©Antonio Sureda Milan

 

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Ermita de Betlem y

Es Caló de Ferrutx

(Arta)

20 de febrero del 2011

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Guía de la ruta

Dificultad según el método M.I.D.E  del itinerario: 

Inicio: En la carretera (PMV-3332). Unos 400 m. aprox. antes de llegar a la primera rotonda de la urbanización de Betlem y a nuestra derecha veremos un camino sin asfaltar con un cartel indicador de madera,  dejaremos justo enfrente los vehículos aparcados, y comenzaremos la caminata.

Guía: Antonio Sureda

Equipo: La ropa que el día aconseje, botas de montaña. Tener en cuenta que en montaña la meteorología puede cambiar radicalmente en pocos tiempo.

Mapa: IGN  1:25.000 Artá

Mejor época: cualquiera, siempre que no haga calor.

Distancia: 18.07  Subiendo:  9,43 Km.  Bajando: 8,32 Km.

Tiempo efectivo Subiendo: 3,17  h. Bajando: 2,36  h. Parado: 1,24 h.
Total acumulado: 7,17 h.

Altura máxima: 312 m.
Altura mínima: 1 m.

Desnivel Acumulado Subiendo: 455 m.  Bajando: 458 m.  Media en %: 4,83

Velocidad media: 2,48 Km./h.

Recomendaciones:

  • Haya o no fuentes en el recorrido, siempre recomiendo llevar agua propia (mejor bebida isotónica) nobstante sa Font de s'Ermita siempre mana

  • No lleveis perros.

  • No dejeis rastro de vuestro paso por las fincas.

 

Precauciones:

  • Abandonar o no empezar si las inclemencias son adversas o hay niebla en las cumbres.

  • La mayor dificultad la encontraremos en la subida hasta la fuente.

  • Avisar de la ruta que se va a recorrer antes de la salida a parientes o algún amigo

  • Nunca ir solo

Prologo:

La ermita de Belén, centro del antiguo desierto de Binialgorfa.
Las montañas de levante acogen uno de los paisajes más armónicos de Mallorca. Al norte de la histórica villa de Arta -Yartan época islámica- se extiende una cordillera dura y desierta que guarda bellos tesoros. El centro espiritual de esta región es la ermita de Belén, uno de los dos reductos que quedan en la isla donde hasta relativamente poco tiempo permanecian cenobitas.

La ermita de Belén se levanta sobre las ruinas de la antigua alquería andalusí de Binialgorfa. Entre 1302 y 1344 esta finca estuvo bajo dominio de la Devesa de Ferrutx, importante zona de caza de los reyes de Mallorca. Una vez la Dehesa desapareció como tal, Jaume Ferrer compró Binialgorfa. El año 1409 Joan Morey lo adquirió a los herederos de la familia Ferrer. La producción de aceite era una actividad importante de Binialgorfa, así como las actividades de apicultura.

En el año 1805 esta región, conocida desde hacía tiempo con el significativo nombre de desierto de Binialgorfa, fue ocupada por cinco ermitaños procedentes de Sant Honorat de Randa y de la Trinidad de Valldemossa. La fundación de la ermita fue posible gracias a la donación de dos cuarteradas de tierra y de los restos de las casas que hizo Jaime Morey Andreu de Sant Martí, propietario de la posesión. Los primeros ermitaños casi sólo encontraron los restos de una antigua torre de defensa y de la almazara. Pronto se iniciaron las obras de reconstrucción de las ruinas y se levantaron las celdas de los ermitaños y la antigua torre fue habilitada como capilla. En estas obras destacaron como patrocinadores el cardenal Despuig y el canónigo Joan Dameto.

El primer superior fue el ermitaño Sebastián de Arta. Murió el año 1820 contagiado por la epidemia de peste amarilla. Pocos años después de la fundación, en 1818, se empezó a construir una nueva iglesia, que fue bendecida en el año 1824. El arquitecto fue Joan Rosselló y el maestro de obras fue el ermitaño José Lladó de Valldemossa, quien aportó algunas soluciones constructivas procedentes de la iglesia de la Cartuja de Valldemossa. En 1908 se hizo una importante reforma que supuso, entre otras mejoras, una nueva fachada en la iglesia. Actualmente la ermita cuenta con 60 cuarteradas de terreno y hay ermitaños, miembros de la Congregación de San Pablo y San Antonio.

En 1965 se quedaban seis ermitaños. Así nos lo cuenta el autor anónimo de ese magnífico estudio titulado Mallorca eremítica: "Son seis los Ermitaños que viven en este rincón de paz, todavía no profanada por la marea voluptuosa del turismo. En esta santa casa está instalado el noviciado de la Congregación donde el joven ansioso de paz y hastiado de tanta vulgaridad, encuentra el pendón y verdadero sentido de la vida por el amor a Dios y al Trabajo. Oración y trabajo manual, he aquí los dos pilares sobre las cuales se asienta esta vida de soledad ". Hoy sólo son tres.

Hay que decir que desde la fundación, esta ermita fue totalmente autónoma. Desde 1808 rezaban el Oficio Divino que el obispo Navidad les había impuesto. Una de las principales tareas era pulir la piedra, no sólo para la propia ermita sino también para iglesias y capillas privadas de Arta, Sant Llorenç o Palma. La visita al templo es todo un gozo. Pasada la barrera de entrada, dos ristras de cipreses flanquean el camino del recinto, la puerta principal se encuentra bajo un pórtico. Aquí, una curiosa muslera de almazara nos remite centurias atrás, cuando todo este territorio se explotaba como costeros olivareros. También muestra algunas baldosas que recuerdan el lema de los ermitaños e informan al visitante de alguna nota histórica. El interior alberga un altar mayor de mármol con las figuras esculpidas por Adrià Ferrà, una interesante colección de pinturas de Manuel Bayeu y sobre todo los extraordinarios frescos de la cúpula, de Francesc Parietti, ejecutadas en 1863. También en una de las paredes encontramos una magnífica lápida de mármol que cubre la tumba del donatario, el señor Jaime Morey. Cerca del oratorio se encuentran las dependencias de los ermitaños, limitadas al visitante por una barrera de hierro coronada por la letra griega "tau" con una llama.

En los alrededores del templo quedan algunos lugares de alto interés histórico y constructivo. El primero es, sin duda, la fuente de s'Ermita. Justo delante de la entrada al recinto espiritual, un camino señalizado nos lleva hasta la surgencia, que incluso mana durante la canícula veraniega. Antes de llegar, bajo el camino, se extiende el huerto de s'Ermita, de márgenes regulares y perímetros de pared. La fuente es sombreada por un gran platero que también vela la cueva de na Bernadó o de Bernadette. Esta agua riega el conjunto de bancales de la huerta de la ermita, compuesto por una serie de terrazas de disposición paralela, de no mucho alzado y compuestas por piedras semi-adobadas. En un ángulo se sitúa el lavadero.

Descripción de la excursión:

Nos dirigiremos hacia la colonia de San Pedro dejando esta a la izquierda y continuando hacia la urbanización de Belén (PMV-3332). Unos 400 m. aprox. antes de llegar a la primera rotonda de esta urbanización y a nuestra derecha veremos un camino sin asfaltar con un cartel indicador de madera,  dejaremos justo ahí los vehículos aparcados y comenzaremos la caminata.

A los 5 minutos aproximadamente llegaremos al  antiguo cuartel de los soldados, trasformado posteriormente en Base de helicópteros contra incendios forestales del Govern Balear, hoy trasformado en un casal, donde fuera hay dispuestas unas mesas y bancos para poder tomar un bocado si nos apetece.

Las "Cases de Betlem" situadas justo detrás de la base, que el tiempo se a ocupado de ir derruyendo y actualmente se encuentran en muy mal estado.

Tras visitar los edificios de las casas retomaremos el camino que cada vez ira incrementando su pendiente y convirtiéndose en un camino de herradura muy bien conservado, hay que tomarse los tramos duros con paciencia ya que pueden resultar agotadores sobre todo si se hace en época estival o en días de calor.

Durante el ascenso y una vez que tomemos la suficiente altura las vistas hacia el mar son esplendidas, conviene tomarse los descansos donde podamos disfrutar de toda esta belleza.

El cauce del torrente que en muchos tramos trascurre paralelo al camino nos ofrecerá algunos diques levantados por los militares para retener el agua en las pequeñas presas.

Una vez acabemos el ascenso estaremos en Sa Font de S'Ermita, donde podremos refrescarnos, veremos un capilla y una mesa de piedra con bancos de piedra a su lado.

Situados en la parte trasera de la ermita disfrutaremos de una bonita panorámica y veremos un portillo que nos da acceso a un sendero que tomaremos a la izquierda en ascenso, este sendero nos llevará hasta la cima de sa Coassa, donde encontraremos una garita observatorio y las ruinas de una barraca militar, tendremos unas vistas impresionantes, abandonaremos el lugar por una senda que nace en la parte delantera de la barraca desde el patio de esta, en un minuto debemos prestar atención y veremos una especie de agujero lleno de piedras, se trata de las ruinas de un molino de viento "es Molinot", seguiremos en descenso hasta empalmar con el mismo sendero por el que subimos y pronto llegaremos de nuevo a la ermita.

Nosotros no tuvimos suerte, ya que la mañana se presento lluviosa hasta llegar a la ermita, la lluvia dio paso a una densa niebla que nos obligo a ir a nuestro objetivo que era el Bec de Ferrutx, así que consensuamos y decidimos retroceder hasta el punto de inicio donde teníamos los coches, Durante el descenso la niebla fue dando paso al Sol y acabó por disiparse totalmente, entonces decidimos caminar un rato mas y nos dirigimos hacia la zona denominada "es Canons"  a la que acedimos desde el mismo aparcamiento por una amplia calle de una Urbanización que no llego a acabarse, en esta zona encontramos dos bonitos ejemplares de orquídea (BARLIA ROBERTIANA-MOSCA GROSSA).

Al llegar al final de la ancha calle encontramos una rotonda y tomamos el camino que sale a nuestra derecha, caminaremos entre un pinar de marisma y pronto alcanzaremos la orilla del mar.

Seguiremos la línea de la costa por un ancho camino hacia la derecha y ya desde este punto podremos observar a lo lejos nuestro próximo objetivo, es caló de Ferutx. El camino finaliza en una calita que no podremos cruzar, por lo que tomaremos la calle interior que pasa por La Casa del Mar que nos llevara en 2 minutos a empalmar con el final de la carretera principal de la urbanización la cual tomaremos a la izquierda, sabremos que estamos en el lugar porque veremos un conjuntos de chalets denominado pueblo de pescadores, un centenar de metros mas arriba acaba el asfalto y continua un bonito camino que nos llevara algo elevados del mar hasta donde este finaliza, en una media hora habremos llegado al caló, buen sitio para comer si ya no lo hemos echo. tras contemplar el lugar y tomarnos un descanso, podremos regresar por el mismo camino hasta donde comienza el asfalto, y ahora no lo dejaremos, seguiremos recto cruzando toda la urbanización hasta la ultima rotonda, 400 m mas allá encontraremos los vehículos y daremos por finalizada la ruta de hoy.

 El Grupo lo formaron:

Africa, Petra, Fina, Maria, Salvador, Pep, Pedro, Paco, Bolli y Toni

A. Sureda

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