http://www.space.com/searchforlife/seti_devore_astro_030403.html
Astronomía: Censurada en la Educación Científica.
Por Edna DeVore.
Directora de Educación y Comunicaciones al Público
3 de Abril del 2003.
Los profesores de toda la nación convergieron en Filadelfia para la junta anual de la Asociación de Profesores de la Enseñanza Científica, de Marzo 26 al 30. La NSTA (siglas en inglés) convoca la reunión más grande del mundo en educadores de ciencias en todo el mundo y este año atendieron a más de 13,000 gentes. La reunión abarcó toda una amplitud de ciencias: física, química, biología y ciencias terrestres y espaciales. El equipo educativo del Instituto SETI presentó mesas de trabajo y cursos cortos y participó en los eventos de lecciones en ciencias terrestres y espaciales con los profesores. También tuvimos nuestro quiosco en la exhibición de la reunión, junto a las presentaciones de la NASA. A lo largo de los cinco días, un río constante de profesores interesados en el tema, hablaron con nosotros acerca del SETI y de nuestros materiales educacionales en nuestro quiosco. Al igual que los de la NASA, estuvimos siempre ocupados relacionándonos con los asistentes.
Una y otra vez, los profesores remarcaron que sus alumnos están siempre preguntando acerca del SETI y de astronomía. Los chicos tienen un gran interés en la astronomía, ciencias espaciales y en la búsqueda de inteligencia extraterrestre. ¿Qué hay allí afuera?, ¿Estamos solos?
Irónicamente, este interés no se encuentra uniformemente reflejado dentro de los estándares de la educación científica a través de los E.E. U.U. y estos estándares llevan contenidos de libro de texto. A nivel nacional, conjuntamente los científicos y los educadores se responsabilizaron de los Estándares de la Educación Científica Nacional (publicada por el Consejo Nacional de Investigación); que provee líneas de guía para la educación pre-colegial en los grados K-12. En paralelo, los puntos de referencia para la Literatura Científica, fueron publicados por el Proyecto 2061 en la Asociación Americana para el Avance de la Ciencia. Recomiendan virtualmente el mismo contenido para la educación científica en todo Estados Unidos. (USA). Hasta ahí, todo bien. Pero, no tenemos requerimientos nacionales para nuestras aulas de clases. Más bien, la educación es una responsabilidad del estado, y cada estado individualmente desarrolla sus propios estándares científicos. (Excepto Iowa, donde los distritos locales desarrollan sus propios estándares.) A nivel estatal, los estándares científicos están sujetos a presiones políticas de grupos especialmente interesados tales como los creacionistas. Más comúnmente, la enseñanza de la evolución biológica es una meta, pero el origen y la evolución del universo y la historia de nuestro planeta son algo también sujetos a censura dentro de los estándares del estado.
En la NSTA, presenté “Evolución y Educación: ¿Pueden Dorothy y Toto aprender aún ciencia? Revisé la decisión de 1999 del Consejo de Educación del Estado de Kansas, para remover en la evolución de sus estándares del estado y la protesta resultante de los científicos. El Dr. Maxine Singer, Presidente de la Institución Carnegie de Washington escribió “La evolución es el armazón que le da sentido a todo el mundo natural desde la formación de los átomos, galaxias, estrellas y planetas, al virus del SIDA, a los gigantescos árboles de corteza roja y a nuestra propia salud y bienestar... Dorothy tuvo suerte porque el Mago de Oz era inteligente. Los magos del Consejo de Educación del Estado de Kansas se ven absurdos en comparación.” (Washington Post, Agosto 18, 1999) En la siguiente elección, los ciudadanos de Kansas derrocaron esta decisión al elegir nuevos miembros para el Comité Estatal de Educación, y Kansas incluye ahora dentro de los estándares de ciencia a la evolución biológica. Kansas es sólo un ejemplo.
Como educadora en astronomía, estoy interesada en la forma en como enseñamos a nuestros muchachos acerca del universo que está más allá de nuestro pequeño planeta. Analicé los estándares de astronomía y de ciencias espaciales para 46 estados, comparándolos con los Estándares Nacionales de Educación Científica (NSES). (A la fecha, 3 estados tenían estándares incompletos y uno no publica estándares.) En los grados primarios (K-4), todos los estados estaban de acuerdo con el NSES: observar objetos – sol, luna, estrellas, pájaros y aviones – y observar los cambios — noche y día, la luna cambiante, cambios en la superficie de la Tierra, y ciclos climáticos. Todos obtienen una A+. Para los grados 5 al 8, los estándares del estado estaban más o menos en línea con los del NSES. Todos incluían la estructura de la Tierra, capas tectónicas y formación terrestre, ciclos de las rocas y del agua y atmósfera y océanos. Pero sólo el 61% incluía el impacto de los sistemas vivientes en el planeta en un momento en que el calentamiento global es muy manifiesto. Mirando a la historia de la Tierra, el 67% incluye el estudio de los procesos que se están llevando a cabo en la evolución geológica y las catástrofes de impactos de cometas o asteroides y el 80% incluyen el estudio de los fósiles como una evidencia de la edad de la Tierra. El sistema solar se estudia por segunda vez en secundaria (grados 5 al 8) y la NSES y los estándares del estado están ampliamente de acuerdo. Los tópicos son, el sistema solar (100%), las fases de la luna (100%), gravedad y las mareas (89%), nuestro Sol como fuente de energía (93%), y las estaciones (96%). Con la excepción de la evolución geológica y la evidencia de fósiles, podemos esperar que los alumnos de las escuelas primarias y secundarias a través de la nación estudien la información básica acerca del sistema solar y de nuestro planeta. Esto es bueno, literatura básica astronómica y científica. Dicho esto, nótese de que en algunos estados, los tópicos que tratan acerca de la edad de la Tierra y de la evidencia de su evolución no están incluidos.
En la escuela superior (grados 9 al 12), la astronomía sufre. El contenido general de las áreas de ciencias terrestres y espaciales son: energía en el sistema terrestre, origen y evolución del sistema solar y origen y evolución del universo. Analicé las últimas dos como las más relacionadas a la astronomía. En el contenido del área de origen y evolución del sistema solar, analicé 46 estados como antes, y me encontré con los siguientes conceptos del NSES incluidos:
-Sistema solar
formado hace 46 mil millones de años, en 25 estados o un 54%.
-Cambios de la
Tierra desde su formación, 31 estados o un 67%.
-Tiempo
Geológico: fósiles y datación, 33 estados o un72%
-La Tierra
como un sistema relacionado en la evolución, 27 estados o un 59%
-La vida se
remonta a 35mil millones de años, 7 estados o un15%
-Cambios en la
atmósfera debidos a la vida, 11 estados o un 24%
Y en el contenido referente al área de origen y evolución del universo, encontré:
Origen del
universo, 28 estados o un 61%
Teoría del Big
Bang, 25 estados o un 54%
Expansión del
universo como una evidencia de la edad, 22 estados o un 48%
Estrellas y
Galaxias formadas de H (hidrógeno) y He (Helio) primario, 24 estados ó 52%
Estrellas y
fusión nuclear, en 27 estados o un 59%
En total, la astronomía se incluye en los estándares curriculares de secundaria en cerca de la mitad de nuestros cincuenta estados. ¿A qué se debe esto? En parte, esto puede deberse a la secuencia tradicional y dominante dentro del currículo de la biología, química y física. Hace más de una década, California ya incluía ciencias terrestres y del espacio como algo adecuado para la admisión a la universidad, pero las escuelas cambian muy lentamente. Más al punto, creo que la ausencia dentro de los estándares de muchos estados del estudio sobre los orígenes y la evolución del universo y del sistema solar, se debe a razones de presión política. La edad del sistema solar y la evidencia de vida primaria, al igual que el origen del universo y el gran estallido, coloca a los humanos en una línea del tiempo que se extiende a 13,700 millones de años (la última edad del Universo). Para las gentes que piensan que la Tierra y todas sus criaturas sólo tienen unos pocos miles de años de antigüedad, esto no es aceptable. Y, se las han arreglado para evitar que esta ciencia ampliamente bien documentada aparezca dentro de la educación de sus hijos, quitándola de los estándares científicos estatales. Si no se encuentra en estos, tampoco se encontrará en los libros de texto ni en los exámenes. Y los profesores no lo incluirán en su instrucción de clases. Vivimos en un sorprendente y vasto universo, pero mantenemos a nuestros hijos alejados de su conocimiento.
Así que, les ofrecí un cartel a los profesores y los invité a visitar nuestra página Web, esperando que esto marque una diferencia. El universo en toda su grandeza aún seduce y mantiene ocupados a los estudiantes. Muy mal que los padres y muchos políticos en muchos estados no estén de acuerdo. En las palabras de George D. (Pinky) Nelson, astronauta y pedagogo, “Kansas es un lugar donde los mayores están luchando su propia guerra cultural en los parques de recreo de los niños. La primera víctima es la verdad. La segunda víctima son los jóvenes.” (Reno, NSTA tónica de la plática 1999). Los ciudadanos de Kansas fijaron los estándares de su estado. Otros necesitan seguir su ejemplo.
http://www.space.com/searchforlife/seti_devore_leonids_021114.html
Atrape una Estrella fugaz con el Cazador de Meteoros,
Dr. Peter Jenniskens
Por Edna DeVore
Directora de Educación y
Comunicaciones
Públicas
anunciado: 07:00 a.m. ET
14 de noviembre del 2002
En la noche del 18-19 de noviembre, las esperanzas, sueños y planes cuidadosos del Dr. Peter Jenniskens del Instituto SETI estarán en lo alto de los cielos de Europa y América. Jenniskens está al cargo de dos aviones llenos con todo un equipo científico e investigadores a la caza de meteoros de las Leónidas hacia la otra cara del planeta. Al contrario de otros pasajeros de la aerolínea, Peter y sus colegas están esperando una tormenta verdaderamente imponente - una tormenta de centenares a miles de meteoros que golpean la atmósfera cada hora. La Campaña Multi-instrumental en Avión de las Leónidas 2002 (Leonid MAC) es el cuarto y último programa en curso de Jenniskens para investigar las Leónidas. ¿Por qué último? Las Leónidas alcanzan su máximo cada 33 años, y él anticipa que las del 2002 serán lo máximo durante este ciclo. Para una historia general de las Leónidas, ciencia actual, claves para la observación del 2002, y una gran colección de fotografías, vea "La Ciencia de las Estrellas fugaces."
Durante cinco años, Jenniskens ha mantenido observaciones sistemáticas de la lluvia de meteoros Leónidas desde tierra y, durante cuatro años, desde avión. Él busca datos para entender la composición y dinámica de los meteoros, y la lluvia de meteoros de las Leónidas del 2002 es el clímax de su programa de observación. Usted puede aprender acerca de cómo participar con el equipo multinacional y seguir el despliegue y los vuelos de investigación de Jenniskens en la web de Leonid MAC: http://leonid.arc.nasa.gov
El programa de investigación de Jenniskens ha sido apoyado por la NASA y la Fuerza Aérea Estadounidense. Se lleva a cabo simultáneamente desde dos aviones: un DC-8 de la NASA y el avión FISTA de la Fuerza Aérea Estadounidense. Estas plataformas de investigación volarán desde España, donde han sido ayudados por el nuevo Instituto Astrobiológico de España, a través del Atlántico a los Estados Unidos. El equipo está planeando observar dos tormentas de meteoros pronosticadas para la noche del 18-19 de noviembre. Los astrónomos cuentan con que la Tierra pase a través de los restos de dos caminos de polvo vertidos por el Cometa Tempel-Tuttle. Primero, ellos se encontrarán con polvo vertido en 1767 (visible para Europa), y después la cola del 1866 (visible para América) más de 6 horas después. Hay incluso un experimento con cinta engomada donde los investigadores esperan recoger partículas de la lluvia de meteoros en el filtro del avión cuando descienda.
Ay, nosotros no todos podemos volar.
¿Así que, cuándo será el mejor momento para su acercamiento? El sitio web de las Leónidas MAC tiene una "calculadora" que predice cuando es probable que usted vea el mayor número de meteoros según su ubicación mundial. Usted puede seleccionar una ciudad cercana, o introducir su latitud y longitud para obtener una predicción para su ubicación. Así que, vaya y averigüe cuándo puede atrapar una estrella fugaz: http://leonid.arc.nasa.gov/estimator.html
Hoy, los astrónomos aficionados continúan trabajando en tierra con el recuento de meteoros que dirige Jenniskens. El disfrutar de los meteoritos es maravilloso, “ahí va uno, y ahí otro." El año pasado, cuando observé la Lluvia de Meteoros de las Leónidas cerca de mi casa en la ciudad, vi sólo los meteoros más luminosos debido a las luces urbanas. Aún así, era impresionante. En 2 horas, vi cientos de estrellas fugaces, incluyendo algunas bolas de fuego que dejaron un sendero resplandeciente que persistió por el cielo durante muchos segundos. La lluvia del 2002 ofrece sobrepasar la perspectiva de tormentas de meteoros de centenares a miles de meteoros por hora por breves períodos de tiempo. Grabando y reportando las cuentas exactas de los meteoros se ayuda al equipo de las Leónidas MAC, y es una gran excusa para reunirse con un grupo de amigos, quedarse hasta tarde, y disfrutar la belleza de un cielo nocturno rayado por meteoros. Por comodidad, los observadores prácticos traen aperitivos, ropa caliente, incluso sacos de dormir (¡no para dormir!), chocolate caliente y café. Si usted planea participar en el programa de investigación de las Leónidas MAC como un contador de meteoros, es buena idea el practicar con su grupo en una de las noches cercanas al 18. Y usted podría ver un estallido temprano en las noches que llevan a la del 18-19. Jenniskens publica las instrucciones para los observadores en tierra, y proporciona un reporte en el sitio web de las Leónidas MAC: http://leonid.arc.nasa.gov/stormcount.html
Como científico, Jenniskens estudia los meteoros, los rescoldos resplandecientes de partículas diminutas que se zambullen en la atmósfera de Tierra, para entender mejor nuestro planeta y el origen de la vida. Por más de veinte años, él ha perseguido estos objetos efímeros para comprender mejor la composición del polvo interplanetario, los restos de la temprana nebulosa solar y los despojos de los cometas. Jenniskens se involucró por primera vez en la investigación de meteoros mientras era estudiante en la Universidad de Leiden, en los Países Bajos, uniéndose a la Sociedad del Meteoro Holandesa dónde él "aprendió a ser un científico entre los astrónomos aficionados”. Jenniskens está mencionado en “Voices” de noviembre en el sitio web del Instituto SETI: http://www.seti.org
Buscando Vida en Todos los Lugares Correctos.
Por Edna DeVore
Directora de Educación y Comunicación al Público
Instituto SETI
Publicado 07:00 a.m. Tiempo del Este
18 de Abril 2002
Martes 9 de Abril
Más de 750 científicos llenan la oscurecida sala de juntas mientras las imágenes de las mayores y menores estructuras en el universo aparecen frente a ellos. Se encuentran reunidos para la Segunda Conferencia de la NASA sobre la Ciencia de la Astrobiología, una gran reunión científica abierta para participantes de todo el mundo. La conferencia está organizada por un comité científico internacional con el apoyo del Centro de Investigaciones Ames de la NASA. Físicos, geólogos, químicos, biólogos y astrónomos comparten las investigaciones, cruzando las fronteras tradicionales de sus disciplinas para encontrar las respuestas a tres preguntas:
· ¿Cuál es la historia de la vida?
· ¿Cuál es el futuro de la vida?
· ¿Estamos solos?
Este es el campo medular de la Astrobiología y hoy está todo sucediendo en el histórico Hangar 1 del Centro de Investigaciones Ames de la NASA, la casa de California del Instituto de Astrobiología de la NASA. Científicos, ganadores de premios Nobel, estudiantes graduados y maestros educadores se encuentran atendiendo sesiones y debatiendo preguntas tales como “¿Es el Universo un lugar Bio-amigable?. Empiezan por las condiciones físicas para la vida tal y como las conocemos, al igual que la vida en entornos extremos, y debaten que podría deducirse de nuestras experiencias terrícolas. ¿Podemos detectar vida en cualquier otra parte si es que efectivamente existe? ¿Hay vida en Marte? ¿En Europa? ¿En planetas distantes o lunas en las zonas habitables que rodean otras estrellas? Estas preguntas y el debate científico conducirán al diseño de exploradores robóticos en nuestro propio sistema solar y en enormes observatorios en bases espaciales que investigarán la materia de la vida en los sistemas solares más distantes. Todo gira alrededor de la aplicación del estudio de la vida (biología) con la visión del explorador para ver más allá de la Tierra (Astronomía), de ahí la Astrobiología.
Ayer, Europa flotó en la pantalla gigante al lado del Dr. Christopher Chyba, sucesor de Carl Sagan para el Estudio de Vida en el Universo en el Instituto SETI. Chyba describió nuestro conocimiento presente acerca de Europa utilizando fotografías y evidencia de las misiones a Júpiter Voyager y Galileo. Al igual que otros cuerpos solares, Europa tiene alrededor de 4.5 billones de años de antigüedad, pero análisis recientes de la densidad de sus cráteres en su helada superficie, nos revelan que Europa es muy activa geológicamente – su superficie sólo tiene unos 50 millones de años. El arrastre y el remolque ocasionados por la gravedad y los campos magnéticos de Júpiter, mantienen la sub-superficie de Europa como un océano líquido que conducen el sistema de reciclaje de la superficie. La búsqueda de vida tal y como la conocemos nos guía hacia lugares en donde haya agua líquida, y Europa es ciertamente uno de esos lugares. Chyba terminó su presentación con una fotografía impresionante de gigantes gusanos terrestres en forma de tubo que viven de sulfuro de hidrógeno (ácido sulfídrico) cerca de las aberturas volcánicas en el suelo marino en la Tierra. Nos pidió que imaginásemos la vida en el fondo marino de Europa; algo que hasta hace pocos años nosotros simplemente no nos imaginábamos que existiese ni siquiera aquí en la Tierra.
Hoy espero con ansia el debate acerca de los antiguos fósiles encontrados en las rocas Australianas. El Dr. Bill Schopf de la Universidad de California Los Angeles (UCLA) habla primero defendiendo su descubrimiento de microfósiles en muestras de Australia. El Dr. Martín Brasier de la Universidad de Oxford, UK, sigue a continuación con una presentación oral que cuestiona la evidencia de Schopf y sus conclusiones. A primera vista, esto podría parecer una aberración, pero es en beneficio de llegar más al fondo en la ciencia. Todo está relacionado con la cuidadosa observación y evidencias seguidas para la interpretación y defensa de la comunidad científica en un foro público. Este comentario continuará el debate que ya ha sido publicado en la prestigiosa revista, “Nature”, esta primavera. Ahora, estos científicos lo presentarán a sus colegas. Al igual que los argumentos que surgieron y continúan alrededor de las fotografías de pequeñas estructuras en el meteorito Marciano ALH840001, la evidencia de estos microfósiles australianos sigue siendo duramente debatida. Es la parte medular de los descubrimientos científicos y del progreso y nos apunta a los retos de identificación y entendimiento de la vida aquí en la Tierra y más allá.
¿Y qué esperaba yo del miércoles 10 de Abril? Al Dr. Jill Tarter, el ocupante del puesto Oliver para el Estudio de SETI en el Instituto, que nos presentaría “SETI: Sacando Señales de entre el Ruido Cósmico”. Existen más de una docena de proyectos privados acerca de SETI en todo el mundo, incluyendo el más amplio y distribuido proyecto de computación en marcha a escala mundial de la actualidad. Siendo uno de los métodos científicos que trata de contestar la pregunta de sí ¿“estamos solos”?, pregunta que hace la NAI, la búsqueda de evidencia de tecnologías avanzadas nos ofrece un enfoque diferente, atractivo y popular. Tarter compartirá el estado actual y futuro de los proyectos SETI y de futuros telescopios. Como una institución privada, SETI lucha y espero sea bien recibida por los astrobiólogos.
El Instituto de Astrobiología de la NASA (NAI) representa una unión entre la NASA y 14 instituciones principalmente nacionales (E.E.U.U) y 3 institutos de investigación internacionales para promover la investigación interdisciplinaria y entrenar a nuevas generaciones de investigadores en la nueva disciplina de la Astrobiología. Este consorcio es un “instituto virtual” en el que cada organización lleva a cabo un programa de investigación dentro de su propia institución con el apoyo de NAI. Cada participante de los E.E.U.U. compitió por membresía y fundación. En el verano del 2002, NAI pedirá propuestas de organizaciones nuevas y de las ya existentes para ampliar la membresía de NAI. Internacionalmente, los socios de NAI incluyen a: El Centro Australiano de Astrobiología de la Universidad Macquaire en Nueva Gales del Sur, El Forum de Astrobiología del Reino Unido en Inglaterra y el Centro de Astrobiología en España. Para mayor información sobre Astrobiología visite: http://astrobiology.arc.nasa.gov
http://space.com/searchforlife/seti_licancabur_020919.html
Búsqueda de Vida en la cima del mundo.
Por Edna DeVore.-
Directora de Educación y Comunicaciones Públicas
Y Diane Richards.-
Funcionaria de Información al Público.
Publicado 07:00 a.m. tiempo del Este.
19 de Septiembre del 2002.
El lago más alto del mundo se esconde cerca de la cima de un volcán dormido; es una pequeña superficie helada en un gigante dormido que alcanza casi los 6.100 metros por encima del Desierto Chileno de Atacama. El nombre del volcán es Licancabur y su casi inexplorado lago, plantea muchas preguntas que son de relevancia directa con la exploración espacial y la Astrobiología.
Los científicos viajan a lugares inhóspitos como Licancabur para estudiar “extremófilos”, organismos que proliferan bajo condiciones inhóspitas a la vida y que nosotros los humanos nos encontramos en nuestras vidas diarias. Comprendiendo la geología y los sistemas de vida en lugares extremosos en la Tierra, aumentará nuestro entendimiento de lo que puede ser la vida fuera de ella.
¿Qué clase de organismos prolifera en un medio bajo en oxígeno y con una alta radiación ultravioleta? ¿Porqué el agua del fondo del lago permanece líquida durante todo el año, cuando la mayor parte del mismo muestra una superficie helada? Estas preguntas interesan profundamente por igual a los científicos y a los profesores de ciencias y la ubicación, exótica y dramática para la exploración del Licancabur, nos presenta unas oportunidades fantásticas para la enseñanza.
El próximo mes, los estudiantes de ciencias podrán efectuar un viaje virtual con la geóloga planetaria Nathalie Cabrol del Instituto SETI y del Centro de Investigaciones Ames de la NASA, Brian Grigsby educador de la enseñanza para el proyecto ARISE (Advanced Rural Integrated Science Education en inglés) y Director del Planetario Schreder y un equipo de científicos que estudian la vida bajo condiciones en medios extremos. Una sociedad única, coordinada por el Instituto SETI, hará posible que los maestros participantes ofrezcan créditos curriculares basados en esta expedición y permitirá a los estudiantes poder asomarse por encima de los hombros de los seis expedicionarios que ascenderán para trabajar allá arriba.
Con la ayuda de una concesión otorgada por el proyecto “IDEAS” (Iniciativa para el Desarrollo de la Educación a través de la Ciencia Espacial y la Astronomía en inglés) de la NASA, con fondos del proyecto ARISE de la oficina de Educación del Condado de Shasta en California y con otros asociados locales, Grigsby lanzará una página web que permitirá a los profesores realizar sus clases en vivo mediante viajes virtuales al Licancabur.
Después de registrarse, los grupos tendrán acceso a datos biográficos de los expedicionarios, actualizaciones de los avances de los científicos en el campo y fotografías diarias de los experimentos y actividades. Los estudiantes también tendrán la posibilidad de hacer sus preguntas por correo electrónico a los científicos en la expedición por medio de la página web.
“¡Imagínense un diálogo entre un estudiante en California y un científico que acaba de recolectar muestras de un sedimento en el lago Chileno! ¡La rapidez y la autenticidad de un intercambio de correos como este, transforman a la ciencia en algo relevante y emocionante para los jóvenes, que muy probablemente nunca hayan viajado fuera del Condado de Shasta o de Oakland!”. Dice Grigsby.
Aunque los viajes virtuales al campo no son nada nuevos, muchos de estos proyectos involucran a grupos televisivos que llevan los proyectos científicos a las aulas de clases. Cabrol y el Instituto se dieron cuenta que la tecnología básica de Internet puede permitirle a los estudiantes el ver las investigaciones en el momento en que están sucediendo en Licancabur y comunicarse con el equipo científico; los únicos elementos necesarios son una página web especializada y con currículum y la infraestructura para realizar los viajes virtuales al campo y el entrenamiento del profesorado.
Tenemos a Brian Grigsby, proyecto ARISE, el Instituto SETI, Ellen Metzger de la Universidad Estatal de San José y BAESI (SIGLAS DE Bay Area Earth Science Institute) de la misma Universidad, que proporcionan desarrollo profesional sobre la marcha para profesores de ciencia terrestre.
Los esfuerzos de información pública de la propia Cabrol, la han llevado a numerosas aulas de clases donde ella ha compartido su pasión por la exploración con la gente joven. Grigsby auspició una plática escolar de Cabrol y se enteró de que el instituto SETI estaba buscando un socio para implementar el programa electrónico de viajes por el campo. Él contestó al ofrecimiento por medio del aseguramiento de una serie de fondos para su viaje por medio del proyecto ARISE y de la Oficina de Educación del Condado de Shasta para completar el donativo de IDEAS para los viajes virtuales al campo.
Cuando la página web entre en funcionamiento en Septiembre 24, el público también tendrá acceso a la mayoría de los programas disponibles para las escuelas y los estudiantes. Mientras que los componentes interactivos sólo estarán disponibles para aquéllos que están registrados, cualquiera con una conexión a Internet podrá ver actuar a la ciencia a medida que va sucediendo en Licancabur con sólo visitar www.extremeenvironment.com . Se invita a los profesores a registrarse en esta ubicación.
Los viajes virtuales a Licancabur comenzarán el 16 de Octubre 2002.
“Licancabur”, nos dice Cabrol, “es un lugar sagrado. Los Incas tenían una villa en la base de la montaña y utilizaban esta montaña para comunicarse entre otras dos montañas mediante el fuego. Una vez más, como los Incas, estaremos usando la montaña para comunicarnos y buscar respuestas a la pregunta de la vida, pero no con fuego”.
Aunque Cabrol ha reunido una amplísima colección de fotografías de un viaje de reconocimiento anterior realizado este otoño, ella se muestra reacia a compartir las imágenes en esta ocasión, “yo quiero que la gente descubra el lugar”, nos dice. Todos aquellos que por si mismos deseen descubrir el lugar están invitados a visitar la página web.
Mientras tanto, Cabrol nos deja con esta apasionante descripción de su viaje: “Licancabur y las montañas a su alrededor son verdaderas piedras del escalón hacia las estrellas”.
Cacería de Asteroides:
No siempre los más grandes telescopios son mejores.
http://www.space.com/searchforlife/seti_asteroid_020711.html
Por Edna DeVore.
Directora de Educación del Instituto SETI
Publicado 11 Julio 2002
“¿Porqué no está usando este telescopio para localizar asteroides? ¿Qué no saben ustedes que los asteroides cercanos a la Tierra son el máximo reto para la supervivencia de todo, incluyéndonos a nosotros, en este planeta? ¿Porqué es que ustedes los astrónomos no buscan en lo que es importante?”... nos preguntaba un entusiasta asistente a la reciente reunión de la Sociedad Astronómica Americana (AAS) en Albuquerque, indicándonos un modelo del observatorio SOFIA.
Era un ciudadano local con una gran pasión por salvar a la raza humana de su segura destrucción por el impacto de un asteroide. Él quería saber como se utilizaría el futuro observatorio espacial de la NASA denominado SOFIA, para localizar los objetos cercanos a la Tierra (NEOs en inglés); una colección de objetos que van desde el tamaño de una roca a verdaderas montañas que viajan alrededor del Sol, pasando por nuestras cercanías. En su opinión todos los astrónomos deberían de estar trabajando en un solo proyecto: el descubrimiento y seguimiento de asteroides y cometas que pasan cerca de la Tierra. Él estaba convencido de que los astrónomos profesionales estaban equivocados si estudiaban algo distinto.
Verdaderamente existen razones para estar preocupados. La Tierra ha sido impactada en muchas ocasiones en los últimos 4500 millones de años desde su formación por asteroides y cometas. Hay un enorme cráter en el Desierto de Arizona, Cráter Meteor, a.k.a. Barringer Cráter, donde una roca de cerca de 35 metros de largo se incrustó en la Tierra hace aproximadamente 40.000 años. La energía del impacto ha sido estimada como equivalente a la de 300 bombas atómicas – como la que cayó en Hiroshima – causando una gran explosión y gran cantidad de daños.
Aún más famosa, la extinción de los dinosaurios se atribuye a una catástrofe mundial ocasionada por el impacto de un objeto estimado en alrededor de 12 kilómetros de largo que cayó en la Península de Yucatán hace unos 65 millones de años, creando el cráter Chicxulub – una explosión mucho más grande y con consecuencias globales.
Cualquiera que mire a La Luna puede ver una gran cantidad de cráteres, evidencia no erosionada de los impactos coleccionados a través de miles de millones de años. Además han existido dos acercamientos. En Marzo 2002 una gran roca (estimada en 40 a 80 metros) curvó por la Tierra a una distancia escasamente mayor que la Luna, y en Junio 14, un asteroide del tamaño de un campo de fútbol pasó zumbando a un tercio de la distancia de la Luna, escasos 120.000 kilómetros. Ésa si que fue una cercanía notable. Existen razones para estar preocupados.
Así qué, ¿porqué no usar los mayores telescopios (de mayor diámetro) en tierra, en el espacio o aún en aviones, como SOFIA, para descubrir y seguir asteroides? ¿¿No se trata de que entre más grande mejor? No necesariamente.
Le expliqué al entusiasta ciudadano que SOFIA sería muy útil para determinar el tamaño de los asteroides y cometas vía investigaciones de ocultación y aún su composición vía espectroscopia, pero no particularmente útil para hacer descubrimientos iniciales. Lo mismo aplica para el gran telescopio Hale de Monte Palomar en California, el telescopio Keck en Hawaii y aún el propio telescopio espacial Hubble que se encuentra en órbita alrededor de la Tierra. La razón es muy simple. Estos telescopios “ven” objetos con una claridad excepcional debido a que pueden recolectar una gran cantidad de luz aún de los objetos más tenues en el cielo como son las distantes galaxias o los objetos cercanos como asteroides. Toda esta luz les permite una enorme resolución, capturando los más exquisitos detalles invisibles a los telescopios de menor diámetro.
Pero ninguno de estos grandes telescopios “ven” mucho del cielo a la vez. Tienen un campo visual muy pequeño (FOV en inglés), por ejemplo el FOV de SOFIA es de aproximadamente 8 minutos de arco (los astrónomos utilizan “arcminutes”). Si ustedes mantienen una moneda de un centavo de dólar a la distancia del brazo extendido, el ojo de Abraham Lincoln es de aproximadamente 8 “arcminutes” a través. Comparativamente la Luna es ½ grado, o lo que es igual a 30 “arcminutes” de diámetro. El FOV del telescopio de Palomar varía según la instrumentación que se utilice, a su máximo es cercano al tamaño de la Luna llena, pero más típicamente es de un par de “arcminutes”. Un telescopio de gran diámetro es bueno para los detalles, pero no es lo correcto para observar grandes áreas de la esfera celeste en una sola imagen.
Para encontrar asteroides o cometas, es mucho más útil estudiar un “gran” pedazo del cielo, para localizar las trayectorias que marcan al pasar por las cercanías. Para eso querremos un telescopio con un FOV amplio para poder “ver” una gran porción del cielo a la vez, no un telescopio con un espejo de gran diámetro. Un estudio realizado por observatorios de NEO (Objetos Cercanos a la Tierra) nos confirma esto. Los telescopios utilizados por los proyectos LONEOS y Catalina ven 2,9 x 2,9 grados a la vez, un bloque celeste equivalente a 36 Lunas llenas alineadas una detrás de la otra en un cuadro de 6 x 6. Otros ven menores porciones de cielo, tan poco como son 38 “arcminutes” de campo de observación, pero trabajan automáticamente para analizar el cielo continuamente. De los telescopios dedicados a investigaciones de NEO, los espejos primarios varían de 0,5 a 1,2 metros de diámetro. Son telescopios de tamaño moderado pero con amplio FOV.
Y los NEO pueden ser descubiertos por la raya que dejan en la imagen, o pueden aparecer en distintos lugares en imágenes sucesivas porque se mueven a través del campo de visión a medida que realizan su órbita por el Sol. Comparando varias imágenes diferentes de un mismo pedazo de cielo a través de las horas, la órbita del NEO puede ser calculada. Sabremos donde esta, predeciremos hacia donde está yendo y sabremos si debemos de preocuparnos por ese objeto o no.
Hasta ahora, las investigaciones de NEO nos han dado más de 1900 objetos detectados por el Centro de Planetas Menores (MPC en inglés). Cerca de 600 de estos no son mayores de 1 kilómetro en tamaño y cerca de 440 son vigilados como objetos potencialmente dañinos. Ustedes pueden ver un mapa al día de los asteroides y cometas aquí.
El hombre de Albuquerque sabía acerca de los proyectos NEO, pero durante nuestra conversación llegó a entender que los telescopios de amplio FOV son mejores para encontrar NEOs y que los “más grandes” telescopios no son necesariamente la herramienta correcta para este trabajo. Algunas veces mayor no es mejor.
Ciencia y el momento de enseñanza.
Directora de Educación y Comunicación al Público
Instituto SETI
Publicado 07:00 a.m. Tiempo del Este
25 de Abril 2002.
A finales de Marzo, el equipo educacional del Instituto SETI se encontraba en la reunión de la Asociación Nacional de Maestros de Ciencia (NSTA – siglas en inglés) en San Diego, California junto con aproximadamente otros catorce mil profesores de ciencia. Es bueno que estas reuniones de la NSTA coincidan con el comienzo de la primavera, o no se enseñaría ciencia en las escuelas de los E.E.U.U. durante esa semana de cada primavera.
Tuve una larga conversación con un profesor de enseñanza superior acerca de cómo enseñar ciencia en un mundo donde los estudiantes se encuentran continuamente expuestos a pseudo-ciencia, las tonterías que aprenden viendo la televisión y la lectura de tabloides. ¿Qué creen ellos que es real? La cara en Marte, las autopsias a alienígenas, el Area 51 en el desierto de Nevada como cuartel y almacén de alienígenas, los “no-aterrizajes” en la Luna, los secuestros de gente por OVNIS alienígenas – éstos son toda la retahíla de grandes cuentos y especulaciones que hay en el entorno. Es muy sencillo, para los chiquillos sin criterio (y adultos) el creer en la “evidencia” de seres y encuentros alienígenas cuando ello es presentado de manera muy atractiva por los productores de televisión que montan dramáticos programas y nos muestran estos eventos con actores muy bien entrenados y escenarios altamente elaborados. Por supuesto que estos son los mismos personajes que nos traen fantásticas películas de ciencia-ficción que todos sabemos que son para entretenimiento, no para educación científica. O al menos, esa es mi manera de pensar.
Los sucesos de pseudo-ciencia son filmados y narrados muy cuidadosa y profesionalmente para la televisión como “documentales” acerca de misterios o hechos inexplicables. Todos conducen a convencer al público de que los alienígenas han estado aquí o por los alrededores en la Luna o Marte y de que toda la “evidencia” está siendo encubierta por una gran conspiración de gentes en el gobierno, universidades y organizaciones de investigación. Gentes como yo. Negando y proporcionando explicaciones alternativas o criticando la “evidencia”, de alguna manera “prueba” que existe un encubrimiento.
Alrededor del 50% del público Americano (en Estados Unidos) cree que los OVNI’s son reales, y lo que ellos entienden por “real” es que los OVNI’s son conducidos por alienígenas de algún mundo distante, no Terrícolas de alguna base local de la Fuerza Aérea o actores de Hollywood disfrazados. Piensen en esto y luego consideren el hecho de tener que enseñar ciencia espacial y astronomía en este contexto social.
Tomemos la cara en Marte. La primera fotografía de esta hollada meseta fue tomada por el Orbitador Viking, y revelada al público por la NASA el 31 de Julio de 1976.
Es una imagen que causa intriga y ciertamente parece ser una cara. De hecho, desde entonces, la “cara” en Marte ha inspirado toda una biblioteca de libros y grupos de verdaderos convencidos que ahora encuentran además “evidencia” de una “pirámide” y de una “ciudad Inca”. Todas, por supuesto, fotografiadas por el Viking pero encubiertas por los oficiales de la NASA. Nótese que todas estas publicaciones ayudan a darles de comer y pagar sus rentas a todos aquellos creadores de libros, historietas, artículos y revistas de cómics acerca de “la cara”.
Ahora, imagínense a un maestro de ciencia con una clase llena de jóvenes de 15 años quienes creen lo que se les cuenta en la televisión acerca de la cara de Marte, ciudades en la Luna, autopsias a alienígenas, etc., y el maestro está dando su lección sobre espacio y astronomía. Una cuidadosa excursión a través de las características de los planetas y sus lunas interesa a los alumnos, la mancha roja en Júpiter que podría contener 3 Tierras, son datos fríos, pero que no les llenan. La cara en Marte, sí los llena. Y esto es lo que yo discutí con el maestro de ciencia en la NSTA.
La cara en Marte es un momento de enseñanza. Conviertan a sus alumnos en científicos. Preséntenles la evidencia para que sea tomada en cuenta por ellos. Ahí está la fotografía tomada por la Viking en 1976 y las fotos del “Mars Global Surveyor” (MGS) tomadas unos 25 años después. Pregunten a los alumnos, que es lo que ven en la foto de 1976. Como todos los demás, ellos les dirán que ven una cara. Yo también veo una cara en esa foto. Los humanos nos interconectamos con el mundo natural de manera de convertir nuestras percepciones en alguna forma reconocible. ¿Quién no ha observado en un día de verano a las nubes formando figuras como caballos, dragones, mujeres bellas, barcos y cosas semejantes?. A principios del siglo pasado, el astrónomo Percival Lowell estaba convencido de que vio canales en Marte a través de su telescopio en Arizona. Subsecuentemente, otros observadores y fotografías de Marte demostraron que su mente estaba conectando formas quebradas con líneas, las cuales él percibía como canales. Todo estaba en su mente, no en Marte. Los humanos somos buscadores de formas y el observar formas que nos son familiares, en lugares extraños, nos ayuda a organizar nuestras percepciones del mundo natural. Existía una formación rocosa cerca de mi hogar en mi infancia, en las Montañas de Sierra Nevada, que se parecía a un oso, pero yo nunca pensé que hubiese sido esculpida por seres desconocidos para hacerme creer en ellos o para ponderar a los osos. Entendí que era una masa de granito y de que el hecho de que se pareciese a un oso era una mera coincidencia. Además, tenía que estar en el lugar adecuado para ver el “oso”, ya que desde otra perspectiva se veía como un simple pico de la montaña. Al igual que con el oso, para ver la cara en Marte, hay que “estar” en el lugar correcto y a la hora correcta del día.
Movámonos un par de décadas hacia delante. Hemos regresado a Marte. Ahora tenemos nuevas fotografías con más alta resolución de la misma meseta tomada por el MGS y publicado en la web por Malin Space Science Systems, los diseñadores y constructores de la cámara a bordo del MGS. Estas son vistas nuevas y detalladas que incluyen vistas desde diferentes lugares y a diferentes horas del día. Los datos crudos de la MGS son procesados en imágenes para sacar los detalles de la meseta y una clara explicación de cómo logran los científicos este trabajo, ayuda a los estudiantes a comprender que no hay nada encubierto. Envíen ahí a sus alumnos para la evidencia. ¿Cómo se ve la meseta cuando se ve más claramente, más cerca?.
Las sombras proyectadas por el bajo ángulo de los rayos solares en 1976, crearon una bella ilusión, un promontorio en forma de cara gigante en Marte. Las nuevas imágenes, tomadas por MGS nos revelan “la cara” como una masa rocosa en la meseta, una de las muchas en la región de Cydonia de Marte. Se parece mucho a algunas regiones del occidente de los Estados Unidos. De hecho, se parece mucho a otras mesetas en la misma región de Marte – similares en tamaño, dimensiones y altura. Es una formación común en Marte y no es una pieza de arte gigantesca dejada ahí para hacernos pensar que Marte hubiese sido visitado por artistas alienígenas que esculpieron a gran escala. Pero, no les pidan a los alumnos a “creer” en la ciencia, proporciónenles la evidencia y denles la oportunidad de considerar críticamente lo que hoy sabemos acerca de “la cara” en Marte. Denles la misma oportunidad que se les ha concedido a los científicos espaciales que tomaron las imágenes con el Viking y el MGS.
Finalmente, pregúntense a sí mismos y a sus alumnos cuanto dinero han ganado y continúan ganando muchas gentes, por la venta de temas y películas pseudocientíficas al crédulo público. La respuesta puede revelarnos el porqué “la cara en Marte” es tan utilizada
Publicado: 07:00 a.m. tiempo del este.
30 Enero 2001
¿Estamos solos? ¿Somos los humanos únicos en el universo, o es nuestra existencia el resultado natural de unos procesos universales que produjeron vida en la Tierra y en otras partes? Cuando observamos el universo más allá de la Tierra, nos encontramos de que fundamentalmente somos parte de él. Carl Sagan describe elocuentemente nuestra íntima relación con este mayor universo:
El destino de los seres humanos individuales, puede no estar ahora conectado profundamente con el resto del universo, pero la materia de la que cada uno de nosotros está echo, está íntimamente ligada a los procesos que ocurrieron en inmensos intervalos de tiempo y a enormes distancias de nosotros en el espacio. Nuestro Sol es una estrella de segunda o tercera generación. Todo el material rocoso y los materiales metálicos sobre los que vivimos, el hierro en nuestra sangre, el calcio de nuestros dientes o el carbono en nuestros genes fueron producidos billones de años atrás en el interior de una gran estrella roja gigante. Estamos hechos de polvo cósmico. – The Cosmic Connection,1973, pp.189-90
Para comprender la relación entre los humanos y el polvo cósmico se requiere entender la evolución en su más amplio sentido. El concepto de que cada átomo de nuestros cuerpos y el mundo en que vivimos fueran una vez parte de una estrella en extinción, reúne teorías fundamentales de cambio en astronomía, geología, biología e historia humana. Estas teorías fundamentales nos ayudan a entender los orígenes del universo y los ciclos de vida de las estrellas, la formación y evolución de la Tierra y sus océanos y continentes, el origen y diversificación de la vida, la aparición del Homo sapiens, al igual que el desarrollo del conocimiento científico y la tecnología. La evolución, en su sentido más amplio, describe los procesos por los que se llegó al universo que actualmente vemos y lo que nosotros somos.
La evolución es una teoría científica fundamental. En el mundo científico, una teoría es una descripción de fenómenos naturales apoyados por una amplia gama de datos obtenidos por observaciones y mediante experimentos, no sólo una atractiva idea o una adivinación. La gravitación universal es otra teoría científica que explica porque la Luna orbita la Tierra y porque ambas juntas tienen su órbita alrededor del Sol, con nosotros de pasajeros. No muchos cuestionan la teoría de la gravitación, sin embargo muchas de esas gentes descartan a la evolución como “sólo una teoría”. Pero la evolución es una explicación tan fundamental de la naturaleza como lo es la gravedad.
No es una sorpresa que se enfatice la evolución en los niveles nacionales de la educación científica: National Science Education Standards y The Benchmarks for Science Literacy. El estudio y el entendimiento del cambio en los sistemas físicos y vivientes a través del tiempo nos ofrecen una vista unificada de la ciencia. Pero, la enseñanza de la evolución engendra controversias en muchas comunidades Americanas, donde los profesores son presionados para ignorar la evolución en las clases de ciencia o a enseñar “ciencia de la creación” como una teoría igualmente válida.
Varias reglas de la Suprema Corte de los E.E.U.U. han encontrado que “ciencia de la creación” es religión – no ciencia – y por lo tanto no debe darse en las aulas de ciencia. La minoría “creacionista” tiene voz y están organizados, como se hizo evidente en el verano de 1999 cuando el comité educacional en Kansas, electo por medios políticos, eliminó evolución (biológica, geológica y astronómica) de los standards de ciencia del estado. En el 2000, los ciudadanos de Kansas votaron para cambiar a los miembros anti-evolución del comité. Parece ser que, el origen y la evolución del universo y de la vida volverán a formar parte de los libros de texto de Juan y de Ana.
Los profesores, escuelas y especialmente los estudiantes requieren de materiales científicos que enseñen ciencia fundamental – gravedad, evolución y por el estilo – y que compenetren a los estudiantes con la evidencia de que efectivamente estamos realmente hechos de polvo estelar. La sección del Instituto SETI Voyages Through Time (VTT) – Viajes a través del Tiempo – pretende llenar esta necesidad mediante el desarrollo de un curso de ciencia integrado a la escuela superior con “evolución” como su materia principal. Comenzando con el origen y evolución del universo y de nuestro sistema planetario, VTT explora el origen y evolución de la vida, incluyendo la evolución humana. El curso de un año de duración termina con un módulo sobre la evolución de la tecnología – un artefacto clave en la evolución humana y cultural – y una mirada al futuro. A través de VTT comprometemos activamente a los alumnos a realizar actividades que exploran los cambios a través del tiempo – sus causas, efectos y tiempos. Aprenden acerca de la evolución como una explicación lógica y entendible acerca de los procesos que observamos en el vasto universo.
¿Cómo puede usted involucrarse? Si usted es un profesor de estudios superiores, el Instituto SETI está reclutando escuelas para probar el VTT curriculum (ver barra lateral). También encontrarán recursos que apoyan la enseñanza de la evolución en la National Academy of Sciences y en The National Center for Science Education. Si usted es un padre o cualquier otro ciudadano, contacte a su escuela local y comunique su apoyo para que se enseñe evolución en la clase de ciencias en las aulas. Reclute a un profesor en su comunidad para enseñar VTT y lleve un poco de esos datos estelares a su escuela local.
Dando vueltas al Sistema Solar.
Directora de Educación y Comunicación al Público
Instituto SETI
Publicado 07:00 a.m. Tiempo del Este
14 Febrero 2002.
Cuando miramos hacia arriba al cielo nocturno, buscamos planetas, estrellas y a menudo nuestra propia Luna. El conocimiento del COMO y del PORQUÉ los planetas orbitan el Sol, se desarrolló lentamente. Una persona pensante que mirase el cielo diurno y nocturno, podría concluir que el Sol, la Luna, las estrellas y los planetas orbitan la Tierra, la cual permanece quieta en el centro del universo. A escala mundial, muchas culturas desarrollaron sólo este modelo y forma parte de muy antiguas creencias cosmológicas.
La ciencia occidental heredó este modelo geocéntrico (centrado en la Tierra) de Aristóteles, y se mantuvo así por casi 2000 años. A principios de los 1500’s, Copérnico sugirió que hacia igual sentido poner al Sol en el centro del Universo, con las estrellas y los planetas orbitando alrededor del Sol. El sólo conocía una Luna, y muy apropiadamente sugirió que orbitaba la Tierra. Cosa de un siglo después, un tímido matemático llamado Johannes Kepler preguntó si existiría una clave a la órbita de los planetas dentro de los datos de Tycho Brahe. Kepler trabajó con mucha diligencia y descubrió que los planetas recorren el Sol en órbitas elípticas (“Kepler y Marte – Entendiendo como se mueven los planetas”). Aunque Kepler no pudo decir, PORQUË los planetas orbitan el Sol, si desarrolló descripciones matemáticas para COMO realizan sus órbitas. Galileo utilizó su nuevo telescopio para observar los cielos, y argumentó de que Copérnico y Kepler debían de estar en lo correcto, puesto que Galileo descubrió evidencia de que Venus orbita el Sol y de que cuatro pequeñas lunas giran alrededor del gigante Júpiter. A fines de los 1600’s, Isaac Newton obtuvo la respuesta al PORQUË los planetas tienen su órbita alrededor del Sol: la gravedad. Hoy en día, sabemos que el Sol es simplemente una de billones de estrellas en la Galaxia de la Vía Láctea. Y, en el siglo XX, los astrónomos encontraron evidencia de que la Vía Láctea es una entre billones de galaxias.
Para comprender más fácilmente nuestro lugar en el universo, a menudo comenzamos por construir modelos. Los modelos a escala de los planetas, nos revelan que la Tierra es uno de los pequeños y que Júpiter es el gigante. Pero todos quedan empequeñecidos por el Sol. Utilizando materiales y herramientas bien sencillos, podemos modelar y entender la manera en como cada planeta se mueve en su órbita y nos ayuda a explorar la ubicación de la Tierra en el Cosmos. Tal y como dedujo Kepler, cada planeta realiza su órbita alrededor del Sol a una velocidad diferente y entre más lejos de él, menor es la velocidad. Mercurio gira en el equivalente de 88 días terrestres, nosotros lo hacemos en un año (365.26 días), y el solitario Plutón completa un giro en 248 años.
“Cosmic Wheels: Measuring the Orbits of Planets” (“Ruedas Cósmicas: Midiendo las Órbitas de los Planetas”) del Instituto SETI, modela el tamaño de las órbitas planetarias y la velocidad de cada planeta a través de su viaje alrededor del Sol. Usted puede modelar el sistema solar con su familia, alumnos o amigos. Para recorrer el sistema solar, por favor visiten SETI Institute’s education site y seleccionen la lección de muestra de “The Science Detectives,” que es una guía educacional del sistema solar en “Life in the Universe” (“Vida en el Universo”) una de nuestras series.
Detectives de SETI: ¿Es usted un futuro científico de SETI?
Directora de Programas Educacionales, Instituto SETI
28 de Febrero de 2001
Frecuentemente me preguntan: “¿Cómo puedo convertirme en un científico de SETI y encontrar ET’s?” Los estudiantes están entusiasmados por las investigaciones de SETI y quieren participar. Existen diversos caminos académicos que conducen a poder ser un científico detective que busca evidencia de ET’s. La mayor parte del tiempo, los estudiantes creen que ellos deberían de entrenarse como científicos. Cierto, pero este es sólo un camino para trabajar en grandes proyectos científicos de investigación.
SETI – la búsqueda de inteligencia extraterrestre – investiga el cielo para lograr señales de civilizaciones distantes utilizando una tecnología terrestre. Los científicos de SETI utilizan el radiotelescopio más grande del mundo para espiar a ET’s. Adicionalmente, nuevas investigaciones han comenzado a buscar pulsos muy cortos, pero muy brillantes, de luz visible – señales que anunciarían la presencia de ET’s en nuestra galaxia. Estas investigaciones utilizan tecnología punta y telescopios y la gente que lleva a cabo estos proyectos tienen conocimientos y habilidades en muchas disciplinas y cursos.
En el Instituto SETI, los científicos del Proyecto Phoenix y del Allen Telescope Array tienen doctorados en astronomía, astrofísica, física y matemáticas. Otros miembros del equipo, son planificadores, ingenieros electricistas, científicos en computación y técnicos en electrónica y sistemas informáticos. Y, por supuesto, necesitan de servicios administrativos de todo tipo.
Así que, ¿Usted quiere una carrera en SETI? En la escuela secundaria usted deberá de llevar la mayor cantidad de materias posibles en ciencia y matemáticas y no haga a un lado el inglés. Como dice el científico de SETI Peter Backus, “para ser capaz de hacer ciencia, necesito comunicarme con efectividad. Utilizo lo que aprendí de Inglés en la escuela, más frecuentemente que la mecánica cuántica que aprendí cuando me gradué en la escuela”. Los científicos hacen sus escritos para publicar sus descubrimientos y dan pláticas para otros científicos y para el público. Escriben proposiciones para obtener fondos, reportes para dar a conocer sus logros y utilizan el correo electrónico.
Para ser un científico en SETI, usted debería de pensar en titularse en física, matemáticas o ingeniería con graduación en astronomía. Sin embargo, esto no es suficiente.
Por regla general, los investigadores en SETI tienen doctorados, (Ph.D.) en astronomía, astrofísica o ingeniería. Los programas de graduación generalmente requieren de estudios de física, matemáticas o ingeniería – no astronomía. Existe un lugar muy útil en la Web sobre estudios en astronomía auspiciado por la American Astronomical Society (AAS), la organización profesional para los astrónomos.
Cuando uno va a la Universidad, lo más importante que debe hacer es averiguar que es lo que más le gusta. Eso lo ayudará a decidir a que escuela superior inscribirse y qué es lo que quiere estudiar. En SETI no existen programas de graduados, así que tendrá que trabajar en algo que esté cercanamente relacionado como: cosmología teorética (Jill Tarter), radio galaxias (John Dreher), astronomía (Mike Davis), astronomía (Frank Drake), galaxias (Seth Shostak), física de la ionosfera (Kent Cullers) o pulsares (Peter Backus). Después, conviértase en un detective de SETI en busca de evidencia de ET’s.
http://www.space.com/searchforlife/seti_devore_sofia_020905.html
El Telescopio SOFIA más cerca de estar a punto.
Por Edna DeVore.-
Directora de Educación y Comunicaciones Públicas.
Publicado 07:00 a.m. Tiempo del Este
5 de Septiembre 2002
Por lo general, el avión más importante que suele llegar al aeropuerto TSTC en Waco, Texas, es el Fuerza Aérea Uno (o Airforce One), llevando al presidente G.W.Bush para visitar su rancho en la cercana ciudad de Crawford, Texas. Sin embargo, el miércoles 4 de septiembre, un ansiado pasajero llegó desde Alemania: el telescopio de 2,5 metros para el Observatorio Estratosférico para Astronomía Infrarroja de la NASA.
“Estamos sumamente emocionados al recibir la entrega del telescopio más grande del mundo, que ha sido preparado por nuestros asociados alemanes” dijo el director del proyecto NASA SOFIA, Chris Wiltsee del Centro de Investigación Ames de la NASA. “Han hecho un trabajo de primera clase en su desarrollo y deberían de estar muy orgullosos de sus logros. Estamos ansiosos por trabajar más de cerca con ellos para completar este magnífico observatorio”. El director del programa SOFIA, Cliff Imprescia de la Ames de la NASA agregó, “Este evento es un paso clave para completar una muy exclusiva y muy versátil instalación astronómica, que nos revelará las regiones más escondidas del espacio y que abrirá las puertas hacia nuevos descubrimientos.
SOFIA es un programa conjunto Americano-Germano. Ambos países contribuyen en la construcción del observatorio; científicos de ambos países ya están planeando hacer observaciones utilizando a SOFIA. Los U.S.A. son responsables por el diseño y la modificación del Boeing 747-SP que es la plataforma volante para el observatorio y Alemania es la responsable del diseño, construcción, prueba y entrega del telescopio para su integración dentro de la nave por parte del equipo americano. En Alemania, MAN Tecnologies AG de Mainz y Augsburg construyeron el telescopio y Kayser-Threde de Munich proveyó el sistema óptico. Diversos subcontratistas europeos ayudaron en la fabricación de este complejo telescopio. El principal contratista de la NASA para el desarrollo y operación de SOFIA es el USRA (Universities Space Research Association). Ver abajo.
Después del ensamble, prueba y aprobación por parte del Centro Aerospacial Alemán (DLR) y de la NASA, el telescopio fue desmontado en tres grandes secciones y cargado para su envío a los Estados Unidos. Debido a su gran tamaño, estos componentes fueron transportados a bordo de un gigantesco transporte aéreo de carga el Airbus Beluga. El mayor de los componentes, la estructura que proporciona el aditamento de ensamblaje de la suspensión del telescopio, pesa aproximadamente 11.325 kilos y mide más de 5 metros de diámetro en su caja de embalaje. La montura para el espejo principal pesa aproximadamente unas 2 toneladas y el sistema de medición, que sostiene el ensamblaje del espejo secundario, pesa aproximadamente 900 kilos. El bien llamado Beluga está precisamente diseñado para este tipo de medidas fuera de lo normal, pero no puede hacer el viaje de un solo vuelo. La nave descendió primero en Buffalo, Nueva York en martes y llegó a Waco, Texas a medio día del miércoles.
A lo largo de los próximos nueve meses el telescopio será instalado en el Boeing 747 SP por conducto de técnicos e ingenieros de la L3 Communications Integration Systems, un subcontratista de la USRA, en asociación con los contratistas alemanes que ayudaron a la construcción del telescopio. Una vez que se termine la instalación, en la primavera del 2003, se realizarán pruebas en tierra por toda la nave y el telescopio por parte de los técnicos de la L3. En el verano del 2003 comenzarán los vuelos de prueba y se espera que queden completos para la primavera del 2004. SOFIA está programada para llegar a las instalaciones de la Ames de la NASA en Mayo o Junio del 2004 para llevar a cabo los últimos vuelos de prueba. Las observaciones astronómicas a escala total están previstas para comenzar a efectuarse el verano del 2004, lo que abrirá una nueva ventana al universo infrarrojo.
“SOFIA será un observatorio mundial aerotransportado de primera clase y ya estamos ansiosos por que llegue el día en que se ponga en operación,” dijo el astrónomo Eric Becklin de la USRA y jefe de científicos designado como director del observatorio. “Esperamos que nos ayude a lograr las máximas contribuciones al entendimiento de muchos fenómenos importantes en el universo.” SOFIA proporcionará las herramientas para observaciones en infrarrojo necesarias para que los astrónomos estudien las regiones de formación de estrellas, el centro de nuestra galaxia y los discos alrededor de estrellas jóvenes en donde se encuentran formándose nuevos sistemas planetarios. Permitirá a los astrónomos el caracterizar los ecosistemas de galaxias y revelar la composición química y condiciones físicas del medio interestelar, el polvo y el gas entre las estrellas.
SOFIA será igualmente el observatorio portátil más grande del mundo. Permitirá a los astrónomos llevar al telescopio al lugar y posición exactas para observar las ocultaciones por asteroides, lunas y planetas a medida que pasan frente a estrellas distantes. Por medio de la observación de la forma en como desaparece la luz de la estrella, los astrónomos pueden medir el tamaño de estos objetos del sistema solar al igual que estudiar las atmósferas (cuando existan) de estos cuerpos lejanos. El predecesor de SOFIA, el observatorio aerotransportado Kuiper (1971-1995), descubrió los anillos de Urano mientras observaba la ocultación de una estrella por este planeta.
Como observatorio aerotransportado, SOFIA ofrece una exclusiva oportunidad para los científicos y educadores de trabajar conjuntamente en el ámbito de investigación a bordo. El Instituto SETI y la Sociedad del Pacífico, trabajando conjuntamente con la USRA y la NASA, están desarrollando para SOFIA el programa sobre la educación mediante comunicaciones públicas (EPO). Los planes se encuentran ya en camino para entrenar y después hacer volar a los maestros en misiones de investigación dentro del programa de los Embajadores de la Astronomía aerotransportada. Para mayor información sobre SOFIA y su programa de EPO, por favor visiten http://sofia.arc.nasa.gov y sigan los enlaces a Educación. Para mantenerse informado acerca de las oportunidades presentes y futuras en EPO, apúntense al boletín de Profesores de SOFIA.
La USRA encabeza el desarrollo de SOFIA en los E.E.U.U.
La NASA concedió un contrato de $484 millones en Diciembre del 1996 a Asociaciones de Universidades para la Investigación del Espacio (USRA en inglés) para adquirir, desarrollar y operar a SOFIA. Otros miembros del equipo incluían a L-3 Communications Integrated Systems de Waco, Texas; Servicios de Líneas Aéreas, San Francisco y United Airlines de Chicago; la Universidad de California, en Los Ángeles, Berkeley y Santa Cruz, CA; la Sociedad Astronómica del Pacífico, San Francisco y el Instituto SETI en Mountain View, CA.
La NASA y la DLR, la agencia espacial alemana, están compartiendo los costos del proyecto SOFIA, con la NASA aportando el 80% y DLR el 20% restante. Los costos anuales de operación de SOFIA se estima que serán sobre los 40 millones.
Estudiando los Orígenes de la Vida, Recreando el Sistema Solar Inicial.
Directora de Programas Educacionales,
Instituto SETI
Publicado: 02:50 p.m. tiempo del este.
17 de Octubre 2001
Cuando estudiamos la vida en el universo, tenemos a mano un ejemplo en donde sabemos que la vida ocurre: La Tierra, nuestra casa. Entendiendo como comenzó la vida aquí en la Tierra, puede ayudarnos a entender de la forma como puede llegar a ocurrir en otros mundos. Este es el campo de dominio de los científicos en el Centro del Instituto SETI, para el Estudio de la Vida en el Universo al igual que El Instituto de Astrobiología de la NASA.
En las investigaciones acerca de la vida en la Tierra, los científicos buscan fuentes para la construcción de bloques de vida, la química basada en el carbono que constituye a todo ser viviente. Hoy día, encontramos a los ingredientes para la vida (carbono, nitrógeno, oxígeno, hidrógeno, y así los demás) por todos lados en nuestro planeta. Todos los elementos básicos que constituyen a los árboles, flores, pájaros, bacteria y nosotros mismos se encuentran en abundancia sobre la superficie de la Tierra.
Pero, ¿De dónde vinieron los compuestos orgánicos que conforman la base para que la vida exista? ¿Formaban parte del planeta original? ¿Se formaron lentamente en profundas fosas y océanos a medida que la Tierra se enfriaba? ¿Llegaron del espacio?. Todas estas preguntas han mantenido ocupados seriamente a los científicos por más de 50 años.
Hoy, existe una fuerte evidencia de que los cometas llevaron estas moléculas después de que se formó la Tierra. ¿Podemos obtener muestras de estos materiales iniciales? Podríamos pensar que no, ya que el sistema solar se formó alrededor de 4,5 billones de años atrás (1). Pero cada vez en que un cometa cruza por el Sol, estamos viendo una muestra de muchas millas de ancho de esa nebulosa. Utilizando esos datos, algunos investigadores están tratando de simular los inicios del Sistema Solar en el laboratorio.
(1) Nota del traductor.- En el original en inglés se habla de billones, pero los americanos le denominan billón a 1000 millones, en lugar de un millón de millones que utilizamos los hispanos.
El Dr. Max Bernstein y el Dr. Jason Dworkin, científicos del Instituto SETI, trabajan en el Centro de Investigación Ames de la NASA en cooperación con el Dr. Lou Allamandola y el Dr. Scott Sandford en el Laboratorio de Astroquímica.
Conjuntamente, el equipo reconstruye nubes interestelares en cámaras de simulación a muy bajas temperaturas y presiones similares a las de regiones exteriores de la nebulosa solar. Trabajan con productos químicos que sabemos se encuentran presentes en los cometas, para aprender la manera de cómo se forman los materiales orgánicos complejos en los cuerpos helados como son los cometas. Sus experimentos han producido compuestos orgánicos complejos como los que podemos encontrar en el detritus de los cometas, los meteoritos. Cuando son agregadas al agua, algunas de estas substancias, forman pequeñísimas (diámetro de 10 micrones) gotas en forma de cápsula similares a las membranas de una celda (foto de gotas). Los extractos orgánicos de algunos meteoritos también forman estas gotas en forma de cápsula cuando se las agrega al agua. Este resultado resulta intrigante y nos apunta a la posibilidad de que los cometas y meteoritos podrían haber llenado la Tierra con materiales orgánicos que resultaron ser un trampolín para la vida.
No podían soportar el calor.
Existió una época en los inicios de la formación de nuestro planeta cuando era un simple globo fundido, demasiado caliente para contener agua, demasiado caliente para los complejos elementos orgánicos de vida y demasiado caliente para mantener una atmósfera – no era un buen lugar para vivir. Cualquier substancia orgánica que cayera en ese infierno hubiera sido rápidamente destruida.
A medida que la Tierra se fue enfriando, comenzó a formarse una atmósfera de bióxido de carbono y nitrógeno, y se fijaron las exhalaciones volcánicas del planeta y el detritus de los cometas que golpeaban su superficie. Se formaron océanos poco profundos, condensándose del vapor de agua expelido por los volcanes y del agua que llegaba como bolas gigantes de nieve del espacio –cometas—que bombardeaban a todos los planetas del sistema solar inicial. Fíjense en las heladas superficies geológicas de la Luna y Mercurio para poder ver la evidencia de este bombardeo inicial; cada pulgada de su superficie está cubierta de cráteres. Existe poca evidencia de los impactos de cometas en la Tierra ya que su superficie se recicla a medida que el movimiento de los continentes avanza, choca, se colapsa o emerge—las placas tectónicas que nosotros sentimos algunas veces como terremotos y las que vemos como volcanes activos.
Pero estos compuestos orgánicos podrían haber sido conservados en los helados grumos pequeños de materia, que quedaron como resultado de la nebulosa original, tales como cometas.
Los cometas son algunos de los cuerpos más antiguos de nuestro sistema solar, cayendo hacia el Sol desde los más lejanos confines de la nebulosa solar original. A partir de observaciones obtenidas en observatorios en tierra, en aviones y en el espacio sabemos que los cometas son grandes bolas sucias de nieve, hechas de agua, bióxido de carbono (hielo seco), amoníaco y polvo. (Ver “Construyendo un Cometa”) El polvo contiene grandes cantidades de compuestos orgánicos complejos. Como la Tierra barre el detritus que han dejado atrás los cometas, nosotros lo vemos quemarse allá arriba en nuestra atmósfera en forma de meteoros o estrellas fugaces. Algunos sobreviven para caer a tierra como meteoritos--- se estima que diariamente caen entre 1000 y 10.000 toneladas de polvo y roca a la Tierra, procedentes del espacio. Estas son muestras de la nebulosa solar inicial.
Agregue agua y revuélvase.
Un experimento muy conocido, nos muestra que es lo que pudo haber pasado después de que la Tierra se enfrió lo suficiente para permitir que el agua se mantuviese en forma líquida y fuese sembrada de moléculas complejas. En 1953, el Dr.Stanley Miller y el Dr.Harold Urey realizaron un experimento en la Universidad de Chicago para ver sí los bloques esenciales de vida--- aminoácidos y azúcares--- podrían formarse a partir de los compuestos químicos básicos que pensaron que ya existían en el principio en la Tierra; metano, hidrógeno, amoníaco y agua. Construyeron un sistema cerrado que realizó la química entre las fases líquida y gaseosa y agregaron--- una chispa--- para simular una descarga eléctrica. Después de pasado algún tiempo, se formaron muchos compuestos, incluyendo algunos de los aminoácidos que se encuentran en nuestras células. Este experimento los catapultó al mundo de la fama y creó el nuevo campo científico de la exobiología, el estudio de vida más allá de la Tierra, ya que pareció ser que los bloques esenciales de la formación de vida, podrían desarrollarse a partir de materiales inorgánicos, agua y energía. Más simplemente, dadas las condiciones y los ingredientes necesarios, los planetas podrían hacer su propia sopa donde se dieran las condiciones para crear formas de vida. Y, razonaron los científicos, esto podría pasar en cualquier parte. Más recientemente, la NASA ha acuñado el término, Astrobiología para integrar el estudio de vida mas allá de la Tierra. Internacionalmente, este campo de estudio es también conocido como bioastronomía. Independiente del término que se use, todos conjuntan a la astronomía, biología, química, física, geociencias, y ciencias del espacio al estudiar acerca de la vida más allá de la Tierra.
El experimento Miller-Urey no proveyó una respuesta totalmente satisfactoria a la pregunta de “¿Dónde se crearon inicialmente los bloques de vida?” Hoy, los científicos están buscando evidencia de que estos bloques constructores de vida llegaron del espacio. En otras palabras, las claves básicas para la vida llegaron de alguna otra parte--- no en forma de humanoides parlantes, sino como microscópicos granos de material orgánico portado por cometas y meteoritos. Los astrónomos han identificado muchas clases de moléculas orgánicas—compuestos del carbono--- en el espacio entre las estrellas, flotando y vagando en el espacio en nubes de gas o unidas en pequeñas partículas de polvo. Este tipo de materiales forma nuevas estrellas y sus sistemas planetarios. Un material similar formó la nebulosa solar inicial y cuando nuestro Sol y los planetas se condensaron a partir de esa nube de polvo y gas, algunos materiales orgánicos ya estaban presentes. Pero la condición inicial de la Tierra en su principio, debió de partir algunas moléculas complejas, de ahí que Miller y Urey comenzaron con química simple. Hoy en día, la siguiente generación de científicos está considerando que los compuestos orgánicos podrían haber llegado más tarde (cuando la Tierra ya se hubiera enfriado algo). Podrían haber llegado como cometas y meteoritos que cayeron como lluvia para formar los océanos, dióxido de carbono para la atmósfera y orgánicos para contribuir a los orígenes de la vida.
Al igual que el experimento de Miller-Urey, los resultados del Laboratorio de Astroquímica son solamente sugerentes; apuntan a una fuente cósmica para algunos de los bloques de formación de vida. Bernstein, Allamandola y Sandford describieron sus investigaciones en el Scientific American y llegaron a esta conclusión,
Por supuesto que existe un gran espacio faltante entre los más complejos materiales orgánicos y el código genético, metabolismo y auto réplica que es crucial para la definición de vida. Pero dada su omnipresencia, si las moléculas orgánicas del espacio hubieran tenido algo que ver con la creación de vida aquí, eso significa que ellas fueron—y siempre están--- disponibles para ayudar en el desarrollo de vida en cualquier otra parte. “Life’s Far Flung Raw Materials” (http://www.sciam.com/1999/0799issue/0799bernstein.html)
A medida que investigamos para entender la vida aquí en la Tierra y más allá, cada observación y cada experimento contribuye a poner una pieza más en el rompecabezas. Con suficientes piezas, podrá llegar a emerger la imagen completa.
Febrero 11 del 2002.
Kepler: La Búsqueda está en marcha.
Por Edna DeVore
Instituto SETI
Notificado : 07:00 Hora del Este
10 de Enero 2002
Es La Tierra especial, es única entre los mundos, ó ¿Se parece nuestro planeta a infinidad de otros que orbitan estrellas distantes? ¿ Esos otros planetas distantes, tienen condiciones de vida confortables?. Una nueva misión espacial de la NASA ayudará a contestar estas preguntas clave en la búsqueda para encontrar vida extraterrestre. El 21 de Diciembre, la NASA anunció dos nuevas misiones espaciales de la serie Discovery: Dawn y Kepler. Dawn explorará dos grandes asteroides en nuestro propio sistema solar. Kepler, por otro lado, estudiará más allá de las inmediaciones del Sol para encontrar evidencia de planetas del tamaño de la Tierra que estén girando alrededor de estrellas distantes.
¿Existen otros sistemas solares similares al nuestro, poblados por planetas pequeños y rocosos en sus cercanías y zonas alejadas pobladas por gigantes?
¿Es nuestro sistema solar raro o único? Hoy día no podemos contestar a esa pregunta por adolecer de suficientes datos. Los casi 80 planetas extrasolares descubiertos hasta ahora son gigantes como Júpiter, el cual es casi 318 veces mayor que la Tierra. Muchos orbitan a sus estrellas madre en horas o días, en vez de los meses o años que les toma a los planetas de nuestro sistema para orbitar al Sol. Por lo tanto, conocemos otros sistemas solares, pero son muy diferentes del nuestro. El descubrimiento de planetas gigantes en vez de planetas de todos los tamaños, es un resultado de la consecuencia en la técnica del efecto Doppler utilizada para encontarlos, en lugar de ser una indicación de que nuestro sistema es distintivo.
La misión Kepler buscará evidencia de pequeños planetas como La Tierra, orbitando estrellas similares a nuestro Sol. Kepler es un fotómetro –un medidor de luz astronómica—que medirá la luz enviada por muchas estrellas simultáneamente. Medirá el brillo de las estrellas con gran precisión, pero no tomará fotografías ni espectro. Cuando se lance el Kepler, navegará en una órbita de seguimiento de La Tierra y fijará sus dispositivos hacia una parte de la Vía Láctea en dirección a un campo de estrellas en la constelación del Cisne. Ahí, Kepler observará continuamente más de 100 grados cuadrados – alrededor de 500 veces el área de la Luna llena – y monitoreará el brillo de cerca de 100.000 estrellas en nuestra Galaxia.
La nave espacial buscará planetas que crucen frente de sus estrellas madre y que bloqueen una parte de la luz proveniente de la misma. A esta actividad se le llama tránsito. Desde la Tierra, vemos periódicamente a Mercurio y a Venus transitar el Sol, y las observaciones de estos tránsitos ayudaron a establecer el tamaño de estos planetas y sus órbitas. Cuando La Luna cruza entre la Tierra y el Sol, opacando la luz solar, le llamamos a este tránsito especial un eclipse. Hemos aprendido a predecir estos eventos locales, por observación y por el empleo de las leyes de las órbitas planetarias descubiertas por Johann Kepler. Al observar el tránsito de un planeta distante, el equipo científico del Kepler puede determinar ambos, el tamaño y el período de la órbita del planeta – su año. La duración y profundidad – cantidad de luz bloqueada por el planeta – diferencia a los gigantes como Júpiter de los planetas chicos como la Tierra.
¿Porqué fijar al mismo grupo de estrellas durante los cuatro años planeados por esta misión?. Primero, no sabemos que estrellas tendrán planetas transitando, y deben de ser descubiertos. Segundo, cuando se detecte un posible tránsito, este debe de confirmarse en subsecuentes tránsitos. Por ejemplo, piensen en encontrarse a nuestro planeta Tierra por este método. Un astrónomo alienígena en un planeta dando vueltas en su sistema observa el primer tránsito de la Tierra alrededor del Sol. Un año-Tierra después (365+ días) observa un segundo tránsito. ¿Es este el mismo planeta, u otro, o quizás una variación en la emisión de luz de la estrella?. Después de esperar a un tercer año-Tierra, el astrónomo alienígena es recompensado con un tercer tránsito del mismo período, duración y cambio en brillo. Entonces, la Tierra es descubierta y confirmada. Al igual que ese astrónomo, el equipo científico de Kepler buscará este tipo de confirmación antes de anunciar el descubrimiento de planetas que orbiten otras estrellas. El equipo espera descubrir planetas de todos los tamaños, pero particularmente esperan descubrir planetas chicos como la Tierra.
Cuando Kepler observe un tránsito de un planeta del tamaño de nuestra Tierra, la luz de la estrella decrecerá en proporción al tamaño del planeta y a la distancia de la estrella. Un planeta similar a Júpiter puede hacer disminuir el brillo de la estrella en un 1–2%. A la fecha, se ha observado un planeta del tamaño de Júpiter orbitando su estrella: HD209458. En 1998, astrónomos aficionados confirmaron esta medición y en Noviembre del 2001, los astrónomos anunciaron el descubrimiento de sodio en la atmósfera de este planeta a partir de observaciones realizadas con el Telescopio Espacial Hubble durante un tránsito. Un planeta similar a nuestra Tierra orbitando a una distancia similar a la nuestra, disminuiría la luz de la estrella en un 1/10.000 – comparable a observar una ave cruzando en vuelo a través de un haz de luz. El ojo humana sería incapaz de notar tan pequeño cambio. Pero, los equipos altamente sensitivos con cargas acopladas ((CCD’s) –charge-coupled devices)— de ojos electrónicos del satélite a bordo del Kepler, pueden detectar este pequeño decremento y proporcionar suficiente evidencia de mundos distantes.
Durante la duración de esta misión, Kepler reunirá suficiente información para que entendamos las características generales de otros sistemas solares. Con la observación de 100.000 estrellas, Kepler llevará a cabo un censo de preguntas. ¿Es único, el sistema solar, o es muy común? ¿Es la Tierra un tipo raro de planeta?. Si Kepler encuentra que las “Tierras” existen, este descubrimiento nos llevaría a muchos puntos potenciales de vida más allá de nuestro sistema solar. Si Kepler encuentra pocos planetas pequeños o ninguno, esto también sería un descubrimiento exitoso ya que entenderíamos mejor el lugar de nuestra Tierra y del sistema solar en el Universo.
Febrero 14 del 2002
Kepler y Marte – Entendiendo Como se Mueven los Planetas.
Directora de Programas Educacionales, Instituto SETI
Publicado: 07:00 a.m. tiempo del este.
04 Junio 2001
Marte – el Planeta Rojo, el dios de la guerra, ¿La casa de la vida?. De todos los planetas en el sistema solar, Marte se coloca en el primer lugar de una corta lista como lugar posible con vida más allá de la Tierra, pasado o presente, en las mentes de tanto científicos como escritores de ciencia-ficción por igual. Hoy, nos encontramos un poco más cerca de una respuesta definitiva de lo que estábamos cuando la gente de la antigüedad levantaba su vista al cielo y lo veía brillar en el cielo vespertino y lo llamó Marte.
El estudio de Marte llevó a los primeros astrónomos a entender mejor como trabaja el sistema solar, y a desarrollar un modelo que desplazó a la Tierra – y a los humanos – del centro del universo. Ellos llevaron a cabo un pequeño paso hacia nuestra actual forma de entender el universo.
Marte parece rojo cuando lo vemos en el cielo y es especialmente prominente en los cielos otoñales de este año (2001). ¿Porqué? Cada dos años, la Tierra con su órbita más pequeña, alcanza y pasa por Marte a medida que los dos circundan al Sol. Cuando pasamos por Marte y estamos entre él y el Sol, los astrónomos lo llaman una oposición.
En Junio 13, del 2001 Marte estará opuesto al Sol en el cielo. Marte saldrá por el horizonte oriental, opuesto a la puesta de sol. Unos días más tarde, en Junio 21, la Tierra estará un poco más cerca de Marte, lo más cercanos desde 1988. El resultado es que Marte se ve mayor en diámetro a través de telescopios – está más cerca así que se ve mayor – y parece más brillante al ojo humano. La razón por la cual Marte no está más cercano en la oposición, cuando lo estamos pasando, es porque nosotros viajamos alrededor del Sol en una órbita elíptica al igual que lo hace Marte. Por cierto, el movimiento de Marte es la base de cómo un matemático, Johannes Kepler, descubrió que las órbitas de los planetas no son círculos, sino elipses, alrededor del Sol.
Kepler vivió hace cuatro siglos. Trabajó como profesor y matemático, a la vez de cumplir sus compromisos como astrónomo y astrólogo de la corte. Tuvo ambas, la buena y la mala fortuna de trabajar para el último gran observador astronómico de la era anterior al telescopio, Tycho Brahe. Brahe pasó años midiendo la posición de objetos astronómicos, incluyendo Marte, con un gran cuidado. Su meta era el entender los movimientos de los planetas. Pero Brahe, a quien le faltaban las habilidades matemáticas para analizar los datos, contrató a Kepler.
La relación entre el dominante astrónomo Brahe y el tímido y místico matemático Kepler fue muy difícil. Brahe finalmente retó a Kepler a determinar la órbita de Marte, problema con el cual Kepler llevaba luchando por más de una década. Brahe le dio a Kepler los datos para Marte, incluyendo las mediciones de Marte en sucesivas oposiciones a través de un período de muchos años. El movimiento de Marte, nunca llegaba a cumplir con una órbita circular, ni siquiera una órbita de múltiples círculos sobre círculos apoyada por Brahe y otros astrónomos contemporáneos. Ya desesperado, Kepler incorporó los datos dentro de una elipse – y funcionó.
El descubrimiento de Kepler estaba basado en datos de observación. Basando su trabajo en la teoría, para aquel entonces revolucionaria de Copérnico, que desplazaba a la Tierra del centro del sistema solar (y también del universo), los cálculos de Kepler añadieron credibilidad matemática a la idea de Copérnico de que el Sol estaba realmente en el centro (realmente en uno de los dos focos de la elipse) con la Tierra y los otros planetas girando alrededor de él.
El descubrimiento de las órbitas elípticas de Kepler marca el principio de la astronomía científica moderna. Él basó sus explicaciones, en observaciones, en lugar de hacer que las observaciones cumplieran con un supuesto modelo del universo. Antes de Kepler, se creía que los planetas realizaban órbitas circulares alrededor de la Tierra. La gran cantidad de variaciones de sus movimientos fue acomodada dentro de otros círculos con tal de racionalizar las observaciones. A pesar de que esto funcionó moderadamente bien, la posición de los planetas a futuro apenas si se podía escasamente predecir.
Kepler cambió todo eso. En conjunto, el descubrió tres relaciones, hoy día conocidas como las “leyes de Kepler” que describen el movimiento orbital de los planetas.
1. Ley de las Elipses (1609). La órbita de cada planeta es una elipse, con el Sol colocado en un foco. La Tierra está más cerca del Sol en Enero y en su punto más lejano del Sol en Julio, en su viaje por la órbita elíptica.
2. Ley de las Áreas Iguales (1609). El trazo de una línea desde el planeta al Sol, transita áreas iguales en tiempos iguales. Esta descripción geométrica incluye el hecho de que la velocidad orbital de un planeta varía de modo regular – entre más alejado esté el planeta del Sol, más lento se moverá dentro de su órbita. La Tierra se mueve más rápido en Enero y va más lenta en Julio.
3. Ley Armónica (1916). El cuadrado del período sideral de un planeta es directamente proporcional al cubo del eje semimayor de su órbita. En términos no técnicos, los planetas se mueven más despacio y de un modo predecible, entre mayor es su distancia del Sol. Mercurio da una vuelta alrededor del Sol en sólo 88 días, la Tierra lo hace en un año, Marte en casi dos años y el lejano Plutón en casi 250 años.
Kepler no pudo decirnos el porqué los planetas orbitan de la manera en que lo hacen, pero si nos dijo como. Él nos enseñó lo que revelaban las observaciones de Brahe sobre Marte, pero no la razón de su comportamiento. Sólo fue más adelante, cuando Isaac Newton descubrió que la gravedad mantiene a los planetas en órbita alrededor del Sol, que pudimos entender porque las leyes de Kepler describen como orbitan los planetas. Así es que cuando salgan a observar a Marte en este verano, recuerden a ese tímido matemático que volteó de cabeza al sistema solar.
En el Centro de Investigaciones Ames de la NASA, los científicos Bill Borucki y David Koch encabezan un equipo que se propone encontrar Planetas del tamaño de la Tierra alrededor de estrellas similares al Sol – buenos lugares para vida de ET’s. La misión observará estas “Tierras” distantes a medida que realizan sus órbitas de cara sus “Soles”. La disminución en la luz de la estrella revelará la presencia de un planeta, a lo cual se le llama tránsito. Una vez que se observe, este equipo científico, utilizará las leyes de Kepler para predecir cuando realizarán, estos mundos distantes, otro tránsito en sus soles y confirmarán el descubrimiento. Estas observaciones de alta precisión necesitan ser hechas desde el espacio y Borucki y Koch han nombrado al satélite observatorio en honor de Kepler, el primer astrónomo en entender la forma en como los planetas realizan sus órbitas alrededor de sus estrellas.
La Curiosidad Crea Oportunidades para la Enseñanza.
Por Edna DeVore.
Directora de Programas Educacionales del Instituto SETI.
Publicado: 11:58 a.m. tiempo del este.
7 de noviembre 2000
“¿Estamos solos?”
Es una pregunta que suelen hacer los chicos curiosos de todas las edades y los chicos ya crecidos que suelen llamarse científicos. En las aulas escolares, esta pregunta puede tomar diferentes formas: ¿Existen los extraterrestres? ¿Podemos buscar y encontrar ET’s? ¿Están visitando la Tierra los alienígenas? ¿Descendieron los ET’s en Roswell, Nuevo México, o están escondidos en el desierto de Nevada? ¿Puede enviar la NASA una nave espacial a investigar la presencia de ET’s en la galaxia?.
Aunque algunos puedan considerar estas preguntas como simples distracciones, las preguntas surgidas de la curiosidad de los niños son verdaderos trampolines a la enseñanza. Crean momentos de enseñanza ya que denotan los intereses de los estudiantes y pueden ser el motivo para un buen aprendizaje y enseñanza científica.