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Guía de la ruta
Dificultad
según el método M.I.D.E del itinerario:

Inicio:
En el Km. 63,9 de la carretera C-710 de Deià a Valldemossa (detrás
del Hotel Molins)
Guía:
Antonio Sureda
Equipo:
La ropa que el día aconseje, botas de montaña. Tener en cuenta que
en montaña la meteorología puede cambiar radicalmente en pocos
tiempo.
Mapa:
Alpina Tramuntana Central E-25 1:25.000
Mejor época:
cualquiera, siempre que no haga calor.
Distancia:
15,200 Km.
Subiendo: 7,200 Km.
Bajando: 8 Km.
Tiempo efectivo
Subiendo: 4:02 h.
Bajando: 3:09 h.
Parado:
0:43 h.
Total acumulado:
7:55
h.
Altura máxima:
926 m.
Altura mínima: 121 m.
Desnivel
Acumulado
Subiendo: 989 m.
Bajando: 987 m. Media en %: 13,68
Velocidad media: 2.1
Km./h.
Recomendaciones:
-
Siempre
recomiendo llevar agua propia (mejor isotónica)
independientemente de si hay o no fuentes en el itinerario.
-
No lleveis
perros y mucho menos sin bozal y sueltos.
-
No dejeis
rastro de vuestro paso por las fincas.
Google Maps
Precauciones:
-
Abandonar
o no empezar si las inclemencias son adversas
-
La mayor dificultad la encontraremos en tomar los
desvíos correspondientes.
-
Avisar de la ruta que se va a recorrer antes de
la salida a parientes o algún amigo
-
Nunca ir solo
Prologo:
Deià, a 28 Km. de Palma por la C 710, es un municipio
situado en la vertiente noroccidental de la Serra de Tramuntana.
Limita con los términos municipales de Sóller, Bunyola y
Valldemossa. El topónimo de Deià, proviene del periodo de dominación
islámico (siglos X-XIII), y deriva de la palabra árabe “ad daia”,
que significa “llogaret”.El valle sobre el que se asienta esta
localidad, fue habitado ya desde la prehistoria, como así indica los
restos arqueológicos encontrados. Entre ellos, destaca la “Cova de
Betlem”, el conjunto de cuevas de Son Gallard, y los restos del
“Castell des Moro”. En la época romana se introduce el cultivo del
olivo. Pero no es hasta la llegada de los musulmanes, cuando Deià
adquiere su fisonomía actual. Se empiezan a construir los típicos
bancales, y se crea un sofisticado sistema de riego y drenaje, que
en muchos casos ha llegado hasta nuestros días. Con todo ello, surge
una próspera horticultura. En el periodo de dominación islámico, la
pequeña alquería de “ad adaia”, perteneció al juz’ de Bunyula-Musu.
Tras la conquista catalana y según el “Libre del Repartiment de
Mallorca” (1232), la Vila de Valldemossa (que en aquellos tiempos
incluía a Deià), fue concedida al Comte del Rosselló, Nuño Sanç.
Deià obtiene su independencia de Valldemossa en 1.583.
Descripción de la excursión:
La ruta se inicia en Deià por el conocido Camí des
Cingles de Son Rutl.lan, en teoría el tramo del GR 221 que une Deià
con Valldemossa. Y comienza por detrás del Hotel Molins, en el Km.
63,9 de la carretera de Deià a Valldemossa, a unos 07’ hay un
aparcamiento, también podemos aparcarlo en las inmediaciones del
inicio, en una calle que desciende hacia el pueblo. Nuestro camino,
al inicio asfaltado, asciende mediante un par de zigzag por zona
urbanizada, hasta que poco antes de llegar a Ca'n Borras
se desvía a la izquierda convirtiéndose en un antiguo y camino
empedrado (habremos tardado unos 18 minutos), 7 minutos mas y
deberemos saltar una barrera formada por un tubo galvanizado y 2
pales de los de obra, seguimos por el empedrado camino en 2 minutos
mas debemos prestar atención para no pasarnos un sendero cubierto de
vegetación que es el viejo camino empedrado que sube al Castell des
Moro, el acceso a el mismo es arto complicado, si llevais niños no
los subais, 17 minutos mas arriba, debemos llegar a la Caseta de Ses
Rotes donde veremos una bonita pica picada en una roca y la caseta,
(este es un buen sitio para merendar), 2 minutos mas y estaremos en
la Font de Ses Rotes que rara vez mana. Desde la fuente seguimos
ascendiendo por el camino a la derecha (W), hasta llegar al
Portillo de Son Rutl.lan trascurridos unos 15 minutos (desde el
inicio de la ruta si no hemos parado habremos tardado 1:18 h,. no
debemos de atravesarlo, así que lo dejaremos a la derecha y
proseguiremos hacia la izquierda (S). en unos 5 minutos dejamos a la
izquierda un desvío que baja en el que unas ramas cortan el paso.
Pasaremos pronto un horno de cal que dejaremos a la izquierda y
proseguiremos por el camino principal, tras dos curvas consecutivas,
llegaremos junto a una gran pica excavada en una roca a nuestra
izquierda al borde del camino, seguimos el camino en ascenso,
veremos pronto una bifurcación que va al NW (es el camino por el que
regresaremos), nosotros seguimos al S, la pendiente se va acentuando
y vamos trazando lazadas, hasta que llegamos a un partea mas
despejada donde veremos un mar de rocas, hasta aqui habremos
tardado 2:50 m. desde el inicio. Caminamos 20 minutos ahora sin
perder de vista los hitos y siempre ascendiendo desembocaremos en el
Camí de S'Arxiduc, lo tomamos a nuestra derecha (estamos en el punto
culminante de la ruta (925 m.).
Desde este punto y siguiendo ahora el Camí de
S'Arxiduc comenzamos el descenso, las vistas si no hay niebla son
impresionantes desde esta altura, descendemos 20 minutos y prestamos
atencion ya que en una curva cerrada del camino en la cota 833
m. veremos que una tira de piedras corta un sendero, lo debemos
seguir y dejar momentáneamente el camino si queremos visitar la
Ermita Guillem.
"La cueva del Ermita Guillem, conocida antes
también como la ermita de Son Moragues, con este nombre la llama el
Archiduque en 1880 en su magnífica Obra Die Balearen. El ermitaño
Guillem de San Pau, vivió muchos años en esta cueva y murió como
persona santa en el año 1635 en el Hospital General, los ermitaños
de la Trinidad conservaron su cráneo a la ermita de la Trinidad en
Valldemossa. Esta cueva también fue habitada por otros ermitaños no
tan conocidos, como fue Antoni de Sant Pau Ferrer, natural de Alaró
y que murió en 1693, autor de la obra Mallorca hermética que "fue
perseguido de los demonios y repetidas veces azotado por ello".
La cueva tiene un cercado de pared seca de 20 m. de largo por 17 m.
de ancho. al fondo del recinto tenemos la entrada y antes a nuestra
izquierda encontramos los restos de una capilla. En el interior de
la cueva hay un aljibe y un pequeño altar.
Hace unos años si hicieron unas pequeñas reformas (se Instalaron
unas ventanas) y se rebautizó con el nombre de la ermita de la
Hesychia (lugar donde se practica la Hesychastic, práctica formal
que tiene cierta semejanza con la oración o la meditación mística en
religiones orientales (budismo, hinduismo, el jainismo y el sufismo,
en comparación con el yoga), aunque esta similitud es a menudo más
popular a hacer hincapié en las cuentas reales y rechazado por los
profesionales de la Ortodoxa Hesychasm. La práctica puede implicar
posturas específicas del cuerpo y estar acompañadas de patrones de
respiración muy deliberada. Sin embargo, estas posturas corporales y
los patrones de respiración son tratados como secundarios por los
médicos modernos Athonite de Hesychasm (por ejemplo, los ancianos de
Efraín Katounakia, p. 114 [edición griego]) y por los textos más
antiguos en el Philokalia (por ejemplo, sobre los dos métodos de
Oración de San Gregorio del Sinaí), el énfasis está en la función
primordial de la increada de Dios Energías.
El camino del Archiduque Constituye una buena muestra de la
ingeniería vial popular, su anchura es de 1'50 m. hasta los 2 m. El
señor Gaston Vuiller que escribía del Archiduque en el año 1890 dice
"El Archiduque quiere conservar en esta naturaleza toda su poesía y
todo su honor; se han abierto caminos en la roca viva, para admirar
desde el abismo hasta el mar. ..".
Dejamos la ermita justo enfrente
veremos un portillo donde arranca un sendero que en pocos minutos nos
lleva a enlazar con el Camí de S'Arxiduc, ahora un descenso rápido
nos deja en un collado con unos bancos de piedra "Coll de Son
Gallard", donde rodeando un "coll de torts" tomaremos el camino que
desciende por la vaguada, es una ancho camino de carboneros y en el
que veremos algunos hitos. A los 13 minutos desde el collado si nos
fijamos unos m. elevados veremos un curioso aljibe con abrevadero. A
los 25 minutos desde el aljibe en la cota de los 600 m. debemos
prestar mucha atención, si seguimos descendiendo llegaremos al
mirador de Son Gallard, después deberemos volver al punto anterior
en la cota de los 600 m. donde debemos encontrar un sedero que sale
a la derecha de camino (cuando descendemos), indicado por una vieja
placa de hierro clavada en un árbol con una flecha pintada
(encontraremos alguna marca mas igual a esta, mas adelante) este
sendero nos llevará a cruzar una pared de linde, pero justo antes de
cruzarla si nos desviamos a la derecha unos metros disfrutaremos de
una esplendida vista sobre el mirador antes mencionado y las casas
del mismo nombre, retomamos la senda cruzamos la pared y siguiendo
algunos esporádicos hitos por un perdido sendero llegaremos a las
ruinas de la ermita de Sant Nofra (habrán transcurrido 13 minutos
desde el camino), pasaremos al otro lado de las ruinas de la ermita
donde veremos que los cazadores a habilitado una barraca y una
"fogaña" improvisada. Por la vaguada seguiremos el sendero muy
perdido hasta que este se convierte en camino de Carbonero y nos
lleva a desembocar en 26 minutos en el camí des Cingles de Son
Rul.lan en el punto que al principio mencione en la cota de los 470
m.
Desde aquí solo nos queda desandar lo andado y llegar
al punto en que tengamos estacionado el vehiculo.
El Grupo lo
formaron:
Maria Paco
Pulido y Toni
A. Sureda
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Fotografías
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