No sé exactamente el tiempo que hace que trabajo con papel y cartón, pero sí sé que hace mucho. Empecé con alguna caja pequeña, luego éstas iban siendo más grandes, y así hasta que a día de hoy creo haber hecho un gran abanico de posibilidades. Te ensucias los dedos con pegamento, sí, se te rompe el papel y has de volver a empezar, también. Pero lo mejor de todo es que con cada nuevo intento consigues un nuevo resultado, siempre mejor que el anterior. Los frutos, si se pone empeño, siempre son buenos. A continuación encontrarás algunas muestras de lo que comento, que quizás te ayudarán a delimitar un poco mejor el encargo que, llegado el caso, quisieras hacerme.