©Antonio Sureda Milan

 

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Torrent de Son Gallard

(Deià)

30 de Julio del 2015

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Ficha de la ruta

Dificultad según el método M.I.D.E  del itinerario: 

Inicio: El torrente tiene un acceso inmediato, justo a pie de carretera, enfrente a las casas de Son Gallard, en el Km. 67,3 de la carretera MA-10. Es conveniente dejar los coches en el aparcamiento de Son Marroig, y si se quiere evitar algo mas de un Km. de asfalto, se puede hacer combinación dejando uno en el margen de la carretera muy cerca de el inicio del torrente.

Guía: Antonio Sureda

Equipo: La ropa que el día aconseje, botas de montaña con buen agarre y zapatillas de agua.

Altura de rápel mas largo: 26 m.
Información del caudal: Seco siempre.
Combinación de vehículos: No necesario pero aconsejable
Cuerdas necesarias: 3x30 + otra de reserva
Neopreno: No
Material de instalación: Aconsejable llevar material de instalación de repuesto
Observaciones: Poza con agua, no es profunda, solo te mojas los pies, se puede realizar rápel guiado a una encina. Último rápel de 26 m. volado.

Mapa: Alpina Tramuntana Central v. 2015

Mejor época: cualquiera

Distancia: 5,1 Km. - Subiendo 2,6 Km. - Bajando 1,8 Km.

Tiempo efectivo Subiendo: 0,59 h. - Bajando:1,04 h. - Parado: 5,53 h. - En movimiento: 2,03 h.

(El tiempo parado incluye esperas en cabeceras)

Total acumulado: 7,56 h.

Altura máxima + : 363 m.
Altura mínima: 1 m.

Desnivel Acumulado negativo: 364  m.  Desnivel Acumulado positivo: 390  m.  Media en %: 15,02

Velocidad media: 0,64 Km./h.

Escapes: Por el camí des Barranc a la derecha.

Torrente normalmente seco, con una poza en la que hay que mojarse los pies al menos el primero del grupo, después se puede montar rápel guiado. En el día de hoy no fue necesario mojarse.

Recomendaciones:

  • Haya o no fuentes en el recorrido, siempre recomiendo llevar agua propia (mejor bebida isotónica)

  • No lleveis perros.

  • No dejeis rastro de vuestro paso.

Precauciones:

  • Abandonar o no empezar si las inclemencias son adversas, tener en cuenta que en montaña la meteorología puede cambiar radicalmente en pocos tiempo.

  • La mayor dificultad la encontraremos en

  • Avisar de la ruta que se va a recorrer antes de la salida a parientes o algún amigo.

  • Nunca ir solo.

Descripción del descenso

Podemos situar la cabecera de este torrente en el estrecho de Son Gallard a 770 m de altura, en el extremo meridional de la cresta del Puig Caragolí. En un primer tramo el torrente presenta una cuenca bien definida delimitada al oeste por uno de los contrafuertes del Puig de sa talaya Vella, mientras en el este otra cresta, la de sa Moleta lo separa de la cuenca perteneciente al torrente de ses Òlibes, costero abajo de la cara norte del citado monte. Más abajo, en los alrededores de las casas de Son Gallard, recauda las aguas del llano que las rodea; continúa el cauce con más definición descendiendo en una serie de modestos escalones seguidos de considerables saltos hasta verter en el mar.

El torrente tiene un acceso inmediato, justo a pie de carretera, enfrente a las casas de Son Gallard. Prácticamente desde su inicio, el torrente presenta un cauce bien definido Pocos metros más adelante encontramos los primeros resaltes; se trata de una serie de pequeños saltos de 2,5 m. y 4 m; este último desgrimpable por la derecha con un piso terroso y resbaladizo. Llegamos una zona llana y abierta con acebuches y encinas, tramo poco accidentado salvo unos resaltes de 2 m. 1,5 m fácilmente desgrimpables. Enseguida el primer salto destacable; un S 6 que marca el inicio de un desfiladero. El salto se puede equipar a un acebuche a la izquierda. A su pie, el costero izquierdo nos muestra una clara estratificación mientras la vaguada se ve ocupada por una higuera y más adelante por una muralla de zarzas. Después encontramos dentro del estrecho un S 4, equipado de forma precaria a un puente de roca con unas presillas podridas con la alternativa de reforzarlo o sustituirlo por un árbol cercano. En este punto la anchura del cañón es de 2 metros. No tardaremos en encontrar un salto sub-vertical, un T 8 equipado con una placa en medio de la vaguada, a menudo oculta por vegetación y sedimentos arrastrados por el agua.

En este lugar vale la pena alejar por un momento la vista de nuestro recorrido, para situarla en los acantilados que dejamos atrás, donde veremos una serie de muros y muretes construidos en el corte del acantilado. Se trata del mirador des Pins de Son Gallard. Seguidamente encontraremos unos resaltes de 3 m destrepables y un tramo abierto que termina en la cabecera de unos saltos escalonados. El primero de ellos, un S 9 bien encajonado equipado a dos cabos fósiles a un árbol. El resalte tiene como cabecera un enorme bloque suspendido y una frondosa hiedra izquierda. Enseguida el segundo salto, un S 5,50 igualmente instalado en un acebuche a la derecha con unas presillas; debajo hay una pequeña poza colgada a modo de balcón sobre el nuevo salto, un S 13 que tiene como equipamiento unas presillas con maillón ancladas a un puente de roca a la izquierda. Su tramo inicial está lleno de llampúdol y de hiedras, mientras que la parte final está recubierta de sarro.

Hemos llegado a un lugar muy abierto, de hecho un encinar con restos de grandes cepas caídas, y que se ve atravesado por un camino, mucho más evidente en el costero izquierdo, donde podemos observar un magnífico y bien conservado muro de contención que se eleva rocas arriba. Es el tramo más torrentero del descenso, no sólo por poza de la base, a menudo llena de agua, sino por el aspecto general: profundo y sombrío. El salto se equipa en dos placas a la izquierda y se ve dividido por la poza citada a los 19 m, este poza de unos 4 m de largo y poco más de 70 cm de profundidad máxima, da paso al segundo tramo, un tobogán de unos 4,50 m forrado de sarro. En este lugar el torrente presenta varios recodos anchos igualmente poblados con encinas aisladas. A mano izquierda nos queda un cueva de gran boca, con una pequeña estancia circular.

El torrente describe varios codos, el primer coincidiendo con un S 7 fácilmente evitable por la izquierda aprovechando unos derrumbes que han invadido la vaguada formando una pendiente terrosa. El torrente toma una nueva orientación, hacia 35 º enfilando ya el tramo final.

Nos encontramos ahora en un sector del desfiladero pero con el lecho amansado y poco accidentado salvo, eso sí, de la presencia de un buen número de bloques y piedras caídas recientemente que forman algún paso; una destrepada de unos 3 m por un enorme bloque es un ejemplo. Aunque el lecho es ancho y de tímido desnivel, el recorrido discurre encajonado entre altas rocas, cada vez más sucio de carrizo, bloques y árboles secos hasta llegar a un punto donde se abre definitivamente, preludio del gran salto final.

Un sendero de nuevo el lecho, en este caso un sendero con restos de pared de sostén que igualmente despega rocas arriba hacia un paso por una grieta. En este lugar ya se puede intuir el gran salto, del que sólo nos separa una veintena de metros, y que viene anunciado por un pequeño rellano con una pequeña poza.

Nos encontramos ante una timba cercana a los 100 m. que como veremos, cae acantilado abajo fragmentada en varios saltos hasta llegar a los pies de la timba. El primero de saltos es un S 30 que tiene como cabecera un reducidococonet” y desde donde la vista se abre en unas espectaculares panorámicas, siendo el elemento dominante del paisaje la península rocosa de Sa Foradada. Este primer salto se equipa a unos acebuches elevados a la izquierda de donde cuelga todo una sarta de cabos que se han ido recopilando al paso de los torrenteros. Es un salto bien vertical y desciende por una especie de estrecho con varios tramos aéreos hasta aterrizar en una escalera de pozas rellenas de guijarros y bloques. Son un exclusiva balcón que nos ofrece una vista diferente de los parajes que nos rodean. Una vez alcanzado el segundo pozo colgado encontraremos el próximo salto, un S 16,50 equipado con dos placas a la izquierda y con un descenso con tramos volados. A sus pies se encuentra un rellano seguido por una canaleta destrepable, eso sí, muy expuesta, donde hay que tener la precaución de asegurarse a la cuerda hasta llegar al siguiente anclaje. Superado este paso llegamos a una ménsula pequeña e incómoda, ocupada por la maleza y con el piso de tierra y piedras, inicio del S 46 fraccionado en dos tramos. Esta primera parte de unos 15 m. equipada con una placa y un clavo enfila una canal de fuerte pendiente, donde encontramos la cabecera del salto final que tiene 31 metros. Como es la tónica de este torrente, una instalación precaria de dos placas nos espera en este salto. Es una reunión incómoda suspendida en medio del lecho, en una roca bien pelada, expuesta a la caída de piedras y totalmente prohibida para grupos numerosos. Los primeros 5 m se hacen por un tramo inclinado hasta alcanzar el borde de la pared donde nos espera un buen tramo aéreo, por el centro de una gran timba de color naranja. A sus pies nos recibirá una cama de carrizo y enormes bloques; a partir de aquí ya no encontraremos ninguna dificultad técnica, una escalera de bloques destrepables nos acompañará hasta el mar. Una veintena de metros antes de llegar y adosado a una cuesta donde la cama de bloques ha dejado al descubierto los claros estratos de la roca madre, encontraremos un camino, muy deshecho ya ruedos inapreciable. Esto es lo que queda del llamado camino de la Mar; a partir de aquí el itinerario de vuelta es el mismo que el del torrente de Son Marroig.

Documentación tomada en su mayor parte de la revista Endins número 26 (2004)

 El Grupo lo formaron:

Rafi, Paco y Toni

A. Sureda

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