El
pasado 20 de marzo de 2001, el Club de Enófilos de Valencia recibió
la visita de D. Vicente Simó Santonja, erudito en vinos y otros
menesteres útiles para la razón y el conocimiento humanos. Entre
sus múltiples cargos ostenta los de Académico de Número de la Real
Academia de Cultura, Acadèmic de la Acadèmia del Vi del Regne de
València, Caballero de la Serenísima Orden del Vino y Gran Vigueron
del Vino de Bordeaux de Saint-Émilion, además de Presidente de la
Asociación Internacional de Notarios.
D. Vicente Simó Santonja, trazó su charla sobre “Ayer, hoy y mañana
de los vinos” con las citas y referencias a Dioniso, dios del vino
de la mitología griega, Enofonte y Platón. Pero el grueso de su
conferencia estuvo basado en el precioso poema del poeta griego
Konstantino Kavafis, titulado “Báquica”, cuyo sentido desglosó con
minucia, palabra a palabra, verso a verso, gota a gota.
BÁQUICA
Cansado del engañoso mundo
Sólo en mi copa encuentro paz;
en ella encierro mi vida, esperanza, deseos;
¡dadme de beber!
Mi copa me aleja de la desgracia, de las tormentas de la vida;
Cual marinero salvado de un naufragio,
ella es para mí como un puerto salvador;
¡dadme de beber!
Oh dame mi amado vino y su calor, llévate lejos
todas las cosas desagradables. Que el frío de la envidia
o de la desgracia,
del odio y de la intriga no me toquen;
¡dadme de beber!
No quiero ver la grosera verdad desnuda.
Yo gozo de otra vida, un mundo nuevo;
me encuentro a mí mismo en un vasto prado de sueños;
¡dadme de beber!
Y si esto es veneno, y si he de hallar en el vino la amargura de
la muerte, nunca dejará de darme su felicidad,
su deleite, su gozo, oh maravilloso veneno; ¡dadme de beber!
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