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¿Qué es la alimentación compulsiva?
La alimentación compulsiva recuerda a la bulimia en que ambos
tipos de pacientes comen en exceso. Pero a diferencia de las víctimas
de la bulimia, los comedores compulsivos no se "purgan" del exceso de comida
de ninguna manera. Se caracteriza por:
Episodios repetitivos de alimentación excesiva ("atracones").
Una sensación de perder el control mientras se come, o comer hasta
tener molestias.
¿Quiénes la padecen?
Tanto como un 2% de la población en general -de nuevo, más
las mujeres que los hombres- tienen un problema serio con la alimentación
compulsiva. El trastorno de alimentación compulsiva se encuentra
en un 30% de las personas que están en un programa de control de
peso bajo supervisión médica.
¿Cuáles son los factores de riesgo?
La mayoría de las víctimas tienen un problema de obesidad
-en cualquier grado- y un historial de importantes subidas y bajadas de
peso. Típicamente, tienen más problemas para perder peso
y mantenerse que el resto de la gente. También muy habitualmente,
padecen depresión.
¿Qué efectos puede tener?
Las complicaciones principales de la alimentación compulsiva
están asociadas con la obesidad, como el colesterol alto, la tensión
alta, la diabetes, las enfermedades cardiovasculares y algunos tipos de
cáncer.
¿Cómo se trata?
El tratamiento suele ser similar al de la bulimia: psicoterapia y medicación.
Esta medicación se constituye fundamentalmente de antidepresivos,
en particular los inhibidores de la reabsorción de la serotonina
como el Prozac.
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