Consejos
y recomendaciones sobre baldosas y azulejos de barro o terracota.
|
A continuación encontrarás consejos útiles para
el uso y almacenaje de las baldosas de barro rústicas:
ALMACENAJE:
El apilado o almacenaje debe hacerse sin que exista contacto directo
entre el suelo y las piezas de cerámica, para evitar la aparición
de manchas y eflorescencias, producidas por la humedad del terreno.
Durante el almacenaje al exterior es conveniente tapar las piezas para
evitar que la lluvia las humedezca y que posibles heladas puedan estropear
las piezas.
LIMPIEZA:
Eflorescencias:
Se trata de manchas causadas por la cristalización en la superficie
de las piezas de sales solubles. Normalmente se eliminan por si solas
por la lluvia o el viento. La eliminación de las eflorescencias
se ha de realizar por medios mecánicos, con un cepillado de las
piezas que no dañe su superficie. Los tratamientos con ácido
pueden no ser eficaces e inclusos fijar las sales haciéndolas insolubles.
Existen productos químicos destinados a la eliminación de
las eflorescencias que siempre han de probarse en pequeñas superficies
para verificar su idoneidad.
Humo: Limpiar
con detergentes comunes.
Restos de Mortero:
Eliminar la mayor cantidad posible con medios físicos (raspado o
cepillado), teniendo cuidado de no dañar las piezas. Los restos se
pueden eliminar con una solución de ácido clorhídrico
o salfumant.
Advertencia: Utilizar siempre en disoluciones de 10 partes de agua y
1 de producto, no utilizar concentraciones superiores.
Pintura:
Aplicar el disolvente aconsejado por el fabricante con cuidado. Debe probarse
el producto en pequeñas superficies no visibles para asegurarse que
no se daña la cerámica, antes de usarlo en toda la superficie.
Moho: Es
conveniente utilizar productos limpiadores y desinfectantes para eliminar
las apariciones de moho o las manchas producidas por bacterias en las baldosas
de barro. Encontrará en el mercado una amplia gama de estos productos.