A todos nos gustaría poder hacer todo tipo de fotografías sujetando la cámara con las manos. Pero cuando queremos estar seguros de impresionar un negativo con total nitidez, no podemos prescindir del trípode. Además ¡a menos velocidad de 1/30 seg., ya no hay nada que hacer!
El trípode debe ser pesado y estable. Ya, ya se que llevar un pesado trípode es un engorro, y que siempre pensamos que con un trípode ligerito tendremos suficiente, pero en la mayoría de los casos que conozco, al cabo de un tiempo de utilizar un trípode, siempre se acaba invirtiendo en uno más pesado.
No debe de ser sensible a las vibraciones del suelo ni a la acción del viento. Cuanto más pequeño sea el formato del negativo, más grande y pesado ha de ser el trípode. La explicación está en que necesitamos ampliar más la fotografía.
Existen muchos modelos en el mercado: más grandes, plegables, más o menos pesados, de distintos materiales, más o menos caros... En nuestras manos y en nuestro bolsillo está la elección.