©Antonio Sureda Milan

 

 Quitar colores  Imprimir comentario 

Talaia Vella des Cavall Bernat

y

Necrópolis de Cala Sant Vicenç

(Pollença)

10 de febrero del 2013

Galería de Fotografías

Calcula los usuarios online de tu web o blog

Índice de excursiones

   
 

Descargar Track

Ficha de la ruta

Dificultad según el método M.I.D.E  del itinerario: 

Inicio: En la Urbanización Las Palmeras , para llegar nos dirigiremos hacia el Puerto de Pollensa y al llegar a la rotonda del Km. 17 de la carretera MA-220  tomaremos a la izquierda para entrar en la urbanización; enseguida a ambos lados hay espacio suficiente para estacionar.

Guía: Antonio Sureda

Equipo: La ropa que el día aconseje, botas de montaña con buen agarre. Tener en cuenta que en montaña la meteorología puede cambiar radicalmente en pocos tiempo.

Mapa: IGN Pollensa 644, 1:25.000

Mejor época: cualquiera, siempre que no haga excesivo calor.

Distancia: 12.1 Km.  Subiendo: 5,99 Km.  Bajando: 5,18 Km.

Tiempo efectivo Subiendo: 1,55 h. Bajando: 1,47 h. Parado: 3,04 h.
Total acumulado: 6,47 h.

Altura máxima: 352 m.
Altura mínima: 0 m.

Desnivel Acumulado: 409 m.   Media en %: 6,82

Velocidad media: 1,8 Km./h.

Recomendaciones:

  • Haya o no fuentes en el recorrido, siempre recomiendo llevar agua propia (mejor bebida isotónica)

  • No lleveis perros.

  • No dejeis rastro de vuestro paso por las fincas.

 

Precauciones:

  • Abandonar o no empezar si las inclemencias son adversas.

  • La mayor dificultad la encontraremos en la ultima trepada hasta la cima.

  • Avisar de la ruta que se va a recorrer antes de la salida a parientes o algún amigo

  • Nunca ir solo

Prólogo:


Cuevas Artificiales (hipogeos) de Mallorca.
Al igual que en las demás islas mediterráneas, durante la prehistoria en Mallorca se excavaban cuevas artificiales para enterrar a los difuntos. En muchos otros lugares se ha identificado su cronología, relacionándose a menudo con características como la complejidad de sus formas. Pero, en nuestro caso, considerar las cuevas simples como más antiguas que las cuevas complejas no es un buen argumento. Hay que acompañar estas observaciones con elementos más objetivos como el tipo de ajuar funerario, etc.

Desgraciadamente, en Mallorca, el número de cuevas que han podido ser estudiadas por los arqueólogos con un mínimo de garantía científica es muy escaso. Existe un número enorme de cuevas artificiales en la isla, pero casi todas nos han llegado ya expoliadas, muchas desde tiempos prehistóricos. De hecho, son frecuentes las cuevas de origen pretalayótico que sufrieron grandes modificaciones durante la época talayótica. También muchas han sufrido modificaciones posteriores, a base de agrandarles la entrada y cerrándola con muretes y puertas, para meter dentro al ganado.

De los pocos casos de excavaciones de cuevas artificiales, se sabe que se produjeron enterramientos en cueva, al menos, desde el Bronce Antiguo (principios del segundo milenio A.C.); que las cuevas eran de carácter colectivo; y que el rito funerario era muy variado. Así, se han encontrado enterramientos en cuevas de caracter secundario (previa descarnación del cadáver), de carácter primario, con ajuar, sin él, en diversas posturas, en cueva artificial, cueva natural, etc. Dentro de esta enorme variedad de tipos de cuevas, y centrándonos en las artificiales, se puede distinguir entre dos grandes grupos: las del Bronce Antiguo (llamadas hasta hace poco "pretalayóticas") y las del Bronce Final y la Edad de Hierro, que se corresponden a la Cultura Talayótica y su evolución posterior.

Las del Bronce Antiguo son generalmente pequeñas, y de forma más o menos regular. Existen cuevas redondas, alargadas, con cavidades adicionales (hornacinas) o sin ellas, con o sin antecámara, estantes, bancos corridos a uno o ambos lados con o sin resaltes separadores, trinchera o zanja, pozo y escalones de entrada, etc... La mayoría de ellas se han ido degradando a lo largo del tiempo de modo que apenas se pueden distinguir muchas de sus caracerísticas, pero tenemos algunos ejemplos que permiten estudiar todos sus detalles arquitectónicos. Como ejemplo se incluye aquí el dibujo de un hipogeo típico del Bronce Antiguo:

Corte transversal de un hipogeo de planta alargada típico, del Bronce Antiguo (siglos 17-15 AC). Otros hipogeos de este tipo tienen la entrada en pozo o con escalones descendentes, en lugar de la terraza

Corte transversal de un hipogeo de planta alargada típico, del Bronce Antiguo (siglos 17-15 AC). Otros hipogeos de este tipo tienen la entrada en pozo o con escalones descendentes, en lugar de la terraza

Posteriormente, en la cultura talayótica también se realizaron enterramientos en cuevas artificiales, aunque la complejidad de éstas nunca alcanza la de las de la época anterior. A menudo son de gran tamaño, sobrepasando en ocasiones los 100 metros cuadrados, y su forma es irregular, con columnas excavadas a expensas de la roca, a veces exentas, y muchas otras veces adosadas a las paredes, haciendo que la cueva tenga una forma irregular con lóbulos a su alrededor. En la cueva talayótica es frecuente que se pueda estar sobradamente de pie, mientras que las cuevas de la época anterior eran bastante bajas. También es frecuente encontrar necrópolis, o grupos de cuevas en las que se juntan cuevas del Bronce Antiguo con cuevas talayóticas, e incluso se pueden ver algunas que, siendo de origen pretalayótico, fueron ampliadas posteriormente.

Visitamos la necrópolis de cuevas más espectacular de Mallorca.

Esta necrópolis se encuadra en el bronce antiguo (1700-1500 AC), y está integrada por un grupo de cuevas del que actualmente quedan sólo ocho. Fue estudiada a principios de este siglo por W. Hemp, quien otorgó el números a las cuevas (había 15). En el parrafo anterior (introducción de las cuevas artificiales) hay un pequeño plano de la planta de la segunda cueva, llamada Hemp-7, por el número que le asignó este investigador. Desgraciadamente, las cuevas de esta necrópolis sólo se han podido estudiar en su morfología pues estaban ya expoliadas desde que se conocen, hace siglos, y unas recientes excavaciones arqueológicas apenas dieron resultados.
La segunda cueva (Hemp-7) conserva la mayor parte de los rasgos típicos de las cuevas de su época, como un patio frontal, antecámara, rebajes para la losa de cobertura y para los travesaños de madera que la sostenían en su lugar, fosa central, bancos laterales con separaciones, una hornacina a cada lado de la entrada con sus correspondientes rebajes, para ser tapadas, "estante" corrido a los dos lados de la cueva, posiblemente para las ofrendas...

Otras características de esta cueva son en realidad alteraciones modernas, como un hoyo en el suelo, en el fondo de la cueva, que es posiblemente de contrabandistas. Lo mismo ocurre con una serie de agujeros en las paredes laterales, por debajo del "estante" corrido. Estos fueron hechos durante la ocupación de las cuevas por prisioneros durante la guerra civil española de este siglo.

Otra cueva bastante espectacular es la cuarta cueva que, aunque no se conserva en tan buen estado como la segunda, tiene cuatro hornacinas, que le dan vistosidad. La función exacta de éstas se desconoce, aunque podría tratarse de osarios donde acumular los huesos viejos y poder así reutilizar el espacio en los bancos laterales para nuevos enterramientos. Varias cuevas más de esta necrópolis están en un estado parecido al de ésta, seguramente más desgastadas que la segunda por llevar más tiempo abiertas (están abiertas desde antes de que se tuviera noticia de ellas). Finalmente, hay varias más en un estado de ruina casi total o desaparecidas del todo. Lo más triste es que, como tantas otras veces, las mayores destrucciones han ocurrido durante este siglo, ante la mirada indiferente de nuestras autoridades.

 

Descripción de la excursión:

Desde el estacionamiento (Wp.01), comenzaremos a caminar  al NW y en la segunda calle a la derecha giramos al NE (derecha) y continuamos hasta que la calle gira 90º a la derecha entrando en la Carrer Roser, por el que seguimos  por esta calle hasta llegar al Carrer Horetensies, por el que tomamos a la izquierda (NE),  desembocamos en una especie de “Y” donde  tomamos al NW por la calle de mas a la derecha, hasta el próximo cruce en que giramos a la derecha (NE – Wp.02), hasta este punto hemos caminado desde el inicio 1,100 Km.; 120 metros mas adelante pasaremos junto a un trasformador (Wp.03), seguimos avanzando , la calle describe una especie de “S” no demasiado marcada y en el siguiente cruce de cuatro calles giramos a la izquierda (NW), hasta el fondo de la misma donde giramos primero a la izquierda y seguidamente a la derecha, a partir de este punto dejamos de llanear para comenzar a ascender suavemente hasta que el camino se acaba y comienza un sendero (Wp.04),  A partir de ahora ascenderemos fuerte al NNW, por la ladera de sa Talaia Vella durante unos 40 o 50 minutos en el que el sendero ¡se desdibuja y nos podemos guiar los los hitos que iremos encontrando, hasta llegar al cruce de senderos (Wp.05), donde giraremos definitivamente al NE, para enfilar el último tramos hasta la cima de sa Talaia Vella des Cavall Bernat. Una vez arriba podemos crestear un poco para ver las vistas hacia el Valle de boequer, para después regresar a la cima de nuevo.

El descenso lo haremos a la inversa hasta el cruce de senderos del Wp.05, continuando desde aquí en dirección al collado que tenemos al SW formado por sa Talaia Vella y el monte que vemos entre nosotros y el Puig de Siller, al llegar y por la vaguada  nos dirigiremos hacia el Mar para alcanzar el camí de cala Carbó (Wp.07) poco antes de la rotonda que venimos viendo durante todo el descenso.

Desde este punto por el asfalto nos dirigiremos ha Cala Carbó (Wp.08), visitaremos la cala y continuaremos hasta cala Molins,  de espaldas a la cala tomamos la calle que tenemos enfrente que transcurre paralela al torrente de Can Botana, llegamos hasta el final de la calle, donde esta gira a derecha y sale a la carretera de Pollensa, cruzamos la calle y en la esquina veremos un monumento que imita una Taula Taliotica, lo dejamos a la derecha y entramos por el camino sin asfaltar en la Necrópolis de Cala Sant Vicenç (Wp.10), visitamos las 10 cuevas de enterramientos que hay en la zona y emprendemos el regreso hacia Cala Molins de nuevo, pero ahora lo hacemos aunque por el mismo sitio por la callejuela interior paralela a la que hemos venido, de hecho es la mima calle solo separada por el torrente, antes de llegar a la cala, veremos una amplia escalera que sube a la derecha por la que tomamos, desembocando en la calle Can Botana donde tomamos a la izquierda, esta calle va ganando altura y describiendo lazadas, en la primera bifurcación tomamos a la derecha y mas arriba llegamos a otra bifurcación en la que giramos en "U" a la izquierda y continuamos y el camino acaba por convertirse en un sendero bien marcado llevándonos a desembocar  en un amplio camino que tomamos a la derecha en dirección al Coll de Síller (Wp.11), al alcanzar el Coll de Síller (Wp.12), veremos una edificación que parece ser un depósito de agua.

Desde el collado ya es todo descenso y por este camino que vuelve a convertirse en sendero aunque ahora mas ancho llegaremos a desembocar en la misma calle de la Urbanización las Palmeras por la que hemos transitado al principio de la ruta, la tomamos a la derecha hasta llegar al punto de inicio, ahora final de este itinerario.

 El Grupo lo formaron:

Maria, Mª Antonia, Lurdes, Xisca, Elvira, Sujati, Aline, Mª Luisa,

Pedro, Paco, Juan, Rafael, Julián, Bolli, Eusebio, J. Marcos, Arnau,

J. Vicente, Sebastián, J. Oliver, TXema, Asier y Toni

A. Sureda

 Galería de Fotografías          Entrar a la galeria de fotografias          Índice de excursiones