Dicen
que el demonio
ha dejado de existir y la posesión
diabólica
es un asunto de épocas pasadas. Sin embargo, nunca ha habido
tantas
personas
poseidas como ahora, que ni siquiera saben qué les pasa o
que
necesitan un exorcista. El objeto de esta
página es arrojar luz sobre esta cuestión terrible para
evitar
que el Diablo pueda proseguir impunemente su labor.