Carrión de los Condes

Patrimonio Monumental

Iglesia de San Andrés Apóstol

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Iglesia de San Andrés

Proyecto de la torre (s.XIX)

Vista aérea

Órgano

Torre

Este esbelto y monumental templo, conocido como la Catedral de Carrión, está situado al norte de la ciudad, en la plaza del mismo nombre. Es una de las parroquias más antiguas de la ciudad. Se construyó sobre la iglesia anterior en piedra sillería según un proyecto de Rodrigo Gil de Hontañón modificado en 1561 por Juan de Escalante, y se terminó en 1574.

La torre original fue víctima de un incendio durante la Guerra de Independencia en 1811. Por fin, fue restaurada en ladrillo y piedra, con cúpula octogonal y airosamente coronada con linterna y cruz de piedra según un proyecto de 1866 terminado en 1887. Alma de la obra fue el párroco D. Manuel Calvo, quien, para un presupuesto de 9.746 pesetas, donó de su pecunio doce mil reales y se comprometió a dejar su propia casa como casa rectoral. En 2003 se acometieron diversas obras de restauración: se unieron las distintas fábricas, se cosieron las grietas, se reparó el solado de la torre y la cornisa, se realizó una limpieza general de la torre para que conserve la misma alineación, altura y volumen, se sustituyó la escalera, que estaba en ruina, por otra metálica que a la vez sirve de sujeción al cosido de los muros de la torre, se instaló la iluminación de dicha escalera, se reparó la cúpula, se acometió una consolidación estructural y se reforzó la cimentación con base de losa de hormigón con placas de acero; todas estas actuaciones costaron más de 130.000 €, aportados totalmente por la Junta de Castilla y León. La torre actual presta una visión muy original de Carrión, más rico de iglesias que de hermosas torres.

La portada de entrada, al mediodía, se debe a Juan de Solana (1702). Sobre la puerta hay una hornacina con una imagen de San Andrés Apóstol.

El interior es majestuoso. Sus elevadas columnas cilíndricas, de estilo renacentista, sostienen tres naves de cinco tramos e igual altura. La sillería del coro bajo, del siglo XVI, es la que hubo en la desaparecida abadía de Benevívere. En 1896 se terminó el coro alto, donde está su antiguo órgano. Una ancha escalera da paso al presbiterio, a cuyos lados están los atriles para la Epístola y el Evangelio. El retablo mayor, de la primera mitad del siglo XVII, no se corresponde con la majestuosidad de la iglesia; procede de la de Santa María. En el centro hay una buena escultura de San Andrés Apóstol, y lo acompañan, arriba, tres esculturas de menor tamaño que representan las virtudes teologales. A ambos lados hay pinturas de los cuatro Evangelistas y, en el lugar más elevado, otra de Nuestra Señora de la Asunción.

En la parte izquierda de la iglesia está el hermoso retablo de los Reyes, con un cuadro de la Adoración copia de Rubens, donado por una devota carrionesa, que llama la atención no sólo por su tamaño sino también por su evidente calidad. En la parte inferior hay una efigie pintada de Cristo como Ecce Homo, de gran calidad. Este y el anterior fueron donados al templo en el siglo XVIII. En la parte superior hay una talla gótica policromada de Santa Ana, la Virgen y el Niño.

En esta iglesia destacan también: el altar churrigueresco de la Virgen del Rosario, procedente del desaparecido convento de Santo Domingo, que fue construido en el siglo XV y desapareció en el incendio de 1811; el sepulcro jónico con la estatua de mármol del obispo D. Melchor Álvarez de Vozmediano, de 1630; otro nicho del arzobispo Cantero, de 1978; la capilla de la Virgen de la Herrada, cuya escultura procede del extinto hospital del mismo nombre, con una urna que contiene, según dicen, un clavo de Jesucristo; dos vidrieras que ilustran el martirio de San Andrés; un gran lienzo de San Miguel Arcángel luchando contra el demonio (1617); un cuadro de las Benditas Almas del Purgatorio de Ramón Canedo (siglo XVIII); y un Ecce Homo de la escuela italiana.

El órgano de San Andrés fue construido por el maestro D. Juan Francisco Toledo en 1766. En la fachada del órgano está su firma, que dice: Siendo cura de esta iglesia don Antonio Pérez, hizo este órgano don Juan Francisco Toledo, año 1766. Fue reformado con poca fortuna en la década de 1920 posiblemente por Ignacio Eguiguren, que también trabajó en las iglesias de Santa María de La Bañeza (León), en Santesteban (Navarra), en Gidegoein y en Azpeitia (Guipúzcoa). Es un órgano barroco de madera de pino, y todo el mueble está policromado. En la reforma de principios del siglo XX no se pensó para tocar un repertorio musical definido, sino como instrumento ambientador. Este órgano corresponde a una época de transición entre el periodo romántico y neoclásico de los años 1930 y sigue la tradición de finales del siglo XIX, pero falla en la interpretación de los conceptos musicales y sonoros de esa época. Además, la aplicación de nuevas técnicas al órgano corresponde al periodo en el que el órgano como instrumento solista no había encontrado su lugar.

Desde la Asociación del Órgano de Palencia, y con subvención de la Junta de Castilla y León (treinta millones de pesetas), se promovió su restauración para modificar el concepto de simple instrumento ambientador y adaptarlo a su primitivo origen (1.500 trompetas) para poder tocar cualquier pieza del repertorio clásico español o piezas barrocas o románticas. Así, en 1997 se inició un proceso de reforma del órgano que culminó el 13 de julio de 2001 con un concierto organizado por la Consejería de Cultura y presidido por la directora general de Patrimonio, Begoña Hernández, en el que Josep Mª Mas i Bonet interpretó obras de J. S. Bach. La Junta de Castilla y León comenzó los trabajos con la restauración de la fachada donde se alojan los numerosos tubos y piezas del órgano. La recuperación del mueble se encargó a la empresa Arte y Conservación S.L. y se realizó mediante la desinfección de la madera (que presentaba un ataque de carcoma considerable), la fijación de la película pictórica y la consolidación de la madera. También se acometieron trabajos para la fijación del soporte, como la limpieza de la suciedad superficial y los barnices oxidados, la unión de piezas fragmentadas y la consolidación mecánica del mueble. El taller de los hermanos Desmottes, de Cuenca, ha realizado un trabajo artesano y minucioso que ha ocupado a siete personas durante ocho mil horas. El montaje fue una labor de cuatro operarios durante dos semanas, y ha finalizado con la armonización in situ y la afinación del órgano. El nuevo instrumento, completamente metálico, contiene dos teclados de 54 notas, un pedalero de treinta acordes y un total de 22 registros, con 1.500 tubos.

Hay un vídeo con Francis Chapelet y Frédéric Deschamps tocando el órgano de esta iglesia.


Cuño parroquial

De acuerdo con los Evangelios, Andrés fue uno de los doce apóstoles que seguían a Jesús de Nazaret. Hermano de Simón, llamado Pedro, e hijo de un pescador llamado Jonás, fue discípulo de san Juan el Bautista; al bautizar éste a Jesús, Andrés exclamó «íHe ahí al cordero de Dios!» y decidió seguir a Jesucristo, siendo el primer apóstol en ser llamado.

Según Orígenes, Andrés predicó en Grecia, el Mar Negro y el Caúcaso; fue el primer obispo de Bizancio, un cargo que finalmente se convertiría en el patriarcado de Constantinopla. Por ello, es considerado la cabeza de la Iglesia Ortodoxa, como Pedro lo fuera de la Iglesia Católica Romana.

La tradición cuenta que fue crucificado en una cruz en forma de equis (crux decussata), sin clavos sino amarrado, donde estuvo predicando dos días. Sus restos se encontraban en Patrás, desde donde fueron trasladados a Constantinopla.

Los cruzados tomaron Constantinopla en el siglo XIII; poco después, las reliquias fueron robadas y trasladadas a la catedral de Amalfi, en Italia. Su cabeza fue trasladada a Roma en 1462 y fue colocada en la Basílica de San Pedro. El papa Pablo VI, como gesto ecuménico, la devolvió a la iglesia ortodoxa en 1964.

San Andrés es santo patrono de Rusia, Rumanía y Escocia, y su fiesta es el 30 de noviembre.