Este sitio se ve mejor con un navegador que soporte web estándares, aunque es accesible desde cualquier navegador de internet.


Magufoterapias





LOS PRODUCTOS MILAGRO Y LA LEY EN ESPAÑA

Escrito por: Dr. D. José M. Esteban Fernández

Farmacéutico. (Enviado por el Dr. Juan Carlos López Corbalán)

1. Introducción:

Seguro, querid@ internauta, que si estás empezando a leer estas líneas es porque o bien tienes curiosidad por los temas de salud o bien estás hart@ de sufrir el bombardeo publicitario de lo maravillosos que son ciertos remedios que todo lo curan o de productos que nos prometen convertirnos en máquinas sexuales o dotarnos de la eterna juventud.

Pues bien, te animo a seguir leyendo, para que puedas ver como, aunque pudiera parecer lo contrario, sí existen unas leyes que regulan muy claramente los productos que se destinan para nuestro consumo sanitario. El problema es por qué muchas empresas no quieren enterarse de las normas o por qué parece que las administraciones públicas no actuan con la diligencia necesaria.

En este documento te intentaremos explicar, de la forma más sencilla posible (aunque nada en la ley suele ser fácil de explicar) qué normas regulan todo lo relacionado con los productos de uso sanitario: medicamentos, cosméticos, alimentos, productos sanitarios, etc.

Somos conscientes que la legislación es un tema complicado y que por su propia esencia, se presta siempre a muchas interpretaciones. Por eso lo que vamos a hacer es explicarte los diferentes tipos de productos y servicios que se recogen en nuestras leyes y limitando las interpretaciones al mínimo. Te presentaremos el texto desnudo de la ley, para que seas tu quien pueda dar su propia interpretación. Explicaremos sólo algunos aspectos que al ser excesivamente técnicos no permitan una fácl o inmediata comprensión.

El conocimiento de estas leyes te van a permitir tener un criterio muy claro sobre tus derechos como consumidor/a y es nuestro deseo que también te sirva para establecer tus criterios a la hora de poder elegir un producto y del grado de fiabilidad que ciertas afirmaciones publicitarias tienen.

Este documento siempre debe entenderse como una mera divulgación y somos conscientes que algunos conceptos manejados pueden ser considerados como triviales o vulgares por parte de los especialistas del derecho y/o de las ciencais de la salud. Pero se ha preferido realizar una exposición básica fácilmente comprensible, aunque somos conscientes que este documento es un poco extenso y ecomendamos que te lo bajes para leerlo completo.

El formato de este documento te presentará, siempre que sea posible, las definiciones exactas de la legislación o el texto literal de los artículos, resaltándolas mediante letra cursiva y poniendo entre paréntesis la norma que se cita. En aquellos casos en que no se emplea letra cursiva, es que son definiciones aceptadas científica o técnicamente (a veces coloquialmente), aunque no sean las reflejadas en la norma. En el texo se identifican las normas por su número legal que al final del documento se detallan completamente las mismas.

2. Conceptos legales mínimos:

A lo largo del texto usaremos expresiones como leyes, normas, decretos, etc. Sin querer entrar en profundos vericuetos legales, en este documento emplearemos indistintamente el concepto de normativa y legislación.

Sí queremos exponer cual es el "escalafón" de las diversas normativas, para que se conozca su importancia. También queremos recordar que al ser España miembro de la Unión Europea; también existen ámbitos legales que emanan de la estructuración europea y que afectan a nuestro marco jurídico.

Desde el punto de vista español (y en el ámbito de la salud que nos ocupa), el ámbito legislativo principal el la Ley. Como desarrollo de los aspectos de una ley aparece con rango inferior el Real Decreto. Detallando la interpretación del contenido de un real decreto, se establece la Orden y finalmente existen normas legales de menor entidad (resoluciones, etc.). También existe una serie de documentos que sin ser vinculantes legalmente (no se pueden considerar como legislación), sirven para expresar públicamente la interpretación que los organismos y administraciones públicas dan a ciertos aspectos de una determinada norma: son las circulares.

Desde el punto de vista de la Unión europea, nos interesan básicamente dos tipo de normas: los Reglamentos (que son normas de obligado cumplimiento en todos los estados miembros y que no es necesario su transposición -adaptación- a las normas nacionales) y las Directivas (que son normas de obligado cumplimiento en todos los estados, pero que previamente han de ser transpuestos a legislaciones nacionales, en en caso de España normalmente como Reales Decretos). La posibilidad de transposición de una directiva a la legislación española, quiere decir que respetando los aspectos básicos de la propia directiva, es posible que un estado miembro (en este caso España) al hacer su norma interna, puede añadir al texto de la directiva algunos aspectos de interés específico en su estado. Este tema de la transposición tiene cierta lógica y auq eno todos los estados miembros tienen una idiosincrasia y estructuras comunes. Pensemos p.ej. que una directiva reglamentase el tema de los dulces; es evidente que la variedad de dulces en España (y si me apuran en cada provincia española) es tan grande y a su vez tan distinta a la de otros paises europeos, que si no existiera esta posibilidad podría acabarse con la singularidad de cada pais o región.

3. Tipos de productos de uso sanitario:

Es lo primero que debemos conocer, es decir qué tipos de productos son aquellos que pueden afectar a nuestra salud. Tomando como concepto de salud aquel expresado en reiteradas ocasiones por la Organización Mundial de la Salud: un bienestar físico, social y mental. Y si nos lo permites te diríamos que el concepto de salud siempre lo debes entender como un todo, en un momento temporal. Es decir nadie tiene una salud perfecta, siempre existen pequeñas alteraciones en nuestro cuerpo que nos alejan del concepto teórico de salud perfecta. Es más, el hecho que un@ no se sienta bien ya sería una falta de salud. Y al revés un@ puede tener una cierta deficiencia física y sin embargo considerarse san@. A modo de ejemplo pensemos en alguien que tiene la tensión habitualmente algo elevada respecto a la media de su sexo, tipología física o edad; desde el punto de vista médico está enfermo, sin embargo dicha persona no tiene ningún síntoma, se encuentra bien corporalmente y si no sufre ningún daño psíquico o social: para el/ella está sano. Como vemos por el ejemplo anterior el concepto de "estar sano" puede ser muy relativo y sobre todo algo muy subjetivo. Y si no que se lo pregunten a los miles de adolescentes disconformes con su aspecto corporal (aunque sea el nomal desde el punto de vista médico); origen de tantas ansiedades y a veces problemas (como la anorexia).

Desde el punto de vista científico podemos agrupar como productos de acción sobre nuestra salud los siguientes:

- ALIMENTOS: productos principalmente compuestos por unas sustancias llamadas nutrientes que sirven para mantener funcionalmente el cuerpo. Es decir los alimentos contienen los nutrientes que nos dan energía (p.ej. los azúcares, las grasas), que dan estructura a nuestro cuerpo (p.ej. proteínas y aminoácidos), que favorecen su funcionamiento (p.ej. vitaminas). Y además los alimentos poseen otra función importante: que den gozo a nuestros sentidos cuando aportan los nutrientes. Todos sabemos que un determinado comprimido o píldora pueden tener todos los nutrientes que nuestro cuerpo puede necesitar, pero una persona no toleraría su consumo continuado, sin el placer del sabor/olor del alimento.

- MEDICAMENTOS: productos que se utilizan para curar, tratar, prevenir, diagnosticar, disminuir los síntomas de una alteración del cuerpo (de una enfermedad en suma). En un concepto más amplio, un medicamento sería todo aquello que se utilice para modificar la fisiología del cuerpo (es decir su funcionamiento normal o su funcionamiento cuando está alterado por una enfermedad). Los medicamentos en la mayoría de los casos son sustancias y productos extraños a nuesto cuerpo. Y yo siempre uso la expresión que LOS MEDICAMENTOS SON VENENOS ÚTILES; siendo útiles cuando los prescribe un médico correctamente y los dispensa un farmacéutico. Existen muchos tipo de medicamentos, como luego veremos.

- COSMÉTICOS: son aquellos productos utilizados externamente, y recalcamos externamente, por su aplicación superficial (en la piel, cabello y mucosas, incluyendo la genital); usados para embellecer, mejorar el aspecto superficial, mejorar el olor corporal (o prevenir el mal olor), matizar alguna deficiencia superficial (p.ej. tapar las arrugas) y acciones similares sobre la superficie corporal. Como ideas básicas no son cosméticos los productos que se aplican al interior del cuerpo (p.ej. cápsulas contra las arrugas, inyecciones o tatuajes); ni los que se aplican superfcialmente para producir una gran modificación fisiológica (p.ej. una pomada de corticoides).

- PRODUCTOS SANITARIOS: son aquellos elementos usados tanto para la aplicación de un medicamento (pensemos p.ej. en una jeringuilla), como los usados para suplir una deficiencia estructural del cuerpo (una prótesis, una dentadura, un zapato ortopédico, etc..) o las maquinarias que se emplean en daignóstico y tratamiento médico (máquinas de rayos X, marcapasos, válvulas del corazón, etc.)

- PLAGUICIDAS, INSECTICIDAS Y ANTIMICROBIANOS: para prevenir o evitar las infecciones por bacterias, hongos o virus; y los que evitan la infestación por parásitos e insectos.

Vistas las definiciones anteriores parece claro que desde el punto de vista técnico quedan completamente cubiertos todas las posibles sustancias a utilizar en nuestra salud. A continuación vamos a ver las definiciones legales y comprobaremos como la ley no queda muy lejos de la lógica de los conceptos científico-técnicos.

Estas definiciones legales son:

- ALIMENTO: los que tienen como finalidad: a) para la normal nutrición humana o como fruitivos; b) como productos dietéticos en casos especiales de alimentación humana (Código Alimentario Español, 1.02.01). Por tanto la legislación española entiende como alimento tanto los productos que contienen nutrientes; como los fruitivos, es decir que también se consideran alimentos aquellos productos que sin contener nutrientes, sirven para modificar el aspecto del producto o servir en sí mismo sólo para el placer sensorial sin aportar nutrientes (pensemos en en el primer caso ciertos colorantes de alimentos u otros aditivos; y en el segundo caso p.ej. un chicle o una bebida alcohólica cuyas funciones no son pricipalmente aportar nutrientes). La ley europea y española no contempla conceptos como "complemento nutricional", "nutriterapia", "energizantes" y afirmaciones similares. Sí se contempla el concepto de producto dietético como aquellos para sitaciones especiales de alimentación: pensemos en niños pequeños (alimentos para nutrición infantil) o ciertos enfermos que no pueden consumir algunos nutrientes (p.ej. celíacos que no pueden consumir alimentos con gluten o diabéticos respecto a la glucos, etc.). aunque se usan muchas veces el tema de "complemento nutricional", que no existe en las normas, como ya hemos dicho; dicha afirmación es estúpida porque el hablar de complemento nutricional sería dar a entender que existe alguna deficiencia en el que lo consume y en este caso la persona o necesitaría un producto dietético (porque estaríamos hablando de la necesidad de una alimentación especial) o necesitaría un medicamento (según la causa de la deficiencia). Todo lo demás serían alimentos normales sin tener que hablar de "complementos".

- MEDICAMENTO: toda sustancia medicinal y sus asociaciones o combinaciones destinadas a su utilización en personas o en los animales que se presente dotadas de propiedades para prevenir, diagnosticar, tratar, aliviar o curar enfermedades o dolencias o para afectar a funcionae corporales o al estado mental. También se consideran medicamentos las sustancias medicinales o sus combinaciones que pueden ser administradas a personas o animales con cualquiera de estos fines, aunque se ofrezcan sin explícita referncia a ellos (Ley 25/90 del medicamento). Y la definición de SUSTANCIA MEDICINAL indica: toda material cualquiera que sea su origen (humano, animal, vegetal, químico o de otro tipo) a la que se le atribuye una actividad apropiada para constituir un medicamento (citada Ley 25/90). La definición es

suficientemente clara. Dentro de los medicamentos hay varios tipos formales que son:

* Especialidades farmacéuticas

* Fórmulas magistrales

* Preparados o fórmulas medicinales

* Medicamentos prefabricados

y a su vez pueden ser en su composición/origen/acción:

* Medicamentos biológicos: p.ej. vacunas

* Medicamentos de origen humano: derivados de sangre, plasma, tejidos, glandulas, etc.

* Medicamentos estupefacientes y psicotropos

* Medicamentos de plantas medicinales

* Medicamentos veterinarios

* Radiofármacos

* Homeopáticos



- COSMÉTICOS: toda sustancia o preparado destinado a ser puesto encontacto con las diversas partes superficiales del cuerpo humano (epidermis, sistema piloso y capilar, uñas, labios y órganos genitales externos) o con los dientes y mucosas bucales, con el fin exclusivo o principal de limpiarlos, perfumarlos, modificar su aspecto; y/o corregir los olores corporales, y/o protegerlos o mantenerlos en buen estado (Real Decreto 1599/97 sobre productos cosméticos). Existen unas exclusiones clara en norma que indica lo que no son cosméticos: Quedan excluídos del presente Real Decreto aquellos preparados destinados a la prevención, diagnóstico y tratamiento de enfermedades, así como los destinados a ser ingeridos, inhalados, inyectado o implantados en el cuerpo humano. Tampoco se consideran cosméticos aquellos preparados destinados a la protección frente a la contaminación por microorganismos, honogs o parásitos. (citado R.D. 1599/97)

- PRODUCTOS SANITARIOS. cualquier instrumento, dispositivo, quipo, material u otro artículo, utilizado sólo o en combinación, incluídos los programas informáticos que intervengan en su buen funcionamiento, destinado por el fabricante a ser utilizado en seres humanos con fines de:

- Diagnóstico, prevención, control, tratamiento o alivio de una enfermedad.

- Diagnóstico, control, tratamiento, alivio o compensación de una lesión o una deficiencia

- Investigación, sustitución o modificación de la anatomía o de un proceso fisiológico

- Regulación de la concepción

Y que no ejerza la acción principal que se desee obtener en el interior o en la superficie del cuerpo humano por medios farmacológicos, inmunológicos ni metabólicos, pero a cuya función puedan contribuir tales medios.
(Real Decreto 414/96, sobre productos sanitarios).

No entramos en definiciones legales de productos como plaguicidas o antimicrobianos porque no suelen aparecer productos milagro relacinados con estos aspectos.

Si has llegado hasta aquí, permítenos que te demos la enhorabuena; porque traspasar las definiciones legales es ya un éxito. Bromas aparte creemos que con lo que has podido leer estamos seguros que casi quedan respondidas todas tus dudas sobre como existen esos productos que se presentan como milagrosos. Pero es un hecho.

4. Origen y definición de productos milagro:

Como has podido observar anteriormente no hay una definición legal para estos productos. Pero generalmente se entiende como PRODUCTO MILAGRO aquel al que se le atribuyen una serie de propiedades sobre el organismo sobre las que no se ha demostrado por medios científicamente válidos que pueda producirlos y por tanto que no se ha sometido a los sistemas legales de autorización como medicamento, cosmético o producto sanitario que les correspondería; intentado evitar el control sanitario que se le debería aplicar por las propiedades atribuídas; mediante sistemas que eviten cumplir dichas leyes y aprovechándose de lo limitado del control existente sobre la publicidad en ciertos medios de comunicación.

Inmediatamente nos puede surgir una importante pregunta: si la ley es tan clara, por qué aparecen tantos productos y no paran de aparecer?.

Es una buena pregunta y difícil de contestar. Muchas empresas e individuos, consideran excesivamente exigente la normativa que avala los productos de uso sanitario, en especial la de los medicamentos o en otros casos quieren que en España se empleen criterios sanitarios equivalentes a otros paises no europeos (p.ej. como Brasil u otros paises de sudamérica, o incluso Estados Unidos de América); sin darse cuetna que nuestro sistema legal sober temas sanitarios tiene una gran tradición (casi siglo XIV) como para tener unas bases sólidas de criterio; frente a sistemas sanitarios de estos paises cuyos orígenes tienen una menor cobertura científica, cuando no provienen de los vendedores ambulantes y charlatanes.

Es curioso que en una época que tanto se ha modernizado y que haya basado su experiencia en un largo pasado; de pronto se vuelva a criterios ilógicos y sobre todo no científicos.

Todos somos conscientes de la gran cantidad de dinero que se mueve en el tema de la salud y que es un campo que nos afecta a todos. Sumado a la reciente moda del culto al cuerpo y la necesidad perentoria de querer vivir más, con un buen aspecto a toda costa; y sobre todo lograrlo sin esfuerzo.

Por eso es un objetivo importante de empresas más o menos serias y de desaprensivos, el intentar enriquecerse lo antes posible; presentando productos que prometen el "oro y el moro" de la salud o de la belleza.

5. Formas de presentación de productos milagro:

Normalmente cuando se va a comercializar uno de estos productos, la empresa o interesado lo que suele hacer es buscar una vía legal simple para conseguir algún tipo de autorización; y luego crea una agresiva publicidad atribuyendo al producto propiedads que nada tienen que ver con lo que ha presentado o comunicado a las autoridades sanitarias.

A modo de ejemplo y sin querer dar ideas a nadie; supongamos que deseamos vender un producto compuesto de almidón, piel de fruta y un colorante del que diremos en la publicidad que es el adelgazante definitivo (sin dietas, ni ejercicio, ni pasar hambre). Para ello creamos un envase bonito y lo presentamos ante la administración como alimento ya que sus componentes entran en la definición legal de alimento (así el registro es muy simple, ya que sólo es una anotación). Una vez presentado como alimento, empezamos la agresiva publicidad con personajes populares o usando el truco de utilizar supuestos clientes a los que le ha ido bien: ya tenemos el tinglado organizado.

Si en vez de adelgazar, pensamos en productos para quitar arrugas comiendo, milagrosos crece pelo en los calvos, productos para "no envejecer",; y así la lista sería interminable.

A todo lo anterior se está sumando ahora una nueva moda: el atribuir a los alimentos ciertas propiedades fisiológicas distintas de las propiamente nutritivas.

Es cierto que muchos alimentos en su composición aparte de nutrientes tienen muchas sustancias que poseen efectos farmacológicos. Pensemos p.ej. en el ajo, la cebolla o el propio tomate, que aparte de nutrientes poseen sustancias que ayudan a prevenir ciertos tipos de cáncer o problemas cardiovasculares. O si a un alimento le añadimos exógenamente algún compuesto con esta actividad (p.ej. leche adicionada de "antioxidantes"; o huevos con ácidos grasos omega-3) y ya podríamos encontrarno de nuevo con este tema. Está claro que lo que buscaríamos en el alimento es una acción medicinal (recordar de nuevo que un medicamento también es el que previene una deficiencia). Al fin y al cabo cuando se comercialicen galletas que contengan ciertas vacunas (como ya está en estudio) o golosinas con antiinflamatorios, ¿tendremos que dejar de considerarlos como medicamentos y aceptarlos como alimnetos?. No nos engañemos: no; serán medicamentos, aunque su forma y/o apariencia sea de un alimento. El que se quiera presentar como alimento es una tontería tan grande como si a esos juegos de niños pequeños que llevan alimentos de plástico o plastilina, se les quisiera considerr como alimentos porque tienen la forma y el color como tales.

"A priori" la clasificación de los productos milagro es difícil y nosotros proponemos la siguiente:

- Productos cuya composición no justifica las propiedadesa atribuídas: pensemos a modo de ejemplo que un producto con romero se nos presenta como un superpotenciador sexual (es un prodcuto milagro que se comercializó hace poco).

- Productos que en su composición entra algún compuesto que podría justificar sus propiedades, pero que no se ha presentado correctamente a la administración: p.ej. pensar en un producto con guarana (vegetal con un 5% de cafeína y que estimula como un consumo excesivo de café) que s epublicita como estimulante y que se ha presentado como alimento.

- Productos de supuestas terapias, exóticas: aromaterapia, uso de gemas en pulseras tibetanas. Aquí la recomendación sería que se realizaran adecuadas investigaciones científicas y se sometieran al registro apropiado.

- Productos estrambóticos: pensemos en pinzas de oreja para adelgazar, imanes, etc.

Esta clasificación es ciertamente artificial; proque también podríamos clasificarlos por su composición; por las propiedades; por su supuestos mecanismos de acción, etc.

Antes que un lector/a sensibilizado o favorable a ciertas terapias o creencias; queremos dejar claro que la idea no es en ningún momento el rechazar "a priori" cualquier posibilidad terapéutica. La solicitud es que toda propuesta de terapia, sistemas, medios o mecanismos se sometan a un estudio científicamente valido y teniendo en cuenta su posible destino o características propias. Es decir no se debe exigir el mismo tipo de ensayos a una nueva molécula sintética recién descubierta y que se quiera destinar para tratar algún tipo de cáncer; que a las propiedades de una infusión de manzanilla para paliar una ligera inflamación (que ha sido utilizada por muchísimas personas a lo largo de muchos años y existen pruebas suficientes de su eficacia y seguridad). Lo que sí se debe exigir es que el control sea equivalente para garantizar su calidad en la fabricación y que esté bajo el control médico-farmacéutico adecuado, cuando su destino sea la salud humana. No caigamos en el papanatismo de "lo natural". Nadie ha conseguido todavía explicarme por qué es más natural un diente de león que ha crecido en la cuneta de una carretera (y está lleno de suciedad, alquitranes y plomo de las gasolinas) que una aspirina cuyos componentes están adecuadamente controlados, también provienen de la naturaleza (todavía el hombre no crea medicamentos de la nada) y hay una seguridad que no contiene más que lo que debe contener; por lo menos a unos niveles de seguridad suficientes que no puede dar uno mismo recolectando del campo (sin saber qué puede contener lo recolectado).

6. Legislación aplicable a productos milagro:

�Pero si han dicho que la ley no los contempla?, �se ha vuelto loco el autor?. No amig@s; simplemente la irrupción de estos productos empezó a causar multitud de problemas a las autoridades sanitarias. Y no porque las leyes sanitarias no fueran claras (que como habreía apreciados sí lo son); sino porque del ámbito administrativo, muchos de los representantes de productos milagro acabaron en los tribunales de justicia. Y claro está se produjeron problemas por ciertas interpretaciones formales de la ley, retrasos en las posibilidades de actuación de las Administraciones (hubo un caso que desde que empezó a actuar la Administración sanitaria hasta retirar el producto, el fulano consiguió vender la friolera de 50 millones de pesetas en producto), etc.

No siempre hemos de pensar que se obra de mala fe ya que otro problema es que al existir muchas normas, ante la gran variedad de productos de uso sanitarios y puede ser difícil que una empresa o particular, sin la asesoría de un profesional sanitario-legislativo pueda saber dónde ubicar su producto y como autorizarlo correctametne. Por eso los legisladores, con muy buen criterio, establecieron una normativa que por fin pudiera clarificar qué se puede y qué no se puede decir o comercializar. Porque anteriormente se tuvo que editar una maraña de circulares según iban apareciendo fórmulas o productos, algnos de ellos peligrosos.

Fruto de todo lo indicado en el año 1996 se dicta una norma, el Real Decreto 1907/96 el cual se centra en el punto fuerte de los productos milagro: la publicidad. Dicha norma lleva un título tan clarificador como: Pubicidad y promoción comercial de productos, actividades o servicios con pretendida finalidad sanitaria.

Esta norma es clara y meridiana en sus expresiones y prohibe la atribución de una serie de propiedades a productos, sistemas, profesionales sanitarios, etc.; que pueden causar confusión al consumidor.

No podemos afirmar que est alegislación sea la panacea, porque siguen apareciendo multitud de productos. Pero ya existe un arma legal y sobre todo una norma que es clara y deja fuera del lugar a duda lo que se puede o no se puede afirmar. Y no es necesario tener un conocimiento farmacéutico-legal excesivamente profundo para comprenderla.

Por eso vamos a realizar un pequeño truco y va a ser realizar una "FAQ" (PMF: preguntas más frecuentes) y como la propia ley responde. Esperamos que los ejemplos que a continuación detallamos sean lo suficientemente explícitos.

Es importante destacar que esta norma va dirigida a la regulación de la publicidad de productos con pretendida finalidad sanitaria, es decir que no abarca la publicidad legal y correcta de medicamentos, cosméticos y/o productos sanitarios (regulados por otras normativas). Por tanto sí está muy definido el ámbito legislativo.

7. "FAQ" de productos milagro y respuesta de la norma:

1. En un mercadillo se ofrece un "bálsamo" de fórmula secreta que sirve para las heridas y contusiones, �es correcto?: De acuerdo con lo dispuesto en la Ley del Medicamento (Ley 25/90) están prohibidos los remedios secretos, así como cualquier forma de publicidad, promoción o distribución de los mismos (art. 2.1. Real Decreto 1907/96).

2. En la radio he escuchado que existen unos "metales" que portan unas "energías" maravillosas para problemas como diabetes o dolor de cabeza, �se pueden comprar?: Cualquier producto, material, sustancia, energía (el subrayado es nuestro) o método que pretenda fines preventivos, diagnósticos o terapéuticos, así como su publicidad, deberán cumplir los requisitos y estarán sujetos a las autorizaciones o controles establecidos en la Ley General de Sanidad (Ley 14/86), la Ley del Medicamento (Ley 25/90) y disposiciones que las desarrollan. Por tanto para que sean correctos deberán estar autorizados como medicamentos o productos sanitarios.

3. He visto un anuncio en la televisión de un producto con una planta llamada Garcinia cambodgia y que transforma a una mujer "gordita" en una chica delgada y esbelta; y al finalizar el anuncio o en el mismo no aparece al "cortinilla" que diga que es un medicamento y que deba consultar al farmacéutico, �qué me dice la norma?: Queda prohibida cualquier clase de publicidad o promoción directa o indirecta, masiva o individualizada de productos.... con pretendida finalidad sanitaria... que sugieran propiedades específicas de adelgazamiento o contra la obesidad (art. 4.2. del R.D. 1907/96).

4. En un anuncio he visto unas plantillas de un supuesto doctor con nombre alemán para curar muchos problemas, en especial de estómago y cardiovascular. Y dice que está autorizado en Estados Unidos y en muchos paises de Sudamérica (y da a entender, aunque no lo dice claramente, que también en Alemania): Queda prohibida cualquier clase de publicidad o promoción directa o indirecta, masiva o individualizada de productos.... con pretendida finalidad sanitaria... que utilicen como respaldo cualquier clase de autorizaciones, homologaciones o controles de autoridades sanitarias de cualquier país. (art. 4. 5. del R.D. 1907/96).

5. En un anuncio aparece un atractivo señor hablando de las maravillas de consumir un cosmético que son cápsulas de algas que reducen muchísimo las arrugas y tampoco aparece la "cortinilla" de medicamento. Eso sí dice que se vende en farmacias: Queda prohibida cualquier clase de publicidad o promoción directa o indirecta, masiva o individualizada de productos.... con pretendida finalidad sanitaria...que hagan referencia a su uso en centros sanitarios o a su distribución a través de oficinas de farmacia (art. 4.6. del R.D. 1907/96). Quedan excluídos del presente Real Decreto (del de cosméticos y por tanto no se considran como tales) aquellos preparados destinados a la prevención, diagnóstico y tratamiento de enfermedades, así como los destinados a ser ingeridos, inhalados, inyectado o implantados en el cuerpo humano. (R.D. 1599/97). El producto sería un medicamento (ni cosmético, ni alimento).

6. El anuncio de un derivado lácteo dice que por las sustancias que le han añadido y el calcio que contiene previenen la osteoporosis y problemas cardiovasculares. Queda prohibida cualquier clase de publicidad o promoción directa o indirecta, masiva o individualizada de productos.... con pretendida finalidad sanitaria... que atribuyan a determinadas formas, presentaciones o marcas de productos alimenticios de consumo ordinario, concretas y específicas propiedades preventivas, terapéuticas o curativas. (art. 4.10. R.D. 1907/96). El etiquetado y las modalidades de realizarlo no deberán ser de naturaleza que induzcan a error al comprador, especialmente:.... d) atribuyendo a un producto alimenticio propiedades preventivas, terapéuticas o curativas de una enfermedad humana, ni mencionando dichas propiedades (art. 4.1. Real Decreto 1334/99 norma general de etiquetado presentación y publicidad de los productos alimentcios). Estas prohibiciones se aplicarán igualmente...... a la publicidad (art. 4.2. R.D. 1334/99).

7. Un anuncio de un pan de molde dice que no tiene colesterol, cuando tengo entendido que la mayoría del pan no tiene colesterol. �pueden decirlo?: El etiquetado y las modalidades de realizarlo no deberán ser de naturaleza que induzcan a error al comprador, especialmente:.... c) sugiriendo que el producto alimenticio posee características particulares, cuando todos los productos similares posean estas mismas características (art. 4.1. R.D. 1334/99). Estas prohibiciones se aplicarán igualmente...... a la publicidad (art. 4.2. R.D. 1334/99).

8. En un anuncio de televisión aparece un atractivo señor que se identifica como médico endrocrino y da su número de colegiado, hablando de las bondades de un producto para adelgazar (sin que aparezca la "cortinilla" de medicamento). Queda expresamente prohibido a todos los profesionales sanitarios..... amparar ningún tipo de promoción comercial o publicidad dirigida al público, en que con su nombre, profesión, especialidad, cargo o empleo, respalden utilidades preventivas, terapéuticas, de rehabilitación o cualquier otra prtendida finalidad sanitaria en los supuestos contemplados en los artículos 2 y 4 de este Real Decreto. (art. 5 R.D. 1907/96).

9. Hay un anuncio en un herbolario de un producto que da a entender que el consumo del mismo va a incrementar mi "energía" física y en especial mi rendimiento sexual. Ya sé que en los herbolarios no pueden dispensar medicamentos, por loque ese producto no debe estar autorizado como tal. Queda prohibida cualquier clase de publicidad o promoción directa o indirecta, masiva o individualizada de productos.... con pretendida finalidad sanitaria... que sugieran o indiquen que su uso o consumo potencian el rendimiento físico, psíquico, deportivo o sexual. (art. 4.12 R.D. 1907/96).

10. Estoy cansado de ver en anuncios de "productos milagrosos" que todo lo curan, en especial los recomendados para el adelgazamiento, que me dicen que son "naturales"; frente a los medicamentos que dan a entender que no son naturales. �dice algo la normativa sobre esto?: Queda prohibida cualquier clase de publicidad o promoción directa o indirecta, masiva o individualizada de productos.... con pretendida finalidad sanitaria...que utilicen el término de natural como característica vinculada a pretendidos efectos preventivos o terapéuticos. (art. 4.13 R.D. 1907/96)

8. Si las leyes son tan claras, �por qué nadie actua?:

Aunque la noramtiva vigente, como hemos podido ver, es bastante clara; eso no significa que no sigan apareciendo continuamente productos que se publicitan con estas propiedades prohibidas, al no tener la autorización adecuada. Esta norma ha permitido eliminar algunas dudas sobre la interpretación de otras normas y así aclarar a los empresarios de buena fe la situación. Ahora siguen existiendo empresas que buscan el más mínimo resquicio, llegando a hacer juegos semánticos, para intentar evadir quedar bajo estas normas citadas.

Podemos asegurar con conocimiento de causa que las Administraciones Públicas Sanitarias (tanto autonómicas como central) están continuamente retirando publicidades y productos de este tipo. Es una tarea que no cesa y de la que muchas veces se desconoce que se realiza. Uno puede suponer que hay una actuación de la Administración cuando de pronto deja de ver u oir determinado anuncio; o cuando de pronto un anuncio cambia en sus expresiones.

También en muchos casos el asunto acaba en los tribunales y mientras el producto ya ha hecho la publicidad y se ha vendido lo suficiente como para que la sanción administrativa o penal que se imponga a la empresa no sea significativa, frente a las ganancias que ha tenido.

Desde luego la mejor actuación sería el conocimiento de los consumidores de sus derechos. Y en especial una formación sanitaria buena y suficiente para establecer un adecuado criterio.

Es loable que muchas televisiones y emisoras de radio tengan programas dedicados a temas sanitarios; sin embargo lo más curioso es observar que en muchos de estos programas es precisamente donde se hace la publicidad de estos productos. O también a ciertas horas de la noche o asociados a determinados programas de máxima audiencia que explotan el morbo.

Precisamente la aparición de Quackwatch.com es una iniciativa para poner en conocimiento de todos estos hechos y situaciones.

Pero hemos de ser los consumidores los que actuemos. Y para ello lo primero es informarnos. Disponemos de las asociaciones de consumidores y usuarios; de servicios de consumo locales, autonómicos y nacionales, de asociaciones y colegios profesionales (muchos colegios de farmacéuticos provinciales y el Consejo General de Colegios Oficiales de Farmacéuticos tienen un sistam de vigilancia continua). Podemos dirigirnos a cualquiera de ellos o incluso a cualquier oficina de farmacia y consultar. También podemos denunciar antes las asociaciones citadas o ante la administración cualquier producto que nos sea dudoso. El denunciar el tema no nos va a causar ninguna molestia, ni ningún gasto. Con sólo exponer la consulta se pondrán en marcha los mecanismos de control necesarios y si el producto está bien publicitado o autorizado no pasará nada y sino se retirará; con lo que habremos contribuído a evitar un fraude y posibles daños a la salud.

Otra forma de acción es no comprar estos productos y si tenemos algún tema referido a la salud; ya sea tratar o prevenir una dolencia; debemos dirigirnos a nuestros profesionales sanitarios (farmacéuticos y médicos). No nos sometamos al riesgo de afectar a nuestra salud o retrasar un diagnóstico o tratamiento de una enfermedad grave por hacer caso de supuestos profesionales o famosos sin escrúpulos que lo que quieren es vender a toda a costa, para ganarse su dinerito.

Finalmente debemos presionar a nuestras Administraciones para que pongan los medios necesarios y se doten de profesionales inspectores suficientes para actuar. Exigiendo a través de los mecanismos que disponemos lo sconsumidores, para que las leyes se vayan actualizando y se corte de raiz la aparición de productos que no tengan los avales sanitarios necesario.

Por eso amable internauta conoce tus derechos, no te fies de "productos milagrosos" y sospecha cuando te quieran vender algo para tu salud o bienestar, sin que haya pasado por el control médico-farmacéutico legal. Recuerda siempre que tus Adminsitraciones Sanitarias y de Consumo, tu médico y farmacéutico se preocupan más por tu salud que por cualquier consideración económica.

Gracias por tu tiempo.

LEGISLACIÓN CITADA EN EL TEXTO



Código Alimentario Español, Ministerio de Sanidad y Consumo; 1987 en adelante

Ley 14/86, General de Sanidad; B.O.E.

Ley 25/90 del Medicamento; B.O.E. 27 diciembre de 1990

Real Decreto 414/96 sobre Productos Sanitarios; B.O.E. 24 abril de 1996

Real Decreto 1907/96 de Publicidad y promoción comercial de productos, actividades o servicios con pretendida finalidad sanitaria; B.O.E: 6 de agosto de 1996

Real Decreto 1599/97 sobre Productos Cosméticos; B.O.E. 31 octubre de 1997

Real Decreto 1334/99 por el que se aprueba la Norma general de etiquetado, presentación y publicidad de los productos alimenticios; B.O.E. 24 de agosto de 1999

NOTA: sabemos que el empleo de @ en vez de a/o no está admitido por la Real Academia de la Lengua Española; pero se ha utilizado por motivos de economía en el escrito. Pedimos disculpas por ello.


Google
Internet Maco048 Página sobre Informática (UMU)
Fraudes médicos y pseudociencia