Aņo 2005

 

Discurso de José Luis Molina

 en la aceptación del Premio Elio 2005

 

Sr. D Manuel Sevilla Miñarro, Concejal Delegado de Economía, Hacienda, Contratación y

Patrimonio, Primer Teniente de Alcalde de Excmo Ayuntamiento de Lorca, Sra. Presidenta

y Junta directiva de los Amigos de la Cultura, Autoridades, familiares míos, amigas y amigos.

Un recuerdo para Dª Caridad Marín, que no puede estar en este acto por motivo de

fuerza mayor .

Un acto como este, en que nos encontramos, entre otras razones posibles, por obligación

social , necesidad o amistad, se compone de convenciones, lugares comunes, acuerdos

tácitos entre el homenajeado, el público asistente, el acto mismo de la entrega del premio

y entidad que lo concede. Bien es verdad que al receptor de la distinción se le exige

retóricamente que en su discurso de gratitud lo que se conocecomo captatio benevolentiae,

es decir, poner al público de su parte, lo que conlleva el uso de la modestia o cierta falsa

humildad que, por cierto, queda fatal.

Comienza uno diciendo que no se merece el premio, con lo que, si no fuese por eso tópicos

antes aludidos y siempre respetados, se dejaría al jurado que lo concede a la altura del betún.

Sin querer, por supuesto, se le descalificaría al considerarlo poco apto como tal para su

menester, además de decirle que se podría haber buscado otra persona con más merecimiento.

Yo, por mi parte, puesto que es un premio al que uno no se presenta, es graciable y nunca

me he sentido preterido por no habérseme otorgado antes, como tampoco me hubiera sentido

descalificado si no se me hubieseconcedido nunca, no voy a dejar en mal lugar a nadie, ni

voy a decir si me lo merezco o no. Esto ya lo decidió el jurado por sí mismo, y, por lo tanto

algo habrá en mi persona y obra para concederme el ELIO, ganado otros años por personas

y entidades de mérito contrastado. Como sucede con la Asociación de Amas de Casa que este

año también lo ha recibido y a cuyos componentes, les doy mi más sincera enhorabuena.

Así que, muchísimas gracias. Lo agradezco cordialmente, lo valoro en cuanto supone y

anuncio que ocupará en casa el sitio que Carmen estime oportuno, que siempre será

distinguido, porque es un premio que en todo hogar se merece un espacio especial.

<digo que Carmen lo pondrá a buen recaudo, porque habrá que buscarle lugar alejado

de las manos pecadoras de los nietos y nietas, en edad de romper cuanto esté a su

alcance, le estorbe o sirva de juego.

Desconozco si un premio de esta clase se debe a una trayectoria de vida. Si es así, tengo

que aseverar que a lo largo de mi tránsito por este mundo, por esta Lorca tan singular,

he procurado ser leal a mis convicciones y vivir con arreglo a una mentalidad que

ansiaba el desarrollo interior, intelectual, espiritual incluso, sin alejarme mucho

del pueblo llano, pues yo soy pueblo porque del pueblo vengo, no de ninguna élite

social , económica o cultural. Tambien he procurado conservar mi indepencia y por

ello a pocas entidades he pertenecido y siempre que lo he hecho ha sido por complacer

a algún amigo. He desarrollado mi trabajo con honestidad y preparación, implicándome

en mi tarea porque he actuado siempre con material humano. He procurado ser

compañero hasta el límite. Pero, pasado éste, cuando he dicho basta, cuando he

puesto una barrera, ha sido para siempre. Cuando se produce un alejamiento

de la mentalidad común, del fín buscado o del método utilizado, lo mejor es dejarlo.

El trabajo se hace desde la afectividad, desde la amistd, desde el compañerismo, desde

la ilusión común. Si falla algo de esto, concluye todo lo demás.

Tampoco he buscado popularidad alguna, sino estabilidad personal sin ninguna crispación,

ambición imposible. Me he ido alejando de las cosas cuando empezaban a hacerme daño,

con lo que he reducido mi mundo que, por imperativo de edad, cada vez será más pequeño.

¿Por qué así?. Porque, como escribe Marlen Haushofer, yo ignoraba "que no se puede dar

un solo paso sin causar perturbación en la vida de otro ".Y, como lo que sucede, sucede

para siempre, no existe retroceso, y no quiero interferir en la vida de nadie, entiéndase

que esta situación implica mi tendencia al soliloquio del soliario, al aislamiento, a la

ausencia : lamento cualquier daño que haya podido hacer, pues no es mi interés molestar

a nadie , poque no es mi natural, aunque lo haya hecho y lo cause de modo involuntario

por razones que yo crea justas y equitqtivas, por no añadir saludables. En mi retiro marino,

sólo yo me acompaño a mí mismo. Así no molesto ni me molestan. Pero, si alguien tiene

necesidad de mí , si le urjo para cosa de mayor interés, que no dude en llamarme que aquí

estaré, pues, para mí, la vida es aún un servicio, porque poseo capacidades de las que

a otro la Providencia divina no ha dotado y yo he desarrollado y puedo hacer fácil lo que

para él es más complicado. Bueno, al menos así hacía antes, que ahora, y en esto reconozco

que me voy alejando de mi tiempo y del tiempo, las cosas se ven desde otra óptica menos

humanista y cada cual va a lo suyo.

"Cuando el hombre se mira mucho a sí mismo, llega a no saber cuál es su cara y cuál es su

careta", es decir, aquello tras lo que se oculta. No tengo careta, no me oculto tras nada, soy

como me veis, como voy por la calle, como me leeis, como me manifiesto. En mí no hay doblez.

Es decir, soy legal y así continuaré, mientras viva . Si careta no tengo, sí vibro cuando suenan

las Caretas. Pero esta es otra música que obedece a mi color de preferencia.

Estas consideraciones últimas no tienen otra intención que hacer patente mi voluntad

de no modificar en nada mi conducta y mi manera de entender cuanto es un modo de vivir,

al menos digno, porque ha permitido que la Asociación de Amigos de la Cultura haya

tenido a bien concederme el ELIO en este año de bienventuranza de 2005, a los 65 años

de mi edad. Espero cumplir otros tantos para conservar mi agradecimiento y hacérselo

manifiesto.

Si dijera, pues, retomando el hilo inicial, que no merezco esto, dejaría en mal lugar,

repito ,a mis Amigos de la Cultura y a todos los que han actuado de Jurado, a quienes

quedo reconocido . Quizás se hayan fijado en mi obra de creación o de investigación,

como ha señalado Pedro Postigo, a quien doy las gracias por tanto elogio cuando,

en realidad, ha sido sólo el resultado del cumplimiento de mi obligación ciudadana

e intelectual , un modo de devolver a la sociedad, a mi pueblo, a mis amigos, a la cultura,

lo que la sociedad, mi pueblo, mis amigos , la cultura ha hecho por mí. Si no hubiera

utilizado los medios que se han puesto a mi disposición , hubiera sido un desagradecido .

He tenido la suerte de ir a los buenos colegios de Lorca ,las madres mercedarias y la escuela

nacional que regía D. José Robles, mediada la década de los cuarenta del pasado siglo.

He tenido la suerte de ser plantilla de buenos colegios de Lorca: Alfonso X el Sabio,

Muñoz Barberán, Educación Compensatoria y José Robles, colegio del que fuí director

cuatro años y en el que trabajé por el bien de los alumnos que habían puesto bajo mi

cuidado. En todos ellos he tenido compañeros cualificados y sensacionales, como

todos los maestros que he conocido, a los que elogio públicamente en este ahora

oportuno, cuando su labor es más expuesta que en otras épocas por razones largas de

explicar, pero que están en la mente de todos. Que sepan mis excompañeros que estoy

con ellos. He tenido la suerte de estudiar Humanidades y de ir a la Universidad, ya mayor.

De escribir bastantes libros y de hacer todo cuanto acaba de recordar Pedro Postigo.

Públicamente dije que él leería mi semblanza porque, en su día, leí yo la suya.

Pero eso es una verdad a medias. Es por eso y porque fue el que permitió impartir mi

primera conferencia en un lugar, como el Aula de Cultura de la entonces Caja de

Ahorros de Alicante y Murcia, donde se sentaron, entre otros, Francisco Ayala,

Gonzalo Torrente Ballester, Manuel Alvar, Carmen Conde y novelistas y pensadores

de proyección internacional. Yo fuí atrevido pero él me lo permitió. Eso no se me ha

olvidado porque, si no hubiera tenido esa oportunidad, quizás no hubiera progresado

adecuadamente. Aquella mi primera disertación fue sobre el poeta lorquino Carlos

Mellado. Hoy mis asuntos van por otros caminos, otros derroteros y otros estilos, pero,

eso sí, sin olvidar los temas y personajes lorquinos. Ejemplo de ello es el tanto trabajo

realizado para que Lorca sepa quién fue Musso Valiente y se enorgullezca, como yo hago ,

de que un personaje tan singular haya pertenecido a su comunidad, figura intelectual que

ya es de interés nacional . Preguntádselo, si no, al Grupo de Historiografía Grecolatina

de la Universidad Complutense de Madrid, última de las universidades con las que estoy

colaborando, cuando hace un tiempo que lo hago con las que componen el Grupo ERA,

es decir, Estudios de Retórica Actual.

Soy consciente de que este premio suscitará sus discrepancias, pero tampoco puedo

obligar a todo el mundo a que me acepte ni tampoco pretendo que me quiera quien

no quiera quererme. Así que lamento que el que lo sienta de este modo se haya

abstenido de estar presente en esta fiesta sosegsda y sin alborotos. Pero, precisamente,

yo no podía faltar.

Sin embargo, de todo esto me olvido entregado a este momento festivo, que a cada día

le basta su afán y este es un momento irrepetible que hay que disfrutar serenamente,

cada uno por sus motivos. De mi contento, de mi satisfacción, quiero que todos

participeis porque todo honor que recae en un ciudadano repercute o es para todo

el pueblo . De ahí el que también os dé la enhorabuena a vosotros.

Este ELIO que me habeis concedido no es mío solo. Debo decir que de Carmen, de

mis hijos, nietos, hermanos, para cumplir con las normas y nadie se extrañe si no los cito.

Para mí, cosas que se sienten y se dan por sabidas no hay por qué especificarlas.

Y no es mío solo, porque deseo que en él estén representados todos aquellos lorquinos

de méritos suficientes para su reconocimiento; porque también deseo que en él estén

presentes todos los lorquinos anónimos que realizan una labor oscura, sin brillo,

desconocida, pero fecunda, importante y eficaz. Porque, como no creo que haya premios

para todos, deseo que este se haga extensivo a todos ellos, porque así mi

enriquecimiento personal es mucho mayor.

Gracias por vuestra presencia, queridos familiares y amigos. Sin vosotros, sin nadie

con quien compartir esto, sería inutil celebrar este acto, al menos, sería triste.

Recibir el ELIO solo, implicaría no poder levartar la copa como ahora me gustaría

hacer, o hago anticipadamente, para brindar por todos vosotros: por mi familia,

para que entienda la labor dolorida, por mucho que me guste, de estar en un

ímprobo trabajo intelectual que cada día me exige mayor responsabilidad,eficacia,

estudios y conocimientos, puesto que instituciones más altas piden mi colaboración;

por vosotros, representantes de esta entidad cultural, del ayuntamiento, de la política,

de la vida social, cultural, económica y laboral de esta ciudad; por vosotros,amigos,

tantos que no puedo citar porque no habría tiempo cortés para ello; por todo el pueblo

de Lorca para que se sienta satisfecho de que a un vecino, a un conciudadano, se le

haya otorgado un galardón que, por su voluntad, quiere compartir con todos.

Seguiré haciendo lo que hago hasta que Dios me lo permita. Y, si con mi esfuerzo

intelectual contribuyo al engrandecmiento cultural de mi pueblo, mejor para todos.

Un abrazo fuerte para toda Lorca y muchas gracias, queridos amigos y amigas, por

vuestra grata presencia y compañía.

 

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