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Guía de la ruta
Dificultad
según el método M.I.D.E del itinerario:

Inicio:
En la carretera
(PMV-3332).
Unos 400 m. aprox. antes de llegar a la primera rotonda de la
urbanización de Betlem y a nuestra derecha veremos un camino sin asfaltar con
un cartel indicador de madera, dejaremos justo enfrente los vehículos
aparcados, y comenzaremos la caminata.
Guía:
Antonio Sureda
Equipo:
La ropa que el día aconseje, botas de montaña.
Tener en cuenta que
en montaña la meteorología puede cambiar radicalmente en pocos
tiempo.
Mapa:
IGN 1:25.000 Artá
Mejor época:
cualquiera, siempre que no haga calor.
Distancia: 18.07
Subiendo: 9,43 Km.
Bajando: 8,32 Km.
Tiempo efectivo
Subiendo: 3,17 h.
Bajando: 2,36 h.
Parado: 1,24 h.
Total acumulado: 7,17 h.
Altura máxima:
312 m.
Altura mínima: 1 m.
Desnivel
Acumulado
Subiendo: 455 m. Bajando: 458 m.
Media en %: 4,83
Velocidad
media: 2,48 Km./h.
Recomendaciones:
-
Haya o no
fuentes en el recorrido, siempre recomiendo llevar agua
propia (mejor bebida isotónica) nobstante sa Font de s'Ermita
siempre mana
-
No lleveis
perros.
-
No dejeis
rastro de vuestro paso por las fincas.
Precauciones:
-
Abandonar
o no empezar si las inclemencias son adversas o hay niebla en
las cumbres.
-
La mayor dificultad la encontraremos en la
subida hasta la fuente.
-
Avisar de la ruta que se va a recorrer antes de
la salida a parientes o algún amigo
-
Nunca ir solo
Prologo:
La ermita de Belén, centro del antiguo desierto de
Binialgorfa.
Las montañas de levante acogen uno de los paisajes más armónicos de
Mallorca. Al norte de la histórica villa de Arta -Yartan época
islámica- se extiende una cordillera dura y desierta que guarda
bellos tesoros. El centro espiritual de esta región es la ermita de
Belén, uno de los dos reductos que quedan en la isla donde hasta
relativamente poco tiempo
permanecian cenobitas.
La ermita de Belén se levanta sobre las ruinas de la antigua
alquería andalusí de Binialgorfa. Entre 1302 y 1344 esta finca
estuvo bajo dominio de la Devesa de Ferrutx, importante zona de caza
de los reyes de Mallorca. Una vez la Dehesa desapareció como tal,
Jaume Ferrer compró Binialgorfa. El año 1409 Joan Morey lo adquirió
a los herederos de la familia Ferrer. La producción de aceite era
una actividad importante de Binialgorfa, así como las actividades de
apicultura.
En el año 1805 esta región, conocida desde hacía tiempo con el
significativo nombre de desierto de Binialgorfa, fue ocupada por
cinco ermitaños procedentes de Sant Honorat de Randa y de la
Trinidad de Valldemossa. La fundación de la ermita fue posible
gracias a la donación de dos cuarteradas de tierra y de los restos
de las casas que hizo Jaime Morey Andreu de Sant Martí, propietario
de la posesión. Los primeros ermitaños casi sólo encontraron los
restos de una antigua torre de defensa y de la almazara. Pronto se
iniciaron las obras de reconstrucción de las ruinas y se levantaron
las celdas de los ermitaños y la antigua torre fue habilitada como
capilla. En estas obras destacaron como patrocinadores el cardenal
Despuig y el canónigo Joan Dameto.
El primer superior fue el ermitaño Sebastián de Arta. Murió el año
1820 contagiado por la epidemia de peste amarilla. Pocos años
después de la fundación, en 1818, se empezó a construir una nueva
iglesia, que fue bendecida en el año 1824. El arquitecto fue Joan
Rosselló y el maestro de obras fue el ermitaño José Lladó de
Valldemossa, quien aportó algunas soluciones constructivas
procedentes de la iglesia de la Cartuja de Valldemossa. En 1908 se
hizo una importante reforma que supuso, entre otras mejoras, una
nueva fachada en la iglesia. Actualmente la ermita cuenta con 60
cuarteradas de terreno y hay ermitaños, miembros de la Congregación
de San Pablo y San Antonio.
En 1965 se quedaban seis ermitaños. Así nos lo cuenta el autor
anónimo de ese magnífico estudio titulado Mallorca eremítica: "Son
seis los Ermitaños que viven en este rincón de paz, todavía no
profanada por la marea voluptuosa del turismo. En esta santa casa
está instalado el noviciado de la Congregación donde el joven
ansioso de paz y hastiado de tanta vulgaridad, encuentra el pendón y
verdadero sentido de la vida por el amor a Dios y al Trabajo.
Oración y trabajo manual, he aquí los dos pilares sobre las cuales
se asienta esta vida de soledad ". Hoy sólo son tres.
Hay que decir que desde la fundación, esta ermita fue totalmente
autónoma. Desde 1808 rezaban el Oficio Divino que el obispo Navidad
les había impuesto. Una de las principales tareas era pulir la
piedra, no sólo para la propia ermita sino también para iglesias y
capillas privadas de Arta, Sant Llorenç o Palma. La visita al templo
es todo un gozo. Pasada la barrera de entrada, dos ristras de
cipreses flanquean el camino del recinto, la puerta principal se
encuentra bajo un pórtico. Aquí, una curiosa muslera de almazara nos
remite centurias atrás, cuando todo este territorio se explotaba
como costeros olivareros. También muestra algunas baldosas que
recuerdan el lema de los ermitaños e informan al visitante de alguna
nota histórica. El interior alberga un altar mayor de mármol con las
figuras esculpidas por Adrià Ferrà, una interesante colección de
pinturas de Manuel Bayeu y sobre todo los extraordinarios frescos de
la cúpula, de Francesc Parietti, ejecutadas en 1863. También en una
de las paredes encontramos una magnífica lápida de mármol que cubre
la tumba del donatario, el señor Jaime Morey. Cerca del oratorio se
encuentran las dependencias de los ermitaños, limitadas al visitante
por una barrera de hierro coronada por la letra griega "tau" con una
llama.
En los alrededores del templo quedan algunos lugares de alto interés
histórico y constructivo. El primero es, sin duda, la fuente de
s'Ermita. Justo delante de la entrada al recinto espiritual, un
camino señalizado nos lleva hasta la surgencia, que incluso mana
durante la canícula veraniega. Antes de llegar, bajo el camino, se
extiende el huerto de s'Ermita, de márgenes regulares y perímetros
de pared. La fuente es sombreada por un gran platero que también
vela la cueva de na Bernadó o de Bernadette. Esta agua riega el
conjunto de bancales de la huerta de la ermita, compuesto por una
serie de terrazas de disposición paralela, de no mucho alzado y
compuestas por piedras semi-adobadas. En un ángulo se sitúa el
lavadero.
Descripción de la excursión:
Nos dirigiremos hacia la colonia de San Pedro dejando
esta a la izquierda y continuando hacia la urbanización de Belén (PMV-3332).
Unos 400 m. aprox. antes de llegar a la primera rotonda de esta
urbanización y a nuestra derecha veremos un camino sin asfaltar con
un cartel indicador de madera, dejaremos justo ahí los vehículos
aparcados y comenzaremos la caminata.
A los 5 minutos aproximadamente llegaremos al
antiguo cuartel de los soldados, trasformado posteriormente en Base
de helicópteros contra incendios forestales del Govern Balear, hoy
trasformado en un casal, donde fuera hay dispuestas unas mesas y
bancos para poder tomar un bocado si nos apetece.
Las "Cases de Betlem" situadas justo detrás de la
base, que el tiempo se a ocupado de ir derruyendo y actualmente se
encuentran en muy mal estado.
Tras visitar los edificios de las casas retomaremos
el camino que cada vez ira incrementando su pendiente y
convirtiéndose en un camino de herradura muy bien conservado, hay
que tomarse los tramos duros con paciencia ya que pueden resultar
agotadores sobre todo si se hace en época estival o en días de
calor.
Durante el ascenso y una vez que tomemos la
suficiente altura las vistas hacia el mar son esplendidas, conviene
tomarse los descansos donde podamos disfrutar de toda esta belleza.
El cauce del torrente que en muchos tramos trascurre
paralelo al camino nos ofrecerá algunos diques levantados por los
militares para retener el agua en las pequeñas presas.
Una vez acabemos el ascenso estaremos en Sa Font de
S'Ermita, donde podremos refrescarnos, veremos un capilla y una mesa
de piedra con bancos de piedra a su lado.
Situados en la parte trasera de la ermita
disfrutaremos de una bonita panorámica y veremos un portillo que nos
da acceso a un sendero que tomaremos a la izquierda en ascenso, este
sendero nos llevará hasta la cima de sa Coassa, donde encontraremos
una garita observatorio y las ruinas de una barraca militar,
tendremos unas vistas impresionantes, abandonaremos el lugar por una
senda que nace en la parte delantera de la barraca desde el patio de
esta, en un minuto debemos prestar atención y veremos una especie de
agujero lleno de piedras, se trata de las ruinas de un molino de
viento "es Molinot", seguiremos en descenso hasta empalmar con
el mismo sendero por el que subimos y pronto llegaremos de nuevo a
la ermita.
Nosotros no tuvimos suerte, ya que la mañana se
presento lluviosa hasta llegar a la ermita, la lluvia dio paso a una
densa niebla que nos obligo a ir a nuestro objetivo que era el Bec
de Ferrutx, así que consensuamos y decidimos retroceder hasta el
punto de inicio donde teníamos los coches, Durante el descenso la
niebla fue dando paso al Sol y acabó por disiparse totalmente,
entonces decidimos caminar un rato mas y nos dirigimos hacia la zona
denominada "es Canons" a la que acedimos desde el mismo
aparcamiento por una amplia calle de una Urbanización que no llego a
acabarse, en esta zona encontramos dos bonitos ejemplares de
orquídea (BARLIA ROBERTIANA-MOSCA GROSSA).
Al llegar al final de la ancha calle encontramos una
rotonda y tomamos el camino que sale a nuestra derecha, caminaremos
entre un pinar de marisma y pronto alcanzaremos la orilla del mar.
Seguiremos la línea de la costa por un ancho camino
hacia la derecha y ya desde este punto podremos observar a lo lejos
nuestro próximo objetivo, es caló de Ferutx. El camino finaliza en
una calita que no podremos cruzar, por lo que tomaremos la calle
interior que pasa por La Casa del Mar que nos llevara en 2 minutos a
empalmar con el final de la carretera principal de la urbanización
la cual tomaremos a la izquierda, sabremos que estamos en el lugar
porque veremos un conjuntos de chalets denominado pueblo de
pescadores, un centenar de metros mas arriba acaba el asfalto y
continua un bonito camino que nos llevara algo elevados del mar
hasta donde este finaliza, en una media hora habremos llegado al
caló, buen sitio para comer si ya no lo hemos echo. tras contemplar
el lugar y tomarnos un descanso, podremos regresar por el mismo
camino hasta donde comienza el asfalto, y ahora no lo dejaremos,
seguiremos recto cruzando toda la urbanización hasta la ultima
rotonda, 400 m mas allá encontraremos los vehículos y daremos por
finalizada la ruta de hoy.
El Grupo lo
formaron:
Africa, Petra,
Fina, Maria, Salvador, Pep, Pedro,
Paco, Bolli y Toni
A. Sureda
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Fotografías
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