Traducción de: Liberto Brun Compte

20 de Junio 2003

 

 

 

Puesta al día de la Misión Galileo.

 

Con Ayuda de Imágenes y Datos los Científicos  Realizan Impresionantes Descubrimientos Acerca de Júpiter y sus Lunas.

 

 

La misión Galileo a Júpiter y sus lunas, está ayudando a los científicos a realizar nuevos descubrimientos acerca del sistema Joviano casi cada día. Actualmente están obteniendo nuevos datos respecto de que tan seco es Júpiter y que es lo que forma a sus lunas Europa y Calisto.

 

Las Imágenes nos muestran manchas secas y auroras radiantes.

 

Las nuevas imágenes desde Galileo revelan manchas áridas y diseños de auroras de luz en Júpiter. Presentarán estas imágenes en un comunicado de prensa el jueves, 5 de Junio a las 11 a. m. hora del Pacífico. La información se originará desde el Jet Propulsion Laboratory de la NASA, en Pasadena, California.

 

Los recientes datos e imágenes revelan la existencia de áreas donde los vientos convergen y ocasionan que las nubes y la humedad se evaporen, pero también indican que el gigante y gaseoso planeta no está tan seco como habían pensado los científicos. Esto puede aclarar la controversia que se formó después de que la sonda de Galileo entró en la atmósfera Joviana el 7 de Diciembre del 1995, y no encontró humedad.

 

Los científicos tocarán el tema de las nuevas imágenes y datos que muestran que las resplandecientes auroras de Júpiter se alargan en forma de un cordón de hilo delgado desigual cerca de los polos. Creen, que a pesar de tener algunas similitudes, las auroras en Júpiter y en la Tierra son impulsadas por fuerzas diferentes.

 

Hacia el núcleo de Calisto y Europa.

 

A finales del mes pasado, los científicos anunciaron que la helada Europa, luna de Júpiter, tiene un núcleo metálico y una estructura interna en capas similar a la de la Tierra, mientras que la luna Calisto, muy llena de cráteres, es una mezcla de roca metálica y hielo sin un núcleo central claramente identificable.

 

Adicionalmente, en observaciones recientes de ondas de plasma desde Galileo, no nos muestran evidencia de un campo magnético o de magnetosfera alrededor de Calisto, pero muestran posibilidades de una atmósfera tenue.

 

Estos descubrimientos vistos en detalle se basan en los datos obtenidos durante la exploración de la nave Galileo del 4 de Noviembre del 1996 a Calisto y sus encuentros con Europa en Diciembre 19 del 1996 y en Febrero 20 del 1997.

 

“Antes de la Galileo, sólo podíamos hacer cálculos estimativos acerca de la estructura de las lunas Jovianas,” dijo John Anderson, un científico planetario del JPL de la NASA. “Ahora, con la ayuda de la nave, podemos medir los campos gravitacionales de los satélites y determinar su estructura interior y su densidad. Podemos determinar como esta distribuida la materia en su interior.”

 

Así como los científicos utilizan ondas sísmicas para estudiar el interior de la Tierra, la nave Galileo lleva a cabo estudios remotos de las lunas de Júpiter midiendo los pequeños cambios en la trayectoria de la nave a medida que pasa por cada uno de los cuerpos.

 

“Estos nuevos resultados en los datos de la gravedad son consistentes con la idea de los océanos bajo la superficie de Europa,” dijo Anderson. “Sabemos que Europa tiene una capa muy profunda de agua en alguna forma, pero aún no sabemos si dicha agua es líquida o esta congelada.”

 

En un artículo publicado en la revista Science del 23 de Mayo, Margaret Kivelson, investigadora principal a cargo del magnetómetro de la Galileo, reporta que durante su paso por Europa en Diciembre del 1996, el magnetómetro detectó lo que ella describió como “una firma magnética apreciable,” y también encontró que el polo norte magnético de Europa apunta hacia una dirección rara. Basada en estas observaciones, Kivelson, profesora de la Universidad de California en Los Ángeles, dijo que Europa puede tener un campo magnético de aproximadamente un cuarto de la fuerza del campo magnético de Ganimedes.

 

Aunque el magnetómetro estaba funcionando mal durante el paso de la Galileo por Europa en Febrero de 1997, Kivelson dijo que el problema ya fue corregido y que se espera que el aparato proporcione datos valiosos durante sus próximos pasos por Europa. La siguiente travesía por Europa está programada para Noviembre con una serie de acercamientos planeados para los dos próximos años de la misión Galileo.

 

Descubrimientos referentes a Calisto

 

Los descubrimientos de la Galileo en la luna Joviana, Calisto, han revelado una estructura muy diferente de la de Europa. Los científicos creen que como Calisto es la luna más lejana de Júpiter, nunca estuvo sujeta a la misma atracción gravitacional que las lunas internas, de ahí que, nunca tuvo suficiente calor para formar diferentes capas.

 

“Calisto tuvo una historia más tranquila, predecible y pacífica que las otras lunas Galileas,” explicó Anderson, “y por lo tanto, es un objeto más típico del sistema solar.” Los descubrimientos indican que Calisto no tiene un núcleo, sino que a cambio tiene una estructura homogénea, con el 60 por ciento de sus ingredientes en forma de roca, incluyendo hierro y sulfuro de hierro y 40 por ciento formada de hielo comprimido.

 

Donald Gurnett, investigador principal encargado del instrumento de plasma ondulatorio de la nave Galileo, dijo que el instrumento mostró una mínima respuesta en Calisto y que consecuentemente, no mostró evidencias de un campo magnético o magnetosfera. La última edición de la revista Nature informa de estos descubrimientos al igual que los datos de soporte de los estudios del magnetómetro en Calisto tal y como fue reportado por Krishan Khurana de la UCLA.

 

Sin embargo, agregó Gurnett, “Hay un poco de evidencia de una fuente de plasma en Calisto, que podría indicar una atmósfera muy tenue.”

 

Más actualizaciones sobre la Galileo.

 

En vista de que la misión Galileo de la NASA continúa haciendo nuevos descubrimientos sobre Júpiter y sus fascinantes lunas, se han planeado una serie de eventos para ayudar a los miembros de la Planetary Society (Sociedad Planetaria) y a otros para mantenerse al día con las últimas noticias.

 

Celebración Galileo en Berlín

 

La Planetary Society, la Agencia de Investigación Aeroespacial Alemana (DLR), y el Instituto de Exploración Planetaria (Institute of Planetary Exploration) invitan a un evento Internacional Galileo para el lunes 16 de Junio 1997, de las 5 a las 7 p. m. en la Estrel Residence and Congress Hotel en Berlín. La lectura presentará los resultados de las diferentes expediciones de la Misión Galileo a Júpiter y sus lunas. Se anunciará el conferencista a cargo.

 

 

Estrel Residence and Congress Hotel – el más grande en Alemania – está ubicado en 2 Estrel Saal, Sonnenallee 225, 12057 Berlín; teléfono 49 30  6831 22223; fax, 49 30 6831 2357.

 

Pueden contactar con Karin Eichentopf en DLR, Instituto de Exploración Planetaria en Berlín para más información.

 

Planetfest ‘97

 

Galileo y su viaje a Júpiter y sus fascinantes lunas será también uno de los actos a celebrarse en Planetfest ’97 – la conferencia planetaria internacional y exhibición planeada para llevarse a cabo en Pasadena, California del 3 al 6 de Julio de 1997. Un grandioso festival de tres días de exploración, con imágenes en vivo de Marte en una pantalla gigante de video, demostraciones de la última tecnología en la ciencia de la exploración espacial, toda una gama de conferencistas famosos, una sala de exhibición, actividades para niños, películas de ciencia y ciencia-ficción, mesas de trabajo en español y mucho más.

 

Para mayor información consulte la Web del Planetfest ’97. Desde ahora hasta el 15 de Junio, estará disponible una oferta especial para los visitantes de esta página. ¡Podrán registrarse para Planetfest y ahorrar hasta $15!

 

Traducción de: Liberto Brun Compte

19 de Junio 2003.

 

La Luna de Júpiter, Calisto,

Puede Ocultar un Océano Salado.

 

Octubre 22, 1998

 

Sorprendentes descubrimientos acerca de Calisto, la segunda luna en tamaño de Júpiter, nos muestran que podría existir un océano líquido metido debajo de su corteza helada y llena de cráteres, dicen los científicos que estudian los datos de la nave espacial Galileo de la NASA.

 

Los científicos creían anteriormente de que Calisto era relativamente inactivo. A pesar de la tentadora sugerencia de que existe una capa de océano en Calisto, la posibilidad de que haya vida en ese océano es muy remota.

 

“Hasta ahora, pensábamos que Calisto era una luna muerta y aburrida, sólo un trozo de roca y hielo,” dice la Dra. Margaret Kivelson, profesora de física espacial en la Universidad de California en Los Ángeles (UCLA) y principal investigadora para el instrumento magnetómetro de Galileo, el cual mide los campos magnéticos alrededor de Júpiter y de sus lunas.

 

“Los nuevos datos sugieren ciertamente de que algo está escondido bajo la superficie de Calisto y ese algo bien puede ser un océano salado.”

 

La superficie impactada de cráteres de Calisto, cubre una capa helada que se estima de alrededor de 200 kilómetros (124 millas) de espesor. Inmediatamente bajo el hielo, el probable océano puede tener una profundidad de más de 10 kilómetros (6 millas). El veteado interior está formado por rocas y hielo

 

Las Corrientes Eléctricas Marcan un Flujo Salino

 

El magnetómetro de Galileo, que estudia los campos magnéticos alrededor de Júpiter y sus lunas, reveló que el campo magnético de Calisto es variable. Esto puede ser provocado por corrientes eléctricas cambiantes que fluyen cerca de la superficie de Calisto, en respuesta a los cambios de fondo en el campo magnético a medida que Júpiter gira.

 

Los científicos han determinado que el lugar más adecuado para que fluyan dichas corrientes debe de ser la capa de hielo fundido con un alto contenido de sal. Su siguiente reto fue el descubrir la fuente de dichas corrientes.

 

“Como la atmósfera de Calisto es extremadamente tenue y falta de partículas cargadas, no sería suficiente para generar el campo magnético de Calisto; tampoco su corteza helada sería un buen conductor, pero bien podría haber una capa de hielo fundido por debajo,” dijo Kivelson.

 

“Si este líquido fuese salino como los océanos de la Tierra, podría llevar suficientes corrientes eléctricas para producir el campo magnético.”

 

 

¿Vida en Calisto?

 

A pesar de que los científicos consideran la presencia de un océano en Europa  como un factor indicativo de que pudo haberse desarrollado vida ahí en algún momento, es dudoso de que Calisto pueda albergar vida, según el Dr. Torrence Johnson científico del Proyecto Galileo del JPL de la NASA.

 

“Los ingredientes básicos para la vida – lo que llamamos ‘química pre-biótica’ – son abundantes en muchos objetos del sistema solar, tales como cometas, asteroides y lunas heladas,” explicó Johnson.

 

“Los biólogos creen que el agua líquida y la energía son necesarias para poder mantener vida, por lo cual es estimulante encontrar otro lugar donde podría haber agua. Pero, la energía ya es otro asunto, y actualmente, el océano de Calisto sólo es calentado por elementos radiactivos mientras que Europa tiene la energía de las mareas a la vez que “su gran proximidad a Júpiter”.

 

Galileo volará por Calisto, cuatro veces más entre Mayo y Septiembre de 1999, lo cual nos puede proporcionar más pistas acerca de la posibilidad del océano en Calisto. Sin embargo, Kivelson dijo que los científicos dependerán fuertemente de modelos teóricos para probar sus interpretaciones acerca de Calisto.

 

Galileo ha estado en órbita alrededor de Júpiter, estudiando a este inmenso planeta, sus lunas y sus cercanías magnéticas por más de 2 y ½ años. Al escribir este artículo se encontraba en medio de una prolongación a 2 años conocida como la Misión Galileo a Europa.

 

Para mayor información, visite la página web de Galileo:

 

http://www.jpl.nasa.gov/galileo

 

Traducido por: Liberto Brun Compte

Agosto del 2003.

 

Se ha Detectado Oxígeno en la Superficie de Calisto, una de las Lunas de Júpiter.

10 Diciembre de 1997

 

Datos de la sonda Galileo revelan Oxígeno en Calisto y fuentes de bióxido de azufre en Io.

 

Nuevos datos obtenidos de un instrumento a bordo de la nave Galileo, ahora en Júpiter, indican que una de sus cuatro grandes lunas, Calisto, tiene oxígeno en su superficie y que otra, Io, continúa emitiendo gases volcánicos calientes.

 

Charles Barth, un científico del Laboratorio de Ciencias Físicas Atmosféricas y del Espacio y miembro del equipo de ciencia de la Universidad de Colorado en Boulder quienes diseñaron y construyeron el espectrómetro de luz ultravioleta a bordo de la Galileo, dice que los átomos de hidrógeno que escapan de Calisto, significa que la luna, del tamaño de Mercurio, tiene oxígeno encerrado dentro de su hielo y rocas. En 1996 el equipo Galileo de la UC detectó evidencia de oxígeno en la superficie de la luna vecina de Calisto, Ganimedes.

 

En Ganimedes, los datos del espectrómetro de UV indicaron que se habían encontrado átomos de hidrógeno que estaban siendo eliminados de la helada superficie por partículas cargadas que emanaban del ruedo de plasma de Júpiter, un anillo imponente en forma de rosca  que rodea al planeta, dijo Barth. Como los átomos de hidrógeno son más ligeros que los átomos de oxígeno, el hidrógeno flotó a la superficie exterior de la atmósfera y hacia el espacio, dejando atrás al oxígeno.

 

Pero en Calisto, la más lejana de las cuatro grandes lunas de Júpiter, parece ser que la luz solar que pega sobre su capa de hielo endurecido es el mecanismo primordial para la separación de los átomos de hidrógeno y oxígeno.

 

El Misterio de los Cráteres de Calisto

 

Calisto, que tiene unos 1,875 kilómetros de diámetro (3000 millas), es la luna del sistema solar que más cráteres tiene. Es la tercera luna en tamaño en el sistema solar después de Ganimedes y Titán, la luna dominante de Saturno.

 

“Debido a que está más alejada de Júpiter, Calisto no interactúa  tan fuertemente con las partículas cargadas en la atmósfera del planeta, como lo hace Ganimedes,” dijo Barth.

 

“En cambio, creemos que se trata de la radiación solar ultravioleta que está golpeando a los átomos de hidrógeno en el hielo de Calisto.”

 

Se cree que la superficie de Ganimedes contiene cerca de 50 por ciento de hielo, mientras que el hielo en la superficie de Calisto se cree que forma menos del 20 por ciento de la superficie del planeta, dijo Barth, profesor del departamento de ciencias astrofísicas y planetarias y anterior director de la LASP.

 

Los Volcanes de Io

 

El equipo de CU (Universidad de Colorado), quienes también han estado monitoreando las emisiones de bióxido de azufre de Io, durante las recientes órbitas de la Galileo, descubrieron que los gases  son el resultado tanto de volcanes activos como de la sublimación de escarcha de la superficie de Io. El análisis de los datos de Io, llevados a cabo por Amanda Hendrix, Asociada en Investigaciones de la LASP,  indica que la actividad volcánica en Io es extremadamente variable.

 

Barth y Hendrix presentaron los resultados en la reunión de la Unión Geofísica Americana en San Francisco (Del 8 al 12 de Diciembre)

 

Otros investigadores de LASP dentro del equipo científico del espectrómetro de UV de la Galileo dirigidos por el director investigador Charles Hord, son Ian Stewart, Wayne Pryor, Bill McClintock y Karen Simmons. El equipo también incluye a científicos de la JPL y de la Universidad de Arizona.

 

La Misión Galileo Continua

 

Lanzada en el transbordador Atlantis en 1989, la nave Galileo llegó a su órbita de Júpiter en Diciembre de 1995. La nave Galileo es controlada por el Jet Propulsion Laboratory del Instituto de Tecnología de California para la NASA.

 

Los datos están siendo enviados desde la nave a una red de antenas especiales localizadas en Goldstone, California; Madrid, España; y Canberra, Australia. La información de los espectrómetros es enviada al JPL y después transferida por líneas de datos al Edificio de Tecnología del Espacio del LASP en el Parque de Investigaciones de la Universidad de Colorado. La información entrante será analizada por los profesores y el alumnado.

 

Mientras que las metas originales de la misión Galileo ya se han logrado, los instrumentos continuarán proveyendo datos, dijo Barth. Dos objetivos primarios dentro de los próximos dos años serán los de continuar las investigaciones de un posible océano bajo la helada superficie de la luna, Europa, y observaciones adicionales de los violentos volcanes de Io.

 

Una “Joya” (GEM) de Misión

 

El 7 de Diciembre de 1997, la nave Galileo cumplió con su estudio primordial  de la misión de dos años en Júpiter. En ese punto, el esfuerzo se convirtió en la “Misión Galileo a Europa” (GEM por sus siglas en inglés), que es una continuación de la exploración del sistema Joviano por la nave Galileo, programada para durar hasta finales del 1999.

 

La nave pasó esta semana leyendo, procesando y transmitiendo a la Tierra, películas e información almacenada en la grabadora de abordo. Estos datos provienen de las ya pocas y últimas observaciones de la misión primaria de la sonda e incluyen las observaciones sobre la atmósfera de Júpiter, Io, y las lunas menores. La mayoría de estas observaciones se encuentran en la programación de la reproducción de la grabadora puesto para una segunda vez para dar la oportunidad a los equipos de científicos a llenar los huecos que pudieran haber quedado por fallas en las transmisiones anteriores. Los equipos científicos aprovechan de igual manera esta segunda oportunidad para reconfirmar y repasar datos particularmente interesantes.

 

Hacia finales de la semana, la nave efectuará la última corrección final orbital, conocida como una maniobra de reducción de órbita, antes del próximo encuentro de la misión el 16 de Diciembre. Este será el primer encuentro de la GEM y será la más cercana jamás realizada por la nave Galileo. La nave sobrevolará la superficie de Europa a una distancia de tan solo 200 kilómetros (124 millas).

 

Más Información sobre  Galileo-Europa

 

Para ajustar la reducción de los costos asociados que son necesarios para llevar a cabo la misión GEM, la publicación de imágenes en la página de la Galileo Home Page será reemplazada con comunicados periódicos de imágenes relacionadas de colección y datos de lo informado en la imagen mayor de lo que estemos aprendiendo en Júpiter, a medida que el análisis científico continua. El momento de las publicaciones estará sujeto a los descubrimientos científicos.

 

Pueden seguir a Galileo en su viaje a través de la página específica de la misión. Una variedad de enlaces a otras informaciones de la misión Galileo están disponibles en la sección de tópicos calientes (Hot Topics) de la Sociedad Planetaria en la página web.

 

http://www.planetary.org/html/news/articlearchive/headlines/1997/headln-121097.html

 

Traducción: Liberto Brun Compte

El 19 de Agosto 2003

 

Los Científicos Revisan las Teorías  sobre la luna de Júpiter, Calisto

Publicado 06/05/98

 

Nuevos datos indican que el interior del satélite difiere de las otras Lunas Jovianas

 

Los nuevos datos de la nave Galileo han ocasionado que los científicos cambien su concepto acerca de la estructura del interior de la luna de Júpiter, Calisto, y sugieren que ha evolucionado en forma diferente de las otras grandes lunas Jovianas – Io, Ganimedes y Europa.

 

“Los datos anteriores de Galileo indicaban que el interior de Calisto era totalmente indiferenciado,” dijo John Anderson, científico planetario del Jet Propulsion Laboratory de la NASA en Pasadena, California.  “Pero la nueva información, sugiere que Calisto tiene un extraño interior – no es totalmente uniforme ni tampoco varía dramáticamente. Existen señales de que los materiales interiores, principalmente rocas y hielo comprimido, se han asentado parcialmente, con el porcentaje de rocas incrementándose hacia el centro de Calisto.”

 

Los científicos ahora creen que Calisto es diferente de Io, Ganimedes y Europa, que tienen estructuras diferenciadas con capas separadas, Existen muy fuerte evidencia de que Ganimedes se encuentra formado por un núcleo metálico, un manto rocoso y una cubierta exterior rica en hielo, mientras que Io tiene un núcleo metálico y un manto rocoso pero no tiene hielo.

 

Calisto: Diferente e Indiferenciado

 

Esta nueva información fue obtenida por los científicos durante el tercer encuentro de la Galileo en Septiembre de 1997. Los descubrimientos fueron reportados por Anderson, junto con el profesor Gerald Schubert, profesor de geofísica y física planetaria de la UCLA y por William B. Moore, también de la UCLA; y Robert A. Jacobson, Eunice L. Lau, y William L. Sjogren de la JPL.

 

Estos nuevos descubrimientos serán publicados en la revista Science hoy y presentados el lunes 8 de Junio en la reunión de la Sociedad Astronómica Americana en San Diego, California.

 

“El hecho de que Calisto es la única de las cuatro grandes lunas Jovianas que no es completamente diferenciable, crea una posibilidad intrigante,” dijo Schubert. “Como Io, Ganimedes y Europa se encuentran más cerca de Júpiter, han sido mayormente afectados por la fuerza gravitacional y consecuente calentamiento. Con el tiempo, las fuerzas ejercidas en las tres lunas más internas han motivado que los diferentes constituyentes, como son el agua del hielo, roca y metal se separaran en diferentes niveles. Sin embargo, como Calisto está más lejos de Júpiter, está a “medio hornear” comparada con las otras lunas, con sus ingredientes de alguna manera separados, pero aún ampliamente mezclados entre sí,” dijo el.

 

“El aprender acerca de la estructura de estos cuerpos celestes aumenta nuestro conocimiento de como los planetas y lunas se forman y evolucionan, incluyendo nuestra propia Tierra y la Luna,” agregó Schubert.

 

El Arrastre de las Lunas de Júpiter

 

Los científicos habían reportado previamente un interior diferenciable para Europa, consistente en un núcleo metálico rodeado de un manto rocoso y una capa exterior de agua líquida congelada. Ahora ya están redefiniendo el modelo gracias al estudio de los nuevos datos proporcionados por el más cercano encuentro con Europa de la sonda Galileo, en Diciembre de 1997, a una altura de 205 kilómetros (127 millas). El núcleo metálico de Europa podría llegar a ser de la mitad del tamaño del radio de la luna, estimándose que la capa congelada de agua podría ser entre 80 a 170 kilómetros de espesor (50 a 106 millas), con 100 kilómetros (62 millas) considerados como el espesor más probable. A medida que se obtenga más datos de los próximos acercamientos, los científicos esperan conocer más acerca de la estructura de Europa. Esto es de particular interés por expectativa de que pudieran existir océanos líquidos debajo de su corteza helada.

 

La información acerca de la estructura interior de las lunas de Júpiter se obtiene estudiando los datos de radio del efecto Doppler que se obtienen cuando la nave Galileo vuela en su paso por los satélites. Cada luna aplica un arrastre gravitacional y la fuerza de ese arrastre es afectada por la distribución interior de rocas. El arrastre, a su vez, cambia la velocidad de la nave y la frecuencia de radio de sus señales. Mediante el estudio de esos cambios, los científicos pueden describir el contenido rocoso y la estructura del cuerpo.

 

Más Imágenes e Información desde Galileo

 

El encabezado de un artículo anterior de esta página web, enfocaba la intrigante posibilidad de que Europa pudiera albergar vida. Otro artículo hacía mención acerca del último evento público de la JPL acerca de Europa. La Sociedad Planetaria también ofrece un enlace a todo un rango de información sobre la misión de Galileo en el área de Hot Topics de su página.

 

Para mayor información sobre Calisto, Europa, y el resto del sistema Joviano, visite la página web de la NASA, Galileo Europa Mission.  NASA’s Planetary Photojournal presenta muchas de las imágenes de la misión Galileo y cientos de otras.

 

http://www.planetary.org/html/news/articlearchive/headlines/1998/headln-060598.html