Bodegas Enrique Mendoza
ALICANTE
Los hermanos José y Julián Mendoza son el entusiasmo personificado en el mundo de la viticultura y la enología del País Valenciano. Una familia que tradicionalmente ha trabajado la viña y que sólo hace veinticinco años comenzó elaborando 200 litros de vino y hoy en día encierran su espíritu en 375.000 botellas encorchadas para quien las sepa apreciar.
Pepe Mendoza es el enólogo de la bodega y junto a su padre y hermano, comienzan a diseñar el vino que quieren hacer en el campo, en sus 90 Ha. que reparten entre la finca El Chaconero en Villena, comarca del Alt Vinalopó y Alfàs del Pí en La Marina. No desean producción en las viñas, lo que pretenden obtener es concentración fenólica en cada grano de uva. Estas sustancias: antocianas, flavonas, ésteres, y taninos, principalmente, contenidas en los hollejos, aportan el color, los aromas y sabores a los vinos.
Hay que podar en corto las viñas jóvenes para obtener un máximo de dos kilos por cepa y apenas un kilo en las de más de treinta años, que concentran toda su esencia en unos pocos racimos. La vendimia se realiza entre la primera y la segunda semana de octubre, que es cuando la uva está madura. En esta tierra de sequía permanente y fuerte insolación se alcanzan con facilidad unos buenos trece grados y medio o más, podrían hacer vinos de menos graduación, pero el vino sale así de forma natural. Pasifican un poco la uva, lo que da menos mililitros de mosto por grano y se aumenta la superficie de hollejo, lo que da mayor concentración de polifenoles.
La maceración es larga y arriesgada, remontando con manguera, no con bomba autónoma, evitando que se formen canales, regando a mano el sombrero, hasta que los hollejos queden transparentes. A estas alturas, hace días que nos hemos olvidado de rentabilizar el proceso vendimiando antes para diversificar riesgos, y utilizar los depósitos de fermentación dos veces a lo largo de la campaña para obtener el doble de producción. Lógicamente el precio final tiene que ser sensiblemente superior al de un vino más sencillo.

"Los vinos con crianza son como niños de tres años" dice Pepe Mendoza, "lo bonito es sentirles vivir".
 
 
Home | Catas | Premios | Actividades | Inscripción | Cursos | Noticias