"Como quiera que los estudios gnósticos han progresado extraordinariamente en estos últimos tiempos, ninguna persona culta caería hoy, como antaño, en el error simplista de hacer surgir a las corrientes gnósticas de alguna exclusiva latitud espiritual.

Si bien es cierto que debemos tener en cuenta en cualquier sistema gnóstico sus elementos helenísticos orientales, incluyendo Persia, Mesopotamia, Siria, India, Palestina, Egipto, etc., nunca deberíamos ignorar a los principios gnósticos perceptibles en los sublimes cultos religiosos de los nawas, toltecas, aztecas, zapotecas, mayas, chibchas, incas, quechuas, etc., etc., etc., de Indoamérica.

Hablando muy francamente y sin ambages diremos: la Gnosis es un funcionalismo muy natural de la conciencia, una philosophia perennis et universalis".

"No está demás en este tratado aclarar en forma enfática que el Gnosticismo es un proceso religioso muy íntimo, natural y profundo; esoterismo auténtico de fondo, desenvolviéndose de instante en instante con vivencias místicas muy particulares, con doctrina y ritos propios; doctrina extraordinaria que fundamentalmente adopta la forma mítica y, a veces, mitológica; liturgia mágica inefable con viva ilustración para la conciencia superlativa del Ser.

Incuestionablemente, el conocimiento gnóstico escapa siempre a los normales análisis del racionalismo subjetivo".

"La revelación gnóstica es siempre inmediata, directa, intuitiva; excluye radicalmente a las operaciones intelectuales de tipo subjetivo y nada tiene que ver con la experiencia y ensamble de datos fundamentalmente sensoriales.

La inteligencia o nous en su sentido gnoseológico, si bien es cierto que puede servir de basamento a la intelección iluminada, se niega rotundamente a caer en el vano intelectualismo".

"La gnóstica experiencia permite al sincero devoto saberse y autorrealizarse íntegramente.

Entiéndase por autorrealización el armonioso desarrollo de todas las infinitas posibilidades humanas.

No se trata de datos intelectuales caprichosamente repartidos, ni de mera palabrería insubstancial de charla ambigua.

Todo lo que en estos párrafos estamos diciendo tradúzcase como experiencia auténtica, vívida, real".

"Sin una previa información sobre Antropología gnóstica sería algo más que imposible el estudio riguroso de las diversas piezas antropológicas de las culturas azteca, tolteca, maya, egipcia, etc".

 

"Los códices mexicanos, papiros egipcios, ladrillos asirios, rollos del Mar Muerto, extraños pergaminos, así como ciertos templos antiquísimos, sagrados monolitos, viejos jeroglíficos, pirámides, sepulcros milenarios, etc., ofrecen en su profundidad simbólica un sentido gnóstico que definitivamente escapa a la interpretación literal y que nunca ha tenido un valor explicativo de índole exclusivamente intelectual.

El racionalismo especulativo, en vez de enriquecer al lenguaje gnóstico, lo empobrece lamentablemente ya que los relatos gnósticos, escritos o alegorizados en cualquier forma artística, se orientan siempre hacia el Ser.

Y es en este interesantísimo lenguaje semi-filosófico y semi-mitológico de la Gnosis en el que se presentan una serie de invariantes extraordinarias, símbolos con fondo esotérico trascendental que en silencio dicen mucho.

Bien saben los divinos y los humanos que el silencio es la elocuencia de la Sabiduría".

Samael Aun Weor

"La Doctrina Secreta de Anawak" Capítulo X, Antropología gnóstica

"Tenemos hoy, en la masa anómina, un movimiento gnóstico que psicológicamente corresponde, de manera exacta, al de hace 1.900 años. Entonces, al igual que hoy, peregrinos solitarios como el gran Apolonio, tienden los hilos espirituales desde Europa hasta Asia, quizás hasta la India lejana".

Carl Gustav Jung y R. Wilhelm.

"El Secreto de la Flor de Oro". 

 

 

 

A.G.E.A.C.A.C.