©Antonio Sureda Milan

 

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0694-El Calvari y el Puig de Maria

(Pollença)

04 de diciembre del 2016

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Ficha de la ruta

Dificultad según el método M.I.D.E  del itinerario: 

Inicio: en el Aparcamiento municipal de Pollença

Guía: Antonio Sureda

Equipo: La ropa que el día aconseje, botas de montaña (se puede afrontar con deportivas).

Mapa: Editorial Alpina Tramuntana Norte edición 2016

Mejor época: cualquiera

Distancia: 8,91 Km. - Subiendo 4,03 Km. - Bajando 4,61 Km.

Tiempo efectivo Subiendo: 1,48 h. - Bajando: 1,31 h. - Parado: 2,19 h. - En movimiento: 3,19 h.

Total acumulado: 5,38 h.

Altura máxima: 320 m.
Altura mínima: 42 m.

Desnivel Acumulado: 370 m.   Media en %: 9,15 

Velocidad media: 1,58 Km./h.

Recomendaciones:

  • Haya o no fuentes en el recorrido, siempre recomiendo llevar agua propia y algo de bebida isotónica.

  • No lleveis perros.

  • No dejeis rastro de vuestro paso.

  • Recordar dejar todas las barreras que encontreis tal cual estén.

  • Respetar siempre la propiedad privada, en caso de encontrar algún propietario de las fincas que transitamos, seguir sus indicaciones.

Precauciones:

  • Abandonar o no empezar si las inclemencias son adversas, tener en cuenta que en montaña la meteorología puede cambiar radicalmente en pocos tiempo.

  • La mayor dificultad la encontraremos en

  • Avisar de la ruta que se va a recorrer antes de la salida a parientes o algún amigo.

  • Nunca ir solo.

Prólogo

Hoy a tocado una rutilla sencilla pero no por ello menos agradable y agradecida, hemos recorrido la escalinata del Calvari , visitado el Pont Romà hemos paseado por el pueblo en el que los domingos hay mercado y finalmente hemos subido al Puig e Maria, comiendo en la hospedería, para después regresar hasta el aparcamiento , donde hemos finalizado la caminta.

 

Descripción del itinerario

Hoy no haré descripción del itinerario dado que los lugares son sobradamente conocidos en el pueblo y están los itinerarios bien indicados, no dando posibilidad a perdernos o equivocarnos, y si ocurrirá, a cualquiera que se le pregunte nos dará las indicaciones necesarias.

No obstante para subir al Puig de Maria el ayuntamiento da la siguiente descripción:

Iniciamos la caminata a 300 metros del monumento al poeta Costa i Llobera, en el kilómetro 51,8 de la carretera MA-2200 que circunvala el pueblo de Pollença por el sur. Localizamos el inicio del itinerario gracias a un conjunto de cipreses e iniciamos el ascenso por la ladera del promontorio cerca de unos bancales muy elaborados construidos principios del siglo XX por margers (bancaleros) de Pollença, los hermanos Dalmau. Continuamos por el estrecho camino asfaltado, que describe algunas curvas en las que encontramos algunos restos del antiguo camino de herradura y la Piqueta de l’Ase, pila donde abrevaban los animales de los que ascendían al Puig. Finalizado el tramo asfaltado empieza el camino de herradura empedrado, restaurado el 1994 por los margers del Consell de Mallorca, que nos conduce hasta un portillo. Superado éste encontramos la Cova del Dimoni y una pequeña cavidad en la roca conocida como la cadireta (silla) del Bon Jesús de la que dice la leyenda que las embarazadas que se sienten en ella tendrán un parto feliz. Posteriormente, a nuestra izquierda, surge el camino dels Ermitans, construido a comienzos del siglo XX, que se dirige al Clot de la Mare de Déu, la sima donde según la tradición se encontró la imagen de la Virgen del Puig.

Continuamos sin embargo por el camino principal para alcanzar el santuario de la Mare de Déu del Puig, desde el cual se descubren las bahías de Pollença y Alcudia, el Pla de Mallorca y la Serra de Tramuntana, con el Puig de Massanella al fondo. En la cima encontramos también las huellas del monasterio de monjas enclaustradas que perduró hasta el XVI, cuando las canónigas regulares de San Agustín se trasladaron a Ciutat, y otras anacoretas, establecidas en este lugar al margen de cualquier regla, hubieron de abandonarlo a causa de las presiones del obispo de Mallorca. Otra congregación de vida contemplativa y de penitencia, la de San Pedro y San Pablo, se sintió atraída por esta montaña y se estableció aquí el año 1917, dejando también su huella en el camino dels Ermitans. En este punto es recomendable la visita a les diversas dependencias del antiguo monasterio, empezando por el recinto amurallado con su robusta torre de defensa y continuando por el refectorio, la sala capitular – hoy cámara museo con los exvotos – y la iglesia cuyo origen se remonta al siglo XV, con la imagen de la Mare de Déu del Puig. De retorno volveremos sobre nuestros pasos por el mismo camino de subida, recreándonos con las excelentes panorámicas sobre el pueblo de Pollença y las montañas, sin descartar la posibilidad de pernoctar en la cima, en la hospedería gestionada por la obrería del Puig de Maria.

Otros temas de interés:

El Calvari

Los Templarios fueron los primeros propietarios de este monte, que acoge hoy en día una de las tradiciones más impresionantes de la Semana Santa mallorquina.  

El Calvario no sólo ofrece unas vistas inmejorables de Pollença, sino que supone uno de sus lugares más emblemáticos gracias a la impresionante escalinata en que se desarrolla. Compuesta por 365 peldaños, uno por cada día del año, se encuentra flanqueada tanto por cipreses como por 14 cruces de tres metros de altura, que recuerdan el calvario que, según la tradición cristiana, sufrió Jesucristo en su camino al Monte Gólgota en el que fue crucificado.

Es precisamente en recuerdo de este acontecimiento que cada Viernes Santo el Calvario y su escalinata acogen el llamado Davallament (Desprendimiento de la cruz), uno de los actos más importantes de la Semana Santa mallorquina en el que una talla de Cristo de incalculable valor es desprendida de la cruz y bajada en procesión por la escalinata hasta la Iglesia de la Virgen de los Ángeles (patrona de Pollença), en un cuidado ritual que se realiza en completo silencio e iluminado únicamente por la luz de las antorchas que portan los miembros de las distintas cofradías.

El oratorio que hoy en día corona el Calvario se construyó a finales del siglo XVIII, si bien el aspecto que presenta actualmente lo adquirió en una profunda restauración a la que fue sometido en la década de los sesenta del siglo pasado. La escalinata, por su parte, fue construida mayormente a finales del siglo XIX y principios del XX.

Una de las joyas que podemos encontrar en el interior del oratorio es un grupo escultórico que representa a Jesucristo y a la Virgen María a sus pies atribuida al siglo XIV y que, según la tradición, fue encontrada por unos pescadores cerca de la Cala de Sant Vicenç, perteneciente también al municipio de Pollença. 

Los Templarios en Pollença

Pero este lugar está también íntimamente ligado al paso por Mallorca de los Caballeros Templarios (1), que fueron los primeros propietarios de esta colina después de que recibieran un amplio territorio en el norte de Mallorca como reconocimiento a la ayuda prestada para la Conquista de Mallorca (2) en 1229 al rey Jaime I de Aragón. 

Los templarios se establecieron en esta zona como verdaderos señores feudales, con una gran autonomía respecto a la autoridad diocesana o los mismos monarcas. Así, no sólo cobraban tributos a las personas que habitaban en su territorio y contaban con un templo propio -la Parroquia de la Virgen de los Ángeles que también pueden visitar en Pollença-, sino que llegaban a administrar justicia en lugares como el Calvario, en el que colocaron una horca que podía verse desde todo el municipio. De hecho, el primer nombre que se dio a este nombre fue el Puig de les Forques, es decir, el monte de las horcas.

Al mismo tiempo que los Templarios aumentaban su poder local, Pollença comenzó a crecer y a tomar forma de villa. De hecho, acabó el siglo XIII como una de las localidades más importantes de la isla. Pero con el crecimiento de la villa aumentó también el enfrentamiento del pueblo con los Templarios, a los que acusaban de excederse en los poderes que les fueron concedidos por Jaime I. 

La presencia de los Templarios en Mallorca terminó con la desaparición de la Orden por  imposición papal en 1312, con lo que los bienes y privilegios de que gozaban en Pollença pasaron a manos de la Orden de los Hospitalarios, conocida posteriormente como la Orden de Malta (3).

(1) Caballeros Templarios: Se conoce como Caballeros Templarios a los miembros de la Orden de los Pobres Caballeros de Cristo y del Templo de Salomón, también llamada Orden del Temple, una de las más famosas órdenes militares cristianas de la Edad Media. Fue fundada entre 1115 y 1120 por caballeros franceses con el propósito de proteger las vidas de los cristianos que peregrinaban a Jerusalén tras su conquista. El creciente poder de los Templarios, que empleaban como distintivo un manto blanco y una cruz paté de color rojo, despertó fuertes recelos y fue precisamente el origen de su forzada disolución por orden del papa Clemente V en 1312 . El secretismo que presidió sus actividades y ceremonias ha rodeado a esta Orden de un halo de misterio que perdura hasta nuestros días.

(2) Conquista de Mallorca: Decidido a conquistar Mallorca para anexionarla a la Corona de Aragón (que por entonces incluía a las actuales Cataluña y Aragón), el rey Jaime I desembarcó en septiembre de 1229 con más de 150 naves en la localidad de Santa Ponça (suroeste de Mallorca) con la intención de expulsar a los musulmanes de la isla. Tras encarnizados combates logró tomar el 31 de diciembre de ese mismo año la entonces capital Madina Mayurqa, actual Palma de Mallorca, si bien los musulmanes que quedaron en Mallorca se organizaron y resistieron en la Sierra de Tramuntana hasta la conquista total del territorio en 1332.

(3) Orden de Malta: Nacida en Jerusalén aproximadamente en el año 1048, la Orden de San Juan de Jerusalén, que pasaría a llamarse Orden de Malta ya en el siglo XVI tras su instalación en esa isla mediterránea, es una de las pocas órdenes nacidas en la Edad Media que todavía está en activo. Su objetivo inicial era atender a los peregrinos que viajaban a Tierra Santa en el hospital que allí tenían --de ahí que también se le llame Orden de los Hospitalarios-- y sus miembros debían pronunciar votos de castidad, pobreza y obediencia, así como de atención a los enfermos. Adquirió una dimensión militar tiempo después para asumir la defensa militar de enfermos, peregrinos y de sus centros médicos. Su símbolo es una cruz de ocho puntas blanca.

El Pont Romà

Este puente es popularmente considerado como uno de los pocos testimonios que quedan de la presencia romana en Mallorca, si bien su origen sigue siendo un misterio.

El origen de este puente de piedra que cruza el torrente de Sant Jordi es un misterio de la localidad de Pollensa, ya que desde el siglo XIX es conocido como el Pont Romà (Puente Romano), si bien no se tiene constancia de su existencia hasta el año 1403, momento en que era conocido como 'Puente de Cubelles'.

Su estructura -formada por dos arcos desiguales separados por una columna central que cuenta con un pequeño arco de descarga y dos espolones de planta triangular en su base, para repartir la corriente del agua- no da tampoco grandes pistas sobre su origen, ya que parece que fue sometido a una profunda remodelación en la época medieval debido a los daños causados por diversas fuertes crecidas del torrente.

Mantener a raya la piratería

Así, algunos creen que formaba parte de una conducción de agua hacia la antigua localidad de Pollentia (actual Alcúdia) construida por los romanos, cuya presencia en Mallorca comenzó en el año 123 a.C. con la conquista de la isla por parte de Quinto Cecilio Metelo (1). Su objetivo era controlar las acciones de piratería que realizaban los corsarios que se refugiaban en la isla, así como evitar que éstos establecieran una alianza con los pueblos del sur de la Galia, lo que hubiera causado graves problemas a la actividad comercial romana en el Mediterráneo.

Durante los dos años siguientes a la llegada de los romanos se fundaron en Mallorca dos núcleos de población: Palmeria (actual Palma de Mallorca, puerto que utilizarían para comerciar con Cartago y el norte de África) y Pollentia (núcleo urbano situado en la actual Alcúdia y su puerto hacia las ciudades romanas en el noreste del Mediterráneo). La presencia romana en Mallorca terminó en el año 425 d.C. cuando los vándalos (2) invadieron y destruyeron Pollentia encabezados por su rey Gunderico.

Su origen, todo un misterio

Pero el hecho de que Pollensa como el núcleo urbano que conocemos actualmente no naciera en su emplazamiento actual hasta el siglo XIII hace que otros historiadores duden que en la época romana se levantara una construcción de este tipo en un entorno en el que los habitantes vivían dispersos. Por ello, sitúan el nacimiento de este puente en la época medieval, probablemente tras la Conquista de Mallorca (3) por parte de Jaime I de Aragón en 1229, cuando Pollensa estaba dominada por los Caballeros Templarios (4).

Romano o no, lo cierto es que este puente ha resultado fundamental para los pollensines, ya que hasta el siglo XIX fue el único punto que les permitía cruzar de manera segura el torrente de Sant Jordi durante las crecidas. En todo caso, los romanos dejaron una huella imborrable en Pollensa, su nombre.

(1) Quinto Cecilio Metelo: Militar de la época de la República romana que pertenecía a una de las familias romanas más notables de la época cuyos miembros varones llevaban todos el nombre de Quinto Cecilio Metelo, al que posteriormente conseguían añadir un sobrenombre gracias a sus hazañas bélicas. Así, el conquistador romano de Baleares fue conocido como Quinto Cecilio Metelo Balearicus, hijo de Quinto Cecilio Metelo el Macedónico (por su participación en la tercera guerra macedónica que permitió la incorporación de Macedonia como provincia romana).

(2) Vándalos: Pueblo germano de la Europa central cuyo origen se sitúa en el siglo II d.C. en el sur del Báltico, en concreto en la zona de las actuales Alemania y Polonia, y que fueron conocidos por la ferocidad de sus ataques. A principios del siglo V cruzaron la Galia y llegaron a Hispania en el año 409, donde se establecieron como federados o aliados de Roma. En el 425 saquearon les Illes Balears, si bien la incorporación del archipiélago al reino vándalo no se produjo hasta el año 455. Tras años de victorias, su decadencia culminó en el año 533 en el que fueron incorporados al Imperio Bizantino.

(3) Conquista de Mallorca: Decidido a conquistar Mallorca para anexionarla a la Corona de Aragón (que por entonces incluía a las actuales Cataluña y Aragón), el rey Jaime I desembarcó en septiembre de 1229 con más de 150 naves en la localidad de Santa Ponsa (suroeste de Mallorca) con la intención de expulsar a los musulmanes de la isla. Tras encarnizados combates logró tomar el 31 de diciembre de ese mismo año la entonces capital Madina Mayurqa, actual Palma de Mallorca, si bien los musulmanes que quedaron en Mallorca se organizaron y resistieron en la Sierra de Tramuntana hasta la conquista total del territorio en 1332.

(4) Caballeros Templarios: Se conoce como Caballeros Templarios a los miembros de la Orden de los Pobres Caballeros de Cristo y del Templo de Salomón, también llamada Orden del Temple, una de las más famosas órdenes militares cristianas de la Edad Media. Fue fundada entre 1115 y 1120 por caballeros franceses con el propósito de proteger las vidas de los cristianos que peregrinaban a Jerusalén tras su conquista. El creciente poder de los Templarios, que empleaban como distintivo un manto blanco y una cruz paté de color rojo, despertó fuertes recelos y fue precisamente el origen de su forzada disolución por orden del papa Clemente V en 1312 . El secretismo que presidió sus actividades y ceremonias ha rodeado a esta Orden de un halo de misterio que perdura hasta nuestros días.

 El Grupo lo formaron:

 Santi, Maria, Jesús y Toni

A. Sureda

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