EL PAPIRO OXIRRINCO 840

El papiro Oxirrinco 840 fue hallado el año 1905
en Oxirrinco. Es una hoja de pergamino (no de papiro) escrita a doble cara, que
sólo mide 8,8 por 7 por 4 centímetros. Procede de un pequeño códice
confeccionado hacia el año 400 d.C, que seguramente se llevaba como amuleto
alrededor del cuello y, a juzgar por el fragmento, contenía un evangelio de
tipo sinóptico.
La hoja contiene en 45 líneas dos perícopas parciales
poco conexas, localizadas en Jerusalén: la conclusión de un discurso de Jesús
a los discípulos, donde previene contra la injusticia, y una controversia con
un sumo sacerdote fariseo en el lugar de las purificaciones del templo. Se trata
(en analogía con Mc 7 y Mt 23) de una confrontación de diferentes ideas sobre
la pureza ritual. El sumo sacerdote acusa a Jesús y sus discípulos de profanar
el templo por no haber realizado el ritual purificatorio. Jesús el pregunta si
él mismo está limpio; el fariseo le cuenta las abluciones y rituales que
practica. Siguen las imprecaciones de Jesús sobre él y todos los
obcecados como él, porque olvidan que la pureza exterior puede ir
acompañada de maldades de todo género. En la conclusión, muy deteriorada,
parece que Jesús hablaba del bautismo con el agua viva como purificación de
los pecados.
Este papiro representa una variante de los textos
sinópticos correspondientes. En cualquier caso, como sólo resta un fragmento
muy pequeño de este evangelio desconocido, no cabe afirmar nada seguro sobre la
antigüedad, contenido y tendencia de dicho evangelio.
