©Antonio Sureda Milan

 

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Orient - Castell d'Alaró - Alaró

13 de abril del 2005

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Guía de la ruta

Dificultad según el método M.I.D.E  del itinerario: 

Para esta ruta necesitaremos combinación de vehículos, dejaremos alguno en Alaró o (si lo preferís en el restaurante des Verger, para evitar una hora de descenso); con el resto de vehículos continuaremos hasta Orient, (si por los alrededores del hotel L'Hermitage podemos aparcar lo haremos, en caso de no ser posible miraremos de hacerlo en las cercanías de Orient, hay aprox. 1,2  Km.  entre ambos sitios.

Guía: Antonio Sureda

Duración: aprox. de 3 a 4 horas. (tiempo total)

Puig d'Alaró de 822 metros - Puig de s'Alcadena de 816 metros


 

 Descripción del Itinerario

Nuestro punto de partida es el pueblo Orient, justo antes del pueblo veremos los contenedores de basura y junto a ellos un aparcamiento para unos cuanto vehículos, desde ahi nos dirigiremos ya caminando en dirección a Alaró, pasaremos por el hotel: L'Hermitage (a la izquierda), una antigua posesión convertida en albergue de lujo (con una cocina exquisita), seguimos por la carretera y pronto debemos prestar atención a un letrero que nos indicará un camino a mano derecha que debemos tomar. Abandonamos la carretera en este punto cruzando un portillo con barrera de hierro y seguimos por este sendero al Este, casi paralelo a la misma carretera durante un espacio breve de tiempo. Después de aproximadamente 10 minutos, el sendero nos conduce hacia la derecha y se convierte en un camino de montaña que asciende alegre; a unos 45 m. del inicio, llegaremos, a una planicie en lo alto junto al macizo "es Pouet", donde encontraremos un área de descanso sin regentar.

A partir de ahora viene la parte mas empinada del trayecto de ascenso. Tomamos el camino estrecho a mano izquierda, en algunos tramos hallaremos escalinatas y a los 12 minutos, en una bifurcación, justo delante de un macizo debemos seguir hacia la izquierda; hacia la derecha el camino nos conduce a Alaró, que es el camino que utilizaremos a nuestro regreso. Aproximadamente 25 m. después de abandonar la meseta (área de descanso), entraremos por los portales del castillo de Alaró, magníficamente conservados. Si continuamos subiendo 5 minutos más, alcanzaremos la cima de la meseta, donde se encuentra la capilla de Nuestra Señora del Refugi; aquí encontramos un restaurante y un albergue igualmente sencillos donde pasar la noche si previamente lo hemos concertado. La vista desde la terraza-mirador es extraordinaria!

Si nos encontramos aun con ganas de caminar un rato mas y ver cosas mas extraordinarias aun, podemos descender hasta la "Cova de sant Antoni", llamada también "Presso des Moros", para ello desde el oratorio nos dirigiremos al Sur y a la derecha de la cantina veremos una barrera, traspasada esta, un sendero baja entre pinos y encinas hasta la Ermita, pasa al lado de cisternas abovedadas hasta llegar a la avanzada Torre de sa Cova. Junto a la misma se ha practicado un artístico corte a la roca para que la Cova de Sant Antoni tenga la luz suficiente. En esta cueva tan sólo se puede entrar bajando la cabeza pues es muy baja; por debajo tiene un hondo abismo. A cualquier lado que se mire, el agua rezuma de las rocas. El suelo es escarpado y resbaladizo. Si uno escribe sobre el muro de roca, la escritura se recubre por una especie de barniz claro de forma que se mantiene legible durante años. Algo más lejos se abre una pequeña capilla en la roca sobre la que se ha formado una capa de concreciones calcáreas. Cerca de la salida la cueva vuelve a formar otro hueco natural. Cerca de la Cova de Sant Antoni hay otra cueva menor. Una torre domina la punta del acantilado formando un cuadro con un canto más saliente. Desde su terraza se goza de un amplio panorama sobre la llanura hasta la bahía de Alcudia, la bahía de Palma.

Visitada la cueva y aledaños, regresaremos hasta el oratorio, y desde el por el el mismo camino que utilizamos para el ascenso llegaremos a la bifurcación donde ahora debemos tomar el camino a mano izquierda y descender. Así en 30 minutos alcanzamos una antigua finca, que alberga actualmente el Restaurante Es Veqer (recomendamos hacer un descanso aquí y disfrutar del ambiente).  si no hemos echo una combinación de vehículos y no tenemos alguno aquí en el restaurante, la última etapa de nuestro trayecto nos lleva a Alaró. Utilizamos para ello, el camino empedrado que lleva del restaurante a la carretera Orient-Alaró. Después de aprox. una hora de descenso llegaremos al centro del pueblo.

Puig d'Alaró de 822 metros - Puig de s'Alcadena de 816 metros

 

Otros Datos de Interes

CASTILLO DE ALARÓ (822 m.)

Desde Alaró parte el camino hacia el castell por unas colinas rocosas a cuyo pie hay casas de payés. A la derecha queda la viña de la Perdiguera que se extiende monte arriba al borde del camino, el cual tuerce luego a la izquierda hacia el comellar del Verger pasando por el manantial de Sa Font de Son Curt y por una casa rodeada de un naranjal, que se deja a la izquierda. Por entre olivares se llega a la antigua casa de Son Peñaflor, y más adelante al Comellar. Por la falda de la montaña, por un camino que serpentea al subir, se llega a la cima de la mole rocosa del Castell y a un bosque donde los pinos se mezclan con las encinas.

Este castillo, que data de los tiempos de la conquista, fue de gran importancia en pasadas épocas. Fue una de las fortalezas que el rey Jaime I se reservó en el tratado celebrado con el infante Don Pedro sobre el cambio de Mallorca por el condado de Urgel, de fecha del 28 de septiembre de 1231. En el año 1285, cuando gran número de habitantes de la isla se habían sometido al rey Don Alfonso III de Aragón, que usurpó a su tío Don Jaime II el reino de Mallorca el alcaide del castillo y otros ocupantes se negaron totalmente a reconocer como su soberano el rey don Alonso pues lo consideraban un usurpador. La defensa fue tan dura que Don Alonso, luego de rendir a la fortaleza por el hambre, aplicó a sus defensores un castigo feroz; y así sus dos capitanes valerosos, Guillermo Cabrit y Guillermo Bassa, fueron atados sobre dos parrillas de hierro para ser tostados en vivo delante de todo el ejército.

Desde entonces estos dos hombres son considerados como mártires por los mallorquines por la firmeza demostrada en la sagrada fidelidad al juramento por ellos prestado. Desde entonces han sido Llamados Sant Cabrit y Sant Bassa.

 Por tales desmesuras se sintieron fuertemente conmovidos los soberanos de Europa, y sobre todo el Papa, contra el rey de Aragón. Cuando la isla volvió de nuevo a manos de su legítimo soberano, las cenizas de Cabrit y Bassa se colocaron en dos urnas de piedra dentro de la catedral debajo del órgano, en el lugar por donde se entra a la Sala Capitular.

Desde aquella época los castillos de Pollensa, Santueri y Alaró son consideradas corno las mas seguras plazas fuertes del interior de la isla. Pero al parecer el castillo de Alaró no debió de ser lo bastante seguro pues cuando el rey don Pedro IV de Aragón en el año 1343 tomó Mallorca, el alcaide de dicha plaza, Assaldo de Galiana, sin acordarse de los heroicos defensores de 1285, rindió pronto sus armas ante el victorioso rey.

En el ano 1320 se efectuaron mejoras de diversa índole en el castillo, y lo mismo sucedió en los años 1322 y 1352. En el año 1480 el gobierno quiso destruir el castillo, pero los jurados suplicaron al rey que no se llevara a término tal decisión pues temían que por su emplazamiento casi inaccesible el lugar no se convirtiera en una guarida de ladrones. El castillo siguió utilizándose hasta el año 1741 cuando ya se abandonó por inútil.

La puerta está hecha de vigas de hierro y por encima en el muro se abren tres aspilleras. Una escalera lleva hasta lo alto de la torre; un portal de arco redondo y al otro lado otro portal de arco apuntado forman el acceso al recinto abovedado. Vienen luego un portillo de arco redondo y una torre de sillares. La almenas llegan hasta casi el borde de la roca sobre la que se alza otra torre. En el espacio de la torre crece ahora una encina. Sobre la entrada principal cíe la torre se abren ventanas saeteras.

El declive hacia la Ermita es muy escarpado y rocoso y allá se sube por un sendero empedrado con peldaños. A la izquierda se halla la cueva donde se encontró la Virgen del Castell y ahí, dentro de esa cueva, la gente piadosa suele poner cruces de madera_ Hemos llegado ya al oratorio de Nuestra Señora del Refugio, que tal vez sea la antigua iglesita del castillo, que desde hace bastante tiempo tiene ya el carácter de santuario.

En tiempos pasados el Puig de Alaró estuvo habitado por ermitaños. La crónica se refiere al respecto que en ocasión de la fiesta de Nuestra Señora del Refugio en el año 1640, Juan Mir, que debe ser considerado como el reformador de la vida eremítica mallorquina, vistió el hábito de ermitaño. Cuatro años más tarde era ya el superior de esta ermita, desde donde se trasladó a Miramar en el año 1646.

Las instalaciones anejas al oratorio forman ahora una especie de hospedería que es mantenida por el ayuntamiento de Alaró. En las cercanías pueden verse aún las minas del antiguo muro de fortificación y también de un depósito de agua al aire libre. El oratorio tiene en su fachada un pórtico apuntado con arco redondo y dos columnas octogonales que sostienen a los lados el techo de tejas. La pequeña capilla muestra en su interior un altar de mármol sobre el que se halla una menuda estatua de madera de la Virgen. En la sacristía se guarda un retrato del ermitaño Juan Mir, que vivió 48 años en su lugar de nacimiento, Alaró, para después pasar a residir a Trinidad donde murió a los 64 años, en 1688. Se guardan además muchos exvotos pequeños, algunos que datan del siglo XVII, reliquias de los mártires de la patria, Cabrit y Bassa y asimismo un cuadro, en bastante mal estado, que representa la quema de los mismos en Alaró. De aquí pasamos al camarin de la Virgen.

Junto a la iglesia se halla la casa habitada por el donat, con comedor para peregrinos. El edificio se halla coronado por un arco de campana en estilo apuntado a modo de gablete.

Desde el mirador, arriba, se tiene un amplio panorama sobre el valle hacia la esbelta Alcadena, del valle de Sollerich y de las alturas de la Sierra con el encrespado Puig Mayor de Lluch. Magnifico es también el panorama hacia el sur hasta las dos bahías, a cada lado del llano, la de Palma y la de Alcudia, y hasta los montes más lejanos.

 

 El Grupo lo formaron:

Maria Cañellas, Martina, Yolanda Moyano

Eva Trobajo, Amiga de Eva

T. Sureda, Pepelu, David,

Pealayo y J. Juaneda

  

T. Sureda

 

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