1 Bote pequeño de leche
condensada
150 gramos de galletas
80 Gramos de mantequilla
100 ml de zumo de limón
3 Huevos
3 Cucharadas de
azúcar
1 cucharadita
de corteza de limón rayado.
Lo
primero que tenemos que hacer es moler las galletas, si no tienes
picadora lo puedes hacer machacando con un tenedor. Derretimos
la mantequilla y la mezclamos con la galleta hasta que se forme una
pasta.
Echamos
la galleta mezclada con la mantequilla en un molde desmontable con
los bordes altos. Y forramos el fondo del molde. Separamos las yemas
de las claras, y reservamos estas últimas.
Añadimos a las
yemas la leche condensada, el zumo de limón y la rayadura de la
corteza de limón, batimos bien e incorporamos al molde con ayuda
de un cazo. Reservamos.
Ahora montamos las claras
a punto de nieve. Debemos incorporar con cuidado el azúcar tamizado
y estará listo cuando volteemos el recipiente y no se caiga.
Cubrimos la tarta con
una cuchara formando picos.Y metemos en el horno a 180º hasta que
esté dorada. Sacamos del horno y con ayuda de un cuchillo retiramos
los laterales del molde.