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Domaine
de Sandar, fiel a su cita de todos los años con el Club de Enófilos
de Valencia, presentó el Beaujolais Noveau de 1999. Como sabemos,
los beaujolais noveaux salen al mercado en todo el mundo el tercer
jueves de noviembre. Don Samuel Paños, su importador, y Don Manuel
Navarro, su distribuidor en Valencia, nos lo traen desde hace tiempo
al Club el martes siguiente a esta señalada fecha.
Domaine de Sandar es uno de los más prestigiosos vinos de la zona,
elaborado por Don Raymond Mathelin y su familia, tercera generación
de vitivinicultores en una tierra coronada de espolones rocosos
y de colinas cuajadas de vid. El viñedo del Beaujolais es un mosaico
de terruños de naturaleza arcilloso caliza, que cubre una superficie
de 22000 hectáreas al sur de la Borgoña francesa. Se extiende a
lo largo de 50 Km. de Norte a Sur, con una anchura que oscila entre
los 12 y los 15 Km., en un relieve cambiante en el que la vid trepa
hasta una altitud de 450 m.
Si bien el Beaujolais Noveau es el más famoso embajador de esta
región, no hay que olvidar el conjunto de sus denominaciones, que
se dividen en tres grandes familias:
-El Beaujolais, con una superficie de 9700 Ha. es la denominación
de mayor extensión. Parte de la producción se comercializa con la
denominación "Beaujolais Noveau". La composición de terreno es principalmente
arcilloso-calizo.
-Los Beaujolais Villages, con una superficie de 5800 Ha., repartida
entre 39 municipios, representan el 25% de la producción total del
viñedo. Una parte se vende como "Beaujolais Villages Noveau". Los
suelos presentan una composición granítica.
-Los "Crus" del Beaujolais, constituyen lo más selecto de la producción
del Beaujolais. Aptos para la crianza, desde el más fino y aterciopelado
hasta el más recio y generoso. La mayor altitud y la piedra azul
de Brouilly (pizarras) propician vinos más complejos.
Los vinos Beaujolais Noveau son monovarietales de gamay, un vidueño
autóctono, que da unos caldos frutosos y florales, que se han de
consumir siempre muy jóvenes y a una temperatura de servicio de
11º C.
Están elaborados con fermentación carbónica o intracelular; se trata
de fermentar el racimo de uvas entero, incluyendo el tallo para
compensar la falta de taninos en una maceración corta de 8 a 10
días. Después se prensa y hace la fermentación maloláctica, donde
adquiere el característico aroma que recuerda al plátano. En menos
de dos meses el vino esta listo para degustar.
Su precio en tienda especializada es de 795 pesetas, similar al
de los últimos cinco años, cuando es de destacar que algunos vinos
riojanos de fermentación carbónica (Milflores, Artadi), han pasado
de costar en el mismo período de tiempo de quinientas pesetas a
las mil doscientas.
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