como activación o descarga del sistema nervioso autónomo.
Una propiedad importante de la ansiedad es su naturaleza anticipatoria, es decir, posee la capacidad de anticipar o señalar un peligro o amenaza para el propio individuo. Esta capacidad es, sin embargo, desadaptativa cuando se anticipa un peligro irreal.
Depresión
La depresión es un estado de ánimo triste, sensación de abatimiento, de inutilidad o culpa, de vacío, con disminución del placer o interés en cualquier actividad, fatiga o pérdida de energía.
Pueden existir otros síntomas y, también, no estar presentes todos los citados en una depresión.
A diferencia de los estados normales de tristeza, la depresión impregna todos los aspectos del funcionamiento de la persona.
Hipocondría
La hipocondría se define como una exagerada preocupación por la salud propia y aprensión, sin fundamento, de hallarse aquejado por una enfermedad.
La hipocondría se encuentra a menudo asociada a otros síndromes tales como los trastornos de ansiedad y trastornos del estado de ánimo.
Trastornos de la conducta alimentaria
Anorexia nerviosa
La anorexia nerviosa se caracteriza por una intensa preocupación con el peso y la silueta, existe una distorsión de la imagen corporal y las conductas se dirigen a una implacable persecución de la delgadez.
Bulimia nerviosa
Al igual que la anorexia nerviosa en la bulimia existe, también, una preocupación intensa por la figura y el peso corporales, la diferencia con ella, es que en la bulimia hay una pérdida subjetiva de control sobre la ingesta. Las conductas están destinadas al control del peso corporal.
Trastornos cardiovasculares
La enfermedad coronaria
La naturaleza de la enfermedad coronaria es compleja, y no existe un único factor responsable de su aparición y desarrollo, son trastornos multifactoriales. De lo que si se puede hablar es de factores de riesgo. De ellos, y de carácter psicológico se pueden considerar: el estrés, ciertas características de personalidad, ciertos hábitos de comportamiento y los trastornos emocionales.
La hipertensión
La hipertensión consiste en la elevación persistente de la presión arterial por encima de los valores establecidos como normales. Al igual que en la enfermedad coronaria, y de ser uno de los principales factores de riesgo de élla, en la hipertensión encontramos los mismos factores (de carácter psicológico) de riesgo.
Trastornos psicosomáticos
Los trastornos psicosomáticos tienen su origen en las interrelaciones existentes entre factores psicosociales y biológicos. Entre dichos trastornos se incluyen: el asma bronquial; los trastornos gastrointestinales; el síndrome de la fatiga crónica; enfermedades de la piel; enfermedades reumáticas. Los factores psicológicos o psicosociales pueden incrementar dichos trastornos y, también, ser, en forma de trastorno, consecuencia de ellos.
Estrés laboral
El estrés laboral es un fenómeno consistente en una relación o transacción entre la persona (trabajador), y el entorno o ambiente (en este caso laboral, definido por las condiciones y demandas del trabajo), que resulta ser gravosa (o que la persona lo percibe como tal), para el bienestar de la persona, y que deviene en trastornos psicológicos, conductas insanas y finalmente la enfermedad.
Adicciones
Una adicción consiste en una pérdida de control de la persona ante cierto tipo de conductas que tienen como característica producir dependencia, síndrome de abstinencia, tolerancia, vivir para y en función de esa conducta, etc.
Las conductas adictivas pueden diferenciarse en dos grandes grupos: aquellas producidas por sustancias químicas (alcohol, tabaco, drogas ilegales), y las producidas por conductas (juego patológico, el comer compulsivo, trabajo compulsivo, compras compulsivas, sexo compulsivo).
Trastornos asociados al sistema inmune
El sistema inmune es el complejo más importante que posee el cuerpo humano para defenderse de las enfermedades adquiridas. La función principal del sistema inmune consiste en identificar y eliminar las sustancias extrañas que entran en contacto con el organismo. El estrés y ciertos estados emocionales negativos son elementos moduladores del sistema inmune, siendo esta modulación de índole inmunosupresiva.
Trastornos asociados a la infancia y adolescencia
Los trastornos asociados a la infancia y adolescencia pueden comprender: alteraciones emocionales como trastornos de ansiedad ( ansiedad, miedos y fobias), trastornos depresivos, trastornos de déficit de atención/hiperactividad y trastornos del comportamiento perturbador. La intervención terapéutica con niños y adolescentes presenta ciertas particularidades por la singularidad y el número de cambios que se experimentan, en el desarrollo bio-psico-social, durante estos tramos de la vida.
Salud y envejecimiento
El proceso de envejecimiento comporta, una secuencia de cambios que tienen lugar a nivel biológico, psicológico y social, siguiendo un proceso temporal creciente y simultáneo de ganancia y de pérdida.
Con todo, el envejecimiento representa especiales riesgos que tienen que ver con el declive de la salud física y con importantes pérdidas de personas queridas, de roles sociales y de autonomía.
Conductas saludables y prevención de enfermedades
La longitud y la calidad de vida de muchas personas podría mejorarse si consiguieran cambiar sus comportamientos de riesgo por comportamientos de prevención. Ciertas características de personalidad, aspectos afectivos, motivacionales, junto con factores situacionales, explicarían qué tipo de conducta se pone en marcha, en qué circunstancias y cómo se mantiene o cambia a lo largo del tiempo.
Estrés y hospitalización
Las consecuencias psicológicas que supone para el paciente el acontecimiento de la hospitalización puede provenir de la interacción entre el personal hospitalario y el paciente, de la calidad emocional de los contactos, de conductas desarrolladas por el paciente de reactancia o de desamparo ante su situación, por la situación de dependencia que la hospitalización introduce, el entorno hospitalario con sus peculiares características (olores, ruidos, etc.). Algunas de estas circunstancias se ven incrementadas en determinadas unidades de hospitalización.
Trastornos sexuales
Los trastornos sexuales se dividen en tres grupos: las parafílias o desviaciones sexuales, que se caracterizan por una orientación sexual hacia objetos o situaciones infrecuentes respecto al patrón convencional; las disfunciones sexuales que aparecen cuando se producen alteraciones en alguna fase de la respuesta sexual; y los trastornos de identidad sexual, que consiste en una disociación entre el sexo anatómico y la propia identidad sexual.