ó Meléndez calculo en 2004 ganar "miles de millones de euros" con su producto milagro. Rafael Barzanallana ó

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Meléndez calculó en 2004 ganar "miles de millones de euros" con su método


El proyecto de creación de empresa relataba que sería un gran negocio

El catedrático Enrique Meléndez-Hevia había calculado en el año 2004 que su revolucionario método para curar cierto tipo de enfermedades podría generar "una ganancia neta de muchos miles de millones de euros". En su proyecto de creación de empresa se constataba que "el mayor avance de la medicina (...) acarreará uno de los mayores negocios de la historia".

Un documento firmado por el profesor Enrique Meléndez-Hevia en mayo de 2004 bajo el título Proyecto para la creación de la Empresa, del Instituto del Metabolismo Celular (IMC), especifica que el "objetivo del IMC es la producción y explotación industrial de la Ciencia en el campo de la Biomedicina, con una rentabilidad económica muy alta". En el proyecto asegura que la actividad de este centro será "la investigación y el desarrollo de productos para combatir las enfermedades degenerativas y problemas relacionados con la nutrición y el deporte". Este documento era la carta de presentación del proyecto a "inversores y empresarios dispuestos a desarrollar ideas y negocios nuevos".

Meléndez-Hevia asegura en el texto que "como capital científico de partida, el IMC cuenta con una serie de productos y protocolos capaces de curar un conjunto de enfermedades degenerativas". Con respecto a la rentabilidad, destacan que "teniendo en cuenta el posible precio de los productos que estamos usando en el mercado, el número de usuarios potenciales, el éxito sin duda han de tener, avalado por nuestra experiencia tras dos años y medio de prueba, y teniendo en cuenta exclusivamente los productos ya logrados, se puede calcular una ganancia neta de muchos miles de millones de euros anuales".

Un negocio histórico

El catedrático aseguraba, en esa fecha, que "el mayor avance de la medicina en los últimos 70 años acarreará igualmente uno de los mayores negocios de la historia". Añade que "la opinión pública asociará enseguida al IMC con el mayor descubrimiento de la Medicina en el último siglo. Ello le dará un prestigio social que repercutirá en su actividad y en su popularidad haciendo muy fácil la difusión de sus actividades".

En la actualidad, el IMC se define como una "sociedad no lucrativa para la investigación científica en Bioquímica y Biología Molecular" y que dirige un proyecto de investigación con más de 8.000 voluntarios que prueban el método descubierto por el catedrático que consiste en una estricta dieta y el consumo, principalmente de dos aminoácidos (glicina y ácido L-aspártico) que dispensa con aportaciones voluntarias que se han establecido en 50 euros el bote de cada uno de estos factores. Ahora, el bioquímico ha creado con otros inversores una sociedad para iniciar la fase de comercialización de este método. El abogado del catedrático de Bioquímica y ex fiscal general del Estado, Eligio Hernández, justificó ayer este documento diciendo que "Meléndez-Hevia no se ha metido en este asunto para enriquecerse" y explicó que en el reparto del capital de esta sociedad "el 35 por ciento es para los inversores, el 35 para la investigación y el 30 que le correspondería a él, va destinado a becas y a la creación de una universidad privada". Insiste en que, hasta el momento, "ni Enrique Meléndez-Hevia ni yo, hemos cobrado ni un duro en esta investigación". En el documento se hace un estudio de las posibles ganancias teniendo con el supuesto de que uno de sus centros tuviera 1.500 pacientes, y suponiendo unas ganancias netas de unos 30 euros al mes por paciente, esto daría lugar a "540000 euros (90 millones de pesetas)" en cada centro. Calcula 270 millones de euros para todos los centros de España y apunta que se pueda subir los precios de los productos.

La consejera de Sanidad pide a los pacientes que dejen el tratamiento

La consejera de Sanidad del Gobierno de Canarias, María del Mar Julios, reiteró ayer la recomendación a las personas que están tomando los Factores 1 y 2 que recomienda el catedrático Enrique Meléndez- Hevia, y que padezcan alguna enfermedad como la diabetes, que acudan a sus médicos y que "continúen el tratamiento que los profesionales de la medicina le han prescrito".>

Julios indicó que la Consejería de Sanidad tiene la "obligación de garantizar" que se cumpla la ley actual que regula el consumo de medicamentos, para proporcionar seguridad a los ciudadanos de la Comunidad Autónoma.

Con respecto a las declaraciones del portavoz del Gobierno canario, Miguel Becerra de la intención del Ejecutivo regional de legalizar este producto, la responsable de Sanidad señaló que no se contradice con la postura adoptada por su Departamento de prohibir este producto y reiteró que ellos cumplen las indicaciones de la Agencia Española del Medicamento, órgano que tiene la competencia de autorizar o no los productos con fines terapéuticos. Además no quiso opinar sobre la intención de Enrique Meléndez- Hevia de comercializar el producto. El lunes se publicará en el Boletín Oficial de Canarias (BOC) el decreto firmado por la directora del Servicio Canario de Salud (SCS), Juana María Reyes, prohibiendo la dispensación de los llamados factores 1 y 2 promovidos por el catedrático Enrique Meléndez-Hevia y dispensados tanto en su Instituto del Metabolismo Celular en La Laguna como en la Residencia de Ancianos Mirador de Ifara. Sanidad insiste en que, desde ese momento, "la prohibición es efectiva" aunque el abogado de Meléndez, Eligio Hernández, asegura que recurrirá y que no se podrá prohibir el tratamiento hasta que lo dictamine un juez.

Meléndez: "No me consta ningún caso de efecto adverso de estos productos"

El catedrático de bioquímica de la Universidad de La Laguna, Enrique Meléndez-Hevia, afirmó que no le consta ningún caso de efectos secundarios o adversos por el consumo de los polvos que él prescribe, junto con una dieta, como solución a diversas patologías, tales como la obesidad, la diabetes y la hipertensión.

Meléndez, defendió el carácter de nutrientes y no de medicamentos de sus productos, y consideró ridículo que la Consejería de Sanidad utilice como argumento que tendrá consideración de medicamento todo aquello que sea bueno para la salud. Con esta tesis, dijo el catedrático, hasta una piscina tendría la consideración de un medicamento y se refirió a la jurisdicción existente que avala su tesis sobre el producto alimentario.

Meléndez recordó que en abril de 2001, cuando comenzó la investigación sobre el uso de estos productos, reveló su composición al director general de Farmacia, Alberto Talavera, y al rector de la Universidad de La Laguna a los que les mostró, dijo, los certificados de los registros sanitarios.

El especialista rehuyó utilizar el término "curación" para definir la función de este polvos y prefirió afirmar que la acción que tienen en el metabolismo intervienen en la causa que provoca determinadas patologías y las resuelve.

Indicó que en el Instituto del Metabolismo Celular, que es donde se distribuyen los polvos, no se ha recibido ni una sola denuncia por efectos adversos del producto.

Comentó que también eran conscientes de que el proyecto tendría amigos y enemigos, y pensó que el principal aliado serían los gobiernos dado que con sus productos se reduciría el gasto farmacéutico. Se siente perplejo porque el Gobierno de Canarias lidere la oposición a sus productos, y afirmó que además del expediente administrativo ahora en curso ya fue sometido en noviembre de 2004 a una inspección y hace tres meses a otra.