Año 2005

 

Del libro "Poemas para vivir "

I

Nunca la paloma pretendió

ser águila en su vuelo,

ni la sombra aspiró a ser imagen.

Ambos saben de su estancia y

sus espacios.Así el hombre

deberá conocer sus caminos,

adentrarse en los recodos

de su corazón y otear

su horizonte humano,

la plenitud de la lluvia,

la sequedad de los páramos.

Poque siendo uno mismo

ayudará a los demás

a que también lo sean.  

 

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