El cañonazo de abril de 2002

Una helada mañana de diciembre de 2001 mis amigos y maestros gnomonistas, Jacinto del Buey y Javier Martín-Artajo me llevaron a Rascafría a visitar el Monasterio de Santa María del Paular.

Dentro del claustro-cementerio del Monasterio y en su centro hay un templete que contiene uno de los conjuntos de Relojes de Sol mas importantes de España.

La importancia de este conjunto reside, aparte de la antigüedad y calidad de los relojes, en que contiene el único, que yo conozca, con horas Itálicas y Babilónicas en nuestro país.

Los hizo Fray Martín Galíndez, riojano nacido en 1547 en la ciudad de Haro (Logroño).

También visitamos otros lugares y relojes que quedaron empequeñecidos por estos. Un mañana digna de recordar.


Empezando por la derecha tenemos un Reloj muy declinante a Levante (Orientación Sudeste) de unos 3 metros de alto y 1,30 de ancho.

Tiene un gnomon triangular de hierro, curvado en su parte inferior y fijado a la pared en dos puntos.

Solo tiene las horas de la mañana. Marca desde las 4,30 de la mañana hasta el mediodía, de media en media hora.

La numeración es arábica y es el que mas restos de la policromía original conserva



El de la parte central superior también es declinante a Levante, aunque solo unos 17 grados.

Todos son de similar tamaño.

Este nos indica desde las 6 de la mañana a las 4,30 de la tarde con numeración romana.

Se aprecian, muy vagamente, las líneas de los equinoccios y de los solsticios.



El del lado izquierdo es declinante a Poniente y del mismo tamaño.

El gnomon es semejante al de los anteriores.

Solo tiene las horas de la tarde. Está bastante borrado y parece que marca desde el mediodía hasta las 7 de la tarde, también de media en media hora.

Es el que peor conservado está.

Y llegamos al plato fuerte del conjunto que además ha sido restaurado recientemente.
Como el de arriba, tiene una declinación de unos 17 grados a Levante.
Creo que es el único que existe en España que tiene horas babilónicas, o sea, las horas que se empiezan a contar desde que sale el sol, e itálicas, que son las que comienzan a la puesta del Sol. Estas horas son de duración constante y tuvieron un uso consolidado a partir del siglo XII. En los equinoccios difieren 12 horas justas entre unas y otras.
Las líneas babilónicas están grabadas, sobrepintadas en color gris azulado y numeradas en arábicos de 1 a 8 de izquierda a derecha. Las líneas itálicas, grabadas y sobrepintadas en rojo, están numeradas de 1 a 12 de derecha a izquierda.
Lleva las inscripciones "AB ORTU" y "AB OCASU" y también tiene marcadas la línea equinoccial y las de los solsticios.
El estilo es troncocónico, perpendicular al plano del reloj, de unos 35 cm de longitud y adornado en su base.

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