El cañonazo de marzo de 2001

Este mes me siento muy orgulloso de presentar este Reloj de Sol.
Y la razón es porque lo ha realizado una persona que está practicamente sola en su país en este tema de la gnomónica y,aún así, se ve con fuerzas para tirar hacia adelante sin apoyo de nadie. La secuencia de fotos que vamos a ver representa todo el proceso de construcción de este Reloj que ha hecho D. Ángel Márquez en Toluca (México) y que él mismo nos explica a continuación


La Flor de Fuego
Este Reloj está construido en la parte Sur del jardín de la Biblioteca José María Heredia en la Ciudad de Toluca Capital del Estado de México a 65 Km. de la ciudad capital. Es del tipo vertical meridional. Esta realizado en una pieza de construpanel (material de malla metálica y unicel) de 1.22 por 2.44 metros Anclado a una plantilla de cemento de 2 por 3 metros con varilla de 3/8 de pulgada y aplanado con cemento y arena en proporciones clásicas para la construcción de muros.


Las dimensiones finales quedaron en 1. 27 por 2.47 metros. Previo sellado se decoró con pintura vinílica. Los fondos del cuerpo del reloj están a tres pinturas (blanco, amarillo claro y mostaza) de forma rústica y con el método de deslavado. El cromo del reloj esta pintado sobre un fondo blanco en policromado con 14 colores diferentes, se indican las horas en números romanos con las dos modalidades de los horarios gubernamentales (horario de invierno en azul y horario de verano en rojo) con un desfasamiento de una hora entre un horario y otro. El sellado final fue hecho con una capa de silicón liquido de rápida absorción para evitar la humedad y proteger la pintura. Finalmente se colocó el gnomon con una varilla de acero de ½ pulgada de diámetro y 50 cm de largo soldada a una placa de acero de 10 por 10 cm, atornillado de lado a lado con tornillos de 3 ½ pulgadas.


La flor de fuego
Dibujo policromado de vivos colores inspirado en los trabajos de estambre que realizan las mujeres Mazahuas (grupo étnico de la región del Estado de México cercano a Toluca) en manta y estambre. Es un Sol, es una flor, es ambas cosas según como lo quiera ver el observador. La loza en su forma evoca las antiguas y misteriosas Estelas Mayas del sur de la República, las cuales les cuentan historias a los que las saben "escuchar ", en este caso, la flor de fuego le dice a los hombres el tiempo, inexorable y letal enemigo de la vida. El Reloj liga dos instantes de la actividad humana, en el Norte la Biblioteca; templo de sabiduría y conocimiento, remanso de paz al espíritu y lugar donde las oportunidades de realizar nuestros sueños comienzan con una lectura que nos puede cambiar el rumbo de la vida. En la cara del reloj una oración de José María Heredia, notable hombre del siglo XIX quien a pesar de las adversidades que tuvo en la vida, dio gracias siempre a Dios por tenerla.


Al sur, el cementerio, lugar de descanso eterno de muchas generaciones pasadas y futuras, donde el tiempo ya no tiene importancia, y el recuerdo, el pasado, lo que fuimos o pudimos ser ronda por sus arboladas callecitas. Mirando a la puerta principal del cementerio, ecuánime, paciente, sereno cual lapida en espera de un nombre y una fecha, el Reloj de Sol marca las horas y les dice a quien le quiera "escuchar " aún tienes tiempo ¡vívelo¡, mañana quizás seas tú el que entre en ese lugar para nunca mas salir y yo ya no tendré importancia. Vida y muerte, sabiduría y recuerdo, esperanza y resignación, La flor de fuego es el eslabón que une ambos sitios tan solo separados por una avenida. Como si él (el reloj) fuera Caronte a la orilla del río que nos llevara al otro lado, al lado de los no vivos.


Y, aunque se inaugura en este mes de marzo, ya ha salido en la prensa local.
Ángel, has hecho un buen trabajo y espero que no sea el último.
¡Enhorabuena!


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